Palabras patrimoniales: Son aquellas procedentes del latín que han evolucionado a lo largo de la historia.
Cultismos: Palabras procedentes del latín que han mantenido la misma forma latina, ya que han entrado en el castellano en distintas épocas y no han experimentado la evolución propia del léxico patrimonial.
Semicultismos: Palabras latinas que no han completado su evolución.
Dobletes: Se producen cuando una palabra latina da en español una forma patrimonial y otra culta.
Latinismos: Expresiones que no experimentan cambios respecto al latín.
Arcaísmos: Palabras o expresiones que caen en desuso porque pasan de moda o porque deja de usarse su referente, siendo sustituidas por otras.
Neologismos: Innovaciones léxicas que se producen, bien por préstamo o por creación propia de la lengua mediante sus procedimientos lingüísticos (derivación, composición, siglación, acronimia).
Préstamos: Palabras incorporadas de otras lenguas con posterioridad al latín:
Extranjerismos o xenismos: Mantienen su forma original (ej.: “show”, “parking”).
Préstamos lingüísticos: La pronunciación o la ortografía de la palabra tomada se modifica y se adapta al castellano (ej.: “fútbol”, “carné”, “bistec”).
Calco semántico: Una palabra ya existente “traduce” el significado de un término extranjero y amplía así su significado (ej.: “ratón” para el cursor, traducción de “mouse”; o “telefonazo” por el francés “coup de téléphone”).
Influencia de otras lenguas en el español
Voces prerromanas: Pertenecientes a las lenguas de los pueblos que vivían en la Península antes de la llegada de los romanos (ibero, celta, tartesio, ligur o vasco).
Germanismos: Principalmente de los visigodos que llegaron a la Península en el siglo V (ej.: Álvaro, guerra).
Arabismos: Constituyen el mayor caudal léxico del castellano después del latín, incorporados a partir de la invasión musulmana en 711 d. C. Abarcan ámbitos muy distintos y la toponimia (ej.: “alcachofa, acequia, albañil, Aznalcázar, Guadiamar”).
Vasquismos: Proceden términos como “izquierdo, boina, zamarra, cachorro, cencerro, pizarra, zurdo, chabola, chistera” y el apellido “García”.
Galleguismos y lusismos: Procedentes del gallego y del portugués, lenguas que fueron una sola durante la Edad Media.
Americanismos: Voces de las lenguas indígenas americanas, traídas de Hispanoamérica por los españoles.
Galicismos: Del francés, entraron en diferentes momentos, como con los peregrinos del Camino de Santiago o la llegada de los Borbones.
Anglicismos: Del inglés. Actualmente son los más numerosos debido a los avances tecnológicos y a factores económicos y culturales.
Procedimientos de formación de palabras
Derivación: Formación de palabras derivadas mediante la adición de prefijos (prefijación), sufijos (sufijación) o ambos al lexema.
Composición: Creación de una palabra nueva a partir de la unión de dos o más lexemas. Tipos:
Yuxtapuestos: Dos o más palabras fundidas gráfica y fonéticamente.
Sintagmáticos: Unión de dos palabras separadas y sin nexo.
Preposicionales: Dos palabras unidas mediante una preposición.
Compuestos cultos: Creados a partir de palabras griegas y latinas, o una combinación de estas con una castellana.
Parasíntesis: Procedimiento donde se dan de forma simultánea prefijación y sufijación (solo si ocurren a la vez). También incluye palabras compuestas que además son prefijadas o sufijadas.
Siglación: Formación de palabras uniendo las letras iniciales de un grupo de palabras (ej.: AVE).
Acronimia: Fusión del fragmento inicial de una palabra y el final de otra (ej.: cantautor = cantante + autor).
Abreviatura: Reducción gráfica de una palabra suprimiendo la mayor parte de sus letras (ej.: Avda. = avenida, Dr. = Doctor).
Acortamiento: Creación de una palabra nueva a partir de la pérdida de sílabas iniciales o finales (ej.: insti, mates, vacas).
Onomatopeya: Palabras que imitan con su sonido el significado que designan (ej.: guau, miau, susurrar, murmullo).