La lírica culta medieval: trovadores, cancioneros y la obra de Jorge Manrique y Don Juan Manuel

1. La lírica culta

1.1. La poesía provenzal

La primera manifestación en romance de la lírica culta es la poesía provenzal, creada por los trovadores del sur de Francia (siglos XII-XIII).

Los trovadores

Trobadores: eran profesionales que actuaban en las cortes de nobles o de reyes. Componían el texto y la música de sus composiciones. Estos poetas cultivaron distintos subgéneros literarios:

  • La canso: tema de amor.
  • El planto: planteamiento por la muerte de un personaje relevante.
  • El sirventés: crítica a enemigos y a las conductas sociales.

Rasgos de la canso

En la canso se desarrolla una doctrina o concepción del amor cortés. El amor cortés es el resultado de la proyección de los códigos del vasallaje feudal a la relación entre el hombre y la mujer: el yo poético manifiesta su sumisión a la dama, a la que debe servir guardándole obediencia y fidelidad.

En la relación entre el yo poético y su amada se interponen obstáculos: los rivales, los lauzengiers. En otras ocasiones la dama ignora o rechaza al amado (tópico La belle dame sans merci). Se trata de un amor imposible, prohibido o secreto.


1.2. La lírica culta peninsular

En la península ibérica se distinguen tres focos:

Lírica culta catalana

En Cataluña, a comienzos del siglo XV, surgieron poetas que ya escribían en catalán. Destaca Ausiàs March (1397-1459).

Lírica culta galaico-portuguesa

Hasta mediados del siglo XIII, la lírica culta se componía en gallego-portugués. En esta lengua se cultivaron las cantigas de amor y las cantigas de escarnio y maldecir.

Poesía cancioneril castellana

A mediados del siglo XIV se desarrolla en Castilla la poesía de cancionero, creada para ser leída, cantada o recitada en las cortes.

Los textos poéticos castellanos del siglo XV se recopilan y se difunden en cancioneros. Entre los cancioneros destacan:

  • Cancionero de Baena (1430).
  • Cancionero de Stúñiga (1460-1463).
  • Cancionero general (1511).
  • Cancionero musical de Palacio (1505-1520).

En la poesía cancioneril castellana se diferencian la canción y el decir.

La canción es una composición breve, destinada al canto y de temática amorosa, dentro de las convenciones del amor cortés.

Rasgos de las canciones castellanas:

  • El uso de un léxico característico y pleno de connotaciones eróticas.
  • El carácter paradójico y contradictorio del sentimiento amoroso.
  • La religión del amor.

El decir es un poema extenso, creado para ser leído, que sirve para realizar reflexiones morales, políticas o filosóficas. En algunos decires se hace evidente la influencia de la poesía italiana del siglo XIV.

Juan de Mena (1411-1456)

La obra más destacada del poeta es El laberinto de Fortuna, también conocido como Las Trescientas. El emisor poético es conducido por una doncella hasta el palacio de la Fortuna. El poema parece una reflexión sobre la variabilidad de la fortuna y su relación con la providencia divina; según avanzan las estrofas, se va convirtiendo cada vez más en una obra política.

El laberinto de Fortuna consta de 300 coplas de arte mayor, cada una formada por ocho versos dodecasílabos con rima consonante. Juan de Mena quería enriquecer el castellano uniéndolo al latín, mediante el uso del hipérbaton y la incorporación de latinismos.

Jorge Manrique (1440-1479)

Destaca por las Coplas a la muerte de su padre (1476-1479), cima de la poesía elegíaca, tanto por su subgénero como por su métrica. Constituyen un planto que se dedica a don Rodrigo Manrique. Planto procede de la palabra latina plantum (llanto); también es llamado elegía funeral, cultivado con anterioridad por los poetas provenzales.

Obra: 40 coplas manriqueñas, sextillas de pie quebrado: se combinan los versos octosílabos con versos tetrasílabos (o pentasílabos).

Esquema métrico: 8a 8b 4c 8a 8b 4c.

Estructura: se estructuran de lo general a lo particular, en dos partes; la primera se subdivide en bloques temáticos.

Primera parte: coplas I-XV

Reflexión sobre el paso del tiempo y la muerte, y sobre su triunfo sobre la belleza, la riqueza, el placer o el poder. La voz poética exhorta al lector a que tome conciencia de su condición mortal y de la unidad del mundo terrenal.

  • Verbos imperativos, formas verbales, pronombres personales y posesivos.
  • Diversos tópicos literarios:
    • Memento mori: recuerda que morirás.
    • Tempus fugit: el tiempo vuela.
    • Contemptus mundi: el menosprecio por el mundo en el que vivimos, que es un valle de lágrimas.
    • Vita fluminis: la vida es como un río que avanza.
    • Vita somnium: la vida es como un sueño.
    • Las danzas de la muerte: personas de todas las clases sociales y económicas ante la muerte igualitaria.
    • La rueda de la fortuna: el vaivén de la vida, el destino y el karma.
Coplas XVI-XXIV

El autor desarrolla el tópico del ubi sunt (¿dónde están?). Reflexiona sobre los que han muerto antes que él y evoca siete figuras del pasado reciente de Castilla, comenzando por Juan II.

Segunda parte: coplas XXV a XL

Se centra en las virtudes de Rodrigo Manrique y en el elogio del difunto. Se destacan sus virtudes: su valentía, su heroísmo en la lucha con los musulmanes, su lealtad al rey y su capacidad para reponerse a los reveses de la fortuna.

Se incorporan dos temas: la aceptación de la muerte y la doctrina de las tres vidas:

  • La vida terrenal, transitoria y engañosa.
  • La vida de la fama, que permite perdurar por medio de las obras en la memoria de los vivos.
  • La vida eterna.

2. Prosa didáctica medieval

Don Juan Manuel (1282-1348)

En su producción sobresale El conde Lucanor, cima de la prosa didáctica medieval en castellano. La obra se estructura en cinco partes (libros):

  • Libro I: formado por un repertorio de apólogos enlazados por un marco narrativo.
  • Libros II, III y IV: reúnen un extenso conjunto de sentencias morales.
  • Libro V: ofrece un tratado de doctrina cristiana.

El marco narrativo

La principal originalidad estructural de El conde Lucanor es el desbordamiento del marco narrativo: la historia principal está constituida por el diálogo entre el conde Lucanor y su consejero Patronio. Juan Manuel gusta del ejemplo y lo incluye en el libro, acompañado de una moraleja en verso.

Relatos enmarcados

Proceden de diversas tradiciones:

  • El folclore europeo.
  • El Nuevo Testamento.
  • Las fábulas clásicas.
  • La cuentística oriental.

Finalidad de la obra

El conde Lucanor constituye un manual de comportamiento para nobles, para su grupo social. Es preciso conciliar la salvación del alma con el mantenimiento o aumento de la honra, el estado y la hacienda. Es conveniente conducirse con prudencia y mantener una actitud de desconfianza ante los demás.