Comentarios críticos sobre la obra poética
23. En llamas
La voz poética se identifica con un ave, un águila perdida que levanta el vuelo «sin un lugar a salvo» donde detenerse, ya que el bosque en el que habita está «en llamas». El vuelo del ave rapaz se puede interpretar como el paso del tiempo que huye y no vuelve. El tono general es pesimista y a ello contribuye ese doloroso vacío de sentido. El poeta crea su realidad en el poema, edifica un mundo que no pudo ser construido en su propio tiempo. Su palabra poética es la única capaz de cicatrizar aquel «doloroso vacío».
24. Teléfono
El título nos lleva a dos de las características de la poesía de la experiencia: la narratividad (la «historia») y la cotidianidad de lo urbano (el «teléfono»). El primer verso enciende la alerta: quién llama y para qué. Es la llamada del borracho triste, que busca un hombro en el que apoyarse y afirma que «es una roca sin árboles la vida». Pero también recuerda cuando a través del teléfono se contaban «historias de amor, los libros y la política». De la llamada brotan frases o historias del pasado que son las de otros, pero que la voz poética hace suyas. El pasado es irreversible y, por ello, hay en estos versos una carga de nostalgia. Las palabras nos devuelven al presente y a la naturaleza del tiempo. La intertextualidad nos remite a Gil de Biedma, miembro de la Generación del 50.
25. El poder envejece
La voz poética se encuentra en la calle con dos conocidos, probablemente dos camaradas de partido, ahora reciclados en el ejercicio del poder. El tema del poema es precisamente la distancia que separa a esa pareja, con «ojos de halcón», del protagonista lírico, que sigue fiel a sus ideales y sin dejarse comprar a cambio de un empleo público. En la forma de describir a la pareja hay diferencias; la vileza es más evidente en él, en «el sucio ejercicio de sus manos». Sobre ella, podemos decir que el protagonista lírico ha tenido un encuentro amoroso en el pasado, lo que le da al poema un toque sentimental. Podemos relacionar la voz poética con el propio Montero, tanto por los datos biográficos como por la referencia «Ayer te vimos en la tele». Los versos finales nos dan la clave para la interpretación: el poeta se detiene frente a un escaparate y, al contemplar su reflejo, le invade la melancolía y se dice a sí mismo que no se apeará jamás de sus creencias y convicciones.
26. Compañero
Este poema parece aludir a sus compañeros de generación, de la poesía de la experiencia. Así, da cuenta de sus diferentes orígenes y de cómo todos fueron abandonando sus utopías revolucionarias juveniles. Pero el tono es optimista, pues todavía «hay motivos recientes para seguir soñando».
27. Después de 5 años
El título hace referencia a un conflicto que persiste «después de 5 años»: en una habitación hay una palmera que invade «los muebles» y «las conversaciones». Cinco años después de su llegada, el dueño decide liberarla y esta crece en la sierra, en un clima que no es el suyo, y sobrevive. Es evidente que la palmera simboliza al propio poeta, que crece en un clima hostil. Igual que la palmera crece entre los pinos, el poeta puede vivir en un ambiente que lo asfixia. Hallamos en este poema el eco de la poesía de Machado. Montero refleja con la palmera la resistencia, lo que se interpreta como el amor infatigable a la vida y la importancia de no rendirse, de seguir hacia delante sin renunciar nunca a los sueños y las ilusiones.
28. Nómada
El título del poema identifica a la voz poética con un nómada, un individuo sin un lugar estable y condenado al cambio. A la vez, ese «despertar» no es uno más, sino el de quien despierta a la vida que se abre en «otro tiempo». Es el despertar a lo que uno es en lo más profundo de sí mismo. El poema está dividido en dos partes:
- 1ª parte: Predominan las secuencias descriptivas. El poeta utiliza la tercera persona buscando objetividad y dando el protagonismo al coche en la escena que se evoca: un amanecer, al final del invierno.
- 2ª parte: El protagonista lírico recupera la voz a través de la primera persona y se convierte en el centro del poema. Parece que esa luz de la primavera, que antes le sirvió de abrigo, ahora le sonríe.
Le ilumina un destino, aunque este es bastante pobre; le impulsa el motor de la conquista de su conciencia.
29. El lector
El protagonista lírico es un lector que contempla la «vida rutinaria» desde su balcón caída la tarde. Cuando se dispone a leer un libro de misterio, el universo que encierran las páginas se confunde con la realidad, pues sus personajes parecen haber tomado vida en la calle. Esta cotidianidad de lo aparentemente intrascendente es el punto de partida de la poesía de Montero, quien incorpora la ficción como recurso para explicar la realidad y sus sombras.
30. Figura sin paisaje
El protagonista lírico nos confiesa que ha «vendido su alma al diablo» y lo ha hecho a cambio de nada. A partir de esta contradicción se define a sí mismo de forma paradójica como «un realista que vive en el mundo de los sueños, un soñador que quiere vivir la realidad», conectando la temática con la confrontación entre la realidad y los sueños que da título a la obra: Habitaciones separadas. El final del poema con el verso «mal destino es el tuyo» deja un sabor amargo, ya que parece que ese destino del yo poético es compartido por el yo colectivo. En el poema se plantea la tensión de este tiempo de pérdida de valores y de ruptura de vínculos con lo colectivo.
31. El insomnio de Jovellanos
En marzo de 1801, Godoy ordena la detención y destierro a Mallorca de Jovellanos. Allí guarda prisión hasta ser liberado en 1808, tras el motín de Aranjuez, inicio de la caída del Antiguo Régimen. Es la emoción de la reconquista de la libertad de este hombre de ideas y de luchas ante la imagen del mar. El mar se convierte así en un símbolo. Es evidente la vigencia de las preocupaciones y frustraciones del ilustrado, enfrentado a la España de su tiempo. En el poema refleja un desengaño, los entusiasmos e inquietudes traicionadas de quien sabe que el sueño se ha corrompido. La figura de Jovellanos constituye el apoyo histórico para expresar el deseo doloroso de una realidad mejor.
32. Poética
El autor acaba su obra con un texto que trata sobre poesía y en el que fija el lugar que esta tiene en la vida del hombre. La memoria es el pilar esencial del ser humano. Para seguir viviendo, es necesario apoyarse en ella. Pero no hay arma más valiosa para parar el tiempo que la palabra poética. La realidad puede mostrarse estéril y la existencia un cauce pedregoso, sin vida. La imaginación puede devolver la vida. La palabra es magia, transforma una realidad pobre en un sueño fértil y luminoso. Memoria y palabra son las dos alas del poeta.
