El Siglo XVIII Español: Reformismo y Renovación Cultural
El siglo XVIII en España fue un periodo de profunda renovación motivado por varios factores clave:
- El cambio de dinastía (la llegada de los Borbones).
- La recuperación demográfica y económica vivida durante el siglo.
- La renovación cultural traída por el movimiento conocido como la Ilustración.
El Reformismo Borbónico
La presencia de los Borbones en España supuso la puesta en marcha de un profundo programa de reformas que modificaron muchas de las estructuras políticas, económicas y sociales del país, sentando las bases de la España contemporánea.
La Ilustración: Razón y Progreso
En el siglo XVIII se expandió por Europa la Ilustración, un movimiento cultural que reivindicaba la razón como fundamento del conocimiento humano. Buscaba el progreso de la humanidad mediante la ciencia y la educación, con el objetivo de lograr el fin último de la felicidad de los individuos. Las ideas ilustradas llevaban implícita una profunda crítica a la sociedad de la época, por lo que muchos de sus principios inspirarían las revoluciones liberales del siglo XIX.
La Literatura del Siglo XVIII: El Neoclasicismo
En el siglo XVIII, el movimiento artístico predominante es el Neoclasicismo, que recoge los principios de la Ilustración. La literatura, como todo el arte de la época, se opone a los excesos barrocos y vuelve a los clásicos griegos y latinos, cuyas obras representan el orden y el equilibrio.
Principios Fundamentales de la Literatura Neoclásica
- Racionalismo: La luz de la razón debe presidir la creación artística e intelectual, por encima de los sentimientos.
- Finalidad Didáctica: Predomina un propósito de enseñar algo, pues el arte se concibe como algo útil que debe ser instructivo. Así, la literatura se convirtió en el instrumento de los ilustrados para la transformación de la sociedad.
Géneros Literarios Neoclásicos
La Poesía Neoclásica
La poesía del siglo XVIII, como toda literatura, respondió a las normas de orden y didactismo: se rechaza la expresión de las emociones, se busca el buen gusto, se huye del exceso y se persigue la utilidad de la poesía. Las dos corrientes poéticas preferidas son la lírica y la didáctica.
La Poesía Lírica
El principal poeta de la lírica neoclásica española es Juan Meléndez Valdés. Su obra se divide en dos etapas:
- Una primera poesía rococó (barroca, contraria a lo sencillo, recargada), en la que los poemas manifiestan el gusto por lo decorativo.
- Una segunda de tono más reflexivo, en la que expresa las ideas de la Ilustración.
La Poesía Didáctica
(Con la finalidad de enseñar, cumple las características del Neoclasicismo). Los dos principales autores son Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego.
La Prosa Neoclásica
Los ilustrados se sirvieron de la prosa como vehículo para difundir sus ideas, fundamentalmente a través de ensayos e informes, pero también en la novela.
El Ensayo
Es el género prosístico más importante del siglo XVIII. En España se ajusta a las pretensiones didácticas y utilitarias de la Ilustración. No busca despertar ninguna emoción, sino la reflexión. Su estilo es sencillo, directo y preciso.
- Fray Benito Jerónimo Feijoo: Era un fraile (cura); sus escritos tenían intención didáctica y un estilo claro.
- Gaspar Melchor de Jovellanos: Fue un político fundamental y sus escritos tenían la intención de modernizar España.
La Novela
El principal autor de la novela en el siglo XVIII es José Cadalso, gran viajero y personaje muy influyente en la cultura española. Su obra revela un espíritu crítico. Escribió Cartas marruecas, una novela epistolar en la que Cadalso reflexiona sobre España desde el punto de vista de un marroquí.
El Teatro: Lucha de Estilos
Dos modos de entender el teatro lucharon entre sí durante prácticamente tres cuartos del siglo XVIII: los derivados del Barroco y el teatro neoclásico defendido por Ignacio de Luzán. Al margen de esta producción teatral queda la obra Noches lúgubres, con la que José Cadalso inicia el Romanticismo en España.
Géneros Barrocos y sus Derivados
Este teatro era festivo, de diversión y espectáculo, con géneros como la comedia y la zarzuela. La minoría ilustrada rechazó estas manifestaciones teatrales porque, en vez de criticar los vicios, los exageraban para hacerlos cómicos. A pesar de la frecuente intervención de la censura, estas obras de entretenimiento siguieron gozando de éxito entre el populacho.
- Ramón de la Cruz (más de quinientas obras).
- Antonio de Zamora (triunfó también en el teatro).
- José de Cañizares (autor de obras de todos los géneros populares de la época).
El Teatro Neoclásico
La Tragedia Neoclásica
Fue uno de los géneros preferidos de los neoclásicos españoles, pues les permitía expresar de manera encubierta sus deseos de cambio político. Autores destacados: Nicolás Fernández de Moratín, Lopes de Ayala, José Cadalso.
La Comedia Sentimental
Jovellanos inauguró el género. En estas obras de temática amorosa hay arrepentimientos, lágrimas, remordimientos, despedidas y muertes trágicas.
La Comedia de Buenas Costumbres
(Con finalidad didáctica). Se caracterizan por su tono ejemplificador. Autores: Nicolás Fernández de Moratín, Tomás de Iriarte.
La Importancia de los Periódicos
El periódico fue un medio de divulgación decisivo para las nuevas ideas ilustradas y tuvo un papel clave en la formación de la nueva prosa del siglo XVIII, pues ayudaron a configurar un nuevo gusto por una prosa más libre y sin tanto artificio.
- El Mercurio Histórico y Político: Modelo de diarios franceses.
- La Gaceta de Madrid: Orientada hacia las posturas del gobierno.
- El Diario de los Literatos de España: Publicaciones nacionales.
- El Duende Crítico: Periodismo satírico.
