Poesía Española de Posguerra: Miguel Hernández, Blas de Otero, Gloria Fuertes y Jaime Gil de Biedma

Miguel Hernández (1910-1942)

Miguel Hernández es un poeta puente entre la Generación del 27, de la cual es epígono, y la poesía de posguerra. De familia humilde —era pastor de ganado—, su formación fue casi por completo autodidacta. Conoció y admiró a los poetas del 27 y a Pablo Neruda. Se alistó en el bando republicano, fue condenado a muerte tras la Guerra Civil, pena que se conmutó por cadena perpetua; compartió cárcel con Buero Vallejo y murió de tuberculosis en la prisión de Orihuela (Alicante) en 1942.

Evolución poética

  • Etapa inicial: Como homenaje al estilo de Luis de Góngora, escribe en 1933 su primer poemario, Perito en lunas, obra de influencia barroca y vanguardista.
  • Etapa neorromántica: En 1936 compuso El rayo que no cesa, su primera gran obra. Es un poemario de temática amorosa (sufrimiento por amor no correspondido), compuesto principalmente por sonetos y composiciones como la famosísima Elegía a Ramón Sijé. Aquí aparecen los tres grandes temas de su poesía: la vida, el amor y la muerte.
  • Poesía comprometida: Con la Guerra Civil, se adentra en la poesía al servicio de la causa republicana con Viento del pueblo (1937), donde aparece el pueblo oprimido, y El hombre acecha (1939), que refleja el pesimismo por los horrores de la guerra.
  • Etapa final: En la cárcel escribe su último poemario, Cancionero y romancero de ausencias (donde se incluye su famoso poema “Nanas de la cebolla”). Retoma el tema amoroso desde el dolor por la ausencia de su mujer y su hijo, utilizando recursos del neopopularismo.

Temas principales

  • La pena: Vinculada al amor, la muerte y la ausencia.
  • El amor: Ligado a la pasión, el erotismo, el dolor ante un destino adverso y la culminación de la unión conyugal.
  • El odio y la crueldad: El ser humano convertido en fiera, frente a lo que el poeta opone la solidaridad y la esperanza.

Blas de Otero (1916-1979)

Su obra resume la evolución de la poesía desde 1939 hasta su muerte. Fue abogado y profesor de Letras, censurado y prohibido en varias ocasiones. Su trayectoria se divide en tres etapas:

1. Existencialista

De tono desgarrado, se centra en la búsqueda de Dios, del amor y del sentido de la existencia humana. Destacan: Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia.

2. Poesía social comprometida y solidaria

El poeta arrincona sus angustias y busca la solidaridad con los que sufren. Es una temática histórica presidida por la esperanza y los deseos de paz. Se dirige “a la inmensa mayoría” con un lenguaje aparentemente sencillo. Destacan: Pido la paz y la palabra y Que trata de España.

3. Acercamiento al experimentalismo

Mayor presencia de la intimidad y preferencia por formas métricas libres. Se produce una liberación del lenguaje basada en imágenes insólitas. Destacan: Historias fingidas y verdaderas, Mientras y Hojas de Madrid.

Gloria Fuertes (1917-1998)

Su nombre está ligado a la Generación del 50 y al Postismo. Su poesía, marcada por la tragedia de la Guerra Civil, mezcla la denuncia contestataria con el humor desmitificador.

Características y temas

  • Metapoesía: La poesía como forma de vida y sacrificio vital.
  • El amor: Evoluciona de la ilusión al desengaño; un sentimiento desgarrador y doliente.
  • La existencia: La soledad, el dolor y la muerte tratados de forma cotidiana.
  • La divinidad: Dios como algo cercano, un amigo o vecino.
  • Solidaridad humana: Poética contestataria en defensa de los Derechos Humanos.

Su obra está recogida en volúmenes como Obras incompletas (1975) e Historia de Gloria (1980).

Jaime Gil de Biedma (1929-1990)

Constituye un eslabón entre los poetas sociales y los creadores de los sesenta. Inscrito en la «poesía de la experiencia», su obra se caracteriza por un tono confesional y narrativo.

Obras y evolución

  • Compañeros de viaje (1959): Tema central de la amistad y carácter político, con influencia de Antonio Machado.
  • Moralidades (1966): Denuncia la hipocresía de la burguesía y el régimen franquista, incorporando el amor y el sexo como temas centrales.
  • Poemas póstumos (1968): Punto de inflexión marcado por el pesimismo, el escepticismo ante el paso del tiempo y la crisis personal que le llevó a abandonar la escritura.

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