Lengua

ESTUDIO DE HISTORIA DE UNA ESCALERA 1.
EL AUTOR:
Nacíó en Guadalajara el 29 de Septiembre de 1916 y murió en Madrid el 29 de Abril de 2000 a causa de una parada cardiorrespiratoria a los 83 años. Fue un dramaturgo español, ganador del Premio Cervantes en 1986.
Estudió bachillerato en Guadalajara (1926-1933) despertando su interés por la filosofía, la ciencia y los temas sociales. En 1932 recibíó un premio literario por la narración. Dos años después su familia se mudó a Madrid y él ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando.
Durante la Guerra Civil (1936-1939) se afilió al partido comunista. Al finalizar la guerra fue detenido y condenado a muerte (Mayo o Junio de 1939) aunque después de ocho meses se le conmutó la pena por otra de treinta años.
Entre 1947 y 1948 escribíó Historia de una escalera.
Con ella ganó el premio Lope de Vega, estrenándose en Octubre de 1949.


1. LA OBRA DRAMÁTICA DE BUERO VALLEJO

Suele dividirse en tres etapas:
• 1a etapa (1949-1957): predominan las obras de temática existencial, con técnica realista. A esta época corresponde Historia de una escalera (1949)
• 2a etapa (1958-1968): dominan ahora los temas sociales (la injusticia, la represión, la libertad…) o históricos. Las Meninas (1960) o El concierto de San Ovidio (1962).
• 3a etapa (desde 1968): se mantiene la temática social y política, pero Buero emprende una escritura más experimental, acorde con la tendencia de la época.
En cuanto a su temática, la obra de Buero nace de una evidente finalidad ética: en ella presenta la lucha entre el deseo de superación del ser humano y las limitaciones que encuentra en el entorno y en sí mismo; la ambientación oscila entre la realidad y la histórica, los aspectos más destacados serían: el “efecto de inmersión”, el simbolismo de sus personajes y la utilización de taras físicas. 


2. HISTORIA DE UNA ESCALERA
2.1. ARGUMENTO
Primer acto:
Un día de 1919, una pareja de jóvenes de clase media baja, Fernando y Carmina, se declaran su amor y proyectan un futuro común fuera de la penuria y vulgaridad en la que viven sus padres. Al mismo tiempo, Elvira, hija de familia acomodada, quiere en secreto al débil y perezoso Fernando; intenta atraerlo con su dinero, ante su indiferencia amorosa, y finalmente lo consigue.
Segundo acto: han pasado diez años (estamos en 1929). Fernando y Elvira se han casado, pero no son felices: sus sueños no se han cumplido, y los continuos reproches amargan su vida. Carmina, que sigue soltera, recibe la declaración de Urbano: lo acepta, para no vivir en la soledad y desamparo en que se encuentra tras morir su padre.
Tercer acto: un día de 1949. Los dos matrimonios se revelan infelices y malhumorados. La historia vivida en el primer acto se revive ahora en Carmina, hija de Urbano y Carmina, y Fernando, hijo de Elvira y Fernando. Los padres se oponen a esta relación, dejando ver el conflicto que siempre han arrastrado entre ellos. Los hijos, avergonzados, proyectan un futuro optimista para huir del sórdido presente que viven sus padres. La historia se repite.


2. 2. ESTRUCTURA Y DESARROLLO
La obra presenta una estructura tradicional: tres actos correspondientes al planteamiento, nudo y desenlace. Buero añade la escena final entre los hijos más allá del desenlace del conflicto principal: constituiría una posible nueva historia, que el espectador habrá de confeccionar según las conclusiones a las que haya llegado.
Cada acto se desarrolla en cuatro escenas, no marcadas explícitamente por el autor pero sí visibles en el cambio de personajes sobre el escenario. Cada una de estas escenas (algunas colectivas, otras limitadas a dos o tres personajes) va marcando el desarrollo de la acción y las relaciones entre los personajes.


2.3. TEMÁTICA
El tema central de la obra es el que será luego habitual en la producción del autor: la frustración humana ante la imposibilidad de alcanzar las metas deseadas. En la obra, esta frustración se manifiesta de maneras diversas: rencor, desengaño vital, enfrentamiento generacional, insinceridad, egoísmo, pobreza,…
El eje principal de la obra es el enfrentamiento entre sus protagonistas: sobre todo Fernando y Urbano, que representan dos modos opuestos de vivir (insolidario y pasivo Fernando, colectivista y activo Urbano).Su rivalidad se acrecienta por su disputa por el amor de Carmina. En este enfrentamiento algunos críticos creen ver un reflejo de la Guerra Civil.


2.4. PERSONAJES
Salvo algunos personajes circunstanciales, como el cobrador de la luz, los personajes son los habitantes de la escalera. En el acto I (luego esta distribución se modifica a raíz de las muertes de algunos personajes) se reparten así:
-puerta I: Generosa y Gregorio; Carmina, Pepe. -puerta II: Don Manuel; Elvira.
-puerta III: Paca y Juan; Trini, Urbano, Rosita. -puerta IV: Asunción; Fernando.
A ellos se añadirán después Fernando hijo y Manolín (hijos de Fernando y Elvira) y Carmina hija (hija de Urbano y Carmina).El núcleo de la acción recae sobre la generación intermedia, especialmente sobre las parejas Fernando-Elvira, Urbano- Carmina.
Elvira es segura de sí misma y decidida; sus facetas más negativas son el desprecio social hacia sus vecinos y la hipocresía de su relación con Carmina.
Carmina es calificada en principio con valores positivos (es dulce, trabajadora, confiada), pero acaba aceptando un matrimonio inauténtico con Urbano y actúa con la misma hipocresía que Elvira en la relación entre ambas.
Urbano es un joven proletario, políticamente activo, soñador y aparentemente rebelde. Pero lo invalida su incapacidad para actuar, para llevar a la práctica su discurso.
Fernando es eminentemente negativo: aunque a ojos de Carmina aparezca como un idealista, en realidad es vago e indeciso. Su único aspecto positivo se revela en la relación con sus hijos, menos violenta que la de Elvira.


2.5. TÉCNICA Y ESTILO
La técnica utilizada por Buero en la obra es claramente realista, tanto en la escenografía como en el lenguaje: tono coloquial (vocabulario, frases hechas, oraciones inacabadas), intervenciones breves y dinámicas, apelativos…Las acotaciones son casi siempre estrictamente informativas, si bien en contadas ocasiones adquieren un tono más literario.
El espacio de la acción es único, y queda perfectamente descrito desde la primera acotación: una escalera de una vieja y estropeada casa de vecinos, con una serie de elementos específicos: los rellanos, las puertas de los pisos (cuatro), el “casinillo” bajo la ventana, os escalones de bajada y los de subida…Este espacio, además de físico, es también simbólico, por cuanto su deterioro avanza paralelamente al de los personajes. Además, hay que considerar el valor que
adquieren los espacios fuera de escena: la calle y sobre todo el interior de los pisos, lugares de donde proviene la amargura y frustración de los personajes.
El tiempo interno también queda explícito en las acotaciones que abren cada acto: 1919, 1929 y 1949. Abarca, pues, treinta años, tiempo suficiente para asistir a la desaparición de la primera generación (abuelos), el desarrollo vital de la segunda (padres) y la aparición de la tercera (hijos), con toda la carga de conflictos vitales acumulados a lo largo de los años. El paso del tiempo, además de en las acotaciones, se refleja en elementos de la propia acción: el envejecimiento de los personajes, las muertes y nacimientos, o el deterioro mismo de la escalera.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *