Don Quijote resumen corto

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Los escritores de la generación del 98 encuentran en el ensayo la forma idónea de expresar sus preocupaciones sobre España y sobre el sentido de la vida humana.
El pensamiento de Unamuno está formulado en sus diversos ensayos, especialmente en En torno al casticismo, donde propugna la europeización como remedio a los males del país. Más tarde, en Vida de Don Quijote y Sancho, opone los valores espirituales españoles frente al Racionalismo europeo y en La agonía del cristianismo o Del sentimiento trágico de la vida, en los que expresa su angustia ante la imposibilidad de reconciliar fe y razón.

Ramiro de Maeztu o Azorín, son otros miembros de esta generación que cultivaron el ensayo.

El ensayo fue también el género preferido por los escritores novecentistas. Su visión del tema de España es mucho más crítica que la de la generación anterior, proponen una definitiva europeización del país y el abandono de los valores casticistas. Importantes autores de ensayos de esta generación son: Gregorio Marañón: El conde duque de Olivares, Manuel Azaña: La invención del Quijote y otros ensayos quién además de ensayos de tipo político-social como La España invertebrada o La rebelión de las masas, cultivó el ensayo de carácter humanístico, proponiendo un nuevo concepto artístico, un arte minoritario y separado de lo figurativo en La deshumanización del arte.

Después de la Guerra Civil cultivaron el ensayo en el exilio, Claudio Sánchez Albornoz: España en su historia y Américo Castro: La realidad histórica de España, que mantuvieron una importante polémica, a propósito de la presencia de elemento judío en la vida y en la literatura española.
La dictadura no fue una época propicia para el ensayo, solo a partir de los años 60 empiezan a publicarse ensayos de carácter social y político en revistas como Triunfo o Cuadernos para el diálogo. Importantes libros de ensayos escriben por estas décadas Julián Marías, Meditaciones sobre la sociedad española o Julio Caro Baroja, Las brujas y su mundo.
Con la llegada de la democracia se vuelve a cultivar el ensayo político, especialmente desde las páginas de los periódicos.

La tendencia actual es el cultivo del ensayo largo, en forma de libros. En los últimos años han tenido un gran éxito libros como la Ética para Amador del filósofo Fernando Savater, Las semillas de la violencia del psiquiatra Luis Rojas Marcos, El planeta americano del sociólogo Vicente Verdú, El bucle melancólico. 


El Modernismo


Las carácterísticas del Modernismo son las siguientes: el deseo de perfección formal, esmerada selección del léxico, culto a la belleza sensorial, gusto por los temas de la mitología griega, el exotismo oriental y las civilizaciones antiguas, actitud de malestar y rechazo hacia la sociedad y al modo de vivir capitalista, el cosmopolitismo, temas americanos, la búsqueda del «Arte por el Arte». Rubén Darío (Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza), Antonio Machado (Soledades, galerías y otros poemas y Campos de Castilla), Juan Ramón Jiménez (Platero y yo) y Manuel Machado son los autores más importantes.


la Generación del 98
Durante la Generación del 98, la decadencia de España motiva que se analice en profundidad el problema del país. La actitud crítica de estos escritores se aborda desde tres temas:

El paisaje: viajaron por España y la describieron; Castilla se erige como representante de la esencia española, de la decadencia del país.
La historia: se interesan por la historia del pueblo, de las personas que trabajan día a día, la de los hechos cotidianos, la del trabajo, la de las costumbres.
La literatura: los autores del 98 se interesan por los clásicos de nuestra literatura.
Aparte del problema de España, otros temas tratados son los existenciales (la fugacidad de la existencia, la muerte…) y la religión.

Pío Baroja: El Árbol de La Ciencia, Manuel Machado: Amor al vuelo, José Martínez Ruiz “Azorín”: La ruta de Don Quijote  son los principales autores y sus obras.


La Generación del 27, llamada así por el homenaje en honor a Góngora que celebraron en 1927, es una de las generaciones literarias más importantes de la historia de la literatura española. Es sobre todo una generación de poetas, pues con excepción de Federico García Lorca que cultivó el teatro con gran brillantez, lo mejor de la obra del resto está en su poesía.

Poseen unos rasgos comunes, sobre todo apreciables en su primera etapa. Se pueden resumir como la síntesis de la modernidad y la tradición.

Tiene una primera etapa anterior a 1930 en la que se cultiva la vanguardia en sus distintas versiones: el ultraísmo y el creacionismo con Gerardo Diego, Manual de espumas; el Futurismo en Cal y Canto de Alberti; el Surrealismo de Pedro Salinas en Fábula y signo. Hacia 1928 (segunda etapa) se produce una rehumanización de la poesía. Existe una gran preocupación, compromiso con el hombre. Aparece la influencia del Surrealismo y de Pablo Neruda, con su revista Caballo verde para la poesía.

Después de la guerra (tercera etapa), la trayectoria de estos poetas es muy diferente.  Aparecen, aun así, temas comunes, como la nostalgia de España, vista desde un punto de vista de angustia existencial.

Dámaso Alonso pública en 1944 Hijos de la ira que, junto con Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre, constituyen un punto de inflexión en la poesía de posguerra.


El teatro anterior al 39


Tendencias, autores y obras principales
Las distintas tendencias del teatro español del primer tercio del siglo pueden repartirse en dos frentes:

Teatro que triunfa, continuador del de la segunda mitad del XIX y sigue estas líneas:
Una comedia burguesa, con Benavente (Los intereses creados, Señora ama y La malquerida) y sus seguidores, con atisbos de crítica social. Los temas y personajes de la comedia burguesa se corresponden con los de las clases medias y altas de la sociedad de entonces y con los conflictos típicos de esos grupos sociales: amores insatisfechos, infidelidades, etc.

Un teatro en verso, neorromántico y con aportaciones formales del Modernismo, de orientación ideológica tradicionalista. Destacan Eduardo Marquina, Francisco Villaespesa y los hermanos Machado.

Un teatro cómico, con un costumbrismo muy tradicional. Entre sus autores, aparecen: los hermanos Álvarez Quintero y Carlos Arniches (Sainetes, La señorita de Trevélez)

Teatro que pretende innovar, o con nuevas formas o con nuevos enfoques ideológicos. Aquí se hallan:
En primer lugar, algunos noventayochistas (Unamuno, Azorín) y Jacinto Grau. Además, y por encima de todos, Valle-Inclán (Luces de Bohemia).

Más tarde, hubo nuevos impulsos renovadores de la mano de las vanguardias y de la Generación del 27. Entre los que lo cultivaron se encuentran Pedro Salinas, Rafael Alberti, Alejandro Casona (La dama del alba) y, por encima de todos, García Lorca (La casa de Bernarda Alba).


La novela española del 39 al 75. Tendencias, autores y obras principales


Los años de 1939-1942 (inmediata posguerra) son «años de convalecencia» en la novela. Hay censura y autocensura.

Década de los 40 – Novela existencial:
Literatura inquietante, cargada de angustia. Reflejo amargo de la vida cotidiana. Los grandes temas son la soledad, la inadaptación, la frustración, la muerte… En personajes marginales, desarraigados y angustiados.

Década de los 50 – Novela social: el vivir de la colectividad en estado de conflicto o de crisis que demanda una solución. Tímida liberalización. La colmena (1951) de Camilo J. Cela es la obra más representativa.

literatura pau
La colmena
Década de los 60 – Novela estructural (o experimental): el conocimiento de la persona mediante la exploración de la estructura de su conciencia y, simultáneamente, de la estructura de todo su contexto social. Apertura al exterior e influencias de fuera: Proust, Joyce, Kafka, Faulkner y la nueva narrativa hispanoamericana.

A partir de 1975, hay pluralidad de tendencias: novelas policiales y de intriga, novelas históricas, novelas intimistas, novelas experimentales… Eduardo Mendoza y Antonio Muñoz Molina son dos de los autores más importantes.


El teatro español del 39 a nuestros días



Durante los 40 y parte de los 50, el panorama teatral de la España de la inmediata posguerra es bastante pobre. Hay limitaciones: autores desaparecidos o en el exilio y condicionamientos comerciales e ideológicos (censura).

a) Domina un tipo de alta comedia en la línea del teatro benaventino, donde predominan las comedias de salón o los dramas de tesis. Autores: José Mª Pemán, Juan Ignacio Luca de Tena, Claudio de la Torre, Joaquín Calvo Sotelo, José López Rubio y Víctor Ruíz Iriarte.

b) Teatro cómico. Humor intelectual, próximo a las comedias del absurdo. Autores: Enrique Jardiel Poncela, Miguel Mihura, Alfonso Paso.

c) Teatro existencial. Teatro «distinto», inconformista y preocupado. Dos fechas: en 1949 se estrena Historia de una escalera de A. Buero Vallejo y en 1953 Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre.
Mediados de los 50 – 60: teatro realista y social. Disconformidad con el sistema vigente, con dos formas distintas de entender la protesta: política, en el caso de Alfonso Sastre; social, en el caso de Antonio Buero Vallejo. Teatro poético de Alejandro Casona y, posteriormente, Antonio Gala.

Décadas de los 60 y 70: teatro experimental. Nueva vanguardia. Superación del Realismo como sucede con otros géneros. Autores: José Ruibal, Francisco Nieva, Fernando Arrabal, Luis Riaza.

Décadas de los 70 y 80: teatro independiente. Grupos que viven al margen de las cadenas establecidas en el mundo del espectáculo, como los antiguos cómicos de la legua. Els Joglars, Los Goliardos, Aquelarre.

Últimos dramaturgos (décadas de los 80 y 90). José Sanchís Sinisterra, José Luis Alonso de Santos, Fermín Cabal, Fernando Fernán Gómez.


La poesía española del 39 al 75



Poesía de posguerra – «Generación del 36». Los poetas que siguen en España se orientan por diversos caminos que Dámaso Alonso redujo a dos: una poesía arraigada y una poesía desarraigada. Poetas: Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo, Rafael Morales, José García Nieto, etc.

Años 60: una nueva poética. Se consolida la poesía de la experiencia personal, cuya temática se caracteriza por un retorno a lo íntimo: el fluir del tiempo, la evocación nostálgica de la infancia, lo familiar, el amor y el erotismo, la amistad, el marco cotidiano. Autores: Ángel González, Jaime Gil de Biedma, José Agustín Goytisolo, Carlos Barral, José Ángel Valente.

Años 70: los «novísimos» y la poesía experimental. Exhibicionismo cultural y esteticismo. Una nueva vanguardia: vuelven la espalda al prosaísmo y a las formas tradicionales, se encuentran de nuevo con el Surrealismo. Autores: Pere Gimferrer, Antonio Martínez Sarrión, Manuel Vázquez Montalbán, Leopoldo Mª Panero, Guillermo Carnero.

Años 80: «Postnovísimos». Dispersión de tendencias. Luis García Montero, Blanca Andreu, Felipe Benítez Reyes.

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