El Renacimiento en España
El Renacimiento surge en Italia durante el siglo XIV y se desarrolla en España durante el siglo XVI, abarcando los últimos años del reinado de los Reyes Católicos y el de Carlos V y Felipe II. Esta etapa supone una época de importantes transformaciones en todos los aspectos, ya que se defiende el renacer de la cultura y el conocimiento de los autores clásicos grecolatinos, y la razón se convierte en fuente de saber. Esta corriente supuso una revolución en todos los aspectos de la vida (política, arte, religión…) y trajo consigo un cambio radical en la forma de entender el mundo y el conocimiento.
La sociedad renacentista
- La sociedad medieval cambia con el debilitamiento del sistema feudal y el crecimiento de la burguesía; en España, la crisis de la segunda mitad de siglo dará lugar al nacimiento de la novela picaresca.
- El modelo ideal de caballero es el cortesano, que domina las armas y las letras.
- Frente al teocentrismo medieval, la sociedad de este periodo es antropocéntrica, dado que el ser humano es considerado el centro del universo y medida de todas las cosas. Este rasgo se relaciona con otra característica propia de la época: el individualismo.
- El humanismo es el movimiento cultural más importante de este momento, pues valora al ser humano por encima de todas las cosas.
Principales características del humanismo
- Valoración del mundo grecolatino: Se busca una nueva escala de valores basada en el individuo. La vida deja de ser concebida como “un valle de lágrimas” y la sociedad se vuelve vitalista, invitando al goce y disfrute de la vida, tal y como muestra uno de los tópicos más empleados en este periodo: el Carpe diem (“aprovecha el momento”).
- Antropocentrismo: A diferencia del teocentrismo medieval, sitúa al hombre como centro del universo, capaz de dominar el mundo y crear su propio destino.
- Nuevo ideal de belleza: La naturaleza, la mujer y el amor se presentan idealizados. La belleza femenina se describe siguiendo siempre un mismo esquema (Descriptio puellae): joven rubia, de ojos claros, serenos, de piel blanca, labios rojos, mejillas sonrosadas, etc. Para presentar la naturaleza de forma idílica se usa el tópico latino del Locus amoenus y se alaba la vida apartada en el campo a través del tópico del Beatus ille. Esta idealización también se apoya en el uso de la mitología clásica.
- Progreso científico: Este deseo de conocimiento lleva al hombre del Renacimiento a grandes progresos en las ciencias, con personajes como Galileo Galilei, Nicolás Copérnico o Leonardo da Vinci. Johannes Gutenberg inventa la imprenta y la cultura pasa de estar en manos de los clérigos a hacerse más cercana a otros estamentos sociales.
- Descubrimientos geográficos: El Renacimiento es también época de descubrimientos, lo que propicia el interés por el género histórico y el resurgir del género épico.
La religión
Los humanistas, movidos por su deseo de conocimiento, también se ocuparon de la religión estudiando las Sagradas Escrituras. De ello nacieron intentos de reforma como el erasmismo, iniciado por Erasmo de Rotterdam y, sobre todo, el luteranismo, forjado por Martín Lutero, lo que provoca finalmente la división de los cristianos entre católicos (que reconocen la autoridad del papa) y protestantes (que la rechazan). Como reacción a la Reforma, la Iglesia católica opta por la Contrarreforma, que propicia en España un fervor religioso que origina el nacimiento de la literatura ascética y mística en la segunda mitad del siglo XVI.
La narrativa en el Renacimiento español
En España, la novela surge a partir del siglo XV; el auge de la imprenta permitirá que en el s. XVI este género adquiera un gran desarrollo. Durante el Renacimiento, conviven en nuestro país dos tendencias dentro de la prosa de ficción: una idealista y otra realista.
A) Narrativa idealista
Los principales géneros cultivados en la primera mitad del siglo XVI son:
- Novelas de caballerías: Relatan las aventuras guerreras y amorosas de los caballeros andantes. Se idealiza la figura del caballero medieval como perfecto cortesano, amante apasionado, guerrero y devoto cristiano. Ej.: Amadís de Gaula de Garci Rodríguez Montalvo.
- Novela pastoril: Narra los encuentros y desventuras amorosas de pastores refinados en el marco de una naturaleza idealizada (locus amoenus). Ej.: La Diana de Jorge Montemayor.
- Novela morisca: Relata la relación entre musulmanes y cristianos con un ideal de convivencia cordial. Ej.: Historia del Abencerraje y la hermosa Jarifa.
- Novela bizantina: Cuenta la historia de dos jóvenes amantes que, tras separarse, sufren innumerables aventuras hasta reencontrarse. Ej.: Los trabajos de Persiles y Sigismunda de Miguel de Cervantes.
Estas novelas se caracterizan por personajes planos e idealizados en paisajes exóticos o legendarios.
B) Narrativa realista: la novela picaresca
Frente a la literatura idealista, surge la novela picaresca, iniciada con la obra anónima La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (1554). Sus características principales son:
- Protagonista antihéroe: Lucha por sobrevivir mediante su astucia, no por ideales heroicos.
- Autobiografía: Narración en primera persona con técnica epistolar.
- Origen humilde: Padres sin honra (ladrones, prostitutas).
- Estructura: Orden cronológico y retrospectivo.
- Intención moralizante y crítica: Caricatura de los estamentos sociales.
- Recursos: Uso de la ironía y el diálogo.
El Lazarillo de Tormes
Esta obra inaugura la novela picaresca y destaca por su originalidad al romper con los esquemas idealistas.
- Autoría: Anónima, debido al miedo a la censura por su crítica a la Iglesia.
- Argumento: Lázaro narra su vida a un destinatario («Vuestra Merced») para justificar su «caso» (la infidelidad de su esposa).
- Estructura: Siete tratados con estructura circular.
- Temas: El proceso vital de Lázaro, la religión (anticlericalismo), la honra y la pobreza.
- Originalidad: Es considerada una novela de aprendizaje (Bildungsroman) donde el protagonista evoluciona psicológicamente, marcando el inicio de la novela moderna gracias a su realismo y verosimilitud.
