Representantes del simbolismo

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BAUDELAIRE:

2.3
Fue llamado “poeta maldito”, debido a su vida de bohemia y a la visión del mal que impregna su obra.
En él confluyen diferentes movimientos que acabará superando. Un rasgo esencial de Baudelaire es su faceta como crítico de arte. Él define un programa artístico, desarrollados a base del estudio de obras contemporáneas, no sólo literarias, sino también pictóricas y musicales.Su romanticismo (frustración, tedio, fuga hacia lo demoníaco…) queda superado por su visión moderna del hombre como ser complejo y perverso. La riqueza de rimas y las alusiones mitológicas lo vinculan al Parnasianismo, pero lo apartan de él el empleo de la intimidad como materia poética.La búsqueda de correspondencias entre las cosas y sus efectos musicales lo acercan al Simbolismo, pero lo alejan de él sus contrastes (Dios y Satán, lo bello y lo horrible …).La pureza de sus versos hacen de él un clásico, pero las manifestaciones de su espíritu atormentado alcanzan un grado de irracionalidad que anuncia ya la poesía del siglo XX.- Escribió Pequeños poemas en prosa, donde hace descripciones simbólicas en prosa poética de la ciudad (el paseante solitario y la multitud, los cafés, cabarets…). Se tratan temas como la melancolía, el horror al paso del tiempo y el rechazo a la sociedad. – Su aportación fundamental fue Las flores del mal. El poema, dividido en seis partes según los temas tratados, supone el inicio de la modernidad poética:El libro supone una celebración del mal, un acercamiento al satanismo. Muestra el tema del “spleen”, del aburrimiento, para expresar la situación del poeta en un mundo que lo margina. 
“Spleen e ideal” (primera parte)
. Presenta diversas formas de huida del mundo como la belleza, el arte, la poesía, y más adelante el amor y el erotismo. Tras haber comprobado el fracaso de estas formas de ideal, nos encontramos con el “spleen” o el hastío. Baudelaire ve la belleza como un ideal inalcanzable pero que le sirve de consuelo al


hombre. El poeta debe perseguirla estableciendo correspondencias o puentes de unión entre las diversas realidades, para reconstruir la unidad del mundo. Esta sagrada misión choca con su naturaleza humana, sujeta a las miserias y al pecado. “Cuadros parisinos” (segunda parte). Es un segundo intento de huida pero a través de la ciudad de París, en la que aparecen sus habitantes más desvalidos, con los que el poeta se siente solidario. Las descripciones de la ciudad no son realistas, sino simbólicas: la soledad de sus moradores son imagen de su propia alma. “El vino” (tercera parte) Intento de huida a los “paraísos artificiales” (embriaguez, el sueño, la poesía)“Las flores del mal” (cuarta parte). El poeta, fracasadas sus aspiraciones anteriores, busca refugio en la bebida y la lujuria, de las que ofrece cuadros desoladores. Aparece pues el tema del viaje, que consiste en un deseo de fuga radical que intenta a través del alcohol, las drogas, el sexo o la vida bohemia. Disconforme con la realidad, aspira a una vida “ideal” libre de angustia, de culpa y de pecado. En “Rebelión” (quinta parte) surge el poeta satánico, necesitado de un padre que sólo encuentra en Satán, por lo que desafía al Creador con sus blasfemias. El poeta cree en el poder universal del mal. La persona no puede escapar de su naturaleza humana, que lo arrastra hacia lo más bajo. Su spleen, su abatimiento, tiene su origen también en este mal inevitable. Desesperación del que no encuentra salida.En “La muerte” (última parte) el poeta ve en ella el último recurso a la huida. La muerte supone una eternidad que ignora lo perecedero. Como novela podemos destaca La Fanfarlo (1847). Ésta es la única novela que escribió Baudelaire, y que está comprendida, más bien, dentro del género «nouvelle» o novela corta (definida como la representación de un acontecimiento sin la amplitud de la novela «normal» en el tratamiento de los personajes y la trama). La Fanfarlo, como no podía ser de otro modo, está narrada con un tono


irónico y hasta burlesco. En ella se retratan un París y sus habitantes de modo jocoso, casi ridiculizados por las situaciones que viven y las apariencias que deben guardar.

2.4
 contexto histórico-literario:Baudelaire es un poeta del siglo XIX que supuso una renovación de la poesía de su tiempo y que influyó también en la poesía del siglo XX.A finales del siglo XIX, surgen diferentes movimientos artísticos (Parnasianismo, Simbolismo y Decadentismo) que se oponen al Realismo, al positivismo y a la sociedad burguesa. Defienden la libertad de creación y el arte por el arte. El Parnasianismo cultiva una poesía impersonal, que busca la perfección formal en el poema. Su principal representante es Leconte de Lisle con sus Poemas antiguos.El Simbolismo utiliza el verso libre y el símbolo, que consiste en aludir a realidades complejas (la muerte, soledad, el tiempo), mediante objetos o elementos concretos.El Decadentismo es una corriente estética que se caracteriza por el refinamiento y la melancolía. Sus representantes más llamativos son Oscar Wilde y D´Annunzio.Además de Baudelaire, entre los principales poetas de finales del siglo XIX están:-
Verlaine, que muestra innovaciones métricas y experimentaciones con la rima. Escribe Romanzas sin palabras donde el autor refleja su relación con Rimbaud y transmite sus estados de ánimo en relación con el paisaje. – Rimbaud, que es el creador de la poesía hermética y oscura. Sus metáforas atrevidas e incomprensibles anuncian las de los surrealistas. Destaca su obra El barco ebrio, donde la imagen del barco abandonado errando por los mares simboliza al propio poeta. – Mallarmé, que construye el poema alrededor de un símbolo central. Escribe Herodías.- Walt Whitman, que es el primer gran poeta norteamericano. Sus poemas publicaron bajo el título de Hojas de hierba. Es característica de su obra la libertad expresiva.

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