Textos científicos y narrativos: características, tipos y comunicación efectiva

Los textos científicos

Los textos científicos son un tipo de texto principalmente expositivo que se centra en un determinado aspecto. Su objetivo es difundir contenidos técnicos, científicos, descubrimientos, etc. Para facilitar la comprensión del tema, es habitual que los textos científicos incluyan, además de textos expositivos, fragmentos descriptivos o argumentativos.

Características

  • Su lenguaje tiende a ser formal, culto y con numerosos tecnicismos (palabras propias del área que se trata).
  • El uso de los tecnicismos aporta precisión al texto y objetividad.
  • Es habitual el uso de préstamos lingüísticos y neologismos, muchos procedentes del griego y del latín.
  • El punto de vista es, por lo general, objetivo: no se muestra la opinión personal del autor, sino que se expone un hecho.
  • Se prefiere la tercera persona, las formas impersonales o, en ocasiones, la primera persona del plural (plural de modestia o plural sociativo).
  • Otra característica habitual en cuanto al uso verbal es el empleo de un presente intemporal, que busca dar validez universal al tema expuesto.
  • Para conseguir la máxima claridad se emplean aclaraciones, ejemplos, resúmenes y otros recursos explicativos.

Tipos de texto científico

  • Textos especializados: dirigidos a la comunidad científica y, por tanto, con proliferación de tecnicismos y cultismos. Se publican en revistas especializadas.
  • Textos divulgativos: sus destinatarios son un público más amplio, con cierto grado de formación general pero no necesariamente con conocimientos específicos de la materia; se utilizan menos tecnicismos. Suelen encontrarse en periódicos y revistas de divulgación.
  • Textos académicos o didácticos: están pensados para estudiantes; su finalidad es didáctica (por ejemplo, un manual académico).

Los textos narrativos

Los textos narrativos se caracterizan por contar una historia, real o imaginaria, a través de un narrador. La historia estará protagonizada por uno o más personajes y se desarrollará en un tiempo y en un espacio determinados. No todas las narraciones presentan la misma estructura.

Estructuras narrativas

  • Lineal o cronológico: los hechos se narran en el mismo orden en que han sucedido (planteamiento, nudo, desenlace).
  • In media res: no se presentan los personajes ni hay un planteamiento; el texto se inicia directamente en medio del conflicto (nudo y desenlace).
  • In extrema res: la narración comienza por el final y se va explicando cómo se ha llegado al desenlace.

Dentro de la narración, el autor puede introducir alteraciones temporales que interrumpen el orden cronológico de la historia. Para ello se utilizan diferentes recursos:

  • Flashback o analepsis: la narración da un salto al pasado para explicar algún hecho que está relacionado con lo que sucede.
  • Flashforward o prolepsis: la narración da un salto al futuro adelantando acontecimientos.
  • Contrapunto: en la misma narración se cruzan diferentes historias.
  • Digresiones: interrupciones en la acción en las que el narrador reflexiona sobre algún aspecto.
  • Elipsis: se prescinden de hechos o acontecimientos que no son relevantes para la historia.

Características y tipos de discurso

Los textos narrativos deben ser verosímiles, es decir, creíbles dentro de las reglas internas de la obra. Para ello deben mantener una coherencia sin contradicciones; esto no significa que en una historia no puedan suceder cosas increíbles, sino que deben coherentemente justificarse dentro del relato.

Tipos de discursos

  • Narrativas: relatan hechos, acciones, acontecimientos.
  • Dialogadas: exponen literalmente las conversaciones entre los personajes de la historia.
  • Descriptivas: presentan cómo es un paisaje, un personaje o algún elemento de la historia.

La comunicación

Hay que tener en cuenta la situación en la que tiene lugar la comunicación: emisor, receptor, canal, código, contexto y mensaje. Es importante controlar los aspectos no verbales (gestos, miradas, entonación, imágenes y recursos gráficos), saber captar la atención del destinatario y mantenerla, y, por supuesto, elaborar un discurso adecuado, coherente, cohesionado y correcto.

Analizar la situación comunicativa permite elaborar un mensaje más comprensible para el destinatario; cada uno de los seis elementos influirá de una u otra manera en la construcción del mensaje.

El lenguaje no verbal

Los humanos nos comunicamos con palabras, pero también utilizamos otros recursos: los gestos, el tono de voz, la mirada, la postura, etc. Esto es el lenguaje no verbal. Este tipo de lenguaje se puede interpretar de forma diferente en función del contexto, del emisor y de otros factores.

El lenguaje no verbal complementa el discurso y ayuda a su comprensión. La comunicación será mucho más efectiva si los gestos y la voz son los adecuados; los gestos acompañan las palabras y refuerzan el mensaje. Existen diferentes tipos de gestos: algunos son aconsejables para una buena comunicación, pero otros deberían evitarse.

Tipos

  • Emblemas: tienen un significado concreto para un grupo social.

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