Literatura posguerra (teatro, poesía, novela de los 50 y 60)

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EL TEATRO DE 1939 A FINALES DEL S.XX

Al terminar la Guerra Civil, el teatro español se enfrenta a tres grandes problemas. El primero concierne a los condicionantes comerciales del género, ya que tan solo las clases adineradas y poderosas pueden asistir a las representaciones, y la censura impide cualquier contenido social o político. Otra dificultad reside en la muerte o el exilio que sufren grandes escritores e intelectuales, especialmente los que pertenecen al teatro innovador anterior al conflicto civil. Y en último lugar, al no quedar apenas escritores, los empresarios teatrales recurren a traducciones de obras extranjeras, dificultando el estreno de las obras nacionales.

Por lo que el teatro puede dividirse en tres etapas:

a) La década de los 40, el estado general de crisis obliga a pensar a los empresarios de la escena y a las compañías en abastecer los teatros de obras que respondan a las expectativas del público burgués, sin arriesgarse a modificar sus gustos.

b) La década de los 50, la censura afectó al teatro porque no solo se censuraban los textos, sino que los ensayos y las representaciones estaban sometidos a un rígido control y podían ser suspendidos en cualquier momento. Los empresarios eran muy cautelosos con

las obras que seleccionaban que debían ser piezas acordes con el gusto burgués de la época.

c) Desde 1960 hasta 1975, la tímida apertura de la censura permitíó la entrada de corrientes europeas (Brecht, Ionesco –y su teatro del absurdo- o Beckett) cuyas influencias fueron fundamentales para la creación de obras que intentan oponerse a los cánones establecidos tanto en los contenidos como en las formas.

a) Década de los 40: dos son las corrientes que ocupan la escena española durante este período: el teatro comercial y el teatro humorístico.

a. El teatro comercial: es un tipo de teatro orientado hacia la pura distracción de un público sin demasiadas exigencias. Se trata de un teatro convencional pero bien construido, con un diálogo cuidado, continuador del teatro tradicional anterior. Es un teatro evasivo con una amable crítica de costumbres (herencia de la alta comedia y de la comedia burguesa) y divertido espejo de la realidad. La acción se basa en los enredos sentimentales, el humor fácil y la moralización intrascendente y se desarrolla en ambientes de clase media alta. Cultivadores de este son Jacinto Benavente, José Mª Pemán (Los tres etcéteras de don Simón –comedia de costumbres- y Callados como muertos –teatro ideológico y propagandístico-), Joaquín Calvo Sotelo o Juan Ignacio Luca de Tena.

b. El teatro humorístico, destacan en él principalmente dos autores: Enrique Jardiel Poncela, con sus comedias de humor inverosímil y disparatado como Eloísa está debajo de un almendro y Los ladrones somos gente honrada. Miguel Mihura, autor de comedias de humor desenfadado donde se aprecia crítica de la sociedad contemporánea. Denuncia lo absurdo de situaciones de la vida cotidiana, la vaciedad de los tópicos y las convenciones sociales que impiden al hombre ser feliz. Rompe con el Realismo introduciendo elementos y situaciones de un humor nuevo precedente del teatro del absurdo, Tres sombreros de copa, Melocotón en almíbar y Maribel y la extraña familia.

b) Década de los 50: también conocido como teatro de denuncia y protesta. Surge a mitad de los cincuenta coincidiendo con la aparición de un público universitario que solicitaba un teatro nuevo muy próximo a los planteamientos de la novela y de la poesía social. Los temas habituales son el testimonio crítico de las injusticias y desigualdades, la denuncia, la protesta. Se trata de un teatro realista con recursos propios de sainetee y ciertos rasgos tomados del esperpento. Los autores más significativos son: Alfonso Sastre con un teatro orientado al Realismo de intención social (Guillermo Tell tiene los ojos tristes) y Antonio Buero Vallejo, con su teatro de acento trágico, centrado en los grandes interrogantes de la condición humana y en los problemas del hombre contemporáneo. Se unen lo social y lo existencial porque no falta la crítica a la España de su tiempo. No rompe las fórmulas del teatro comercial porque intenta aprovecharlas para darles una dimensión y un sentido nuevos que le permitan acceder al gran público. Un recurso escénico frecuente es de los efectos de inmersión (persigue una mayor identificación del público con la historia que se está representando). Su obra suele clasificarse en tres etapas: la primera con un enfoque existencial de los temas (Historia de una escalera y En la ardiente oscuridad). La segunda con un enfoque social y ético, la técnica teatral es más compleja (efectos de inmersión, escenarios múltiples y simbolistas; a esta etapa pertenecen Un soñador para un pueblo, El sueño de la razón, El tragaluz. La tercera etapa presenta contenidos sociales y políticos más explícitos y la incorporación de experimentos escénicos (La doble historia del doctor Valmy, La Fundación).

c) Desde 1960 hasta 1975: A partir de los años setenta se produce un teatro más exigente y renovador, experimental en las formas y dirigido a un público más minoritario. Se aleja del teatro realista. Ahora predominan los elementos simbólicos y vanguardistas, lo grotesco y lo imaginativo. Importancia especial cobran los recursos extraverbales: sonoros, visuales o corporales. Autores representativos son Fernando Arrabal y Francisco Nieva.
Mención especial merecen los grupos de teatro independiente que actúan al margen de los circuitos comerciales y presentan un teatro renovador muy comprometido social e ideológicamente. Algunos de los más representativos son:Los Goliardos, Els Joglars y La Fura dels Baus.


NOVELA Y CUENTO HISPANOAMERICANO DE LA II ª MITAD DEL SIGLO XX

Durante el período colonial la literatura hispanoamericana fue un apéndice de la literatura española, a comienzos del XIX –con los movimientos de independencia- se cultivaron los temas patrióticos y, tras la consolidación nacional, experimentó un gran
auge que alcanzó la madurez a partir de 1910. La Revolución Mexicana (1910) marca la fecha en que los autores latinoamericanos comienzan a tratar temas universales –cada vez con mayor profusión- hasta conseguir una producción literaria
admirada internacionalmente.

1ª ETAPA: NOVELA HASTA 1940: De técnicas realistas, clara heredera del Siglo XIX en lo formal, sí encuentra renovación temática en las realidades más acuciantes de la realidad del continente (naturaleza americana, denuncia de la injusticia social,
acontecimientos históricos, problemas del hombre de la ciudad). Se pueden apreciar tres subgéneros fundamentales:

a) La novela de la tierra: el tema, e incluso la protagonista, es la naturaleza americana, todopoderosa que hace sucumbir al ser humano que se enfrenta a ella. Doña Bárbara, Rómulo Gallegos.

b) La novela indigenista: muestra su preocupación por la situación del indio y echa sus raíces en la obra de Fray Bartolomé de las Casas, la prosa de los Ilustrados y el Romanticismo. Pretende ser un género de testimonio y denuncia de la opresión en que viven la población indígena y la mestiza. El mundo es ancho y ajeno, Ciro Alegría.

c) Novela de la Revolución mexicana: presenta tanto los hechos revolucionarios como las aspiraciones de los mexicanos así como las reflexiones sobre su identidad y su cultura. Los de abajo, Mariano Azuela.

d) Novela urbana del Plata: de tema esencialmente urbano con centro espacial en Argentina. Las clases bajas, losinmigrantes y los espacios marginados son novelados con técnicas naturalistas.

2ª ETAPA: RENOVACIÓN DE LOS 40. EL Realismo MÁGICO:
Este término fue empleado en 1925 para designar una nueva pintura (que explora en la interioridad y reconstruye los objetos exteriores desde ella) que reaccionaba contra el expresionismo.
A partir de los años 30 se utiliza para designar la emergente literatura hispanoamericana que se centraba en las peculiaridades del continente, en su mestizaje cultural y en la influencia de otras culturas a través de distintas formas de entender el mundo.
Las innovaciones más importantes fueron la utilización de distintos puntos de vista narrativos, el contrapunto de planos, el empleo de mitos clásicos y modernos y el uso de técnicas cinematográficas. A esto se une la influencia de las vanguardias (el
Surrealismo y su fusión de la realidad con lo onírico) y las innovaciones técnicas de Faulkner, Joyce, Proust o Dos Passos. Se incorporan elementos míticos, legendarios y mágicos de las tradiciones indígenas que se integran con el plano real de la historia
narrada. Miguel Ángel Asturias (El Papa verde), Alejo Carpentier (El reino de este mundo) son algunos de sus representantes.
3ª ETAPA: EL BOOM HISPANOAMERICANO:
Producido en los años 60, es un fenómeno literario y sociológico. Se integran las influencias asimiladas como el Realismo mágico, el mundo de lo mítico, lo onírico, el Surrealismo, la denuncia social, las innovaciones técnicas y la recuperación de formas tradicionales de narrar. Se empieza a difundir la narrativa hispanoamericana gracias a la labor editorial de empresas españolas. Representan esta etapa: Mario Vargas Llosa (La ciudad y los perros), Julio Cortázar (Rayuela), Gabriel García Márquez (Cien años de soledad).

EL CUENTO: El año 1920 es el arranque del cuento contemporáneo debido a la influencia de las vanguardias europeas, del Modernismo (que lo utilizó como cauce expresivo), unidos a la tradición anglosajona de cuentos fantásticos, a la particular
situación social y política del continente y al redescubrimiento de las tradiciones culturales. Horacio Quiroga es el fundador del cuento actual por los temas que trata y por la meticulosa construcción de la trama. Se convierte el cuento hispanoamericano en el nexo entre los movimientos de vanguardia y el boom hispanoamericano porque los narradores en los años 30 incorporan innovaciones técnicas que recogerá después la novela. Sus carácterísticas son las mismas que las del cuento europeo: brevedad,
rígida estructura, habituales finales sorprendente y trama única. Se aprecian tres tendencias: cuento realista (representado por Benedetti), cuento fantástico (cultivado por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares), Realismo mágico (alcanza expresión
magistral en Juan Rulfo). A partir de la decadencia del boom, es carácterístico el abundante cultivo del microrrelato o microcuento (Augusto Monterroso)


LA POESÍA DE 1939 A FINALES DEL S.XX

La evolución de la literatura española sufríó un corte profundo a raíz de la Guerra Civil debido a la muerte y el exilio de los modelos literarios. Sin embargo, éste no fue tan drástico en la poesía posterior a 1939. Destacan autores del 27 en el exilio como Alberti (Retornos de lo vivo lejano), Salinas (El contemplado), Cernuda (Vivir sin estar viviendo) o Guillén (Clamor). Pero no podemos olvidar en ningún caso la muerte de Machado en el exilio, el fusilamiento de García Lorca o la prisión y muerte de Miguel Hernández.

En los años de enfrentamiento (1936-1939) se desarrolló tanto en el bando republicano como en el de los sublevados una literatura de propaganda ideológica, pero de escasa calidad, salvo en el caso significativo del poeta Miguel Hernández, con Viento del pueblo, donde la voz del poeta anima a los soldados republicanos en las trincheras. De formación autodidacta, lee a los clásicos y en Madrid entabla amistad con Neruda y Aleixandre. Afiliado al PCE, fue detenido en la Guerra Civil y llevado a la cárcel, donde murió enfermo. Destaca por El rayo que no cesa, al ser una de las obras de sonetos amorosos más bellos de la poesía española de todos los tiempos. También destaca su última etapa, desnuda y profunda, con poemas escritos en la cárcel (Cancionero y Romancero de ausencias), donde se lamenta por la ausencia de los suyos o la separación con su mujer, destacando un poema esperanzador, dedicado a su segundo hijo, Nanas a la cebolla.

La poesía de la inmediata posguerra, la de los años 40, se divide en dos bandos, como ocurre con las dos Españas irreconciliables. Se caracteriza pues por la diversidad de tendencias. Por un lado, nos encontramos la poesía arraigada, en la que destacan autores que sienten simpatía por la dictadura franquista y que tratan temas tradicionales, con métrica y estilística clásica. Sobresalen Luis Rosales y Leopoldo Panero. La otra corriente lírica es la poesía desarraigada, opuesta a la anterior, arrebatada, de agrio tono trágico, de angustia y sufrimiento. El estilo es bronco, sincero y humano, menos preocupado por los artificios estéticos. Sobresalen Dámaso Alonso (Hijos de la ira), Gabriel Celaya y Blas de Otero. Surge el grupo cordobés Cántico, con tendencias personales e intimistas, con Ricardo Molina y Pablo García Baena entre otros.

En los años 50 y comienzos de los 60, se extiende la poesía social. Es un período en el que la poesía toma partido en la situación española, intentando servir de instrumento para cambiar el mundo. El poeta se hace solidario con los demás hombres, con una clara repulsa de la neutralidad ante las injusticias o conflictos sociales. El estilo es claro, sencillo y la lengua es coloquial para que todo el mundo pueda entender el mensaje. La poesía social comienza a desarrollarse de la mano de Vicente Aleixandre (Historia del corazón), Gabriel Celaya (Las cartas boca arriba), José Hierro (Tierra sin nosotros) y Blas de Otero, poeta que evoluciona desde la poesía desarraigada en la que expresa su yo personal y sus angustias existenciales (Ancia) hasta la poesía combativa, en la que se dirige a la “inmensa mayoría” (Pido la paz y la palabra).

En los 50 surge un segundo grupo de poetas que pretende seguir escribiendo poesía crítica, pero con formas más elaboradas y caracterizadas por la preocupación fundamental por el hombre y sus problemas, abandonando el dramatismo y la postura inconformista frente a la realidad que rodea al poeta y el estableciendo una poesía basada en experiencias personales con una temática intimista y cotidiana. El estilo es irónico y humorístico, en aras de un lenguaje musical. Sobresalen Gil de Biedma (Las personas del verbo), Ángel González (Áspero mundo), José Ángel Valente (Punto cero), Claudio Rodríguez (Desde mis poemas) y Francisco Brines.

En 1970 se publica una antología de nuevos autores nacidos tras la Guerra Civil, llamada Nueve novísimos poetas españoles. De ellos destacan Guillermo Carnero (Dibujo de la muerte), Félix de Azúa (Cepo para nutria), Manuel Vázquez Montalbán (Manifiesto subnormal) y Vicente Molina Foix (Los espías del realista). La temática es muy variada (la guerra de Vietnam, la sociedad de consumo o el libertinaje), el estilo es frívoló y el tono grave, a la vez que insolente. Son autores con una importante cultura intelectual, que se muestran inconformistas y rebeldes con el arte establecido e imperante. Su lenguaje recibe las influencias del Surrealismo del grupo del 27 y sus modelos son poetas hispanoamericanos como Octavio Paz. La poesía novísima plantea una ruptura con el Realismo social de décadas anteriores.

A partir de la recuperación de la democracia en 1975, se observa una gran cantidad de tendencias. En la poesía actual, las orientaciones se han multiplicado, pero se observa una propensión a abandonar el esteticismo por un mayor intimismo y emoción. La temática es muy variada como lo son los modelos que imitan: místicos, autores barrocos, ROMánticos, noventayochistas, vanguardistas, Generación del 27 o a autores de los 50….. Rescatan el pasado literario español utilizando tanto la métrica tradicional como el verso libre.

Destacan los neosurrealistas, que continúan la línea de algunos novísimos (Blanca Andreu); los posnovísimos, que escriben una poesía de la experiencia (Luis García Montero y Jon Juaristi); los ROMánticos, que prefieren la poesía de la imaginación (Francisco Bejarano); la poesía épica, que recupera el recuerdo de un pasado idílico, en la que destaca Julio Llamazares (La lentitud de los bueyes); y la poesía erótica, que indaga en la intimidad (Ana Rosseti y Juan Castro).


EL TEATRO ANTERIOR A 1939

El teatro de principios del S.XX no gozaba del mismo reconocimiento que el de otras épocas. Esto se debe a la gran vitalidad del teatro comercial que impedía el estreno de autores innovadores que no escribían al gusto del público

En cuanto a los autores más importantes , hay cuatro dramaturgos que se levantan por encima de todos: J. Benavente, R. Valle-Inclán, F. García Lorca y B. Pérez Galdós.

Si nos detenemos en el Premio Nobel de Literatura, Benavente la mitificación y la censura forman parte de su estandarte, y eso que escribíó 172 obras, desde El nido ajeno hasta Por salvar su amor . Sus obras estarían englobadas dentro de temas urbanos (Rosas de otoño), de ambiente provinciano (Pepa Doncel), de ambiente cosmopolita (La noche de sábado), de ambiente utópico (Los intereses creados), de ambiente rural ( Señora ama).

El teatro galdosiano ha estado en el trastero, y, sin embargo, fue una de las figuras que más contribuyó a la creación del teatro español moderno desde Realidad hasta Santa Juana de Castilla , pasando por Electra que fue la que más éxito tuvo. En general, Pérez Galdós construye un teatro social, de compromiso, para que el lector tome conciencia de la realidad. Se detiene, sobre todo, en el fanatismo tanto político como religioso.

El teatro de Valle-Inclán tiene la virtud de dejarnos intranquilos. En un primer momento, su teatro se reviste de la fuente modernista por lo que el retoricismo fue nota destacada. Pero, hoy, la fuerza de su teatro radica en los ciclos mítico (Divinas palabras) de la farsa (La Marquesa Rosalinda) y del esperpento (Luces de bohemia)

Federico García Lorca es algo más, es poeta-dramaturgo a flor de piel. Federico supo como nadie adentrarse en el destino de las personas y adueñarse de él a través de la libertad y del amor. Llegó tanto al público culto como al bajo. Su teatro es un mundo lleno de vida desde El maleficio de la mariposa hasta La casa de Bernarda Alba. Y en medio, sobresalen Mariana Pineda , Bodas de sangre, Doña Rosita la soltera, Yerma y El público. Pero, el poderío lorquiano está en La casa de Bernarda Alba. .
Estos cuatro dramaturgos citados no estuvieron solos, hubo otros que incluso triunfaron más en la escena como Carlos Arniches, los Hermanos Álvarez Quintero y Muñoz Seca.

C. Arniches fue el creador de la tragedia grotesca. Su mejor obra, de las 188 que escribíó, es La señorita de Trevélez, la síntesis de lo tragicómico.

Los Hermanos Álvarez Quintero escribieron más de 200 obras teatrales, todas ambientadas con sabor apacible. Crearon un teatro costumbrista andaluz con cierta superficialidad. Las obras que nos legaron están llenas de encanto. Destaquemos Malvaloca y La de Caín.

Muñoz Seca escribíó un gran número de obras en colaboración, solo llegó a estrenar un centenar. Se le atribuye la creación del “astracán”, pieza cómica basada en la parodia del teatro, en las que disloca el idioma mediante el juego de palabras. Su obra más conocida es La venganza de Don Mendo. Contra la República escribíó Anacleto se divorcia y La voz de su amo.

La crítica ha caracterizado como teatro poético las voces de los Hermanos Machado, Eduardo Marquina y L. F. Chamizo.

Pero, sin duda, el dramaturgo más sobresaliente del género histórico-poético es
E. Marquina. Destaca su obra: La ermita, la fuente y el río.

El teatro de los Hermanos Machado nos devuelve al teatro clásico, recomendaban el uso del monólogo como en Shakespeare, Lope o Calderón, por lo que no innovaron como quisieron en un primer momento. El éxito dramático les vino con la obra La Lola se va a los puertos.

L. F. Chamizo se acercó al teatro de la misma forma que a su poesía. Sólo estrenó la obra Las Brujas, pero fue la de más éxito en la temporada. Está enmarcada dentro del teatro costumbrista-rural en verso.

La obra dramática de Miguel de Unamuno consta de nueve dramas y dos piezas menores. Destaquemos Fedra , El otro , Raquel encadenada .

Los dramaturgos especiales Jacinto Grau con El señor Pigmalión , Ramón Gómez de la Serna con Escaleras , Azorín con Angelita contribuyeron con ese fervor con que fue acogido el teatro en este período, del que no fueron ajenos R. Alberti con su memorable obra El hombre deshabitado , y posteriormente, ya en el exilio,
El Adefesio , Max Aub con su obra vanguardista El desconfiado prodigioso ,
Miguel Hernández con su prodigiosa obra Quién te ha visto y quién de ve y sombra de lo que eras , o el teatro poesía de Pedro Salinas, con La fuente del Arcángel.


EL NOVECENTISMO Y LAS VANGUARDIAS

NOVECENTISMO

La inestabilidad del país (conflictos sociales, fin del turnismo, Dictadura de Primo de Rivera y Segunda República) contrasta con la aparición (1910) de una serie de intelectuales que buscan la modernidad del país.

Las principales carácterísticas del Novecentismo son:

Son intelectuales, con una sólida preparación universitaria.
Emplean la razón y huyen del sentimentalismo. Son personalidades que influyen en la política del país.
Se preocupan por la europeización del país frente al tradicionalismo español.
Están influidos por el ambiente de deshumanización tras la Primera Guerra Mundial que afectará a toda Europa.
Buscan, influidos por las vanguardias europeas, un arte puro. Les preocupa la forma y su ideal de belleza está en la serenidad de los modelos griegos. Huyen del sentimentalismo y a orientarse hacia lo apolíneo. Pulcritud y equilibrio serán sus máximas. Se crea una literatura para minorías cultas.
En cuanto al estilo, es fundamental la preocupación por el lenguaje. La prosa recurre a la “función poética” del lenguaje, aparecen poemas en prosas como Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez.

Los principales autores son:

Ensayistas

Eugenio d’Ors. Acuño el término Novecentismo e impulsó esta corriente en Cataluña. Destaca su obra Glosario.
Ortega y Gasset. Filósofo y ensayista. Sus obras más importantes son La deshumanización del arte, La rebelión de las masas y la España invertebrada.
Manuel Azaña.
Gregorio Marañón.

Poetas

Juan Ramón Jiménez con su concepción de la “poesía pura” se acerco a este intelectualismo renovador. Su obra se divide en tres etapas:

-Etapa sensitiva (1898-1915). Marcada por la influencia de Bécquer, el simbolismo y el Modernismo. Destaca su obra La soledad sonora.
-Etapa intelectual (1916-1936). Destaca Diario de un poeta recién casado.
-Etapa última (1937-1958). En su exilio americano escribe Dios deseado y deseante

Novelistas

Gabriel Miró. Comienza en el Modernismo(Las cerezas del cementerio) para continuar en el Novecentismo (El obispo leproso)
Ramón Pérez de Ayala. Destacan sus obras Tigre Juan y Troteras y Danzeras.
VANGUARDIAS

Las Vanguardias son el conjunto de movimientos artísticos q se desarrollan en las primeras décadas del Siglo XX.
Los movimientos vanguardistas se presentaron como corrientes alternativas juveniles rupturistas, provocadoras y minoristas.
Algunas vanguardias dejaron una profunda huella en el arte posterior. Su mayor logro fue imponer la libertad total del artista, herencia que ha beneficiado todo el arte posterior.

Entre las numerosas vanguardias destacan:

El Futurismo.
El Cubismo.
El Dadaísmo.
El Surrealismo.

Los movimientos vanguardistas se difundieron rápidamente en España, gracias a las tertulias, a revistas y a la labor de algunas figuras como Ramón Gómez de la Serna, precursor y promotor de las vanguardias y el poeta chileno Vicente Huidobro.
El final de las vanguardias se produjo en 1930.
El Vanguardismo se divide en dos periodos.

Nacimiento y auge (1908-1925). Las primeras manifestaciones vanguardistas aparecieron hacia 1908, con R. G. De la Serna, cuya obra más importante son las Greguerías. (las greguerías se basan en humor más metáforas).

-El Creacionismo. Lo difundíó Vicente Huidobro. El creacionismo defiende la capacidad creadora de las imágenes, pues la poesía es creación, y cada poema es un mundo creado mediante imágenes yuxtapuestas. Destaca el escritor Gerardo Diego con sus obras Imagen y Manual de espumas.

-El Ultraísmo. Fue introducido por Guillermo Torre. Según el Manifiesto Ultra, la literatura se basa en la metáfora. El ultraísmo es una mezcla de influencias cubistas, dadaístas y futuristas. Destacan los escritores Rafael Cansinos Assens , Jorge Luis Borges y R. G. De la Serna.
El ultraísmo solo duró cuatro años.

Surrealismo (1926-1936). La influencia surrealista inició la rehumanización. Fue el movimiento más fructífero e influyente en la segunda etapa de la Generación del 27, pero los autores de la misma rechazaron su similitud con el Surrealismo francés. Destacan los autores R. Alberti, F. G. Lorca, V. Aleixandre y L. Cernuda


LA GENERACIÓN DEL 98 Y Modernismo

GENERACIÓN DEL 98
El Siglo XIX termina con el Desastre del 98, que supone la pérdida de las últimas colonias españolas, Cuba y Filipinas, auspiciado por Estados Unidos, esto hace a la nacíón tomar conciencia de su estado decadente.
En esta época, un grupo de jóvenes asume el descontento político y moral reaccionando, para renovar la conciencia española. Analizan los males de España y proponen soluciones.
Se preocupan por encontrar la verdadera esencia de España por tres vías:
La literatura. Se fijan el Gonzalo de Berceo, Jorge Manrique, Cervantes y Quevedo. Admiran a Larra y a los ilustrados que ya se habían percatado de los problemas de España.
Buscan en la historia los valores de la patria y la raíz de los problemas.
Ven en el austero paisaje castellano el reflejo del alma español.
En lo literario se deja ver su afán reformista, ya que emplean un lenguaje sencillo y expresivo. Predominan en sus textos las oraciones simples y breves. Recuperan palabras del campo. Se ven influidos por el existencialismo.
Sus principales componentes son el grupo de los tres Azorín, Baroja y Maeztu más Miguel de Unamuno.
Azorín. Se dedicó al periodismo y a la literatura. Su estilo es elegante, elaborado, pero sencillo. Es un maestro de las descripciones. Destacan sus obras Castilla y La ruta de Don Quijote.
Pío Baroja. Era médico pero dejó su carrera por la literatura. Su visión de España es amarga y pesimista. Su estilo es muy dinámico: no respeta las reglas gramaticales, no busca la corrección, sino la sencillez y la expresividad. Sus personajes suelen ser rebeldes e intrépidos, lo contrario que él. Destacan sus novelas La busca, Mala hierba y Aurora roja.
Ramiro de Maeztu. Destacan sus obras La crisis del humanismo, Hacia otra España y Defensa de la humanidad.
Unamuno. Fue catedrático de la Universidad de Salamanca. A causa de su oposición a la dictadura de Primo de Rivera, sufríó destierro. Destacan sus novelas San Manuel Bueno Mártir, Niebla y El Cristo de Velázquez.

Modernismo
El Modernismo es un movimiento artístico que se da a finales del Siglo XIX y principios del XX. Es una reacción anticonformista y renovadora de la burguésía.
Supone una renovación total de las formas. El Art Nouveau se extendíó por toda Europa dando rienda suelta a la imaginación y recogiendo ideas de otros movimientos. A este estilo pertenecen, por ejemplo, los edificios de Gaudí.
A España trae esta nueva manera de escribir el nicaragüense Rubén Darío. Para muchos autores el Modernismo es la cara B de la G.28, es decir, ante una misma situación de crisis (el desastre del 98) los autores responde de dos maneras: evadíéndose (Modernismo) ó afrontando el tema con una visión reformista (G.28)
Los principales rasgos del Modernismo son:
· Atracción por lo raro, lo singular o todo aquello que pueda alejarlos de lo cotidiano y aburrido.
· Influencia del parnasianismo (el arte por el arte) y del simbolismo francés (poesía para sugerir)
· Lenguaje y estilos propios; la lengua se caracteriza por la abundancia de metáforas imágenes, sinestesias, epítetos, neologismos, cultismos y arcaísmos.
· Aparecen nuevas estrofas.
· Preferencia por el simbolismo. Entre los símbolos preferidos están el color azul y el cisne.
· Universalismo, exotismo y cosmopolitismo.
Los modernistas sitúan sus historias en lugares recónditos (Asía, India…), en el cosmopolitismo de las nuevas ciudades, en la mitología, en otros tiempos.
El autor más importante en este periodo fue Rubén Darío. Su Primera obra Azul marcó el comienzo de la nueva escuela poética modernista. Otra obra, Prosas profanas muestra el aristocraticismo que propugnaba el arte moderno. Cantos de vida y esperanza, 1905, es su obra más conocida y mejor valorada.
En España destacan Salvador Rueda, Francisco Villaespesas y Manuel Machado. Otros autores que luego evolucionaron hacia otras sensibilidades, tuvieron sus coqueteos con el Art Nouveau, como J. R. Jiménez con Alma violeta, R. Mª. Valle-Inclán y Antonio Machado con Soledades.


LA NOVELA REALISTA Y NATURALISTA DEL S.XIX

El Realismo y el Naturalismo son dos m movimientos literarios que nacen en Francia a mediados del Siglo XIX y que se desarrollan en España en la década de los 70.
Es una época de tensión política (revolución contra Isabel II, I República, Restauración,…) y social (la burguésía es la clase y el movimiento obrero comienza a tener fuerza).

En la novela de estos años se advierte la influencia de las filosofías del momento:
-Positivismo -Darwinismo -El Marxismo -El Krausismo

Los rasgos principales de la novela Realista son:

Procuran mostrar una reproducción fiel y exacta.
Descripciones muy minuciosas.
Rechaza el sentimentalismo.
El lenguaje se adopta al rango social de los personajes.
Temas muy variados: la familia, política, etc.
Uso del monologo interior y el estilo indirecto libre.
Predomina el narrador omnisciente en tercera persona.

Por su parte el Naturalismo se puede explicar como una radicalización del movimiento realista, si el Realismo trata de reproducir la realidad fielmente, el Naturalismo intente ser mucho más crudo en la descripción de la sociedad, llegando a ser incluso desagradable. La influencia de las ciencias experimentales y el positivismo tuvieron gran importancia en el movimiento. Émile Zola fue considerado el principal teórico.
La desheredada de Benito Pérez Galdós, es considerada la primera novela naturalista en España.

Los principales autores Realista y Naturalistas son:

Leopoldo Alas “Clarín. Como prosista escribíó 62 cuentos, dos novelas y una obra de teatro.
De sus dos novelas destaca La Regenta obra cumbre del Realismo español.

Benito Pérez Galdós. Se dedicó a la literatura y a la política. Su prolífica obra se puede dividir en dos grandes grupos.
Episodios nacionales. Conjunto de 46 relatos que reconstruyen la historia de España desde la batalla de Trafalgar (1805) hasta la Restauración Borbónica (1875).
Novelas.
-Novelas de primera época. Destaca la Fontana de oro y Doña Perfecta.
-Novelas contemporáneas. Destaca Fortunata y Jacinta. (Obra cumbre del Realismo)
– Novelas de última etapa. Destaca Misericordia.

Emilia Pardo Bazán. Escribíó novelas realistas y naturalistas. Su novela más conocida es
Pazos de Ulloa y su continuación La madre naturaleza.

Vicente Blasco Ibáñez. Destacan sus obras Entre naranjos y Cañas y barro.

En un segundo plano tenemos que nombrar a Fernán Caballero (La Gaviota), Pedro Antonio de Alarcón (El sombrero de tres picos), José María de Pereda (Peñas Arriba) y Juan Valera (Pepita Jiménez).


EL Romanticismo LITERARIO DEL S.XIX

El Romanticismo es un movimiento cultural y político nacido en el Reino Unido y Alemania a finales del Siglo XVIII. En España el Romanticismo propiamente dicho se desarrolló tardíamente, ya que se vio condicionada por la situación política (Absolutismo de Fernando VII). Tuvo escasa duración, llegando a su apogeo en torno a 1835. Hubo un segundo Romanticismo hacia 1860 protagonizado por Bécquer y Rosalía de Castro.
Las principales carácterísticas del Romanticismo son:
Rechazan las reglas sociales y artísticas. (van contra el Neoclasicismo)
Nacionalismo, individualismo y actitud idealista.
Ambientación de la obra en lugares exóticos ó tétricos ó lejanos en el tiempo.
Se idealiza el amor y se exalta la libertad.

Si la prosa fue el medio más adecuado para transmitir el pensamiento neoclásico, la lírica se convirtió en el Romanticismo en el género rey.

POESÍA. En la primera mitad del Siglo XIX destaca José de Espronceda, quien es considerado el principal autor ROMántico español. Destacan sus obras La canción del pirata, El estudiante de Salamanca y El diablo mundo.
En la segunda mitad del Siglo XIX destacan Gustavo Adolfo Bécquer con Rimas, (su único libro de poesía, el cual fue publicado póstumamente por sus amigos) (en prosa escribe Leyendas) y Rosalía de Castro que escribíó en gallego Follas novas y el castellano En las orillas del Sar.

PROSA. Durante este periodo la prosa discurre por tres líneas principales:
-Relato costumbrista. Destacan Mesonero Romano y Estébanez Calderón.
-Novela histórica. Destacan Enrique Gil y Carrasco con El señor de Bembibre y José de Espronceda con Sancho Saldaña.
-Artículo periodístico. Es el género más valorado. Destaca Mariano José de Larra, quien está considerado como el principal prosista del Romanticismo español y uno de los más notables de nuestra historia. La España que critica Larra en sus artículos es la corrupta, inculta y despreocupada. Con el pseudónimo de Fígaro, firmó artículos como Vuelva usted mañana, sobre el exceso de burocracia y la ineficiencia del funcionarizado.
TEATRO. El drama fue la manifestación teatral más carácterística del periodo ROMántico. Sus principales carácterísticas son:
La estructura es variada.
Rechazan la regla de las tres unidades.
El tema principal es el amor aunque el final suele ser trágico.
Triunfa la polimetría y el lenguaje es exaltado.
Mezclan lo trágico y lo cómico, la prosa y el verso.

Como principales dramaturgos debemos destacar:
Duque de Rivas (Ángel de Saavedra). Su obra Don Álvaro o la fuerza del sino, es sin duda la obra más carácterística del teatro ROMántico, supuso la ruptura definitiva con el teatro neoclásico.
José Zorrilla. Su obra más conocida y valorada fue Don Juan Tenorio.

ensayo y teatro

LA LITERATURA ESPAÑOLA EN EL Siglo XVIII.

El Siglo XVIII es en toda Europa el siglo de la Ilustración. Este movimiento nacido en Francia tenía como fin primordial divulgar el saber, fomentando el espíritu crítico y el culto a la razón. Los autores ilustrados pretenden desterrar los prejuicios nacidos de la superstición y de la ignorancia, potenciando el Racionalismo como única forma de caminar hacia el progreso en todos los órdenes de la vida. La luz será la metáfora de esta razón, que ilumina el saber y
alumbra la senda del progreso. Por ello se le denomina Siglo de las Luces o Ilustración.
Las carácterísticas principales de la literatura dieciochesca son las siguientes:

· Utilitarismo: Predominio de la razón sobre el sentimiento o la imaginación. Se abandona la idea del arte por el arte: la literatura debe buscar la verdad, no la belleza.

· Finalidad didáctica: se vuelve al principio clásico de “enseñar deleitando”. La literatura debe educar y ayudar a dar formación al pueblo.

· Se estudia a los clásicos para determinar las reglas de los géneros literarios.

· El artista debe buscar la claridad, la sencillez y el buen gusto.

A lo largo de todo el siglo coexisten varias tendencias: Posbarroco, rococó, literatura ilustrada, neoclásica y
prerromántica.

PROSA

En la primera mitad de siglo algunos autores utilizaron moldes narrativos siguiendo el estilo denominado Posbarroco. Este estilo todavía imita la dificultad y las formas del siglo anterior, aunque con una visión del mundo más optimista Es el caso de Torres Villarroel (Vida) o el padre Isla con novelas como Fray Gerundio de Campazas, en las que predomina el tono satírico y que están, en cierto modo, insertas en la tradición de la novela picaresca.
Pero la principal manifestación de la prosa en el Siglo XVIII es el ensayo, pues es el género que mejor se ajustaba a los intereses didácticos y utilitarios de los ilustrados. La prosa ensayística trae consigo un nuevo estilo caracterizado por ser llano, directo, natural y preciso. No busca despertar la emoción del lector, sino que busca la reflexión. Los ilustrados lograron, además, impulsar el español como lengua de la ciencia y de la filosofía frente al latín.
Los principales ensayistas son:

· Benito Jerónimo Feijoo. A pesar de llevar una vida retirada por su condición de benedictino, manténía contacto con eruditos de toda Europa a través del correo y organizando tertulias en su convento de Oviedo. Fue un gran divulgador de las ideas de su época. Su objetivo era acabar con los errores, prejuicios y supersticiones del pueblo. Su afán divulgador le lleva a utilizar un tono coloquial en todos sus “discursos” que posteriormente agrupaba para su publicación. Sus obras más importantes son los ocho volúMenes del Teatro crítico universal y los cinco de Cartas eruditas y curiosas.

· Gaspar Melchor de Jovellanos. Destacó como autor de numerosos textos en prosa donde abordaba los problemas del país y propónía reformas. Destacan la Memoria sobre espectáculos y diversiones públicas, Informe sobre la ley agraria o Memoria sobre educación pública.

Otras figuras destacadas de la prosa del XVIII son:

· José Cadalso. Cultivó todos los géneros literarios, aunque sus principales obras están escritas en prosa: Cartas marruecas y Noches lúgubres. La primera es su obra más importante. Son noventa y una cartas que se entrecruzan tres personajes: el español Nuño y los marroquíes Gazel y Ben-Beley, su anciano maestro. En ellas Cadalso vierte su pensamiento sobre la sociedad y la cultura españolas. Los temas tratados pueden agruparse en tres grandes bloques: la historia nacional, la sociedad española del XVIII y la proyección moral del ser humano. Esta obra responde a los rasgos del género ensayístico. Con un estilo claro, el autor muestra
una actitud crítica ante los diversos temas que trata.
Su última obra, Noches lúgubres, es una obra que se puede considerar prerromántica por su especial tendencia a lo melancólico, la presencia de paisajes nocturnos o el tema fúnebre. Su protagonista, Tediato, dialoga con Lorenzo, sepulturero del cementerio donde está enterrada su amada. Durante tres noches intenta desenterrar el cuerpo de ésta para llevárselo a su casa para, una vez allí, suicidarse, quemándose junto al cadáver.

TEATRO

Durante todo el siglo hubo una gran afición al teatro. Estas fueron las manifestaciones principales:

· Teatro posbarroco: Se da durante la primera mitad del siglo. Se continúan las fórmulas del teatro de Calderón, con autores que repetían los temas y argumentos pero complicando la intriga y el montaje. Antonio Zamora o José de Cañizares.

· Teatro neoclásico: En la segunda mitad hay una oposición a este teatro tanto por razones estéticas como sociales. El nuevo teatro se va a caracterizar por el respeto escrupuloso a la regla de las tres unidades (espacio, tiempo y acción), por su verosimilitud y por su intención didáctica. Los ilustrados conciben el teatro como medio fundamental para la educación y la propaganda política. Los géneros cultivados fueron la tragedia y la comedia.
La tragedia imitaba modelos franceses e italianos. El tema fundamental era la lucha por la libertad sobre un fondo histórico en el que los personajes caracterizados por su nobleza y patriotismo salen siempre triunfantes.
Fue un teatro para minorías que apenas tuvo éxito entre el gran público. La pieza más famosa fue Raquel de Vicente García de la Huerta.
La comedia mostraba una realidad idealizada con personajes comunes (burgueses y sus criados). Dado su carácter didáctico trata de mostrar la vía de la razón y el buen sentido. El principal autor fue Leandro Fernández de Moratín.
Moratín es el creador de la comedia moderna española. Sus obras recogen la vida social de su tiempo y las preocupaciones de los ciudadanos. Invitaba a la burguésía a ser ella misma (El barón), recomendaba una educación basada en la sinceridad que acabara con las bodas de conveniencia (El viejo y la niña, El sí de las niñas) y criticaba los excesos del teatro popular (La comedia nueva o el café).

· Comedia sentimental. Fue una de las novedades del siglo. Son obras que entremezclan contenidos de tema desgraciado con un desenlace feliz, según los gustos prerrománticos. De hecho se consideran el antecedente del teatro ROMántico. Gaspar Melchor de Jovellanos es su principal cultivador con obras como El delincuente honrado.
· Teatro popular: Dentro de las piezas menores destaca el sainete, pieza breve y humorística de carácter costumbrista y popular que tiene como objetivo simplemente divertir al público por medio de la caricatura y unos diálogos ingeniosos. La figura clave fue Ramón de la Cruz.


LA GENERACIÓN DEL 27:


En este período, considerado como parte de la denominada por José Carlos MainerEdad de Platade la literatura española (1902-1939), surgíó un grupo de jóvenes poetas vinculados a lasvanguardias artísticas que, junto a otros intelectuales, participaron en el homenaje aGóngoracelebrado en el Ateneo de Sevilla, en1927.
La nómina de estos escritores que constituyeron una generación literaria, laGeneración del 27, está integrada por:
Federico García Lorca(1898-1936),Rafael Alberti(1902-1999),Pedro Salinas(1891-1951),Vicente Aleixandre(1898-1984),Jorge Guillén(1893-1894),Dámaso Alonso(1898-1990),Gerardo Diego
81896-1987),Luis Cernuda
81902-1963),Emilio Prados(1899-1962),Manuel Altolaguirre(1905-1959). A este grupo tradicional tenemos que añadir aErnestina de Champourcin (1905-1999),Concha Méndez(1898-1986) yJosefina de la Torre(1909-2002), entre otras poetas; la primera y la última de ellas fueron incorporadas por Gerardo Diego en suAntología. Representan la voz poética femenina. 

Se destacan tres ETAPAS en la evolución de esta generación:


Hasta 1928:

La poesía pura. Influencia de G. A. Bécquer; las primeras vanguardias: ultraísmo, creacionismo… Influencia de Juan Ramón Jiménez: búsqueda de la belleza absoluta, sin contaminar de circunstancias personales: deshumanizada. Esto les acerca a Góngora.

Hasta 1936: Poesía humanizada

Jorge Guillén y Pedro Salinas continúan con la poesía pura; los demás buscan una poesía humana y apasionada. Toman elementos del Surrealismo. Libros y poetas más significativos: Luis Cernuda:Los placeres prohibidos; Rafael Alberti:Sobre los ángeles; V. Aleixandre: Espadas como labios; F. G. Lorca:Poeta en Nueva York. En 1935 influirá Pablo Neruda con su revistaCaballo verde para la poesía.

Después de la Guerra Civil:

Exilio y dispersión. F. G. Lorca, muerto. V. Aleixandre, D. Alonso y G. Diego se quedaron en España. Miguel Hernández (1910-1942), el epígono de esta generación por su vinculación a la estética neogongorina y surrealista, murió en la cárcel. En el exilio, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Rafael Alberti, Luis Cernuda, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, E. Champourcin y J. De la Torre. Los más significativos temas de sus poesías giraron en torno a la nostalgia de España, de los amigos muertos, el desarraigo.

Las principales CarácterÍSTICAS de la Generación del 27 las podemos sintetizar de la siguiente manera:



1)  Conocen la literatura y admiran a los clásicos. Algunos de ellos son profesores de Literatura: Dámaso Alonso, Jorge Guillén, Pedro Salinas, Gerardo Diego, Luis Cernuda.


2)  Suponen una síntesis entre tradición (literatura tradicional, tanto culta como popular) y renovación o vanguardia. De las vanguardias artísticas toman lo novedoso, lo original y provocador, el juego de ingenio y la ruptura humorística.

3)  Equilibrio entre lo intelectual y lo sentimental, lo culto y lo popular


4)  Papel central de la metáfora y la imagen: lenguaje muy elaborado que llevará a algunos poetas hacia el Surrealismo: Lorca, Alberti, Aleixandre.


5)  Ideología: visión pesimista de la vida; están en contra de la represión ejercida por una sociedad alienante porque está construida por la razón que es dogmática y antivital. Defienden la vida, lo instintivo, espontáneo y natural. Les interesa lo nuevo, lo diferente, lo raro, lo inocente. Se hace patente la influencia de Freud y la noción del inconsciente.

Autores y obras más relevantes, en el ámbito de la poesía:


Rafael Alberti:

Su poesía se caracteriza por una gran variedad de temas, tonos y estilos. Podemos destacar, de su poesía neopopularista, sus primeros libros,Marinero en tierra(1924). De su etapa neogongorina y vanguardista:Cal y canto(1929). Poesía surrealista:Sobre los ángeles(1929). De su obra dramática podemos señalarEl adefesio(1944).

Vicente Aleixandre:

Atendiendo a su visión del mundo, su obra se estructura en tres etapas. Poesía pura: Espadas como labios(1930-1931) ySombra del paraíso(1939-1943). Poesía surrealista:Historia del corazón, escrito entre 1945 y 1953. Poesía antropocéntrica:Poemas de la consumación(1968). Fue miembro de la R.A.E. Y obtuvo en 1977 el Premio Nobel de Literatura.

Dámaso Alonso:

En él se aúna su labor crítico-docente con la investigadora y la creación poética. De esta última destacamos su libroHijos de la ira(1944).

Manuel Altolaguirre:

Su poesía está dotada de un gran intimismo. DestacamosLas islas invitadas (1926) yPoemas de América(1955).

Luis Cernuda:

Reuníó sus diversos libros bajo el título deLa realidad y el deseo(versión definitiva en 1964).

Gerardo Diego:

Su obra poética sigue dos líneas simultáneas, la tradicional y la vanguardista (Manual de espumasyFábula de Equis y Zeda).

Jorge Guillén:

Es, posiblemente, el máximo representante de la poesía pura, recogida en estos títulos que cada uno representa un ciclo poético:CánticoyClamor, son la cara y la cruz de la realidad.

Federico García Lorca:

Su obra poética siguió una evolución desde la sencillez de sus primeros poemas, pasando por la fuerza delRomancero gitano(1928) y llegando a la poesía vanguardista dePoeta en Nueva York (1940). Representa también una de las cimas del teatro español y universal. Su temática giró en torno al destino trágico y la frustración.

Emilio Prados:

Su poesía abarcó tanto el neopularismo andaluz como el Surrealismo.Destacamos los títulosCanción del farero(1926) yMemoria del olvido(1940).

Pedro Salinas:

Considerado el poeta del amor por excelencia, escribíó la trilogía amorosa formada porLa voz a ti debida(1933),Razón de amor(1936) yLargo lamento(1939).

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