Enfrentamiento entre una moral autoritaria y el deseo de libertad

Respecto a los temas de La Casa de Bernarda Alba, debemos nombrar el tema central de la obra que es el

enfrentamiento entre la autoridad y la libertad, o el conflicto entre realidad y deseo.
Hay un enfrentamiento entre
dos actitudes y dos visiones de vida totalmente distintas: una de ellas, la actitud de defender una forma de autoridad
por las apariencias, la moral más autoritaria que podremos observar sobre todo en uno de los personajes principales
que es Bernarda. Y la actitud que proclama por encima de todo la libertad del individuo para pensar, sentir y opinar,
que será representada por Adela. En este enfrentamiento reside el núcleo temático y estructurador de la obra, de
forma que el resto constituyen temas secundarios como el amor y la búsqueda de varón, la hipocresía y las falsas
apariencias, la envidia y el odio, la injusticia social, la marginación de la mujer y la honra.
En el texto que tenemos que comentar, apreciamos una conversación entre Adela y La Poncia. El tema principal de
este fragmento es el enfrentamiento de la realidad visto desde el punto de vista de la Poncia que podemos observar
en la primera intervención de esta, y al rebeldía que transmite Adela como por ejemplo en “¡Calla!” en la línea
15.
Los temas que podemos observar en este fragmento en relación con la obra son la injusticia social, el amor y la
búsqueda del varón, la honra y la envidia.
Hablando del tema del amor y búsqueda de varón el drama de estas mujeres encerradas se concreta en la ausencia
del amor en sus vidas y el temor a permanecer solteras, porque el dominio tiránico de Bernarda y el luto de 8 años
impiden cualquier oportunidad de entablar una relación amorosa. La presencia del hombre y la pasión amorosa se
concretan por dos caminos diferentes. La primera de ellas, por medio de referencias y alusiones a Pepe el Romano
que se sitúa fuera de escena o acciones que se realizan en el mundo externo como puede ser las alusiones de la Ma
Josefa al querer casarse con un varón a la orilla del mar o La Poncia que menciona en varias ocasiones las
situaciones con su marido Evaristo, el Colorín, entre otras muchas. La segunda es por medio de vivencias directa de
los personajes como puede ser la pasión de Adela que vive con Pepe el Romano que es el futuro marido de su
hermana mayor Angustias, o el deseo de amar en las demás hermanas que principalmente se tiene presencia en
Martirio y Angustias. Amelía y Magdalena participan también en este deseo y de la necesidad de varón, pero
apenas hay lugar para que expresen sus sentimientos.
En este fragmento podemos observar este tema principalmente en las intervenciones que hace Adela hacia la Poncia
como por ejemplo “¡Ciega deberías de estar!” en la línea 4 con lo que está protagonista da a entender lo que hace
por las noches, en este caso tener encuentros con Pepe el Romano, y se sincera con la Poncia. Otro tema es la honra
que se desarrolla mediante el tema de las apariencias y vinculando al tema del amor. Según la moral cristiana, el
honor consistía en la virtud individual de obrar rectamente y antiguamente era patrimonio de la gente superior. La
honra que equivalía a la fama o a la reputación, necesitaba el reconocimiento de los demás. Las mujeres sólo debían
preocuparse por traer descendencia y por no traerla deshonra a la familia provocando la del varón.
En este diálogo observamos la honra por parte de la Poncia cuando nombra “pero no vayas contra la ley de Dios.”
(Línea 14) con la que esta quiere que Adela sea consciente de la situación en la que está sometida y para ella no es
bueno que esté manteniendo relaciones con el comprometido de su hermana ya que si el pueblo se entera, puede
perder esa honra que tiene tanto ella como su familia. Con lo mencionado anteriormente, podemos sacar el ejemplo
de “¡Velo! Para que las gentes no escupan al pasar por esta puerta.”. Donde también se puede encontar este tema es
en la última línea donde la Poncia menciona “No os tengo ley a ninguna, pero quiero vivir en casa decente. ¡No
quiero mancharme de vieja!”.
El tema de la injusticia social trata de denunciar la injusticia y las diferencias sociales, la conciencia y orgullo de
clase y la crueldad que residen las relaciones de la sociedad. Cuando Adela menciona en la línea 19 “En vez de
limpiar la casa y acostarte para rezar tus muertos, buscas como una vieja marrana asuntos de hombres y mujeres
para babosear en ellos.” donde aquí encontramos que la hija de Bernarda recuerda a la Poncia cuál es su clase social
y cuál es su puesto en la casa, a su vez para que no se meta en sus sentimientos ya que no debe. Además, en la línea

18, Adela falta al respeto y vuelve a reiterar este tema en “Métete en tus cosas, ¡oledora! ¡Pérfida!”.Uí!

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