Obra de teatro «las aceitunas de lope de rueda

Share Button

El teatro prelopista. Los subgéneros dramáticos breves (Tema 3)


Origen del teatro español. El teatro prelopista

Los tres tipos de teatro representados en tres espacios escénicos diferentes coexistieron:

Teatro religioso

El teatro medieval se representaba en los templos, la única muestra que nos ha llegado hasta nosotros es el “Auto de los Reyes Magos” a mediados o finales del Siglo XII. El siguiente texto teatral conservado data ya del Siglo XV: “Representación del nacimiento de Nuestro Señor” Gómez Manrique.

Estas representaciones teatrales se celebraban en las festividades religiosas. Primero, tuvieron lugar en el interior de la iglesia, pero cuando el elemento dramático adquiríó más peso que el litúrgico pasó a representarse en el atrio y luego en las plazas y las calles.

Teatro palaciego y estudiantil

Desde finales del Siglo XV en los salones palaciegos y universitarios se representa un teatro de contenido profano, con temas pastoriles, caballerescos, clásicos, alegóricos, etc. Entre los géneros que imitan las formas clásicas destaca la comedia humanística, escrita en latín y concebida para ser leída, no para ser representada. En esta línea se encuentra La Celestina. Los autores de este teatro son Juan del Encina, Lucas Fernández, Bartolomé Torres Naharro y Gil Vicente

Teatro popular

Puede suponerse que ya en la Edad Media existíó un teatro popular y profano aunque no se conservó ningún texto. Cuando llega el Siglo XVI se representa un teatro popular en las plazas sobre tablados y más tarde en los corrales de comedias.
Desde 1535, recorren España las compañías italianas que traen la Commedia Dell ‘arte, un teatro que improvisa a partir de personajes fijos (Arlequín, colombina, parta león, polichinela, etc.).

Hacia 1534, Lope de Rueda crea la primera compañía española que cuenta en su repertorio con comedia italianas traducidas, originales italianizantes y pasos. Estos últimos son obras breves en prosa de carácter cómico y costumbrista que se representaban en los entreactos de las obras largas. Entre los autores del S. XVI figuran Lope de Rueda, Juan de la Cueva, Rey de Artieda, Lupercio Leonardo de Arginsola y Miguel de Cervantes

Los “corrales de comedias”

Eran los patios de las casas de vecinos. Estaban administrados por cofradías piadosas que destinaban el beneficio de la taquilla a mantener hospitales, asilos para mendigos y otras obras de caridad.

En la segunda mitad del s. XVI funcionaban en Madrid dos corrales de comedias: La Cruz y el del Príncipe. También hubo patios en muchas otras ciudades como Sevilla, Valladolid, Valencia; pero el único que sigue en pie y funciona como teatro es el de Almagro, en Ciudad Real

El acceso al patio tenía lugar a través de dos puertas: una para hombres y otra para mujeres. Había que pagar varias entradas: el importe de la primera iba destinada a la cofradía piadosa, la segunda iba para la compañía de cómicos y la tercera permitía ocupar un asiento.

El escenario se haya al fondo, ocupando toda la pared y cubierto por un pequeño tejadillo, es un tablado a cierta altura sin telón ni decorados.

En el patio están los hombres, los más pudientes se sientan en las lunetas o primeros bancos, pero la mayoría del público asiste a la representación de pie. Se les llamó mosqueteros porque eran tan ruidosos como una descarga de mosquetes. Mosqueteros y público de las lunetas estaban separados por el muro degolladero.

En los laterales se encuentran las gradas, también para sentarse.

La cazuela se sitúa en la parte de atrás y a mayor altura, es un palco frente al escenario destinado a las mujeres que se sientan en unos bancos largos, se la llamó cazuela porque se decía que estaba en constante ebullición. Las mujeres, están al cuidado de un acomodador, que más que acomodarlas, lo que hacía es economizar espacio para dar mayor cabida.

Antes, durante y después de la función, el alojero vendía frutas, golosinas y aloja(una bebida refrescante)

En las tres paredes libres, se encuentran las galerías que son los corredores propios del mesón, sus inquilinos están obligados a admitir al espectador que pague la entrada en estos balcones y los, tenían nobles tienen aposentos. La localidad más cara era la de los balcones cubiertos por celosías que permitían ver sin ser vistos.

En la bohardilla se encuentra la tertulia, en la que los entendidos critican las obras, se llamó así porque al principio discutían obras de autores clásicos como tertulianos.

El público

Los espectadores eran muy heterogéneos, en cuanto a su condición social y cultural, y estaban muy mezclados. La división fundamental era la de sexos y la asistencia femenina era muy numerosa.

El público no pedía nada determinado aunque le gustaba reconocer algún elemento de la función (canciones o los romances.) El éxito o el fracaso de una obra dependía de la opinión, ruidosamente manifestada, de los mosqueteros. Así, el acierto de Lope consistíó en acomodar sus obras a las exigencias de los espectadores.

En el s. XVII existía una autentica fiebre teatral y el público se comportaba de forma tan apasionada como hoy los partidos de fútbol. En Madrid a los admiradores de los actores del corral del Príncipe se los conocía como los “chorizos” y a los del corral de La Cruz como los “polacos”, la rivalidad entre ambos los llevaba a veces a entablar peleas por la calidad de una u otra representación.

Los cómicos

Había compañías de cómicos de diferentes tamaños. Algunos grupos llegaban a la categoría de compañías reales o de título pero otros se quedaban en cómicos de la legua, llamados así porque no podían trabajar a menos de una legua, 5 km, de las ciudades.

 El director de la compañía paga los salarios a los cómicos y compra la obra al dramaturgo que pierde sus derechos sobre ella. El actor es el centro del teatro Barroco, sus cualidades fundamentales son recitar muy bien y tener una buena propiedad escénica. En el teatro español las mujeres actuaban en escena, al contrario que en el teatro inglés (en el que los papeles femeninos los interpretaban hombres.) El actor era un ídolo de la sociedad y al mismo tiempo está mal considerado en esa misma sociedad, la iglesia ve el oficio con malos ojos y  no permite que se entierre en sagrado a los actores. Aunque el actor pudiera enriquecerse con su trabajo, no podían casarse con mujeres de las clases acomodadas.

La representación teatral

En los corrales solo se representaba cuando el tiempo lo permitía, la función duraba entre dos y tres horas y empezaba a las cuatro en verano y a las dos en invierno, con el fin de que terminase antes de ponerse el sol.

El esquema de la representación teatral era siempre el mismo:

  • Señal de comienzo, tres golpes  dados en el tablero para avisar al público. A cargo del representante del gobierno.
  • Una loa, se inicia con un saludo al público, después se le pide silencio y benevolencia y por último se  ensalza a la compañía.
  • Acto primero.
  • Entremés en prosa y con música.
  • Acto segundo.
  • Jácara, mojiganga  o baile.
    • Jácara: la jácara está protagonizada por personajes del mundo del hampa que cuentan sus fechorías, críMenes, usando el lenguaje de Germánía.
    • Mojiganga: intervienen actores, grotescamente disfrazados, que provocan situaciones chabacanas
    • Baile: podía ser la zarabanda o la chacona, consideradas pecaminosos por muchos moralistas.
  • Acto tercero.
  • Entremés con música  o música y baile que pone fin a la fiesta.

En las primeras décadas del Siglo XVII, el escenario de los corrales estaba casi desnudo y el espectador suplía la ausencia del decorado con su imaginación apoyándose en las alusiones del texto. El arte Barroco complicará la escenografía siguiendo el modelo del teatro cortesano, así surgen o que hoy llamamos los efectos especiales por ejemplo se utilizarán recursos escénicos como el escotillón y el bofetón. El escotillón es un orificio en el tablado por el que suben o bajan los actores y el bofetón es una plataforma giratoria con un tabique que la divide en dos y que permite aparecer o desaparecer el actor

Los subgéneros dramáticos breves

Entremeses

En su origen son unas piezas de teatro cómico que se representaba en los entreactos de una obra de carácter serio, pero cuya estructura no tiene conexión argumental con el resto de la representación. Sus dos rasgos primarios son la comicidad y la brevedad.

 Los rasgos del género quedaron definidos en los entremeses de Cervantes:

  • La simpleza del bobo se transforma en necedad o credulidad.
  • Los personajes adaptan el habla a su condición social.
  • Aparece un léxico marginal.
  • Son frecuentes los recursos que denotan el ingenio como los juegos de palabras o los equívocos.
  • Los personajes parodian y ridiculizan otras formas de hablar y a las minorías marginadas de la época.

Autos sacramentales

El auto sacramental es una obra dramática en un solo acto de carácter alegórico referente a la eucaristía y destinada a la representación en la fiesta del Corpus.

La Iglesia Católica recomendaba la representación de autos sacramentales. Aunque hay autos sacramentales anteriores a la reforma de Lutero, la iglesia contra reformista recomendaba los autos sacramentales para luchar contra el protestantismo, los protestantes nieganeste niega la presencia real de cristo en la eucaristía, no obstante, los autos sacramentales son anteriores a la reforma de Lutero.

Para la gente del pueblo asistir a un auto sacramental era la única ocasión de disfrutar el impresionante aparato escenográfico que fue posible gracias al apoyo económico de ayuntamientos, gremios y particulares.

Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.