Valle-Inclán y el teatro en libertad y Lorca y el espectáculo total

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En el primer tercio de siglo triunfan varios tipos de teatro:
La alta comedia, el teatro poético y el teatro cómico-costumbrista. Todos ellos son variantes del teatro comercial, realista o histórico, alejado de las nuevas corrientes que triunfaban en Europa: Ibsen, Chejov, Pirandello…La alta comedia o “comedia burguesa” es un género que se caracteriza por presentar temas de actualidad con una leve crítica o suave ironía, y que se expresa de forma elegante y distinguida. El autor de mayor éxito fue Jacinto Benavente , autor al que le fue concedido el Premio Nobel en 1922 . Sus obras sobresalen por la naturalidad de los diálogos. Destaca, entre todas ellas, Los intereses creados; en ella da cabida a personajes de la commedia dell´arte italiana (Colombina, Arlequín, Polichinela)  y muestra una sociedad basada en un juego de intereses; los dos protagonistas se complementan, mientras Crispín, heredero de la figura del gracioso del Siglo de Oro, representa el sentido utilitario e interesado de la vida, Leandro encarna el idealismo. A pesar del sentido cómico de la obra, se percibe cierto pesimismo ante la creencia de que en las sociedades modernas los intereses económicos prevalecen sobre todos los demás.El teatro poético es un teatro en verso que pretende reflejar la sensibilidad modernista y supone un rechazo del teatro realista o costumbrista. Tiene como objetivo la representación de mundos de belleza mediante la palabra poética, la música, los decorados y la escenografía. Derivó hacia un tipo de teatro inspirado en el drama histórico ROMántico. Cultivan este tipo de teatro los hermanos Machado que escribieron conjuntamente varios dramas históricos (Desdichas de la fortuna) y populares (La Lola se va a los puertos).El teatro costumbrista recrea ambientes pintorescos, con tipos populares y graciosos que emplean un lenguaje casticista. Los costumbristas más sobresalientes fueron Carlos Arniches (La señorita de Trevélez) y los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero (El genio alegre). Otro tipo de teatro humorístico de éxito fue el de Pedro Muñoz Seca, creador del astracán, un estilo que basa su comicidad en las situaciones disparatadas y en los diálogos absurdos (La venganza de don Mendo).

     Junto al teatro de gran éxito, se escribieron obras renovadoras que no consiguieron el favor del público, por lo que quedaron reducidas a círculos minoritarios. Entre los escritores que experimentan nuevas formas dramáticas, en la línea del teatro europeo, se encuentran Unamuno, Azorín, Valle-Inclán y Lorca.Unamuno crea un teatro filosófico que recuerda la tragedia clásica. Plantea los temas existenciales que le obsesionan de forma directa, reduciendo al mínimo la trama y los personajes, en dramas como Fedra, La esfinge, Soledad…

     Azorín pretendíó una renovación teatro antinaturalista. Escribíó un teatro subjetivo y abierto al inconsciente, cercano al Vanguardismo, con obras como Old Spain, Comedia del arte y la trilogía Lo invisible. VALLE-INCLÁN escribíó poesía, novela y teatro, y siempre se mantuvo lejos del Realismo. Evoluciona desde el estilo modernista, embellecedor de la realidad, hacia el esperpento, una estética deformadora y desgarrada que se relaciona con el expresionismo, la vanguardia que presenta la realidad caricaturizada, ya que exagera los aspectos más estridentes y expresivos. El esperpento supuso una renovación dramática excepcional, al incorporar la esencia del teatro moderno antirrealista. Como en los otros géneros, la primera obra, El marqués de Bradomín, es modernista. El periodo intermedio agrupa un teatro mítico, que presenta una Galicia rural atemporal y unos personajes arrastrados por grandes pasiones (Comedias Bárbaras y Divinas palabras).La última etapa, dentro de la estética del esperpento, concentra sus mejores obras: Luces de bohemia, la trilogía Martes de Carnaval (Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán) y el Retablo de la avaricia, la lujuria y la muerte. Supone una nueva estética basada en la distorsión, que mezcla rasgos trágicos y grotescos.

Valle

Inclán muestra la realidad hispánica, un mundo trágico
Grotesco que no merece ser reflejado en una tragedia porque no tiene la dignidad del mundo clásico. Un país triste, pero sin grandeza, y también grotesco, pero sin alegría, con los héroes bufos o los fantoches trágicos. Según Valle-Inclán, el esperpento ya lo habían inventado Goya y Quevedo; es la imagen deformada que nos devuelven los espejos cóncavos. Busca una perspectiva distanciada que supere la risa y el dolor, y que impida la identificación sentimental del público con la obra. Además de renovar la estética, el esperpento refleja una actitud profundamente crítica, en una época, los años veinte, en la que los noventayochistas habían abandonado las posturas radicales de su juventud.

    Lorca es un excelente poeta y dramaturgo. Su obra presenta unos temas constantes: el amor, la frustración y el destino trágico, y abundan los seres marginados, abocados al dolor, a la soledad y a la muerte. Su estilo es personal y brillante, con imágenes plásticas y sugerentes. El teatro de Lorca es un teatro poético que presenta una realidad estilizada. Este rasgo proviene del lenguaje de los personajes, lleno de imágenes y siempre alejado del habla cotidiana. La estilización poética de situaciones y caracteres se advierte también en la ambientación simbólica de muchas escenas, en la abundancia de soliloquios líricos y en la constante presencia de canciones y fragmentos en verso.. En general, bajo diversos argumentos, plantea un único tema:
El enfrentamiento entre el individuo y su entorno. El individuo encarna el anhelo de libertad, de sueño, fantasía y amor; el entorno es el símbolo del poder represor social, y a menudo es representado por la madre, los vecinos o el ambiente. Del conflicto entre el individuo y lo social surge el drama, resuelto casi

siempre con la destrucción del individuo y sus sueños. Obras destacables son las piezas vanguardistas como El público, y los dramas de tono trágico como Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba.En Bodas de sangre, Lorca dramatiza el poder de la pasión amorosa que traspasa las barreras sociales y morales y desemboca en la muerte. Parte de un suceso real (la huida de una Novia con su antigua Novio, el mismo día de su boda ), y enfatiza la fuerza imparable de los instintos.Yerma es el drama de una mujer condenada a la esterilidad. Este tema se presenta como una maldición para la protagonista; Juan, su marido, es el transgresor de la norma natural pues al final de la obra revela que no quiere tener hijos; ante esto,  ella lo mata y de esta manera ella misma se condena para siempre.La casa de Bernarda Alba es ,sin duda, la pieza maestra del teatro lorquiano. En ella se condensan con fuerza insuperable las grandes obsesiones del autor. Su temática gira en torno al enfrentamiento entre autoridad y libertad, entre realidad y deseo. Bernarda representa el poder represor. Sus hijas adoptan diferentes posturas desde la sumisión hasta la rebeldía extrema.

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