Comer al mediodía lenguaje poético

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5.1. LAS VANGUARDIAS: DEFINICIÓN Y RASGOS COMUNES. DEFINICIÓN: las vanguardias o ismos son movimientos artísticos que se desarrollaron a principios del Siglo XX con voluntad de rebeldía frente a la concepción del arte basada en la imitación de la realidad.
Se suceden en Europa y América rápidamente, unas como modas (el Futurismo, por ejemplo) y otras, dejando una huella imborrable como el Surrealismo. RASGOS COMUNES: aun desde posturas muy diferentes, reunieron una serie de carácterísticas comunes que difundieron por medio de manifiestos y revistas. Los más importantes serían los siguientes: a) Antirrealismo: se rechazó la realidad. En la poesía se eliminaron la anécdota y el sentimiento para conseguir una poesía pura. B) Irracionalismo: se pretendíó establecer relaciones que no se comprenden a través de la lógica. C) Afán de originalidad: las vanguardias buscaron la belleza en lo original y defendieron su individualismo. El resultado fue un arte minoritario, destinado a un reducido grupo de “entendidos” y al rechazo de la tradición literaria de géneros, temas y formas. D) Experimentación: se llegó a concebir el poema como un objeto visual en el que tenía una gran relevancia la distribución del espacio, la diferente tipología y la eliminación de los signos de puntuación. En la poesía triunfó el uso del verso libre, ideal para expresar la libertad del poeta.  5.2. LOS MOVIMIENTOS DE VANGUARDIA: EXPRESIONISMO, Futurismo, Cubismo, DADAÍSMO, Surrealismo. Fueron movimientos que triunfaron en Europa. Las carácterísticas principales de cada uno de ellos son las siguientes: a) Expresionismo: se desarrolló vinculado a la pintura. Surgíó en los países germánicos y sus temas se centrarán en la angustia, el miedo, el mundo moderno, masificado e inhumano. Sus carácterísticas principales serán el uso de imágenes violentas, la deformación de personajes y la preferencia por lo irracional. B) Futurismo: surgíó en Italia bajo la dirección de Marinetti, que publicó su Primer manifiesto en 1909. En él ensalzaba la civilización mecánica y urbana y las nuevas tecnologías. La literatura acogíó nuevos temas: el automóvil, el avión, las fábricas, el cine o el deporte. C) Cubismo: nacíó como vanguardia pictórica de la mano de Picasso, y Juan Gris. Supónía la descomposición de la realidad en formas geométricas, de tal forma que los textos se dispónían en la página como verdaderos objetos visuales. En esta línea tendríamos al francés Apollinaire, autor de Caligramas. D) Dadaísmo: lo fundó el escritor rumano Tristan Tzara en Zurich (Suiza) durante la Primera Guerra Mundial, con el objeto de escandalizar a la sociedad 


capitalista que había llevado al hombre a la destrucción. Su nombre procede del balbuceo infantil (dada) y reivindicaba la rebeldía y la destrucción de las normas, la incoherencia el valor del inconsciente. Preparará el camino para el Surrealismo. E) El Surrealismo: su fundador fue A. Bretón quien se apoyó en las teorías de Freud (la verdadera realidad aparece cuando la razón no controla los instintos, como en los sueños) y Marx (liberación de los postulados capitalistas). Supondría una liberación del hombre, que ha estado reprimido por las convenciones morales y sociales. Los surrealistas recurrieron a técnicas como la escritura automática, que consistía en escribir todo aquello que pasar por la mente y en el uso de imágenes y símbolos que favorecían el acceso al inconsciente. Por ello, puede que el lector no comprenda algo pero recibirá fuertes impactos. En España, fue la vanguardia de mayor influencia, impulsada por el poeta Juan Larrea. Casi todos los componentes de la Generación del 27 quedaron fuertemente marcados por el Surrealismo como Alberti en Sobre los ángeles o Lorca en Poeta en Nueva York, obras que suponen un enriquecimiento prodigioso de lenguaje poético.  5.3. LAS VANGUARDIAS EN ESPAÑA: CREACIONISMO Y ULTRAÍSMO. RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA. Para la aparición de las vanguardias en España, tuvieron una gran importancia dos revistas: “La Gaceta literaria” de Guillermo de Torre y “La revista de Occidente” de Ortega y Gasset. A) Ultraísmo: nacido bajo la dirección de Cansinos-Assens, combinaron rasgos futuristas (exaltación de la vida mecánica), creacionistas (importancia de la metáfora) y cubistas (utilización de caligramas). En esta tendencia destacó Guillermo de Torre. B) Creacionismo: llegó de la mano del poeta chileno Vicente Huidobro, con el propósito de crear na realidad propia en el poema y emocional lector. Como él mismo nos dijo “se trata de hacer un poema como la naturaleza hace un árbol”. Para ello se fomentó el empleo de imágenes sin referentes reales y la creación de un ritmo por medio de la disposición tipográfica y espacial en la página. En España destacó Juan Larrea y Gerardo Diego. Ramón Gómez de la Serna ejercíó una importante labor de divulgación en las vanguardias europeas, aunque su gran individualismo lo llevó a fundar un ismo “el Ramonismo”. Se consideró siempre un bohemio antiburgués para el que la vida fue “un círculo grotesco” Cultivó diversos géneros, entre los que destacan las greguerías, que él mismo definíó como metáfora más humor. Se trata de unos textos breves en los que, partiendo de circunstancias cotidianas, se ofrecen asociaciones ilógicas que producen sorpresa como por ejemplo: “El hielo se ahoga en el agua”, “Los puentes son las cejas de los ríos”, Un tumulto es un bulto que les suele salir a las multitudes”, “La castañera asa corazones de invierno” “La pistola es el grifo de la muerte” o “Las sandalias son el bozal de los pies”. Además de sus varios tomos de greguerías, escribíó numerosos relatos breves y novelas como El torero Caracho, obras teatrales como Los medios seres, biografías como las de Goya, Quevedo y Valle-Inclán y ensayos como El circo. 


7.1. EL TEATRO COMERCIAL: COMEDIA BURGUESA, TEATRO CÓMICO Y TEATRO POÉTICO. El desarrollo del teatro español anterior a 1936 ofrece una clara división: de una parte, repetidos intentos de renovación que se estrellan contra las barreras comerciales o el gusto establecido; y por otra parte, un teatro que triunfa porque goza del favor de un público burgués y de unos empresarios atentos a sus gusto, un teatro en gran parte continuador del que imperaba a finales del Siglo XIX (drama posromántico de Echegaray, “alta comedia” y costumbrismo), en tal línea se sitúan la comedia burguesa, el teatro cómico y el teatro poético. El estudio de este teatro que triunfa será el objeto de estudio de esta pregunta. -La comedia burguesa o teatro realista. Jacinto Benavente es la figura más representativa de las posibilidades y limitaciones del momento. En general, en sus obras retrata a las clases altas con sus hipocresías y convencionalismos. Su obra maestra será Los intereses creados, deliciosa farsa (obra teatral breve de carácter cómico) que utiliza el ambiente y los personajes de la vieja Comedia dell’arte, pero que encierra una cínica visión de los ideales burgueses. En 1922 se le concede el Premio Nobel. Por entonces, la crítica joven le es hostil, lo acusan de “conservador” de “ñoño”, pero el éxito de público seguirá acompañando a sus obras posteriores, incluso en la posguerra. A Benavente le corresponde haber barrido los residuos del drama posromántico, proponiendo un teatro sin grandilocuencias, con una fina presentación de ambientes cotidianos y una gran habilidad escénica y fluidez en los diálogos. El teatro cómico .Alcanzó un gran éxito el sainete (pieza teatral de un acto, de carácter cómico, que se representa al final de la obra o en algún intermedio). Esta es la línea que cultivan los Quintero y Arniches. Los hermanos Álvarez Quintero, Serafín y Joaquín, llevan a escena una Andalucía tópica y unos problemas sentimentales. Entre sus obras destacan El patio y Las de Caín. Carlos Arniches destaca de una parte, por sus sainetes de ambiente madrileño que tienen un habla “castiza” en parte creado por el autor (Don Quintín el amagao), y por otra parte, lo que él mismo llamó “tragedia grotesca”, interesante intento de un género nuevo en el que se funde lo risible con una actitud crítica ante las injusticias (Las señorita de Trevélez). En nivel inferior de calidad, no de éxito, podemos situar el género cómico llamado “astracán” cuyo creador fue Pedro Muñoz Seca. Se trata de piezas descabelladas, sin más objetivo que arrancar la carcajada (La venganza de don Mendo). -El teatro poético. Combina rasgos posrománticos con rasgos de estilo modernista (el verso sonoro, loe efectos coloristas). Todo ello iba asociado a una ideología tradicionalista que, ante la crisis espiritual de la época, responde exaltando los ideales nobiliarios y los grandes hechos del pasado. Entre los cultivadores de esta línea destacan Francisco Villaespesa (El alcázar de las perlas), Eduardo Marquina (Las hijas del Cid) y con diferencias de enfoque, los hermanos Machado (La Lola se va a los puertos).


7.2. EL TEATRO RENOVADOR: TENDENCIAS. Federico GARCÍA Lorca. Este tipo de teatro renovador propondrá no sólo nuevas formas dramáticas, sino que quiere plantear hondos problemas existenciales o sociales para sacudir la conciencia de un público dormido o llegar a un público desatendido. En esta dirección se hallan experiencias teatrales de los noventayochistas, de las vanguardias y del grupo del 27. En esta línea, ValleInclán y García Lorca, se alzan como las dos cumbres indiscutibles no sólo del teatro español del Siglo XX, sino de los tres últimos siglos, a la vez que constituyen dos figuras eminentes del teatro mundial. TENDENCIAS. -En la primera generación de siglo es desolador comprobar el fracaso de experiencias de indudable interés, entre ellas las de Unamuno (que escribíó dramas de ideas y con un diálogo denso como en Fedra), Azorín (que escribe un teatro irreal y simbólico sobre su obsesión por el tiempo como Angelita), Jacinto Grau (que destaca por un teatro culto que gira en torno a grandes mitos y temas literarios como El señor de Pigmalión, recreación de la Metamorfosis de Ovidio) y Valle-Inclán (que mantuvo unos principios estéticos diferentes a través de la imaginación, la fantasía y lo exótico como en Luces de bohemia). -En la segunda generación de siglo destacó Ramón Gómez de la Serna, que escribíó piezas totalmente distantes de lo que se podía ver en las tablas y que, en su mayoría, se quedaron sin representar. Era, como él mismo dijo, un teatro escrito para “el que no quiere ir al teatro”. Destacan El laberinto y Los medios seres. -El teatro del grupo del 27 fue cultivado por Alberti, Miguel Hernández, Alejandro Casona, Max Aub y García Lorca, entre otros. Rafael Alberti cultivará un teatro político como Noche de guerra en el museo del Prado; Miguel Hernández destacará por un teatro social o puramente estético como Pastor de la muerte; Alejandro Casona alcanzó gran éxito con Nuestra Natacha, de carácter político y ya en el exilio escribíó obras de gran interés como La dama del alba y Max Aub centrará sus obras teatrales en la incapacidad del hombre para comprenderse y para comprender la realidad, ello se aprecia en Narciso. Federico GARCÍA Lorca. Cultivó el teatro sobre todo en los últimos seis años; desde 1932 dirigíó “La Barraca”, grupo de teatro universitario que, con el apoyo del gobierno republicano, recorre los pueblos de España representando obras clásicas. Sus primeras obras estarán escritas totalmente en verso, luego lo reservará para los momentos de especial intensidad y finalmente su obra última, La casa de Bernarda Alba, estará escrita casi íntegramente en prosa. En su teatro pueden distinguirse tres etapas: a) Sus tanteos de los años veinte con Mariana Pineda y La zapatera prodigiosa. B) La experiencia vanguardista de los años treinta con obas como El público y Así que pasen cinco años, comedias imposibles, plenamente surrealistas. C) Su etapa de plenitud con obras como Bodas de sangre, Yerma, Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores y La casa de Bernarda Alba. En esta última obra, pueden apreciarse sus tres grandes temas: la presión social sobre los individuos, las diferencias sociales y el orgullo de casta y la condición de la mujer en la sociedad española 


de la época. Bernarda Alba, tras la muerte de su segundo marido, impone sus cinco hijas una larga y rigurosa reclusión que les llevará a la más pasiva sumisión (Martirio) a la mayor rebeldía y consecuente muerte (Adela) En Bodas de sangre es una tragedia en verso y prosa que trata los temas de la vida, la muerte y los celos. La luna, el puñal, el cuchillo o la navaja serán los elementos que presagian la muerte de los dos protagonistas, el novio y la novia, quien se escapa con Leonardo, su amante. 7.3. LA TRAYECTORIA DRAMÁTICA DE RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN. Valle-Inclán se preocupó siempre por el teatro y si en alguna ocasión llegó a aparentar un alejamiento de él, fue por los desengaños recibidos y por mantener unos principios estéticos diferentes a los que entonces había. Abandonó la compañía donde trabajaba como autor dramático y donde conocíó a su mujer, la actriz Josefina Blanco, por sus discrepancias con los empresarios y por la enemistad surgida con Galdós por la crítica que hizo de su obra El embrujado. Tras esta ruptura con los medios empresariales en 1912, Valle-Inclán seguirá escribiendo otras teatrales sin pensar ya en la posibilidad inmediata de una representación. Fue entonces cuando dio los pasos más audaces en sus realizaciones dramáticas en los esperpentos: si los medios que existían entonces impedían llevar a la práctica lo que imaginaba, prefería que sus sugerencias se pusieran en mano de la fantasía del lector. Pueden distinguirse tres etapas en su trayectoria dramática: 1. Etapa modernista: La marquesa Rosalinda y El yermo de las almas. 2. Etapa de transición (1907-1920): Comedias Bárbaras (Ágüila de Blasón, Romance de Lobos y Cara de Plata). En esta obra aparece don Juan de Montenegro que representará el mundo heroico e descomposición. Comienza a plantearse el problema de un teatro social que acabará en el esperpento. 3. Etapa de los esperpentos (1920-1927). Destacan la trilogía Farsa italiana de la enamorada del rey, Farsa y licencia d la Reina Castiza y Farsa infantil de la cabeza del dragón y Divinas palabras, Luces de Bohemia, Martes de Carnaval (que incluye Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán y El retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte. Divinas palabras ofrece una reflexión satírica, irónica y amarga sobre la España rural gallega de la década de 1910. Frente a la anécdota sangrienta y triste de la vida cotidiana (fallece una mujer que se gana la vida exhibiendo a un hijo discapacitado por las ferias) hay una contemplación muy crítica de la situación social y política de la época. Los personajes son patéticos, realizan acciones poco justificadas, guiados por la desesperación o por el egoísmo. Por otro lado, se transmite la sensación de que el autor ha salido a las aldeas con un micrófono para recoger el modo de pensar y hablar del mundo rural, ignorante, aislado y abandonado. Luces de Bohemia deforma la realidad española a través de Max Estrella, pobre y ciego poeta que sale con don Latino de Hispalis para recorrer las calles de Madrid. Max terminará muriéndose, su amigo le robará el décimo de lotería que tenía premiado y su esposa y su hija acaban suicidándose. 


Las críticas de esta obra se dirigen hacia el pasado imperial, políticos, el capitalismo, el pueblo,  escuelas literarias y contra escritores concretos como Galdós y la prensa. En suma, todo parece llevarnos en conjunto, a aquella expresión que aparece “España es una deformación grotesca de la civilización europea   

1ª etapa: teatro existencial. Historia de una escalera


  • A través de sus personajes medita sobre el sentido de la vida, el fracaso y la soledad y la acción se sitúa en un tiempo y espacio real.

  • El narrador utiliza en las acotaciones un lenguaje culto ( si dar su punto de vista dejando la historia en anos del lector) mientras que los protagonistas tienen un lenguaje muy familiar, con un diálogo muy fluido y abundantes vocativos, elementos afectivos y adjetivos valorativos.

2ª etapa: teatro social. El tragaluz


-Los personajes aparecen angustiados, sin salida y actúan como narradores que interrumpen y comentan los hechos. El tiempo y la acción son abstractos porque lo más importante para el autor es denunciar a una sociedad dominada por las injusticias.

-El lenguaje es natural, llano, con una leve poetización. En ocasiones, los recursos estilísticos contribuyen a intensificar la situación planteada.

3ª etapa: teatro experimental. La fundación


-Buero Vallejo utiliza la anécdota para plasmar hondas reflexiones sobre el compromiso con la realidad, la lucha por su superación y el ideal de libertad. La utilización de ciertos recursos de inmersión, hacen que el espectador “vea” la realidad a través de lo que imaginan sus personajes. Así se nos obliga a participar en el drama de los personajes y a vivir más hondamente los problemas planeados. En esta obra, el público cree con Tomás, mentalmente trastornado, que una celda de varios presos políticos condenados a muerte es un lujoso centro de investigación.

-Su estilo es cuidado, los personajes hablan siempre con un nivel culto y medio. El diálogo nos permite saber la personalidad de cada uno de los personajes que suelen utilizar paralelismos y antítesis.

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