Isabel allende selectividad

Share Button

I-INTRODUCCIÓN

La Literatura Hispanoamericana empieza en el siglo XV (15) con los Diarios de Colón, para muchos, el primer testimonio de ella; sin embargo previamente en Centroamérica y Sudamérica existían civilizaciones desarrolladas, los pueblos mayas, incas y aztecas, las cuales influyeron en la literatura española hecha en América. Por eso la literatura hispanoamericana es sincrética, ya que es una síntesis entre la cultura española y las culturas precolombinas. El proceso que culmina con dicho sincretismo cultural comienza con el choque violento y dominador de los tiempos de  la colonización; posteriormente ambas culturas se van uniendo gracias al mestizaje. Con el paso del tiempo las colonias fueron independizándose y desarrollando unas formas culturales propias, aunque nunca desvinculadas de las de España. Cumplido el proceso de independización política y cultural, a lo largo del todo el siglo XX (20), la literatura hispanoamericana empieza a  influir en la literatura española  y en todas las literaturas occidentales: Desde el Modernismo de Rubén Darío  y Jose Martí hasta la generación del Boom, que triunfo en los años 60 y 70 por todo el mundo, y donde podemos encontrar autores y obras como Gabriel García Marques, Mario Vargas Llosa.

Isabel Allende

Isabel Allende se sitúa  en el Post-boom de la literatura hispanoamericana, busca menos experimentación formal y se centra en un estilo más sencillo, popular y espontaneo, aunque persiste la mezcla de fantasía y realidad. Junto a Allende encontramos en este movimiento a María Brunet o Laura Esquivel. A Isabel  Allende no le gusta que la encasillen en ningún movimiento y reconoce  influencias literarias de: -Las lecturas de su infancia, le  trasmiten  el gusto por la aventura, el suspense y       la intriga. Como las novelas de Julio  Verne. -Los poetas hispanoamericanos como Pablo Neruda, por su poco pudor para  hablar de las emociones y los sentimientos. -Esteban Echeverría  o Miguel Ángel Asturias, por su denuncia de las dictaduras        y su compromiso social. Isabel Allende es una autodidacta que acertó con la fórmula del éxito: empezó a escribir en 1981 en Caracas, donde estaba exiliada; pero hasta años más tarde no se publicó La casa de los espíritus en España, a partir de esos momentos empezó el “Fenómeno Allende”, con obras como De amor y sombra  y Eva luna.  También ha publicado libros de cuentos  como Cuentos de Eva Luna y Afrodita; así como libros de carácter autobiográfico como Paula, dedicado a su hija fallecida y Mi País inventado. Uno de sus trabajos más recientes es El juego de Ripper.

1-LOS NARRADORES


En la obra aparecen distintos narradores-personajes, podemos señalar que estamos ante un perspectivismo narrativo. El principal narrador es ALBA, que utiliza diferentes fuentes de información como los “cuadernos de anotar la vida” de su abuela Clara, las cartas e historias de otros personajes y sus propias vivencias. Alba decide escribir mientras espera el regreso de Miguel. La idea se la dio su abuelo antes de morir, quien le pide que escriba la historia de la familia para que conserve sus raíces, como le sugirió el espíritu de Clara cuando estaba encerrada en el infierno de “La Perrera”. Al principio de la novela sabemos que alguien narra la historia a través del material de Clara, pero no sabemos  quién; solo que es un narrador interno, testigo de los hechos. No sabemos la identidad hasta el epilogo de la novela: “Anoche murió mi Abuelo”. Otro narrador es ESTEBAN TRUEBA. Quien narra antes de morir y escribe como un narrador autobiográfico, desde su punto de vista de patriarca y como voz masculina. Como narrador Esteban Trueba es equisciente, interno  y muy subjetivo. Por último tenemos un narrador externo en 3ª persona, con omnisciencia relativa, que cuenta la vida de Alba tras la muerte de Clara, cuando ya no hay cuadernos de anotar la vida. Narra los amores de Alba y Miguel, la ayuda a necesitados y perseguidos políticos, su encierro y su tortura.

2-ANALISIS DE LA ESTRUCTURA


a.- Estructura externa: La obra se divide en catorce capítulos y un epílogo, Alba es la narradora principal en colaboración con su abuelo. La estructura se presenta como circular, ya que Alba, desde su presente narrativo empieza y finaliza la narración con la misma frase: “Barrabás llego a la familia por vía marítima”. Cada capítulo presenta cierta independencia pues aborda un núcleo temático que organiza la narración y va presidido por un título temático, por ejemplo el capítulo II, ”Las tres Marías”, se centra en como Esteban Trueba, partiendo de la miseria levanta y organiza un fundo abandonado. La unidad de la obra se logra a través del relato de la historia de cuatro generaciones de una familia; hay un personaje presente en toda ella, es Esteban Trueba. Su longevidad y tremenda vitalidad  le permiten ser testigo a la vez que protagonista de la historia familiar. b.- Estructura interna: Podemos secuenciar la obra en función del  material utilizado por Alba y por el protagonismo de diferentes personajes: 1ª parte: Capítulos I-IX. Abarca hasta la muerte de Clara; el material básico de información son los libros de anotar la vida. -Eje central: La vida de Clara en compañía de Esteban. -Historias de los hijos: Blanca, Jaime y Nicolás (incluye la infancia de Alba) -Alternancia de la ciudad con la vida en el campo. 2ª parte: Capítulos X-XV. Centrado en el mundo de Alba y en los acontecimientos políticos. Mucho más centrada en la ciudad, en la gran casa y en la Universidad. 3ª parte: Epilogo. La historia se cierra uniendo a la primera generación, representada por Esteban, con la última, Alba, que deciden contar la historia de la familia para mantenerla siempre viva.

3.- TEMAS FUNDAMENTALES.-

a.- El contexto político-social:

Refleja muchos acontecimientos de la historia de Chile en el siglo XX, especialmente dos décadas previas al Golpe de Estado de Pinochet, 1973, el propio golpe y la represión. Hasta la victoria de Salvador Allende y Unión Popular, la sociedad se estructuraba en dos bloques: – El mundo de los trabajadores y los campesinos, necesitan ser liderados por un patrón fuerte y enérgico, en ocasiones brutal (Esteban Trueba). Su miedo les impide rebelarse, salvo excepciones como Pedro Tercero García, algún sindicalista o cura progresista como el Padre José Dulce María, que luchan por la justicia social. Los patronos amañan las elecciones para tener el poder. Aparecen las protestas universitarias o revolucionarios cercanos al comunismo como Miguel, o los socialistas como Jaime, que trabaja en su hospital para ayudar a los más necesitados. En el ámbito rural los grandes terratenientes ejercen el poder absoluto, tomándose la justicia por su mano con complicidad de policías y jueces. En la ciudad, está representado por el Barrio alto, donde ubicamos la gran casa de la esquina, y donde abundan lujos burgueses, se apoya a los partidos conservadores y se teme a los partidos de izquierda y comunistas. Allende perdió dos elecciones antes de la victoria en 1970, que convulsionó al país dando un clima de gran inestabilidad política: la derecha pensó que los comunistas asaltarían propiedades y destruirían la sociedad, no ocurrió según la obra.

Sí que se promovió una reforma agraria que expropió la tierra a los grandes patronos para repartirla entre los trabajadores. La derecha para recuperar el poder y chantajeó al gobierno en su parte más vulnerable: la economía. El país se paralizó por la carestía de alimentos y otros bienes de consumo y se acrecentaron las diferencias entre pobres y ricos. Revolucionarios como Miguel ya pronosticaron que la derecha no permitiría un gobierno de izquierdas. La obra cita cómo políticos conservadores (entre ellos Esteban Trueba) se reunían en secreto con militares y agentes de la CIA para derrocar al gobierno de Salvador Allende. Pasados 40 años, es un que EEUU y la CIA colaboraron en el derrocamiento del gobierno de Allende. La obra es muy fiel a los acontecimientos históricos, narra con detalle el asalto al Palacio de la Moneda y las últimas horas de Salvador Allende y sus más fieles colaboradores. El Presidente no contempló exiliarse como le ofrecieron y asumió su muerte. La miseria se extiende por las clases trabajadoras y los privilegiados ven cómo los establecimientos se pueblan otra vez de víveres. Comienza la represión, la época del terror, con sorpresa incluso de algunos políticos de derecha que habían apoyado el Golpe. Los militares no cedieron el poder a los civiles y comienza una represión que en la vida real se saldó con gente torturada, detenida, otros tantos exiliados y miles de desaparecidos. En la obra vemos cómo Alba  salva personas que se esconden por sus ideas, depositándolos en embajadas extranjeras; Blanca y Pedro Tercero se exilian a Canadá; y Alba es torturada (aun siendo la nieta del Senador) para que revele el paradero de su novio revolucionario. Nos muestran el terror y la brutalidad de los torturadores (la DINA)

 b.- La magia, lo inexplicable: El Realismo mágico nace en Hispanoamérica mediados del siglo XX. Iniciado por la novela Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos. Se basa en mostrar lo irreal o extraño como algo normal y cotidiano, que no asombra a los personajes. Esto es seguido por todos los autores del Boom de la narrativa Hispanoamérica de los 60 y 70, y como heredera que es, en las novelas de Isabel Allende. El tema de la magia está presente en toda la obra, pero un personaje la representa por excelencia, es Clara, “Clara clarividente”. Con sus períodos de mutismo, sus reuniones en la gran casa de la esquina con las hermanas Mora, su telequinesia. Sueña y predice el futuro, habla con los espíritus de los muertos, e incluso después de muerta ella misma advierte a Luisa Mora del peligro que corre su nieta Alba. Sus poderes mágicos son vistos por el resto de la familia con toda normalidad. De ahí que todos pueden ver a los espíritus. Todo ello acaba generando una clara sensación de mezcla y convivencia entre vivos y muertos. Esta magia no es patrimonio exclusivo de la familia Trueba del Valle, sino que la vemos conviviendo con toda normalidad en otros ámbitos de la historia; como Pedro García el Viejo mostrándoles el camino de salida a las hormigas que habían plagado Las tres Marías.Otros rasgos del realismo mágico que Isabel Allende mantiene del Boom son:    -Mezcla de personajes ficticios con personajes históricos. – Multiplicidad de narradores. – Gran abundancia de personajes y sagas familiares. – Superposiciones temporales, analepsis y prolepsis.

4.-ANÁLISIS DEL TIEMPO.-

a.- Tiempo externo: el tiempo histórico abarca el siglo XX en Chile, hasta el Golpe de Estado de Pinochet en 1973. No hay excesiva precisión cronológica a lo largo de la historia, exceptuando los últimos tiempos:- 1918: el piloto Godoy cruza en avión la Cordillera de los Andes.- 1920: Ley de Instrucción Primaria.- 1933: se funda el Partido Socialista de Chile.- 1935: las mujeres votan por primera vez.- 1939 y 1960: dos terremotos asolan Chile.- 1945: Pablo Neruda es elegido senador y recibe el Premio Nobel de Literatura.- 1970: Salvador Allende gana las elecciones y es nombrado Presidente.- 1973: colapso económico de chile, asalto al Palacio de la Moneda, muerte de Allende y triunfo del Golpe de Estado.- 1974: se crea la DINA, policía secreta militar encargada de reprimir a los opositores de izquierda.b.- Tiempo interno: lo más destacable en la obra son las superposiciones temporales y la falta de linealidad. Toda la obra es una gran analepsis, un flash-back que realiza Alba desde su presene y a partir del material acumluado. Junto a esto aparecen también los recuerdos de Esteban Trueba. Esta analepsis contada de una manera lineal, ordenada a través de las cuatro generaciones de la familia, si bien en numerosas ocasiones aparecen prolepsis propias de la narrativa del Boom, donde se nos adelantan hechos que ocurrirán y justifican acontecimientos del presente.

Share Button

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.