Teatro de evasión

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Tema 12: TEATRO ESPAÑOL DE LA SEGUNDA MITAD DEL Siglo XX. Antonio BUERO VALLEJO



INTRODUCCIÓN: TENDENCIAS DEL TEATRO EXTRANJERO

El teatro mundial de esta época asombra por la variedad y riqueza de experiencias renovadoras. En Europa, en el periodo de entreguerras, se desarrolla y triunfa el teatro dialécticoo político que plantea en sus obras una investigación sobre las contradicciones del hombre, la justicia y la injusticia, la bondad y la maldad. Su máximo representante es Bertolt Brecht cuyas obras, como Madre Coraje y Galileo Galilei, buscan el distanciamiento del espectador para mantener despierta su capacidad de reflexión y de crítica ante lo que ve.También se desarrolla el teatro alucinante y ritual que pretende acabar con la pasividad del espectador y obligarle a participar en una nueva forma de comunicación. Tras la segunda Guerra Mundial prosigue la renovación teatral. Lugar destacado ocupa el teatro del absurdo que se desarrolla en Francia a partir de 1950 con formas de expresión dramática con las que se quiere hacer sentir lo absurdo de la existencia. Las grandes figuras de esta corriente son Eugène Ionesco con La cantante calva, Las sillas, La lección y Samuel Beckett con Esperando a Godot. Hay además otras tendencias de teatro experimental en continua búsqueda de nuevas formas dramáticas; haciendo intervenir al público de la sala o llevando la representación a una fábrica o a la misma calle.

TEATRO ESPAÑOL

El panorama teatral español resulta bastante pobre. Se uníó en este periodo el condicionante político con un férreo control de la censura que impónía limitaciones ideológicas.
Durante la Guerra Civil hubo un teatro con fines de propaganda y de agitación política, cuya temática estaba centrada en subrayar el conflicto entre buenos y malos. En el frente republicano se crea en 1937 el Consejo Central de Teatro, que preside A. Machado. En el frente franquista se produce igualmente un teatro combativo; Rafael López de Haro y Torrente Ballester contribuyeron con algunas piezas.
Después de la contienda  la  escena  española queda desprestigiada.  Han muerto Valle-Inclán y Lorca y otros como Alberti y Casona sufren el exilio.

TEATRO BURGUÉS DE LOS AÑOS 40


Dominado por las comedias de salón y los dramas de tesis que criticaban amablemente las costumbres de la burguésía a la vez que defendían una espiritualidad tradicional y católica. Este tipo de teatro fue el dominante en las carteleras españolas. Los cultivadores del dramaburgués son Luca de Tena Ruiz Iriarte, José Mª Pemán ( Los tres etcétera de Don Simón). En sus obras, de cuidados diálogos, añadían la defensa de los valores tradicionales encarnados por el franquismo: la religión católica, la familia y la autoridad. Mayor valor sigue teniendo actualmente el teatro de humor de la posguerra española en el que encontramos nombres notables como Enrique Jardiel Poncela con Eloísa está debajo de un almendro y Miguel Mihura. A partir de 1949, con el estreno de Historia de una escalera de Buero Vallejo, surge una nueva tendencia de teatro grave, preocupado e inconformista que intenta hacerse un sitio en la escena frente a lo convencional e intrascendente..

TEATRO DE LOS AÑOS 50 Y PRIMEROS 60

En el contexto de ese teatro conservador algunos dramaturgos intentarán hacerse oír y se inicia una etapa orientada hacia el teatro social, un teatro comprometido que refleja la sociedad circundante, cuyas injusticias y desigualdades se convierten en el tema fundamental de las obras. Son años en los que aparece un público nuevo, juvenil y universitario, que pide otro teatro, y en los que la censura se relaja levemente.

Figura pionera de este teatro es Antonio Buerno Vallejo con Historia de una Escalera su puso un nuevo aire

Por su militancia activa en el lado republicano, fue detenido al finalizar la Guerra Civil y condenado a muerte en Madrid, pena que se le conmutó por la de prisión; en 1946 salíó en liberad condicional y empezó a escribir obras teatrales. Su obra Historia de una escalera, con la que ganó el Premio Lope de Vega en 1949, supuso un nuevo aire en el teatro español de posguerra; en ella plantea la historia de una frustración individual y colectiva presentada en tres generaciones de familias humildes.

La crítica suele dividir su producción dramática en diversos periodos:


Teatro de crítica social:

En estas obras se analiza la sociedad española con todas sus injusticias y violencias. Historia de una escalera Teatro simbolista:
A través de la ceguera, Buero simboliza las limitaciones humanas en la obra En la ardiente oscuridad. El tema de la represión política y la falta de libertad es el que predomina en La Fundación.

Dramas históricos:

Se incluyen en esta categoría obras en las que el trasfondo político es la vía para reflexionar sobre la realidad contemporánea:  Un soñador para el pueblo. Otros nombres importantes en estos años son los de Lauro Olmo con La camisa, Carlos Muñiz con El tintero y Martín Recuerda con Las salvajes en Puente San Gil.

TEATRO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS 60 Y PRIMEROS 70 Van apareciendovarios autores que intentan una renovación dramática, tanto del lenguaje como de las técnicas escénicas, superando las limitaciones del Realismo social. Se asimilan corrientes experimentales y surge así una nueva vanguardia teatral. Pertenecen a este tipo de teatro autores como Francisco Nieva (Sombra y quimera de Larra), Fernando Arrabal (Guernica).  El fenómeno más interesante ha sido la proliferación de los grupos de teatro independiente. Se trata de grupos de teatro, formados por actores, directores y escritores, que se gestionan como cooperativas y que crecen, generalmente, al amparo de las universidades e intentan extender el teatro hacia capas sociales alejadas de él. Divulgaron el teatro experimental europeo y propusieron experiencias como la participación del público en la representación, la anulación del texto: La Cuadra ( Andalucía), Quart 23 (Valencia) y Akelarre (Bilbao).

TEATRO DE LOS ÚLTIMOS AÑOS: DE LOS 80 A LA ACTUALIDAD

Desaparece la censura y muchas de las creaciones anteriores, que habían sido prohibidas en su día, se estrenan. Proliferan los festivales de teatro, se crea el Centro  dramático Nacional y un Centro de Experiencias Escénicas. Sin embargo, y a pesar de los esfuerzos gubernamentales, el teatro entró en una profunda crisis por la presencia de la TV, el cine, el futbol,etc. En este periodo se ha hablado de una dispersión de tendencias:
El teatro comercial, que continúa las carácterísticas del teatro de la dictadura y que se ha enriquecido, fundamentalmente, con las obras de Antonio Gala como Petra Regalada, El hotelito, Carmen Carmen…
Un claro retorno a un teatro de línea tradicional, representado por el actor y autor Fernando Fernán Gómez con su obra Las bicicletas son para el verano.
El teatro-farsa que recoge elementos del esperpento y el sainete, y plantea temas conflictivos como las drogas, el paro o la violencia en tono trágico-grotesco. Así obras como La estanquera de Vallecas y Bajarse al moro de José Luis Alonso de Santos, que consiguieron un gran éxito.
Un teatro experimental que, en general, es un teatro de grupo, un teatro espectáculo. Para la difusión de nuevas tendencias han sido fundamentales los festivales internacionales en los que se reinterpretan textos clásicos de cualquier género.
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