Emblema del Modernismo

Share Button

LITERATURA-4.  EL Modernismo. CarácterÍSTICAS. LA REPERCUSIÓN DEL Modernismo EN ESPAÑA


4.1.        EL Modernismo. DEFINICIÓN  Y CarácterÍSTICAS

A finales del Siglo XIX se produce una gran crisis espiritual y artística.
La filosofía, el arte y la literatura reniegan de la mentalidad burguesa, centrada en la actividad económica, y de sus modos de vida mercantilistas y pragmáticos. Se buscan una nueva espiritualidad y un arte provocador, alejados de la vulgaridad y del sentido utilitario de la obra de arte.

Se denomina Modernismo al movimiento literario nacido en Hispanoamérica en el último cuarto del Siglo XIX y difundido en España por el nicaragüense Rubén Darío tras la publicación de su libro Prosas profanas (1896). Su periodo de auge fue breve y sus logros se agotaron hacia 1915, pero su importancia fue decisiva para la evolución de la poesía española, ya que supuso una renovación total.
El Modernismo fue ante todo un movimiento poético, aunque también hay obras de novela y teatro.

En sentido amplio, el Modernismo en el mundo hispánico fue la manifestación filosófica, religiosa, política y artística de la crisis provocada por el desarrollo de la sociedad burguesa hacia finales del Siglo XIX, que generó una nueva visión del mundo y que supuso una fuerza rebelde enfrentada a diferentes aspectos de esta sociedad.

Influencias.-


La modernidad poética se inició en Francia a mediados del Siglo XIX, con la aportación de dos corrientes literarias:

  1. El Parnasianismo


    Hacia la década de 1860, la escuela parnasiana reacciónó en contra de los excesos de subjetividad y sentimentalismo de los ROMánticos. Los nuevos poetas (Théophile Gautier, Laconte de Lisle, Théodore de Banville) propugnaron el “arte por el arte”:
    Una poesía objetiva cerrada a sentimientos e ideologías. Temáticamente, evocó culturas antiguas y ambientes exóticos.
    El esteticismo y el deseo de evasión o escapismo serán las notas distintivas del Parnasianismo


  2. El Simbolismo (nacido en Francia como reacción al Naturalismo, y representado por Verlaine, Rimbaud y Mallarmé, pero con antecedentes en Baudelaire (Las flores del mal). En España, un precursor es Bécquer). Defiende que la realidad, tras sus apariencias, esconde significaciones profundas que el poeta tiene que descubrir y comunicar al lector. Para ello se sirven de los símbolos (imágenes que sugieren ideas, sentimientos, angustias, obsesiones…). Por ejemplo, el ocaso puede ser símbolo de la decadencia o de la muerte, el camino será símbolo de la vida, etc. La poesía se convierte así en un instrumento del conocimiento que, a través de los símbolos, capta la realidad suprarracional, subjetiva, que sólo se puede expresar mediante la alusión y la sugerencia (de ahí la importancia también de la metáfora y de la musicalidad del verso).

Aunque en buena parte el Modernismo se olvida de la tradición literaria española, sí encontramos en sus obras referencias a algunos autores o movimientos, fundamentalmente Bécquer. Bécquer fue el mejor representante en España del movimiento simbolista y como tal lo entenderán los poetas modernistas. Podemos decir pues que el Modernismo es un arte sincrético en el que se entrelazan armónicamente tres corrientes: una extranjerizante (Parnasianismo y Simbolismo), otra americana (literaturas y tradiciones autóctonas) y la tercera, hispánica (Bécquer).

Otras influencias.-


  • Prerrafaelismo (movimiento artístico inglés antirrealista y ROMántico que busca el diálogo entre el alma y la naturaleza);

  • Corrientes filosóficas (Schopenhauer, Hegel o Nietzsche).

  • Mística española:

    retoman el anhelo de lo absoluto, de hallar una explicación totalizadora que dé sentido a la existencia.

CarácterÍSTICAS

Desarrollo del irracionalismo


Esta corriente condujo a la muerte de Dios, lo que conllevó una crisis de los valores tradicionales. Representó una crítica a la religión y a la moral imperante hasta el momento y provocó que los artistas buscasen respuestas por vías diversas. En el Modernismo temprano se produjo una divinización de lo pagano y una mezcla de teorías espiritualistas y esotéricas.

Crítica a la mercantilización burguesa de la cultura


El arte se acabó convirtiendo en una rama más de la producción, por lo que el escritor tuvo que profesionalizarse.

El poeta modernista se presenta, en su vida y en su obra, como un ser perteneciente a la aristocracia del espíritu. En esta idea de raíz ROMántica, el poeta se ve a sí mismo como un ser privilegiado. Su altura espiritual lo sitúa por encima de cuestiones prácticas, de preocupaciones cotidianas, de ambiciones mediocres, y lo conduce a consagrarse al Arte y a la Belleza, que lo ponen en contacto con las divinidades ocultas o con las fuerzas misteriosas que rigen el mundo.

Espíritu utilitario y vulgaridad de la moral burguesa


Los creadores mantuvieron un idealismo rebelde de raíz ROMántica frente al conformismo y el estilo de vida burgués. El escritor adopta un estilo de vida acorde con su concepción del arte:

La bohemia

Su dedicación exclusiva a la literatura lleva aparejado el desprecio del sentido burgués de la vida. Su mundo es el de los cafés, las tertulias, la noche. Pero su orgullo de artista contrasta casi siempre con su miseria material. Sus poemas se convierten en la compensación de su extrema pobreza.

Sistema político burgués


En España, la política vigente durante la Restauración no aportó las soluciones necesarias para los problemas del país, y los escritores del momento observaron una necesidad urgente de regeneración a través, sobre todo, de la educación, influidos por los pensamientos krausista y regeneracionista.

Anticolonialismo


En América del Sur, la lucha contra el colonialismo español dejó paso a partir de 1898 al rechazo por el creciente Imperio económico y cultural de Estados Unidos.

Oposición artística


El Modernismo nacíó enfrentado a las corrientes artísticas vigentes en la época, expresiones del sistema burgués que los poetas de este movimiento rechazaron plenamente. Esta oposición se reflejó a través de publicaciones de la época, cuyos nombres evidenciaron este enfrentamiento: Gente Vieja, Germinal, Vida Nueva, Revista Nueva, Juventud, Arte Joven, Alma Española, Electra, Helios,etc.
  1. Renovación temática


El exotismo y evasionismo.-


como medio de evasión de la realidad prosaica; los poemas se llenan de alusiones a Oriente (elefantes, pagodas chinas, flores de loto, etc.) o a Grecia (peristilos, estatuas de Venus,..)

El cosmopolitismo.-


los modernistas desean una fraternidad universal, y París, ciudad cosmopolita por excelencia, símbolo de lo exquisito y lo aristocrático, se convierte para ellos en el centro del mundo.

La utilización del símbolo y el mito.-


utilizan símbolos para crear sensaciones y evocar lo inefable, lo que no puede expresarse por procedimientos racionales. El símbolo modernista por excelencia es el cisne, que puede tener distintos significados: representa la pureza, la belleza, la elegancia, la aspiración ideal, lo aristocrático. También recurre a otros muchos mitos clásicos (Venus, Adonis, Orfeo,..).

Lo indígena.-


Valoran las culturas precolombinas de los pueblos hispanoamericanos junto con un sentimiento de nostalgia por un pasado legendario y utilizan mitos guerreros como el de Caupolicán, cuya fuerza representa la oposición a los valores norteamericanos. Al principio, la recurrencia a lo indígena se interpreta como una muestra de su escapismo; más tarde, con el anhelo de recuperar sus orígenes hispanoamericanos (mundonovismo).

Lo oculto o religioso.-


Buscan una explicación espiritual de la realidad y para ello recogen elementos del Budismo, el Cristianismo y la filosofía y religión griegas. Como Pitágoras, creen en el ritmo y la armónía universales.

El amor y el erotismo.-


En unos casos, se sublima el sentimiento amoroso y, en otros, se resaltan los aspectos más sensuales. Aparece tanto la idealización de la amada como la promiscuidad desenfrenada, encarnado en la mujer fatal, lasciva y dominadora.

La angustia ROMántica.-


Sentimientos de soledad,  hastío y el tono de tristeza melancólica que impregna algunos poemas modernistas.

Interés por personajes enfrentados a la burguésía.-


Elegancia aristocrática del dandi u hombre distinguido por su refinamiento o el radicalismo antisocial de los bohemios.
  1. Renovación del lenguaje poético


El Modernismo inicia una renovación completa de la lengua poética que no es sino una muestra más de su anhelo estético. Con el fin de conseguir el goce de los sentidos y la sugerencia de lo suave y delicado, los poetas utilizan los siguientes recursos:

Colorido y cromatismo:


en una gama amplia que va de los colores suaves a los fuertes.

Los efectos sonoros de las palabras:


que se consigue con el uso de palabras esdrújulas, una profusa adjetivación y las más variadas figuras retóricas: aliteraciones (la libélula vaga de una vaga ilusión), sinestesias (para ver de sus ojos la dulzura de luz) u otras imágenes llenas de originalidad.

Un vocabulario insólito:


acorde con los nuevos temas, que alude a realidades exóticas y exquisitas (acanto, crisantemo, heliotropo, salterio,..), nombres de héroes y dioses mitológicos (Jasón, Pan, Afrodita,..), a realidades arcaicas misteriosa o aristocráticas (pagodas, castillos, odaliscas, marquesas, princesas..) o al mundo fantástico de los cuentos infantiles (hadas, dragones,..).

Recursos fonéticos:


recurren a aliteraciones (la libélula vaga de una vaga ilusión) y ritmos apoyados en acentos muy marcados (ínclitas razas ubérrimas)

Sinestesias:


correspondencia entre lo sensible y lo inteligible (sonoro marfil, dulces azules)

Doble adjetivación:


para reforzar la sugerencia sensorial (gigantescas piedras luminosas; los diamantes, blancos y limpios).
  1. Innovación métrica


    .

Los versos:


se utilizan versos antiguos, como el hexámetro grecolatino y otros de procedencia francesa. Los preferidos por sus posibilidades musicales son: el alejandrino, el eneasílabo, dodecasílabo y octosílabo. También abundan los encabalgamientos. Son frecuentes las series de endecasílabos blancos (sin rima)
.

Las estrofas:


la estrofa preferida sigue siendo el soneto, aunque con importantes variantes de rima y longitud del verso. Se usan también la estrofa de pie quebrado y la silva asonantada.

La rima:


se alternan la rima asonante y la consonante.

4.2.        LA TRAYECTORIA POÉTICA DE RUBÉN DARÍO

La producción poética de Rubén Darío se inicia a edad temprana con Epístolas y poemas (1885). En estos versos amonesta a la Iglesia e incita al progreso, a la unidad centroamericana y a la democracia. Aparecen también sus dudas y miedos y el erotismo, tema recurrente en su poesía.

En Abrojos (1887) escribe coplas circunstanciales y en ese mismo año compone Otoñales (Rimas)
, en cuyos versos imita a Bécquer.

En la obra de Rubén Darío suelen señalarse tres etapas de creación, delimitadas por la aparición de tres obas fundamentales.

Primera etapa: Azul (1888):

 Incluye cuentos breves ( El rey burgués, La ninfa, El rubí, El velo de la reina Mab,..) y unos pocos poemas. El libro, producto de la lectura de la poesía francesa, crea un mundo de hadas, princesas, centauros, cisnes, flores, fuentes… El léxico poblado de objetos exóticos, exquisitez aristocrática, el culto parnasiano de “el arte por el arte”, implican un rechazo de la realidad burguesa en la que no quiere integrarse.

De esta obra, llena de imágenes sorprendente y adjetivos inesperados, desconcertó sobre todo la prosa, más osada que el verso, pero también los ritmos insólitos, el brillo de las palabras, el tono insolente y la sensualidad. Esta obra revela su filiación modernista en el uso del símbolo.

Entre los símbolos preferidos por Darío, destacan el color azul y el cisne:

El azul


. En palabras de Darío, el color azul era “el color del ensueño, el color del arte, un color helénico y homérico, oceánico y firmamental”.

El cisne


En la poesía del nicaragüense, esta ave condensa ingredientes paganos y sensuales (como mito griego del amor carnal) y sugiere el encanto de lo caballeresco legendario (en la historia de Lohengrin *). Es emblema de lo blanco, símbolo de la pureza, del ideal, y portento de aristocracia. La curva de su cuello es signo misterioso de interrogación.

* Héroe germano que, llevado por un cisne, líberó a una muchacha de sus enemigos. Tras su matrimonio, ella incumplíó la promesa de no preguntarle por su origen, y Lohengrin partíó, conducido por el mismo cisne.

Segunda etapa: Prosas profanas (1896):


Obra que deslumbró tanto por sus innovaciones métricas como verbales. La obra sorprendíó ya desde el título por lo que implicaba de confusión deliberada con el uso litúrgico del vocablo prosas (himnos que se cantan en misas solemnes tras el Evangelio). Constituía, además, un signo de la alternativa fascinación y repulsa de la poesía moderna hacia la religión tradicional.

Temas


: el tema por excelencia de este poemario es el placer erótico, que no excluye el sacrificio y la pena.
Prosas profanas continúa la línea de evasión aristocrática de la realidad, y por otro, retoma la preocupación social de la primera época. En sus versos, Darío cuestiona qué es el arte, el placer, el amor, el paso del tiempo, la vida, la muerte, la religión, la creación poética…

Aparecen también temas españoles:
La exaltación de lo andaluz en Elogio de la seguidilla y las referencias a la épica medieval y al mundo de los cancioneros del Siglo XV en Cosas del Cid y Canciones y decires.

En este poemario, la imagen femenina adquiere diversas formas de la naturaleza: tigre, paloma, yedra, mar, colina,…

Tercera etapa: Cantos de vida y esperanza (1905)


Suma nuevos temas a los de libros anteriores. En esta obra, Darío manifiesta una expresión más sobria, aunque no elimina palabras brillantes ni innovaciones métricas.

En el Prefacio insiste en su respeto por la aristocracia de pensamiento y por la nobleza del arte, y en su desdén por todo  lo que implica mediocridad. Se reconoce iniciador del Modernismo:
“El movimiento de libertad que me tocó iniciar en América se propagó hasta España, y tanto aquí como allá el triunfo está logrado”.

Pero frente a la voluntad elitista de obras anteriores expresa la novedad que significa salir de su “torre de marfil”:
“Yo no soy un poeta para muchedumbres, pero sé que indefectiblemente tengo que ir a ellas”. Su nueva misión será tratar asuntos políticos:
“Si en estos cantos hay política, es porque aparece unida a lo universal”.

Los temas fundamentales de Cantos de vida y esperanza son los problemas del mundo hispánico y la reflexión existencial de la voz poética.

En España ahora no solo ve el pasado colonialista, sino un principio que puede dar unidad a Hispanoamérica. Intenta revalidar la cultura hispánica en poemas como Un soneto a Cervantes o Letanía de nuestro señor Don Quijote. También aborda temas de civilizaciones precolombinas y del presente americano.
Mira con temor hacia el norte (EEUU), y pese a su admiración por Edgar Allan Poe (poeta y narrador estadounidense célebre por sus cuentos fantásticos) y Walt Whitman (poeta norteamericano), se niega a admitir que su civilización sea superior a la hispana. Frente a ella, propone la uníón de los pueblos americanos.

Algunas composiciones expresan la situación de cansancio y amargura del poeta ante la vida trascurrida. La reflexión estética y existencial de los versos que inician la obra (yo soy aquel que ayer no más decía/el verso azul y la canción profana) se torna profundamente pesimista en el poema Lo fatal, que pone fin a este poemario.


4.3       

LA REPERCUSIÓN DEL Modernismo EN ESPAÑA: VALLE-INCLÁN, LOS HERMANOS     Machado  Y  Juan RAMÓN JIMÉNEZ

A finales del XIX y principios del XX, el Modernismo ejercíó su influencia en España. En este hecho fue determinante la segunda visita de Rubén Darío, en 1899.

El panorama literario estaba necesitado de un cambio: el lenguaje prosaico y moralizador de Campoamor y la verborrea declamatoria de Núñez de Arce eran muestras de una tradición gastada. Sólo el intimismo de Bécquer constituía una excepción, que se dejó sentir en el mayor subjetivismo del Modernismo español.

Antes de la llegada de Darío, algunos poetas como Salvador Rueda o Francisco Villaespesa, estaban en contacto epistolar con los principales autores hispanoamericanos.

Los síntomas de cambio aparecen en revistas literarias, como Electra o Revista ibérica, que incluyeron poesías y escritos teóricos modernistas. En 1903, aparecíó la más importante, Helios, que incluía poemas de Rubén Darío.

Peculiaridades del Modernismo español.-


No todos los jóvenes siguieron ciegamente a Darío. Los mejores poetas españoles mostraron claros síntomas de individualización;
No en vano el propio Darío había insistido en que cada poeta buscar su propio camino.

El Modernismo español, en su faceta más preciosista, colorista y retórica, tuvo escasa duración.
Los escritores pronto inician una búsqueda de temas metafísicos y trascendentales, tanto personales como universales, y se centran en la tradición y realidad de su propio país.

  • Valle-Inclán

La amplia producción de Valle abarca todos los géneros. Y en todos se aprecia una profunda evolución, paralela a su cambio ideológico. A grandes rasgos, pasa de un Modernismo refinado y nostálgico a una postura crítica expresada en un estilo desgarrado, radicalmente nuevo.

Podemos distinguir cuatro periodos en su obra: hasta 1906, influido por el decadentismo modernista; de 1907 a 1909, cuando escribe obras de acentuado primitivismo; de 1910 a 1920, época de las farsas y otras obras artificiosas; y a partir de 1920, etapa de los esperpentos.

•              Etapa decadentista

Las obras más notables de esta etapa son las Sonatas:
Sonata de otoño, Sonata de estío, Sonata de primavera y Sonata de invierno. Estructuradas como una composición musical en cuatro tiempos, van ligando simbólicamente la estación del año y el marco geográfico con la edad y pasiones del protagonista, el marqués de Bradomín, típico aristócrata decadente, un don Juan “feo, católico y sentimental” (elegante, exquisito, amoral, aventurero, provocador, cínico e incluso violento a veces) y que aparecerá en varias de sus obras, como en Luces de bohemia. El protagonista escribe estas supuestas memorias amorosas  en un ambiente de misterio y leyenda, entre preciosos jardines y lujosos interiores. Se exalta nostálgicamente un mundo refinado en vías de desaparición.

El  esmerado lenguaje y cuidado estilo de las Sonatas hacen de su prosa, plena de efectos cromáticos y sonoros, la más brillante del Modernismo español.

•              Etapa del Primitivismo

Es un teatro de ambiente rural y mítico.
En apenas tres años escribe Valle cinco obras muy importantes: las dos primeras Comedias bárbaras (Ágüila de blasón, Romance de lobos y Cara de Plata) y la trilogía de novelas de La guerra carlista (Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera y Gerifaltes de antaño). A esta época pertenecen también El embrujado y Divinas palabras.

En ellas ensaya otro camino también propio del Modernismo: el primitivismo. La violencia, la crueldad, la barbarie, la brutalidad, las pasiones desbordadas, el mundo rural con sus leyendas, mitos, ritos mágicos y supersticiones populares.

•              Etapa de las farsas y obras artificiosas

Durante la segunda década del siglo Valle escribe diversas obras teatrales, en su mayor parte en verso. Se trata de experimentos dramáticos con los que crea un mundo artificioso, muy literario y estilizado: Farsa infantil de la cabeza del dragón, Voces de gesta, El embrujado…

  • Antonio Machado

Concepción poética y temas.-


Definíó la poesía como “el diálogo de un hombre con su tiempo”. Para él, el pensamiento poético parte de la intuición vivida, temporal, a diferencia del pensamiento lógico, que se basa en conceptos.

 El tiempo se erige en uno de sus grandes temas; también el sueño como vía de conocimiento (tanto los sueños de la vigilia, los que se sueñan con los “ojos abiertos” como los que se sueñan durmiendo. En ellos el hastío es la nota emocional predominante). La naturaleza aparece como proyección del propio poeta. En lo que se refiere al amor, en su obra hay podo erotismo. La amada como criatura carnal, objeto erótico, apenas figura. La mujer aparece de forma etérea, como pura ensoñación.

Su Primera etapa, modernista, aparece en Soledades, galerías y otros poemas (1903), pero sin basarse en los postulados centrales de este movimiento. Su tono denso y melancólico nos remiten fundamentalmente a lírica ROMántica del XIX español

: Rosalía de Castro y Bécquer

Aparece un Machado existencial al tratar fundamentalmente de la condición humana. Como temas secundarios aparecen los recuerdos de la infancia, evocaciones del paisaje, la amistad, la ensoñación del amor, la soledad, la melancolía, la angustia.

Machado toma del Simbolismo y del Modernismo los ritmos y los metros: dodecasílabos, alejandrinos, etc. Pero añade otros metros tradicionales, más sencillos: la silva, el romance, composiciones con redondillas o cuartetas.

Uno de los mayores logros del libro es la utilización del símbolo galería como caverna platónica del conocimiento, como útero materno donde renacer a una nueva vida y abrir “camino” (“se hace camino al andar”), otro de sus símbolos.

Hay constantes referencias a la tarde, el agua, la noria, las galerías… El agua simboliza el nacimiento a la vida cuando brota, su fugacidad cuando corre y la muerte cuando está quieta. El mar simboliza también la muerte. La tarde (la hora machadiana) es símbolo de declive, decaimiento; la hora triste, lenta y melancólica. 

  • Manuel Machado

Admiraba a Rubén Darío y lo siguió en sus innovaciones métricas, especialmente en el empleo del alejandrino y del eneasílabo, pero le faltaron el ímpetu rítmico y los preciosismos léxicos del poeta nicaragüense. Como su hermano Antonio y Juan Ramón Jiménez, renunció a lo decorativo y suntuoso, en busca de una poesía interior.

Obras:


su obra poética se inicia con Alma (1900), un poemario de influencia modernista en la línea de Darío. Este libro constituye una especie de viaje simbólico del alma.
En la obra, aparecen paisajes exóticos, el erotismo, el dolor por el mundo, la voluntad de evadir la propia apatía y el amor por lo hispánico, así como los tópicos del otoño, la melancolía, Oriente, Castilla, Versalles, la españolidad sureña y árabe. A este libro le siguen otros dos de índole bien diferente:
  • El mal poema (1909) es una colección de poemas intencionadamente prosaicos sobre lo sucio y lo grosero de la vida en la ciudad. Introduce la poesía urbana, influido por Baudelaire y Verlaine.
  • Cante hondo (1912), cultiva el género popular, sin conseguir la profundidad que logrará Lorca años después.

Tras estos dos volúMenes, su poesía experimenta un giro. En Ars moriendi (1921) predomina un tono triste, reflexivo y resignado.
En esta obra, Manuel Machado reflexiona sobre la realidad, y más que un “arte de morir” constituye un “arte de sobrevivir”.

  • Juan Ramón Jiménez

Al tiempo que elabora su obra; Juan Ramón deja constancia de sus reflexiones sobre ella: para él la poesía no representaba sólo una forma de vencer la imperfección del mundo, sino un camino de conocimiento de uno mismo y de la realidad, así como una vía para elevar la propia vida a un estatus espiritual superior.

Hay un poema que Juan Ramón Jiménez escribíó en 1918 y resume la evolución de su poesía:

Vino, primero, pura, / vestida de inocencia; / y la amé como un niño. //

Luego se fue vistiendo / de no sé qué ropajes; / y la fui odiando sin saberlo. //

Llegó a ser una reina, / fastuosa de tesoros… / ¡Qué iracundia de yel y sin sentido! //

 Mas se fue desnudando. / Y yo le sonreía. //

Se quedó con la túnica / de su inocencia antigua. / Creí de nuevo en ella. //

Y se quitó la túnica, / y aparecíó desnuda toda… / ¡Oh pasión de mi vida, poesía / desnuda, mía para siempre! //

Mucho más tarde el poeta reducía su evolución a las tres fases siguientes:

1)    
Etapa sensitiva, desde sus comienzos hasta 1915 aproximadamente: se corresponde con su etapa modernista. (Desarrollada en el tema de El Modernismo).

2)     Etapa intelectual, desde 1916 hasta 1936

3)     Etapa “suficiente” o “verdadera”, desde 1936 hasta su muerte

La PRIMERA ETAPA o ETAPA SENSITIVA llegaría hasta 1915. Sus primeros libros, influidos por Bécquer y por los simbolistas franceses, muestran un tono decadente y neorromántico. Ya en la órbita del Modernismo intimista se encuentran Arias tristes y Jardines lejanos: atmósfera quejumbrosa y doliente, sentimientos de soledad y melancolía, inevitabilidad del paso del tiempo, presencia de la muerte, recuerdos, jardines y flores, fuentes, paisajes otoñales, crepúsculos, importancia de lo musical,… En algunos de sus libros posteriores, como La soledad sonora, se acentúa la ornamentación modernista hasta Diario de un poeta recién casado, en el que rompe definitivamente con el Modernismo.

El más conocido de los escritos en prosa de Juan Ramón es su famoso libro de prosa poética Platero y yo. En él, con un estilo en el que abundan los rasgos modernistas, muestra su sentimiento de anhelo de armónía con la Naturaleza.

Las etapas 2 y 3 suponen la superación del Modernismo. Juan Ramón elimina de su poesía todos los adornos literarios, ya que pretende captar la esencia de las cosas.
Es una poesía de ideas, así que la parte de la oración predominante es el sustantivo. En este proceso de depuración, adopta el verso libre renunciando así a la rima del verso. Los poemas serán cada vez más breves y algunos están escritos en prosa.

Su ideal es hacer una poesía pura, desnuda de artificios

Esta SEGUNDA ETAPA O INTELECTUAL está marcada por la BÚSQUEDA DEL CONOCIMIENTO. Se propone buscar algo más duradero y profundo que la belleza exterior.
Ese algo es la esencia de las cosas, formada por la belleza interior y el bien que hay en ellas. Pero la esencia es algo abstracto y no se puede percibir por los sentidos sino por la inteligencia.

La cima de esta nueva concepción es Diario de un poeta recién casado (1917). En esta obra, el mundo se revela ante el poeta como un caos; el escritor critica la fragmentación de la realidad y la idea de modernidad simbolizada en la sociedad norteamericana (caracterizada por la vulgaridad, el maquinismo y la uniformidad). Contra ella se alza la idea de belleza.

El marco del viaje real a Nueva York para casarse con Zenobia Camprubí le servirá para hacer un recorrido por su propia conciencia.

El mar es el eje vertebrador de la obra, y su dinamismo y ritmo cambiante generan el verso libre. También es el símbolo de la plenitud que supone haber interiorizado la esencia del mundo.

El viaje interior consiste en su introducción en la madurez afectiva, en la plenitud del hombre adulto recién casado, transición que le produce angustia frente a lo desconocido. También será un viaje hacia la modernidad, encarnada en Nueva York, y hacia su madurez estética.

LA TERCERA  ETAPA O “SUFICIENTE”, “VERDADERA” O DE CONCIENCIA DE LA ETERNIDAD


: La extrema sensibilidad poética de Juan Ramón le ha permitido construirse un yo nuevo, pero muy abstracto y el poeta siente la soledad e incomunicación, además de saberse un hombre de carne y hueso sujeto a la muerte. Para superar esta soledad y alcanzar la ansiada eternidad, el poeta se funde en la conciencia con el Todo o Conciencia Universal (influencia de la mística cristiana y del Budismo Zen)

Obras: Dios deseado y deseante, Animal de fondo, La estación total.

El viaje definitivo

Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;

y se quedará mi huerto con su verde árbol,

y con su pozo blanco.

Todas las tardes el cielo será azul y plácido;

y tocarán, como esta tarde están tocando,

las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron;

y el pueblo se hará nuevo cada año;

y en el rincón de aquel mi huerto florido y encalado,

mi espíritu errará, nostálgico.

Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol

verde, sin pozo blanco,

sin cielo azul y plácido….

Y se quedarán los pájaros cantando.                                       (CANCIÓN)


Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.