Teatro menor de Lorca

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LA OBRA TEATRAL DE Federico GARCÍA Lorca
El desarrollo del teatro español de preguerra sigue dos líneas bien opuestas. Por un lado, un teatro
que triunfa porque goza del favor de un público burgués y de unos empresarios atentos a sus gustos
(es el teatro de Benavente, el llamado “teatro poético”, cierto teatro cómico…). De otra parte,
repetidos intentos de renovación que se estrellan contra las barreras comerciales o el gusto
establecido. Es un teatro que desea cambiar las formas dramáticas y plantear serios problemas
existenciales o sociales. Los mejores representantes de esta corriente son Valle-Inclán y Federico
García Lorca.
Este último nacíó en Fuentevaqueros (Granada) en 1898. Estudió Derecho y Filosofía y Letras en
Madrid, donde conocíó a los más destacados escritores y artistas del momento, sobre todo en la
época de su estancia en la Residencia de Estudiantes. En 1929 realizó un viaje a Nueva York que
será decisivo tanto en el teatro como en su obra poética. Fundó en 1932 la compañía teatral “La
Barraca”, con la intención de llevar el teatro clásico a los pueblos. Murió asesinado en Granada en
Agosto de 1936, en los primeros días de la Guerra Civil.
El tema central de sus obras se ha definido de manera muy variada: “el mito del deseo imposible”,
“el conflicto entre la realidad y el deseo”, “el enfrentamiento entre el principio de autoridad y el
principio de libertad”, “la frustración”, etc. Este conflicto nace del choque entre un individuo,
normalmente una mujer, y las fuerzas externas que ahogan o impiden su realización personal, con el
consiguiente desenlace de frustración. Estas fuerzas externas pueden ser de tipo metafísico: el
Tiempo, la Muerte, etc, o de tipo social: los prejuicios de casta, las convenciones sociales y, con
frecuencia, ambos tipos de fuerzas al mismo tiempo.
Desde el punto de vista del estilo, Lorca usa en sus obras teatrales el verso y la prosa. Al principio,
abundan las obras escritas en verso pero, poco a poco, el verso cede terreno ante la prosa, y solo se
usa en momentos de especial intensidad o en escenas líricas entre varios personajes, o canciones de
tipo popular que canta algún personaje de la obra, hasta llegar a La casa de Bernarda Alba, escrita
prácticamente toda ella en prosa.
Tradicionalmente se ha dividido su producción dramática en tres etapas de distinta duración: los
tanteos o experiencias de los años 20, la experiencia vanguardista de los años 30 y la etapa de
plenitud de sus últimos años:
A) Etapa de tanteo (años 20): Se caracteriza por el experimentalismo: teatro simbolista,
modernista, drama, farsa, lo popular, el guiñol, etc.
Su primera obra fue El maleficio de la mariposa (1919), en verso, y que no tuvo éxito. Tiene un
matiz simbolista, y en ella un “curianito” (un “cucaracho”) se enamora de una mariposa. Siguen dos
farsas para teatro de guiñol (marionetas), que él llamó “Títeres de cachiporra”: Tragicomedia de
Don Cristóbal y la señá Rosita (1922) y Retablillo de Don Cristóbal (1931), en las que los
muñecos representan dos versiones de la misma historia: un matrimonio de interés entre una joven y
un hombre mayor.

También escribíó Mariana Pineda (1925), sobre la heroína que murió ajusticiada en Granada en
1831 (época del absolutismo de Fernando VII) por haber bordado una bandera liberal, pero es
también un drama de amor trágico. Escrita en verso, tiene las carácterísticas del teatro histórico modernista,
al estilo de las obras de Marquina, a quien Lorca admiraba entonces. Fue su primer gran éxito.


En 1926 estrena una pequeña obra maestra, La zapatera prodigiosa, cuya protagonista es una joven hermosa
casada con un zapatero viejo, y representa según el autor, “el mito de nuestra pura ilusión insatisfecha” o “la
lucha entre la realidad y la fantasía”.  Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín (1928), representa otro caso de amor trágico entre la
joven casada con un hombre viejo, pero con forma de farsa, con situaciones casi ridículas que provocan la
risa amarga.
B) La experiencia vanguardista
Tras el éxito de su obra poética Romancero gitano (1928) y su viaje a Nueva York, sufre una crisis que le
afecta en lo personal y en lo estético. Su homosexualidad y el influjo del Surrealismo, que en poesía darán
origen a Poeta en Nueva York, en teatro dan lugar a las llamadas “comedias imposibles”, por las
dificultades de representación, con numeroso componentes surrealistas: El público, en la que Lorca acusa a
la sociedad (el público) de condenar y “crucificar” al homosexual, al mismo tiempo que critica a quienes no
reaccionan contra tal represión, y proclama la validez de toda forma de amor. Así que pasen cinco años
(1931), en la que presenta a un joven dividido entre dos amores, animado de un ansia de paternidad
imposible, con aspectos personales del autor. Comedia sin título (1935), es una obra inacabada en la que
propone la destrucción del teatro y es, al mismo tiempo, una premonición de la Guerra Civil.
C) La plenitud: Son los años de creación del grupo de teatro “La Barraca”. Son sus mejores obras:
Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores (1935), es un drama ambientado en Granada en 1900 sobre
la espera inútil del regreso del novio de Rosita de América. El dolor del personaje no proviene del engaño
del novio, sino de los comentarios de los demás, para quienes es la “solterona”. Ahora es la situación de la
mujer en la burguésía urbana, y su marchitarse como las flores.
Bodas de Sangre (1933) dramatiza el poder de la pasión, del sexo, de la tierra. Incluye las figuras alegóricas
de la Luna y la Muerte, que llevarán al novio antiguo y al actual, Leonardo, hacia un final trágico. Se basa en
un hecho real: una novia se escapa con su amante el mismo día de su boda. Se trata de una pasión que
desborda barreras sociales y morales, pero que acabará en muerte, rodeado todo ello de odios familiares y de
venganzas. El verso se mezcla con la prosa.
Yerma (1934) es la tragedia de la mujer estéril que quiere ser madre y ve frustrada su realización personal,
aunque muchos autores ven la historia de la mujer infecunda y no estéril, porque en realidad es el marido el
que no quiere los hijos. Yerma ve que todo a su alrededor es fecundo; Juan, su marido se salta la norma
natural, y al final de la obra revela que él no quiere hijos, por eso terminará estrangulándolo y se condena
para siempre a no tener descendencia.
La casa de Bernarda Alba (1936) es la cumbre del teatro de Lorca. Inspirada en un hecho real, presenta el
conflicto entre el autoritarismo de Bernarda Alba y el deseo de libertad de sus cinco hijas, condenadas por la
madre a ocho años de luto y reclusión en casa por la muerte del marido de Bernarda y padre de las hijas ,
excepto de la mayor, que es hija de otro padre. La obra termina con el suicidio de la hija menor, al
intentar rebelarse, y la sumisión de las demás a la voluntad de la madre. Las tres últimas obras reciben el nombre de “trilogía rural” (“tragedias rurales”) y presentan rasgos comunes: el aspecto sexual de los temas tratados en cada una de ellas, la mujer como protagonista,
la ambientación en el campo andaluz y el final trágico.

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