Teorías Fundamentales sobre Identidades e Intimidades No Hegemónicas

Análisis de Identidades e Intimidades No Hegemónicas a Través de Conceptos Clave

A continuación, se examinan diversas teóricas, conceptos y textos fundamentales para comprender las identidades e intimidades que se sitúan fuera de las estructuras hegemónicas:

1. Judith Butler: La Performatividad del Género

Judith Butler concibe el género como un sistema performativo que excede la mera identificación con un sexo binario. Los cuerpos, a partir de la experiencia vivida, son sexualizados mediante un marco histórico de normatividad. En consecuencia, las identidades e intimidades no hegemónicas emergen como desviaciones de este binarismo históricamente naturalizado, funcionando como actos de resistencia contra el mismo.

2. Interseccionalidad: Estrategia Contrahegemónica

La Interseccionalidad se define como una estrategia política contrahegemónica basada en el reconocimiento mutuo entre sujetos de opresión insurgentes. Este concepto aborda:

  • La multiplicidad de experiencias de sexismo vividas por mujeres diversas.
  • La existencia de posiciones sociales privilegiadas (como la masculinidad, la heteronormatividad o la blanquitud) que no experimentan marginación ni discriminación por encarnar la norma.

La interseccionalidad ha sido crucial para desafiar el modelo hegemónico de “la mujer” universal.

3. Sojourner Truth: Voz y Resistencia

Sojourner Truth, dotada de un carisma y dotes oratorias innegables, desmanteló las afirmaciones que sostenían que la debilidad femenina era incompatible con el sufragio, utilizando una lógica irrefutable.

Su célebre discurso, “¿Acaso no soy una mujer?”, contenía implicaciones más profundas, aludiendo a las actitudes racistas de muchas mujeres blancas presentes. Siendo ella misma negra (y exesclava), Truth demostró ser tan mujer como sus hermanas blancas. Representó a las mujeres negras y esclavizadas, luchando por los derechos de todas sus hermanas negras.

4. Audre Lorde: Crítica a la Homogeneidad en la Hermandad

Audre Lorde critica la noción simplista de Sisterhood (Hermandad). Señala que aquellos fuera del poder hegemónico tienden a enfocarse en una única forma de diferencia (su propia opresión), ignorando otras dimensiones como la raza, la preferencia sexual, la clase y la edad.

Las mujeres blancas, por ejemplo, se centran en su opresión como mujeres, obviando las diferencias raciales y de clase. Esto genera una pretensión de homogeneidad cubierta por la palabra “hermandad”. Lorde afirma: “Los oprimidos tenemos la responsabilidad de enseñar a los opresores sus errores” (it is the responsibility of the oppressed to teach the oppressors their mistakes). La falta de educación para convivir con las distintas formas humanas fomenta el miedo, la superioridad y la inferioridad.

Además, se menciona el Ageism, la discriminación basada en la edad.

5. Angela Davis: Sexualidad, Raza y Violencia

En su texto “Violación, racismo y el mito del violador negro”, Angela Davis expone cómo:

“La imagen ficticia del hombre negro como violador siempre ha reforzado a su inseparable pareja: la imagen de la mujer negra como depositaria de una promiscuidad crónica”.

Esto demuestra la profunda interconexión entre sexualidad y raza.

6. Patricio Simonetto: Intimidades Disidentes y Medicalización

El texto de Patricio Simonetto, “Intimidades disidentes”, aborda las concepciones sociales que etiquetaban la homosexualidad como una amoralidad y un trastorno de desenfoque de género. Las familias actuaban como focos de mantenimiento y reproducción de estos roles.

Las terapias psicoanalíticas intentaban “curar” esta situación considerada “enferma” y “amoral”. Ser homosexual podía acarrear la pérdida de la vida económica y afectiva debido a la expulsión del ámbito familiar y laboral. Esto impulsó la medicalización y los intentos de heterosexualización como mecanismos de evitación de la represión.

7. Iyá Sandrali de Campos Bueno: Potencia Femenina

Iyá Sandrali de Campos Bueno rechaza el concepto de empoderamiento, argumentando que las mujeres ya poseen poder. En su lugar, propone la potencia femenina, entendida como la capacidad de resistencia a la adversidad y la fuerza creativa inherente a las mujeres, enfocándose específicamente en las mujeres afrodescendientes a través de saberes ancestrales y resistencias. Ella sostiene que la mujer es complementariedad, no incomplementariedad, y considera el concepto de empoderamiento como occidentalista.

8. Djamila Ribeiro: Lugar de Enunciación

Desde la perspectiva del lugar de enunciación de Djamila Ribeiro, estrechamente ligada a la interseccionalidad, las identidades e intimidades no hegemónicas sufren una anulación y represión constante de la legitimidad de su discurso. Esto ocurre frente a discursos hegemónicos normativos que se reproducen y naturalizan, reforzando su propio lugar de enunciación y legitimidad.

9. Republicanismo, Género y Esclavitud

El texto “Republicanismo, género y esclavitud. El viaje transatlántico de Sarah Livingston Jay y de su esclava Abbe” revela dinámicas complejas:

  • En los debates sobre esclavos o negros liberados, ingleses y estadounidenses se enfocaron en construir sus propias identidades mientras definían las de otros, clasificando y diferenciando siempre en función del género y la raza.
  • La capacidad de definir a los demás era un componente esencial de su propia autoridad y poder.
  • Se evidencia la relación entre republicanismo y esclavitud, donde el derecho a la propiedad primaba sobre el derecho a la libertad.
  • La representación de la población negra por parte de los revolucionarios americanos se mantuvo racista, con dueños de tierras que violaban a mujeres esclavizadas. El género también atravesó la condición de esclavizados.

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