La novela de los años 40

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1.La novela de posguerra: las novelas inaugurales de los años cuarenta

Como toda la literatura de la posguerra, la novela se ve afectada por la presencia de la censura. La crítica suele juzgar la década como unos años muy poco brillantes en la historia de la literatura española, a excepción de La familia de Pascual Duarte y Nada.

Dos de los grandes autores de la narrativa española son Torrente Ballester con Javier Mariño y Delibes con La sombra del ciprés es alargada.
Gonzalo Torrente Ballester inicia su carrera con Javier Mariño. Es un novelista que mantiene su propia idiosincrasia por encima de modas y corrientes. Sus grandes éxitos como narrador son: El señor llega, Donde da la vuelta el aire..

Sin embargo, puede considerarse que la narrativa de posguerra nace con Cela La familia de Pascual Duarte, le dieron el Premio Nadal. Dará origen al tremendismo, en estas novelas lo importante es la psicología de los personajes.

Camilo José Cela no concibe la novela como algo distinto de la vida. Su obra está plagada de seres marginales, de perdedores, de desarraigados…, especialmente en su faceta tremendista. Cela dice que si existe el tremendismo es porque la vida es terrible. Otra carácterística es su capacidad de renovación.  Tanto La familia como La colmena abren nuevas vías dentro del panorama narrativo de posguerra. Domina todos los registros. Otras de sus obras son: La catira, Mazurca para dos muertos.. 

 En cuanto a Carmen Laforet, su primera obra es Nada, con la que gana el Premio Nadal. Sus protagonistas son mujeres, dotadas de un entusiasmo con el que pretenden salvar o cambiar su universo.  Eso le sucede tanto a Andrea en Nada, como a Paulina en La mujer nueva. Otra novela suya es La isla y los demonios. Su técnica es plenamente realista y su estilo es sencillo.

La creación de la denominada corriente ¨tremendista¨ se asocia a esta novela de Cela. Está presente el determinismo, ya que toda la familia de Pascual presentan una alteración que tira de ellos hacia el mal. Pascual es el antihéroe, muestra el drama personal de un condenado a muerte. La autobiografía no lo es de toda su vida, sino de momentos puntuales. Interesante la técnica de la falsa autoría. Lo mejor es la fuerza narrativa que transforma lo truculento en un sólido relato. El uso del lenguaje no siempre se ajusta a la condición social.


Señalán Pedraza y Rodríguez que Nada es una historia de acciones, de conflictos y de confrontaciones entre seres descentrados. Los personajes, atormentados por sus propias frustraciones afloran en ellos pasiones como el odio, la intolerancia.. Y enrarecen un ambiente que se vuelve hostil para la joven protagonista.

El tiempo de la narración es lineal. El relato se formaliza en primera persona, lo que permita a la autora bucear sin miedo en los pensamientos de Andrea.

En cuanto a Carmen Laforet, su primera obra es Nada, con la que gana el Premio Nadal. Sus protagonistas son mujeres, dotadas de un entusiasmo con el que pretenden salvar o cambiar su universo.  Eso le sucede tanto a Andrea en Nada, como a Paulina en La mujer nueva. Otra novela suya es La isla y los demonios. Su técnica es plenamente realista y su estilo es sencillo.

 La creación de la denominada corriente ¨tremendista¨ se asocia a esta novela de Cela. Está presente el determinismo, ya que toda la familia de Pascual presentan una alteración que tira de ellos hacia el mal. Pascual es el antihéroe, muestra el drama personal de un condenado a muerte. La autobiografía no lo es de toda su vida, sino de momentos puntuales. Interesante la técnica de la falsa autoría. Lo mejor es la fuerza narrativa que transforma lo truculento en un sólido relato. El uso del lenguaje no siempre se ajusta a la condición social.

 Señalán Pedraza y Rodríguez que Nada es una historia de acciones, de conflictos y de confrontaciones entre seres descentrados. Los personajes, atormentados por sus propias frustraciones afloran en ellos pasiones como el odio, la intolerancia.. Y enrarecen un ambiente que se vuelve hostil para la joven protagonista.

El tiempo de la narración es lineal. El relato se formaliza en primera persona, lo que permita a la autora bucear sin miedo en los pensamientos de Andrea.


3. La renovación de la novela en los años sesenta: procedimientos narrativos. Algunos nombres

Tres autores: Delibes con Parábola de náufrago, Cela con San Camilo y Ballester con La saga fuga de J.B.
Empieza un nuevo ciclo con Martín Santos Tiempo de silencio


Tres novelas clave para la consolidación de la corriente son


Cinco horas con Mariode Delibes, Señas de identidadde Goytisolo y Últimas tardes con Teresa de Marsé.

Los Autores de esta corriente son experimentalistas y tienen como fin modernizar la prosa española. La corriente experimental se interesa por la narración en sí misma, por lo que el relato se convierte en objeto y fin de sí mismo. Esta construcción d alugar a estructuras complejas muy elaboradas. Empleo frecuente del monólogo interior.

El narrador externo se alterna con el narrador en primera persona. Se acentúa el uso de la segunda persona como punto de vista narrativo, se desarrolla un proceso de autorreflexión del personaje. Se mezclan los modos del relato: estilo directo, indirecto, diálogo, monólogo, especial importancia al uso del estilo indirecto libre. Ruptura con el uso convencional de los signos de puntuación.

Ordenación lineal y lógica del contenido, deja de ser el centro de articulación de la novela. La novela se estructura en secuencias.

La acción es mínima porque se construye una sucesión de anécdotas insignificantes.

La ruptura continua del espacio y del tiempo que da lugar a desligados de los contenidos presentados. El lenguaje se formaliza en todos los registros posibles. La palabra tiene valor en sí misma y se busca la brillantez expresiva y refinada, apoyada en el uso de la metáfora, de la imagen, del cultismo, cuando no del neologismo.

A finales de la década de los sesenta aparece la generación del 68 entre ellos Javier Toemo, Molina Foix…


Luis Martín Santos

Con Tiempo de silencio abre lo que se denominara como corriente experimental, sin embargo no deja de ser una novela social porque es una denuncia, pesimista y demoledora de la situación social de la España de ese tiempo.

Utiliza técnicas ya conocidas: el uso del monólogo interior como forma de narración, la dislocación de la trama lineal, la recuperación de un protagonista, la incorporación de múltiples digresiones y el uso de una amplia gama de registros lingüísticos.

Juan Goytisolo:


Como Realismo crítico destaca por la técnica behaviorista. En su trilogía  retoma el subjetivismo donde destacan: Señas de identidad, Reivindicaciones del conde don Julián y Juan sin tierra.
Señas de identidad se caracteriza por el uso de nuevas fórmulas expresivas. El protagonista es un intelectual con una mirada pesimista y dolorida y el uso de la segunda persona. Otras obras:

El circo, La resaca

Señas  de identidad


Es una novela social que denuncia una forma más clara y directa. Se describe la vida de los refugiados en París, se denuncia el chabolismo y la miseria y la represión política en las comisarías españolas. En cuanto a la forma, gran parte de la novela esta escrita con una técnica tradicional, sí aporta esas variaciones que permiten superar la corriente del Realismo social. Carácterísticas en la estructura: soliloquios o digresiones de los personajes, uso de las tres personas narrativas, juegos con el tiempo, cambios de puntos de vista y uso de todo tipo de lenguaje. La acción es el suceso que provoca la reflexión del fotógrafo Mendiola.

Juan Marsé:


Tiene un enfoque intimista. Sus grandes novelas toman como escenario la Barcelona posfranquista. Es la Barcelona de los derrotados, de los emigrantes. Una de sus carácterísticas es la estriba en la mezcla de tiempos, de realidades vividas y de realidades imaginadas, ejemplo:
El embrujo de Shangai o Rabos de lagartija en la que el narrador nonato se superpone a la voz narrativa.

Últimas tardes con Teresa es una novela tradicional con una sólida trama y un argumento que abusa del flashback y de ciertas digresiones para acentuar aún más la omnisciencia del narrador, quien ofrece al lector un completo análisis de las causas y circunstancias que permiten la historia.

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