Ilustración y Neoclasicismo (S. XVIII)
S. XVIII: Comprende la época de la Ilustración. Etapa racionalista que se proponía transformar la sociedad mediante la propagación de la cultura. Se desarrolla el neoclasicismo: la vuelta a la cultura clásica, rechazando así la reciente época barroca. La literatura se rige por las normas clásicas, teniendo como finalidad la didáctica. Siempre con tres ideas básicas: la sencillez, la claridad y el buen gusto.
Narrativa didáctica
Fábulas
– Fábulas: Se encuentran dentro del género de narrativa didáctica, pero suelen escribirse en verso y con métrica sencilla. Ejemplo claro de la literatura del S. XVIII, con doble intencionalidad: utilidad y deleite. Al final se extrae una breve moraleja o conclusión didáctica. Los personajes suelen ser animales que representan los defectos y virtudes de los humanos.
Ensayo
– Ensayo: En el S. XVIII también surgieron pensadores o ensayistas que proponían reformar las ideas y las costumbres de los españoles. Sus escritos tenían una finalidad práctica y crítica sobre lo que había que cambiar. Un importante ensayista ilustrado fue Gaspar Melchor de Jovellanos; sus obras principales constituyen ensayos sobre temas políticos, sociales, económicos y culturales, como Informe sobre la ley agraria o la Memoria sobre espectáculos y diversiones públicas. Otro sería José Cadalso, autor de Cartas marruecas, donde critica cómo se hacen las cosas en España.
Teatro neoclásico
Teatro neoclásico: Los autores ilustrados rechazaron el teatro barroco por su forma y contenido. Se propusieron crear un teatro que recuperara la finalidad de educar al pueblo y que siguiera los modelos de comedia y tragedia clásicas. Para ello recuperaron la regla de las tres unidades (unidad de acción, de tiempo y de lugar). El principal autor fue Leandro Fernández de Moratín, con su obra más conocida: El sí de las niñas.
Características del teatro neoclásico
- Finalidad didáctica.
- Se escribía en prosa.
- Seguía la normativa clásica.
- Iba dirigido a la clase burguesa.
- Pretendía ser sencillo y directo, y penetrar de forma amena y divertida.
Romanticismo y Realismo (S. XIX)
S. XIX: En el siglo XIX surgen dos grandes movimientos literarios en Europa: el Romanticismo en la primera mitad y el Realismo en la segunda mitad. La idea básica romántica es el idealismo. El género más destacado es el lírico, donde destaca en la época romántica José de Espronceda y, en la postromántica, Gustavo Adolfo Bécquer. También tiene importancia la narrativa, sobre todo en la novela histórica y en las leyendas. El teatro adopta el drama histórico, donde se pinta el pasado como algo superior, aunque a veces sin fundamento.
El Romanticismo
El Romanticismo: Llega a España mediante el periodismo. En Europa nace a finales del S. XVIII y llega a España alrededor de 1830, alcanzando su apogeo durante buena parte de la primera mitad del S. XIX; en España suele considerarse que abarca unas tres décadas. El movimiento es la exaltación de la libertad; por eso el romanticismo presenta estas características:
- Individualismo: Los sentimientos son más importantes que la razón; todo se basa en una visión subjetiva del mundo.
- Rebeldía: Los artistas muestran actitudes inconformistas respecto al presente, y otros adoptan una actitud de evasión, idealizando todo lo ajeno al presente.
- Idealismo: Además de los ideales personales, surgen ideales colectivos —como el nacionalismo— que darán pie a las leyendas.
Lírica romántica
Lírica romántica: José de Espronceda presenta una poesía de tono exaltado, de carácter rebelde y progresista. También escribió poemas en prosa y composiciones amorosas.
Lírica posromántica
Lírica posromántica: Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro representan la visión intimista del posromanticismo. Las Rimas de Bécquer crean una nueva sensibilidad poética, basada en la subjetividad de las emociones. Rechaza el estilo de los primeros románticos y busca un lenguaje sencillo y musical. Bécquer también escribió leyendas recreadas en la Edad Media.
El Realismo
El Realismo: Los autores proponían reflejar la realidad con intención objetiva, al contrario del romanticismo. Sus características principales son:
- Observación de la realidad: pretenden que la obra sea un espejo de la vida.
- Retrato social: se centran en la vida y costumbres de la burguesía.
- Triunfo de la novela: el género narrativo por excelencia es la novela.
Entre los más destacados se encuentran Benito Pérez Galdós, creador de obras como Fortunata y Jacinta, La desheredada, etc. También destaca Leopoldo Alas «Clarín», con su obra principal La Regenta.
En la etapa final de la literatura realista hubo influencias del naturalismo.
Narrativa realista
Narrativa realista: Leopoldo Alas «Clarín» escribió La Regenta, un retrato crítico e irónico de la burguesía del momento. Tenía un estilo descriptivo que combinaba diferentes puntos de vista.
