Diccionario de Falacias: Identifica Errores Lógicos y Argumentos Engañosos

Las falacias son razonamientos incorrectos que parecen válidos. Se utilizan para persuadir, aunque en realidad contienen errores lógicos.

A. Falacias de relevancia o pertinencia

  • Ad hominem: Se ataca a la persona en lugar de refutar su argumento. Ejemplo: «No hagas caso a su opinión sobre el cambio climático; ni siquiera terminó la universidad».
  • Tu quoque: Se responde a una crítica acusando al otro de hacer lo mismo. Ejemplo: «¿Que reciclo poco? Tú tampoco reciclas».
  • Hombre de paja: Se tergiversa la postura del rival para refutar una versión más débil. Ejemplo: «Quiere regular el uso de coches; entonces pretende que volvamos a ir en burro».
  • Ad verecundiam: Se acepta algo como verdadero solo porque lo dice una autoridad. Ejemplo: «Este producto funciona porque lo recomienda un famoso médico de la televisión».
  • Ad baculum: Se convence mediante amenazas o miedo. Ejemplo: «Si no apoyas esta medida, perderás tu empleo».
  • Ad populum: Se apela a las emociones o prejuicios del público. Ejemplo: «Debemos cerrar las fronteras para proteger a nuestras familias».
  • Ad misericordiam: Se busca convencer apelando a la compasión. Ejemplo: «Profesor, apruébeme; si suspendo, mis padres se llevarán una gran decepción».
  • Ad numerum o ex populo: Algo se considera verdadero porque mucha gente lo cree. Ejemplo: «Millones de personas usan este remedio, así que debe funcionar».
  • Ad nauseam: Una afirmación parece verdadera por repetirse muchas veces. Ejemplo: Repetir constantemente que «este candidato es el único capaz».
  • Pregunta compleja o capciosa: Incluye una presuposición no demostrada. Ejemplo: «¿Cuándo dejaste de copiar en los exámenes?»
  • Sobreentendidos: Se insinúa algo sin afirmarlo directamente. Ejemplo: «Hoy el político ha dicho la verdad».
  • Términos aseguradores, protectores y sesgados:
    • Asegurador: «Todo el mundo sabe que esta ley es injusta».
    • Protector: «Probablemente esta teoría sea correcta».
    • Sesgado: «No son manifestantes, son alborotadores».
  • Falsa analogía: Se comparan situaciones que no son equivalentes. Ejemplo: «Si los médicos consultan libros, los alumnos deberían poder usar apuntes en los exámenes».
  • Premisa contradictoria: Las premisas no apoyan coherentemente la conclusión. Ejemplo: «Defiendo la igualdad, pero solo algunos deberían poder votar».

B. Falacias basadas en tópicos o lugares comunes

  • Tópico de la cantidad: Se considera mejor lo más numeroso. Ejemplo: «Esta red social es la mejor porque tiene más usuarios».
  • Tópico de la cualidad: Se valora más lo escaso o selecto. Ejemplo: «Este restaurante es excelente porque es pequeño y exclusivo».
  • Tópico del orden: Se considera superior lo anterior a lo posterior. Ejemplo: «Las costumbres antiguas son mejores que las actuales».
  • Relación medio-fin o falacia utilitarista: Se valora más el fin que los medios. Ejemplo: «Estudiar solo vale por el trabajo que conseguirás después».
  • Falacia naturalista: Se identifica lo natural con lo bueno. Ejemplo: «Este tratamiento es mejor porque es totalmente natural».
  • Ad antiquitatem: Se defiende algo por tradición. Ejemplo: «Siempre se ha enseñado así, por tanto es el mejor método».
  • Ad novitatem: Se defiende algo por ser nuevo. Ejemplo: «Este móvil es mejor porque es el modelo más reciente».

C. Falacias de inducción

  • Ad ignorantiam: Se considera verdadero algo porque no se ha demostrado falso. Ejemplo: «Nadie ha demostrado que los fantasmas no existan; luego existen».
  • Post hoc ergo propter hoc: Se confunde sucesión con causalidad. Ejemplo: «Me puse esta pulsera y aprobé; la pulsera me dio suerte».
  • Petición de principio: La conclusión ya está en las premisas. Ejemplo: «Este periódico dice la verdad porque nunca publica mentiras».
  • Ad consequentiam: Se juzga una idea por sus consecuencias deseables o indeseables. Ejemplo: «El cambio climático no puede ser real; sería demasiado terrible».
  • Generalización inadecuada: Se generaliza a partir de pocos casos. Ejemplo: «Conozco a dos franceses antipáticos; los franceses son antipáticos».
  • Falacia de la composición: Se atribuye al conjunto lo que poseen sus partes. Ejemplo: «Cada jugador es excelente; por tanto, el equipo será invencible».
  • Falacia de la división: Se atribuye a las partes lo que posee el conjunto. Ejemplo: «La empresa es rica; luego todos sus empleados son ricos».
  • Falso dilema: Se presentan solo dos opciones. Ejemplo: «O apoyas esta reforma o estás en contra del progreso».
  • Pendiente resbaladiza: Se predice una cadena inevitable de consecuencias negativas. Ejemplo: «Si permitimos usar el móvil en clase, pronto nadie estudiará».
  • Wishful thinking: Se cree algo porque se desea que sea verdad. Ejemplo: «Seguro que apruebo sin estudiar; lo necesito mucho».

D. Falacias de ambigüedad

  • Equívoco: Una palabra se usa con dos significados distintos. Ejemplo: «Nada es mejor que la salud; un helado es mejor que nada; luego un helado es mejor que la salud».
  • Anfibología: La frase admite varias interpretaciones. Ejemplo: «Vi a Juan con los prismáticos».
  • Definiciones persuasivas: Se define algo de forma valorativa para influir. Ejemplo: «La publicidad es el arte de informar al consumidor».

Idea clave

Las falacias son argumentos aparentemente convincentes, pero lógicamente defectuosos. Identificarlas permite pensar críticamente, evitar manipulaciones y construir razonamientos sólidos.

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