La novela española en el siglo XX
La novela española del siglo XX se puede dividir en dos periodos fundamentales. Durante la primera parte, el relato en prosa experimentó una transformación profunda, enriqueciendo sus temas y renovando las técnicas narrativas. No obstante, estos cambios no afectaron a todos los autores, pues se siguió cultivando una novela de corte tradicional.
Al igual que en la lírica, las innovaciones novelescas de principios de siglo fueron consecuencia de una visión pesimista de la cultura occidental, marcada por la frustración y la desesperanza. En 1902 se publicaron obras clave: La voluntad, de Azorín; Camino de perfección, de Pío Baroja; Amor y pedagogía, de Unamuno; y Sonata de otoño, de Valle-Inclán. Cada autor, con su estilo peculiar, se alejó del realismo en busca de una expresión profunda de la realidad interior.
Nuevas técnicas narrativas
- El argumento no siempre sigue un orden causal o temporal.
- Los personajes dejan de ser prototipos.
- El tiempo se reduce.
- El punto de vista es el elemento que sufre mayores cambios.
Junto a estas técnicas, aparecen en este periodo la pérdida de relieve de la historia, la centralización en la problemática del héroe, el fragmentarismo y la dramatización. Finalmente, en este primer tercio de siglo, surge una novela vinculada a las vanguardias.
La novela noventayochista
La Generación del 98 tiene como fecha clave el año 1902. Sus temas principales son:
- Temas religiosos y existenciales.
- Temas de España.
Autores destacados
José Martínez Ruiz (Azorín) (1873-1967)
Construyó una retórica narrativa personal caracterizada por el tiempo como un eterno volver y un vocabulario preciso. Su obra se divide en tres etapas: 1902-1904, 1905-1925 y 1928-1930.
Miguel de Unamuno
La novela fue para él un medio para expresar su filosofía: el sentido de la vida, el ansia de inmortalidad y el sentimiento trágico de la muerte. Su trayectoria se divide en:
- Hasta 1897: Crisis religiosa.
- 1897-1914: Amor y pedagogía.
- 1914-1936: Niebla, San Manuel Bueno, mártir.
Valle-Inclán
Su narrativa es un ejercicio literario de primer orden. Destacan: Las Sonatas, las novelas de La guerra carlista y Tirano Banderas.
Pío Baroja (1872-1956)
Caso especial en la producción novelística, resalta del realismo el tipo y la acción. Sus protagonistas suelen ser seres inadaptados. Su obra cumbre, El árbol de la ciencia (1911), refleja la desesperanza moral de la España de la época.
Segunda parte: La novela novecentista
Designa al grupo de escritores entre la Generación del 98 y la del 27. Sus ideas estéticas incluyen la serenidad, el rigor conceptual y el desprecio por el sentimentalismo romántico y el realismo. Destacan Gabriel Miró, Ramón Pérez de Ayala y Ramón Gómez de la Serna.
Estructura de las palabras
Las palabras se componen de monemas:
- Lexema: Aporta el significado léxico fundamental (ej. niñ-o).
- Morfemas: Aportan el significado gramatical. Pueden ser independientes (preposiciones, conjunciones) o dependientes (flexivos o derivativos).
Morfemas derivativos
- Sufijos significativos: Acción (-aje, -azo), cualidad (-dad, -eza), persona (-ista, -ero), posibilidad (-ible, -able).
- Sufijos apreciativos: Diminutivos (-ito, -illo), aumentativos (-ón, -aco), superlativos (-ísimo) y despectivos (-ete, -ucho).
- Prefijos: Tiempo (pre-, pos-), lugar (sobre-, sub-), cantidad (maxi-, mini-) y negativos (contra-, in-, anti-).
