Teatro anterior a 1939
A principios del siglo XX, España se presenta como una nación en decadencia debido al atraso socioeconómico y el descrédito del modelo político (reinado de Alfonso XIII, la Segunda República, la Guerra Civil). El estallido de la Gran Guerra (1914-1918), los felices años 20 y el crack del 29 también afectaron a la convulsión española.
Tendencias teatrales a principios de siglo
A finales del siglo XIX tiene lugar un teatro de estética realista desarrollado por dos autores:
- Echegaray: Primer Nobel español (1904), muy aplaudido por el público, pero cuestionado por la crítica debido al «ripio» de su teatro (El gran Galeoto).
- Galdós: Intenta transmitir un mensaje social y político con el conflicto entre las dos Españas, la renovadora y la tradicional (Electra).
Teatro comercial vs. Teatro renovador
En las primeras décadas del siglo XX se diferencian dos tendencias:
- Teatro comercial: Convencional y acrítico, dirigido a un público burgués. Destaca Jacinto Benavente (Los intereses creados, La malquerida), Premio Nobel en 1922. También triunfó el teatro cómico con Carlos Arniches (La señorita de Trevélez), los hermanos Álvarez Quintero y Pedro Muñoz Seca, creador del astracán.
- Teatro renovador: Transgresor y crítico. Aquí destacan los autores del 98 y del 27.
El teatro renovador: Del 98 al 27
Los noventayochistas (Unamuno, Valle-Inclán) buscan un teatro intelectual. Valle-Inclán destaca por la creación del esperpento, una deformación grotesca de la realidad, cuya obra cumbre es Luces de Bohemia.
Los autores del 27 incorporan vanguardias. Federico García Lorca es el dramaturgo más exitoso, con una visión social y poética. Sus obras cumbres son los dramas rurales: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.
Novela española del 39 al 75
Tras la victoria nacional en la Guerra Civil (1936-1939), el general Franco instaura una dictadura marcada por la censura, la miseria y las desigualdades.
Etapas de la narrativa
- Novela del exilio: De tono nostálgico y traumático. Destacan Los usurpadores (Francisco Ayala) y Réquiem por un campesino español (Ramón J. Sender).
- Años 40: Marcados por la censura. Surge el tremendismo con La familia de Pascual Duarte (Camilo José Cela) y la novela existencial con Nada (Carmen Laforet) y La sombra del ciprés es alargada (Miguel Delibes).
- Años 50 (Realismo social): Refleja la miseria y las desigualdades mediante el objetivismo. Destacan Entre visillos (Carmen Martín Gaite) y El camino (Miguel Delibes).
- Años 60 (Novela experimental): Se busca una renovación formal. El punto de partida es Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos.
- Años 70: El experimentalismo se modera hacia una narrativa más comercial, destacando La verdad sobre el caso Savolta de Eduardo Mendoza, coincidiendo con el fin de la dictadura en 1975.
