Representantes del teatro realista

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Los realistas:con»historia de una escalera»nació el drama realista,en el que se intentaba hablar de la realidad.Las obras se caracterizan por la complejidad de los espacios escenicos y la profundizacion en los caracteres de los personajes.

3.1.1. Antonio Buero Vallejo.
Aparece como autor en el año 1949 con el estreno de Historia de una escalera de una manera sorpresiva: se trataba de uno de los «vencidos» en la guerra que se atreve a escribir, representar y además con éxito. En realidad, el teatro español de postguerra comienza en este momento.
La trayectoria dramática de Buero se divide tradicionalmente en tres grandes etapas sucesivas en el tiempo:
1. Existencial: desde Historia de una escalera (1946) a Las cartas boca abajo (1957). Destaca también En la ardiente oscuridad (1950). Se trata de obras con un enfoque existencial construidas con una estética básicamente realista-tradicional que admite elementos simbólicos. 2. Simbólico: desde Un soñador para un pueblo (1958) a El tragaluz (1967). Se trata de dramas históricos basados en hechos y personas reales. El argumento admite siempre una segunda lectura de tipo simbólico en la que reside toda la fuerza crítica respecto a la España del momento. Para ello suelen aparecen elementos de inclusión o inmersión del espectador en la obra.
Influencias de Brecht (el teatro «épico») y de Pirandello. 3. Experimental: desde La doble historia del doctor Valmy (1970) a Música cercana (1989), pasando por La fundación (1974), entre otras. Los contenidos sociales y políticos se hacen más explícitos, más directos. Técnicamente, se trata de obras que entran de lleno en las tendencias experimentales de la década de los 70.
Buero desarrolla un papel en el teatro de posguerra parecido al de Cela en la novela. Es el mentor, el maestro y figura más importante de las tres etapas del teatro español desde 1939: teatro existencial, teatro realista, teatro experimental. La primera etapa responde a un teatro existencialista con técnicas realistas, la segunda a un teatro social con técnicas simbolistas, y la tercera a un teatro abiertamente político y experimental.
La estética y la práctica teatral de Buero Vallejo se esquematiza en los siguientes puntos :
• El escritor debe convertirse en parte de la conciencia de su sociedad.
• De la conciencia social de Buero en la España de posguerra surge la idea del teatro como «tragedia«. Tragedia entendida como expresión de las torpezas humanas. La actitud torpe del ser humano es en Buero lo que el «destino» en las tragedias clásicas. Las obras de Buero son trágicas porque en ellas se pone en cuestión dicho destino. Las tragedias de Buero, pues, no son pesimistas y cerradas, sino esperanzadas en el futuro de la humanidad.
• El texto teatral ha de tener siempre elementos implícitos, no denotados sobre el escenario, a los que debe acceder el espectador. De ahí la fuerte carga simbólica que suelen tener sus obras junto a una base realista: no oculta la realidad social del momento (la realidad del hombre en general y la de España en particular) y simbólico porque, muchas veces, se vale de argumentos que son una metáfora del presente.
El teatro posterior a 1940 | Antonio Baeza Angulo | Pág.: 3
• Al ser un teatro que pretende cambiar moralmente al ser humano, se trata de un teatro ético y social.
Teatro «posibilista». En lo implícito, en lo no dicho sobre la escena pero comprendido por el público, reside la carga catártica, purificadora del teatro de Buero. No se trata, pues, de un teatro didáctico. El mensaje de fondo permanece siempre en segundo plano y es el espectador el que por su cuenta debe acceder a él. Si el mensaje de fondo -crítica a la España franquista en sus diferentes aspectos- se explicitara, el teatro de Buero no hubiera sido permitido por la censura.
• Proyecta la dimensión trágica sobre diferentes formas/géneros teatrales de éxito en la época: el sainete en la primera etapa (Historia de una escalera), el drama histórico (Un soñador para un pueblo), etc.
• El lenguaje usado por Buero es siempre sencillo (para facilitar la comunicación con el público) y verosímil (para hacer creíble el argumento).
• La acción dramática de los personajes incluye elementos no tradicionales, como narradores sobre escena, personajes-coro, etc.
• En cuanto al espacio escénico, no se reduce en Buero al escenario. Sus obras procuran crear el «efecto de inmersión» o inclusión del público en el espectáculo y en el mensaje de fondo. Para que el espectador se conciencie -igual que el autor- se le debe sorprender incluyéndole en aquello que se le cuenta sobre la escena. En este sentido, Buero utiliza técnicas de Pirandello y Brecht.
• Muchas veces toma sus argumentos de sucesos o personajes históricos (Goya en El sueño de la razón, Esquilache en Un soñador para un pueblo, Larra en La detonación, etc.), pero siempre se trata de hechos o personajes cuya problemática puede ser interpretada en el presente: la masificación irracional de los españoles, la tragedia de los clarividentes Larra y Goya, etc., frente a una sociedad que no les comprende, etc. Buero, en definitiva, se sirve de la historia muchas veces; pero de una historia que se repite tristemente en el presente de España.
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