Evolución de la Lírica Española en la Segunda Mitad del Siglo XX

Tendencias de la lírica en la segunda mitad del siglo XX

Durante este periodo, se cultivó en ambos bandos una poesía marcada por la exaltación ideológica y el combate, aunque a menudo de escasa calidad artística. Una excepción notable es Miguel Hernández, quien compone el Cancionero y romancero de ausencias. La Guerra Civil no solo llevó al exilio a numerosos poetas, sino que condicionó profundamente la evolución posterior de la lírica en España.

1. Poetas en el exilio

Muchos autores permanecieron fieles a la República y continuaron su labor desde el extranjero:

  • Generación del 14: Destaca la figura de Juan Ramón Jiménez.
  • Generación del 27: Autores como Pedro Salinas y Luis Cernuda.
  • Autores menos conocidos en su momento: Juan Gil-Albert y Arturo Serrano Plaja.

En sus obras, estos poetas abordan temas recurrentes como la nostalgia de España, el amor, la muerte y el inexorable paso del tiempo.

Poetas en la península

2. La poesía en los años 40

a) Poesía arraigada

Se caracteriza por un sentimiento optimista y esperanzado. Esta corriente se organizó principalmente en torno a dos revistas:

  • Revista Escorial: Sus autores muestran influencias de la vanguardia, pero mantienen el uso de la métrica clásica y temáticas religiosas, amorosas y sobre la condición humana. Destacan:
    • Luis Rosales: La casa encendida.
    • Leopoldo Panero: La estancia vacía.
    • Luis Felipe Vivanco: El descampado.
  • Revista Garcilaso: Centrada en temas como la familia, la religión, el paisaje y el amor. Destaca José García Nieto con Del campo y soledad.

b) Poesía desarraigada

En esta corriente, el mundo se percibe como un caos, un escenario deshecho e invadido por la angustia. Los autores suelen optar por el uso del versículo.

  • Se organizan en torno a la revista Espadaña, destacando una tendencia hacia la rehumanización con un lenguaje coloquial y directo. Autores relevantes son Eugenio de Nora y Victoriano Crémer (A. García de Lama).
  • Dámaso Alonso (perteneciente a la Generación del 27) publica Hijos de la ira, obra fundamental que expresa la angustia del hombre moderno en una civilización deshumanizada.

c) Otras manifestaciones

  • El Postismo: Liderado por Carlos Edmundo de Ory, entiende la poesía como un juego y un espacio para la experimentación.
  • La revista Cántico: Defiende una poesía intimista con grandes preocupaciones formales y una expresión rica y refinada. Destaca Ricardo Molina.

3. La poesía en los años 50 (Poesía Social)

Es una poesía comprometida con el hombre y su destino, influida por la poesía desarraigada y figuras como Antonio Machado y Miguel Hernández. Aborda temas como la situación de España desde un enfoque político, los horrores de la Guerra Civil, el realismo crítico, la denuncia social y la esperanza en un futuro de libertad, además de la metapoesía.

Su estilo es sencillo, con un lenguaje coloquial y cotidiano. Autores destacados:

  1. Blas de Otero: Se rebela contra la injusticia. Su obra evoluciona en tres etapas:
    • Poesía existencial: Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia (fundidos en Ancia), donde se dirige a un Dios ausente.
    • Poesía social: Pido la paz y la palabra y En castellano (Que trata de España), con una actitud solidaria y colectiva.
    • Poesía experimental: Historias fingidas y verdaderas y Hojas de Madrid.
  2. Gabriel Celaya: Resalta su afán de comunicación. Sus etapas incluyen:
    • Poesía surrealista: La soledad cerrada.
    • Poesía existencialista: Tranquilamente hablando o Cantos íberos.
    • Poesía de experimentación: Baladas y decires vascos.
    • Poesía última: Cantos y mitos, El mundo abierto.
  3. José Hierro: Combina la experiencia personal con sobriedad expresiva. Distingue entre «reportajes» (narrativos) y «alucinaciones» (subjetivos). Obras: Tierra sin nosotros, Alegría, Quinta del 42, Libro de las alucinaciones y Agenda.

4. La poesía en los años 60 (Poesía del Conocimiento – Generación del 50)

Surge ante el agotamiento del realismo social. Autores como Ángel González, Claudio Rodríguez y Ángel Crespo no vivieron directamente la guerra como adultos.

  • Características: Influencia de Machado y Cernuda. Entienden el poema como un «acto de conocimiento». Utilizan un humanismo existencial, huyen de la retórica combativa y buscan la eficacia estética.
  • Temas: Lo íntimo (el paso del tiempo), la realidad histórica, lo cotidiano y la metapoesía.
  • Autores clave:
    • Ángel González: Áspero mundo, Otoños y otras luces.
    • Jaime Gil de Biedma: Su obra se agrupa en Las personas del verbo.
    • Antonio Gamoneda: Aunque contemporáneo, mantiene una línea personal con Descripción de la mentira y Blues castellano.

5. La poesía de los años 70 (Los Novísimos)

En 1970, José María Castellet publica una antología que define a los «Nueve novísimos poetas españoles», entre los que destacan José María Álvarez, Guillermo Carnero y Ana María Moix.

  • Contexto y estilo: Viven un ambiente cultural más abierto. Ignoran la poesía social y se inspiran en César Vallejo, Luis Cernuda y autores extranjeros como Cavafis.
  • Temática: Defienden la autonomía del arte. Alternan lo personal (infancia, erotismo) con lo público (sociedad de consumo, publicidad, cine) tratado con sarcasmo. Predomina el verso libre.
  • Obras destacadas: Arde el mar de Pere Gimferrer, Dibujo de la muerte de Guillermo Carnero y Los retratos de Luis Alberto de Cuenca.

Perfil de autor: Claudio Rodríguez (1934-1999)

Poeta esencial de la Generación del 50, su obra está profundamente influenciada por su tierra natal (Zamora). Lector de clásicos y de poetas malditos, combina el clasicismo con el simbolismo y el surrealismo mediante un verso fluido y un gran afán comunicativo.

Propuesta estética

Sus poemas buscan superar las limitaciones de la realidad y la palabra. Reflexiona sobre la vida y el comportamiento humano, apelando a la responsabilidad ética y la posibilidad del remordimiento.

Evolución lírica

  • Don de la ebriedad: Ganadora del premio Adonais. Descubre la emoción en el paisaje castellano y plantea la poesía como un don que brota de un estado de frenesí o «ebriedad».
  • Conjuros (1958): Utiliza la silva y elementos rurales con una fuerte carga subjetiva y uso de vocativos y alegorías.
  • El vuelo de la celebración: Predominio del endecasílabo y heptasílabo. La celebración se entiende como conocimiento, remordimiento y servidumbre.
  • Casi una leyenda (1991): Culminación de su trayectoria. Muestra una pérdida de la ebriedad inicial en favor de una claridad que une lo real y lo irreal.

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