Luis Cernuda: El Exilio y la Poesía

TERCERA ETAPA. EL EXILIO. POESÍA CONTEMPLATIVA Y TRASCENDENTE

1.9) Primera memoria del exilio

Aunque no forma parte de La Realidad y el Deseo, Ocnos (1940) es el primer libro escrito íntegramente en el exilio. Es una bellísima obra, compuesta por poemas en prosa, en la que aparece el tema del recuerdo de la infancia y la juventud, no solo como ejercicio de introspección intimista, sino también a través de un personaje llamado Albanio, en clara referencia a Garcilaso, que actúa como un alter ego del poeta y que a la vez le sirve como mecanismo de distanciamiento a través del cual ejercitar la reflexión. En otros poemas se vale de la segunda persona, en un diálogo interno consigo mismo, o incluso la primera, como en este pasaje que a continuación reproducimos por lo que tiene de revelador de la poética de nuestro autor:


2.°) Culminación de la poesía meditativa

Como quien espera el Alba (1941-1944) continúa el camino de poesía meditativa iniciado en Las Nubes. La meditación sirve al poeta para llegar a conocerse a sí mismo y al hombre. En este conocimiento, acepta la idea de la muerte y el paso del tiempo, que aparecerán con más fuerza en los poemarios pos-teriores. Frente a Las Nubes, en las que aparecía la realidad histórica, aquí el tono es más introspectivo, centrado en la meditación sobre la existencia humana y la del propio poeta.

Para esta poesía reflexiva Cernuda acude a la segunda persona (que usa también para referirse a su propia conciencia), al lenguaje coloquial en ese diálogo consigo mismo y a una simplicidad cercana a lo prosaico, pero que esconde, como en toda su poesía, una cuidadísima elaboración y selección de vocabulario, a la vez que una tendencia a la digresión, propia de la reflexión.


3.°) La conciencia del tiempo

La etapa del exilio americano continúa el camino iniciado con Como quien espera el Alba, en la línea de una poesía meditativa y reflexiva. Ahora, sin embargo, se agudiza la conciencia del paso del tiempo, de que la juventud se aleja inexorablemente.

Fruto de este sentimiento son los libros Vivir sin estar viviendo

(1944-1949), cuyo título nos remite a un verso de Santa Teresa de Jesús («vivo sin vivir en mí») y Con las Horas contadas

(1950-7956).


2. ARGUmENTO
La obra se inicia con el entierro del segundo marido de Bernarda, Antonio María Benavides, tras el cual esta impone un luto rigurosísimo de ocho años a sus cinco hijas. Encerradas en casa y obliga- das a bordarse el ajuar, la tensión entre las hermanas se dispara con la noticia de que Angustias, la mayor e hija del primer marido, va a casarse con Pepe el Romano, de quien también están enamora- das otras dos hermanas, Martirio y Adela.
Ante esta situación, la Poncia, criada y confidente de Bernarda, intenta avisarla de que algo pasa en su casa, pero esta no hace caso a lo que considera que son habladurías de la gente. Sin embargo, se ve obligada a tomar cartas en el asunto después de que Martirio robara el retrato de Pepe que Angustias tenía bajo su almohada y de que se descubra que Pepe no se marcha a la una tras hablar con su novia por la reja, sino que prolonga su estancia hasta las cuatro de la madrugada.


Bernarda intenta cortar esta situación con su autoridad y adelantando la boda de Angustias, pero no es consciente de que ya es tarde: Adela se está viendo con Pepe el Romano a escondidas de todos, menos de Martirio, que la vigila secretamente.
Una noche cercana a la pedida de Angustias, Adela es delatada por Martirio en uno de sus encuen- tros amorosos. Bernarda despierta y Adela se enfrenta a ella y les dice a todas la verdad: Pepe el Romano es su amante. Bernarda coge la escopeta para matar al causante de su deshonra y entra con Martirio en el corral. Tras el disparo, Adela se encierra en su habitación y se suicida, dejando a su familia sumida en un mar de luto.


La casa de Bernarda Alba está distribuida en tres actos, sin que conste división en escenas ni en cuadros. Con esta estructura externa se consigue dotar al drama de continuidad, como si el tiempo no se detuviese y la acción se desarrollase con fluidez, sin elipsis, aunque de manera monótona y repetitiva.
Para contribuir a esta sensación de tiempo cíclico que fluye ininterrumpidamente hay una serie de elementos que se repiten en cada uno de los actos, como el toque de las campanas, que marca igualmente el paso del tiempo además de señalar la celebración de de- terminados ritos cristianos, la visita a la casa de personajes de la calle, etc. Por otro lado, el ritmo de cada uno de los actos está muy marcado, pues pasa de situaciones corales de relativa calma a otras de una tensión dramática muy elevada.


El término exilio se ha usado tradicionalmente para referirse a la salida forzosa de una persona de su país de origen por no poder manifestar libremente sus opiniones o creencias. De este modo, conocemos que Luis Cernuda y otros escritores tuvieron que marcharse de España a causa de la Guerra Civil, pues eran republicanos.

Hoy día, este tipo de exilio no tiene cabida en nuestro país, pues la libertad Ideológica y de opinión están garantizadas por ley; sin embargo, este término se usa mucho actualmente en los medios de comunicación para aludir a la situación de los políticos catalanes que declararon la Independencia. Para algunos son exiliados; para otros, simples prófugos de la justicia.

Pero podríamos comentar que hay otros tipos de exiliados: están quienes, forzados por la crisis económica, deben marchar al extranjero en busca de alguna oportunidad laboral, o el exllio de quienes dejan su vida en el pueblo (a «España vaclada») porque carecen de serviclos mínimos básicos. Especlalmente sangrante es el exilio de aquellos jóvenes universitarlos obligados a desarrollar su talento en el extranjero por la falta de inversión en nuestro país en I+D+I.


En estos últimos casos sí creemos acertado el término exilio, pues tenen en común el desarraigo de estar en un lugar y una cultura. Diferentes, y el haberse visto forzados a abandonar su entorno. Llamémoslo como lo llamemos, lo que debemos hacer es evitarlo.

La Intención del poeta es expresar el infortunlo y la queja que un destierro antinatural ha. Provocado en él, quien se siento obligado a habitar un medio para el que no ha sido creado.

El autor empica diferentes mecanismos de. Cohesión que intervienen decisivamente en la coherencia del texto.
Destacamos, en primer lugar, la Importancia del campo asoclativo relativo a la ciudad» o al «espacio urbano: «talleres» (verso), «fábricas» (verso i), «bares’ (verso ), «pledras* (como ladrilos; verso 2), cludad» (verso 4), «parques» (verso 6) y «edficios» (verso 6) son algunos de los elementos que conforman el paisaje de una cludad. La contribución de este léxico es importante porque en el poema se confrontan dos mundos: el mundo antinatural de la cludad

Industrial y. El mundo natural marino al que pertenecen las gavlotas.


Otro mecanismo importante es la delxis textual anafórica que tiene como antecedente textual las

«¿avlotas» (verso 8), Así, encontramos el pronombre «las» (versos 12 y 16), el posesivo «su (versos 13 y 15) y el pronombre «les» (verso 16). Estos mecanismos gramaticales mantienen anclado el referente del que tratan todos los versos de la segunda parte del poema: las gaviotas.

Opción b. Esquema numérico

1. Descripción de una cludad industrial:

  • 1.1. Relación de diferentes elementos urbanos tristes y sombríos
  • 1.2. Visión de gaviotas revoloteando en un triste parque

2. Reflexión sobre el desarraigo:

  • 2.1. Se pregunta por la clase de desgracia que provocó que criaturas marinas acabaran.
    tierra adentro
  • 2.2. Identificación del dolor del poeta desterrado con la realidad paradójica.


1. Identificar las ideas del texto y exponer su organización (1,5 puntos).
Se trata de un texto literario, concretamente poesía con una estructura externa conformada por 5
estrofas con cuatro versos heptasílabos (arte menor) cada una con rima asonante en los versos pares,
quedando libres los impares. Bajo el título,
“La noche a la ventana”
, del libro Primeras poesías de
Luis Cernuda, se articula internamente en tres ideas:
La primera idea (dos primeras estrofas) descripción de la caída de la noche y la consecuente llegada
del sueño a la que parece resistirse el yo poético.
La segunda idea (tercera y cuarta estrofa) es la representación de la separación del cuerpo y del alma
(el deseo que escapa) ante la llegada de la noche y su posterior regreso por la mañana.
La tercera idea* (última estrofa), la cual podemos considerar como idea principal, es la conclusión de
que la búsqueda del deseo es en vano.A partir de estas ideas, el texto presenta una tipología poética cuya organización es cronológica
lineal, pues muestra una sucesión temporal que va desde la llegada de la noche al regreso del día
pasando por la madrugada.


2.A. Explicar cuál es la intención comunicativa del autor (0,5 puntos).
El autor Luis Cernuda trata el tema de la búsqueda del deseo en este texto poético con la intención
expresar emociones, crear belleza y llamar la atención sobre la especial disposición de la lengua.
Pero además, a través de este poema, el poeta pretende concienciar sobre lo inalcanzable que es el
amor para determinadas personas, un amor que surge como deseo que busca separarse de la
realidad, el cuerpo como indica la cuarta estrofa: “Pero escapa el deseo/ Por la noche entreabierta,
/Y en límpido reposo/ El cuerpo se contempla”

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