La Dualidad entre Realidad y Ficción en el Quijote
Cervantes nos induce a replantearnos y a considerar lo que es realidad y lo que es ficción o fantasía. En El Quijote se produce un extraordinario juego de ficción novelesca. Sin embargo, la frontera entre realidad y fantasía no tiene límites precisos, y no los tiene porque Cervantes así lo quiso. La ficción literaria en El Quijote (ficción de realidad, realidad de ficción, ficción de ficción) es un juego que realiza Cervantes para presentarnos a un loco aparente que no quiere distinguir los límites entre su realidad (realidad de ficción, ficción de realidad) y la de la ficción de sus lecturas (ficción de ficción).
El quijotismo clínico no es nada más que un juego cervantino (quijotismo lúdico) para conducirnos a un quijotismo simbólico: una agonía en pos de un ideal y de valores trascendentes, en busca de un proyecto de humanidad heroica. Es un camino hacia la libertad y hacia la ilusión de una conciencia individual que se sostiene en el misterio y en el prodigio de una percepción subjetiva de un mundo imaginario; en otras palabras, de lo eterno e inmutable.
El Tema de la Locura y los Mundos de Don Quijote
El tema de la locura es central en la obra, ya que constituye la base del conflicto permanente entre el héroe y la realidad que se le presenta. Quiere y cree ser caballero andante, pero sabe que finge (“Yo sé quién soy”, dirá). La locura de Don Quijote está limitada al mundo de lo caballeresco; en los momentos en que no aparece este tema, el protagonista es admirablemente cuerdo, generoso, culto, tolerante y mesurado, como reconocen muchos de los que le tratan.
En este sentido, se podría decir que Don Quijote vive en cuatro “mundos” que aparecen relacionados por la estructura novelesca paródica:
- Un mundo fingido: Una serie de personajes “siguen la corriente” a Don Quijote y aparentan creer que el mundo transformado es el real. Unos lo hacen para reírse de él (el ventero, los duques…) y otros para intentar curarlo (el bachiller Sansón Carrasco, el cura…).
La Caracterización a través del Lenguaje
El Habla de Sancho Panza
Sancho muestra un estilo muy diferente al de su señor, como corresponde a su diferente educación y posición social. El habla de Sancho reproduce el vocabulario, los giros y las expresiones propios de un rústico, así como la riqueza de sentencias manifestada en el constante empleo de refranes que llega a abrumar a Don Quijote.
Igual ocurre con el resto de personajes: cada uno de ellos nos indica, por medio de sus palabras, cuál es su nivel cultural, su estado de ánimo y su personalidad. En definitiva, los personajes del Quijote quedan perfectamente individualizados por su forma de hablar.
Capítulo 6: El Escrutinio de la Biblioteca
El cura y el barbero le pidieron al ama de Don Quijote las llaves de la biblioteca para quemar todos sus libros. Así, el cura y el barbero decidieron quemar todos los libros de Don Quijote y, en especial, los de caballería. Entonces cogieron todos los libros de Don Quijote y, en especial, los libros de caballería; para llevar a cabo su plan, decidieron quemarlos en el corral para que nadie se pudiese ofender o molestar.
El cura y el barbero decidieron quemar casi todos los libros a excepción de alguno, como pudo ser el Amadís de Gaula. Cuando ya habían quemado todos los libros grandes, se dispusieron a quemar todos los libros de pequeño tamaño que trataban de pastores y de amoríos. Quemaron todos los libros a excepción de uno o dos que conservaron para leerlos ellos posteriormente.
Humor, Ironía y Polifonía Narrativa
Junto a ello, hay que considerar la finalidad humorística: el modo de hablar de ciertos personajes contiene también eficaces elementos humorísticos, tanto por lo que afecta a los que de sí son graciosos (como Sancho) como a aquellos que sencillamente dicen tonterías (el ventero Palomeque, el Primo, doña Rodríguez, Pedro Recio o el labrador Miguel Turra).
La ironía de Cervantes desborda en los momentos más insospechados y adquiere gran fuerza cuando es totalmente gratuita, como cuando el ama afirma: “Gasté más de seiscientos huevos, como lo sabe Dios y todo el mundo, y mis gallinas, que no me dejarán mentir”.
La Polifonía en la Obra
La obra se caracteriza por la polifonía, es decir, la existencia de distintas voces narrativas. La novela está planteada desde una doble perspectiva: un narrador y un cronista. El Quijote despliega una compleja polifonía dado que, por una parte, es una novela realista en la que —según el principio del decoro— cada personaje habla de acuerdo con su origen, su condición social y su temperamento.
Por otra parte, contiene referencias a diversos géneros literarios de la época y retoma los rasgos, los tópicos y el estilo propios de cada uno: esto es particularmente notable en el caso de las novelas de caballerías y la novela pastoril, que aparece representada en varios de los relatos intercalados.
Curiosidades y Datos Históricos
- La primera edición del libro iba a imprimirse en una tirada inicial de tan solo 500 ejemplares. Finalmente, fueron entre 1.200 y 1.500.
- Aunque es difícil de estimar, a día de hoy se cree que se han vendido unos 400 millones de libros en todo el mundo.
- El primer ejemplar de El Quijote en inglés fue vendido en una subasta en Sotheby’s en 1980. En 1989 se vendió por 1.5 millones de dólares.
- El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha tiene un total de 381.104 palabras y su primera edición contenía varios gazapos y una tipografía bastante mediocre.
- Es el libro más traducido de la historia de la lengua española, habiendo sido vertido a más de 50 idiomas, únicamente superado por la Biblia.
Resumen de la Primera Parte: El Nacimiento del Caballero
Alonso Quijano es un hidalgo —es decir, un noble sin bienes y de escala social baja— de unos cincuenta años, que vive en algún lugar de La Mancha a comienzos del siglo XVII. Su afición es leer libros de caballería donde se narran aventuras fantásticas de caballeros, princesas, magos y castillos encantados. Se entrega a estos libros con tanta pasión que acaba perdiendo el contacto con la realidad y creyendo que él también puede emular a sus héroes de ficción.
Con este fin, recupera una armadura de sus antepasados y saca del establo a su viejo y desgarbado caballo, al que da el nombre de Rocinante. Como todo caballero, también necesita una dama, por lo que transforma el recuerdo de una campesina de la que estuvo enamorado y le da el nombre de Dulcinea del Toboso. Por último, se cambia el nombre por el de Don Quijote, que rima con el del famoso caballero Lanzarote (Lancelot).
Don Quijote sale en busca de aventuras. Tiene un aspecto ridículo, pero está decidido a llevar a cabo hazañas heroicas. Sin embargo, aquí comienzan a surgir las primeras diferencias con la realidad: ve una posada y cree que es un castillo; exige al dueño que lo arme caballero en una escena cómica; intenta rescatar a un joven pastor que está siendo azotado por su amo; y ataca también a unos mercaderes que se burlan de él, pero es derribado y herido.
Vuelve a su casa y consigue convencer a un labrador, Sancho Panza, para que sea su escudero. Sancho, al contrario que Don Quijote, es un hombre ignorante y práctico, pero poco a poco quedará contagiado por los sueños de su señor.
Al poco de partir de nuevo, encuentran unos molinos de viento que Don Quijote ataca creyendo que son gigantes. Además, viven otras muchas aventuras: el hidalgo ataca un rebaño de ovejas creyendo que es un ejército; tiene un duelo a espada con un vizcaíno; libera a unos reclusos que después le atacan; encuentra una palangana de barbero y está convencido de que es un yelmo mágico; y vive situaciones cómicas en una posada. Incluso en una ocasión, Rocinante persigue unas yeguas. Después de todo, Don Quijote decide irse a vivir a lo alto de una montaña como penitencia para merecer el amor de su dama. Pero sus mejores amigos —un cura y un barbero— logran engañarlo y lo llevan a su aldea dentro de una jaula.
Resumen de la Segunda Parte: El Desengaño y la Razón
En la segunda parte, Don Quijote sale de nuevo con Sancho. Aunque menos famosa, esta parte es la preferida de muchos críticos. Don Quijote es ahora un personaje tratado con más respeto por el autor: a veces logra tener éxito en sus aventuras y es más reflexivo y consciente de sí mismo. Sancho, por el contrario, se ha vuelto un soñador.
Por otro lado, los personajes con los que se encuentran ya los conocen a ambos, así que intentan aprovecharse de la situación. Unos duques los acogen en su palacio para reírse de ellos y hacer creer a Don Quijote que Dulcinea y él están bajo un hechizo de Merlín. Además, convierten a Sancho en “gobernador” para cumplir una promesa que le había hecho su señor. Para su sorpresa, Sancho resulta ser un sabio gobernante.
Don Quijote y Sancho llegan a Barcelona, en cuya playa Don Quijote es derrotado por el Caballero de la Blanca Luna —en realidad uno de sus amigos disfrazado—. El hidalgo y desengañado caballero vuelve a su aldea a pesar de que Sancho le pide salir a vivir nuevas aventuras. Llega ya muy enfermo y, justo antes de morir, recupera la razón y pide perdón a todos por sus locuras.
