El teatro de Valle-Inclán y García Lorca: Estética, esperpento y compromiso social

El teatro de Valle-Inclán y la estética y el esperpento

El teatro de Valle-Inclán y la estética y el esperpento: El esperpento es una técnica literaria o estética, principalmente teatral, inventada por Valle-Inclán (1866-1936) en obras como Luces de Bohemia (1920) y la trilogía conocida como Martes de Carnaval. Para llegar a esta etapa, publicó obras modernistas como El Marqués de Bardomín. De mayor trascendencia para llegar al esperpento fue, sobre todo, Divinas Palabras. El esperpento es una poética, es decir, una forma de crear literatura que consiste en retratar hechos y personajes de una determinada manera, mirando «desde arriba» para deformar e ironizar. La técnica del esperpento distorsionaba la realidad y degradaba los personajes con intención crítica. Mezcla la tragedia y la farsa. Para Valle, el esperpento sigue la tradición de Goya o Quevedo. Intenta la destrucción sistemática de la realidad y ofrecer una visión grotesca y crítica que sirve como protesta estética y social. Algunos autores teatrales de posguerra: Sastre, Laura Olmo… Su esperpento más conocido es Luces de Bohemia. La acción se sitúa en Madrid en el primer cuarto del siglo XX. Max Estrella y su «sombra», don Latino de Hispalis, recorren las calles de la ciudad, tabernas, librerías (Zaratustra), organismos oficiales, redacciones de periódicos hasta que muere en su propia casa. Max Estrella es trasfondo del poeta modernista Alejandro Sawa que murió ciego y loco en Madrid (1909). En la obra además aparecen otros personajes reales de la época, políticos y literarios. En Los cuernos de don Friolera (1921) el honor calderoniano en un militar al que su esposa le ha sido infiel. En Las galas del difunto Valle ridiculiza el mito de Don Juan. En La hija del Capitán denuncia la dictadura militar de Primo de Rivera y el falso patriotismo. Los cuentos de don Friolera se dan a conocer en el prólogo como un asunto de títeres. En el esperpento propiamente dicho y en el epílogo en forma de romance de ciegos.



El teatro de Federico García Lorca

El teatro de Federico García Lorca: Lorca inicia el teatro modernista con El Maleficio de la Mariposa (1920). Su primer éxito es Mariana Pineda, que cuenta la historia de una mujer, esposa de un conservador liberal del siglo XIX pero amada también por el gobernador conservador. A Mariana se le presenta el dilema de la fidelidad de su marido y la libertad o el refugio en la autoridad. Elige la libertad y es condenada a muerte. Trata de una forma de teatro histórico modernista, que sigue líneas del teatro histórico de Marquina. La pasión irrefrenable de amor y odio entre las familias que termina en muerte se ve en la tragedia Bodas de Sangre. El día de la boda, la novia y un antiguo novio huyen y al novio no le queda de otra que salir en su trágica búsqueda y enfrentarse a su rival. Otro drama fue el de Yerma, una mujer rural, estéril e incapaz de engendrar que desea tener un hijo con su marido, Juan. El marido ve la posible infidelidad de su mujer y él y su familia vigilan a Yerma. Yerma no sabe qué hacer para conseguir descendencia y, enterada de que su marido no quiere descendencia con Yerma, enloquece y le estrangula. Imágenes como el agua de lluvia o la fuente, representan la fecundidad, la leche, las flores, sobre todo la rosa, aportan la alegría de la maternidad. La trilogía de tragedias de Lorca se cierra con La Casa de Bernarda Alba, escrita en 1936, poco antes de su muerte. El funeral del segundo marido de Bernarda obligará a sus hijas a seguir un estricto luto de 8 años. El amor que sienten las hijas por varones les llenará de envidias y traiciones como la de Martirio, que descubrirá a Adela y Pepe en el pajar. Bernarda hiere al joven y Adela se suicida. El deseo de guardar las apariencias por parte de las hermanas y el poder de la jerarquía representada en la madre, la lujuria, el dinero son aspectos que se pueden estudiar en esta tragedia. El realismo aparece con costumbres desmesuradas de la vida granadina combinado con una estructura poética y simbolizada, por ejemplo: pueblos sin ríos de vida pero sí con pozos negros de muerte. La noche como lugar de pasión pero el negro como símbolo de fatalismo. El caballo que desata su deseo sexual ante la yegua…



Otro aspecto destacable es la mezcla de la prosa y el verso con abundantes recuerdos al teatro de coros de la tragedia griega. Lorca también escribió farsas para guiñol, «Tragicomedia de Don Cristobal», farsas para personas «La zapatería prodigiosa» y teatro surrealista «El público».



El teatro de posguerra y la evasión

El teatro de posguerra y la evasión: El exilio apartó del escenario a Casona, Aub, Alberti y tanto Lorca como Valle-Inclán eran irrepresentables. 😞 En las salas comerciales se escenificaban obras cercanas al drama histórico, la alta comedia y la comedia benaventina que en absoluto ponían en entredicho la ideología del Movimiento Franquista. Se conoce como teatro de evasión. Entre los autores más conocidos están José María Poemán, José López Rubio… Autores del teatro de humor estaba Mihura pero merecían alguna explicación Edgar Neville con «El Baile»… Destaca Miguel Mihura, además de dramaturgo, dibujante y fundador de revistas humorísticas como La Codorniz. Antes de la guerra escribió su mejor libro Tres Sombreros de copa, estrenada veinte años después. Es original puesto que rompe con el teatro cómico anterior, acercando el diálogo y situaciones de sus personajes a una ilógica que lo han aproximado a Beckett o Ionesco. Una tendencia teatral fue la experimentada por Alejandro Casona con obras como La Dama del Alba, que recogía en sus obras el conflicto entre la realidad y la fantasía, la evasión a un mundo poético mejor, la búsqueda de la felicidad, la fuerza redentora del amor, la realidad del sueño. Casona recogía una tendencia del teatro modernista que buscaba dar a conocer realidades familiares complicadas heredadas en otras varias obras. Sastre y Buero Vallejo mantuvieron una polémica sobre lo que se llamó el posibilismo del teatro. Buero quería cambiar el sistema desde dentro, representando en los teatros de provincias aunque le llamaran colaboracionista del régimen. En cambio, Sastre se negó a representar en teatros comerciales. Una de las obras más conocidas de Sastre es La Mordaza, en la que Isaías Krappo es un déspota que tiene atemorizada a su familia. Sastre, en un intento de superar las limitaciones de la tragedia aristotélica, recurre a lo que llama tragedias complejas que incorporan humor negro y profundo que permiten el distanciamiento de historias contadas, en definitiva, una forma de evolución del esperpento de Valle-Inclán, por ejemplo, La taberna fantástica, donde el protagonista Rogelio el hojalatero debe ir a velar el cadáver de su madre.



La acompañará muerto por un navajazo en una reyerta de borrachos en una taberna «El gato negro». Junto al público burgués surge un público nuevo (juvenil y universitario, sobre todo) que piden otro teatro, y por otro lado, la censura se relaja levemente.



El teatro experimental: Arrabal y Nieva

El teatro experimental: Herederos del teatro absurdo (Beckett, Adamov, Ionesco, Genet) y del teatro de la crueldad de Peter Weiss, David Mamet, Fernando Arrabal con su teatro pánico y Fernando Nieva con su «teatro furioso». El teatro absurdo tiene fuertes rasgos existencialistas y cuestiona la sociedad y el ser humano a través del humor, la incoherencia, el disparate y lo ilógico. Crearon obras representativas como Esperando a Godot de Beckett. En Días felices de Beckett, se expresa una generalizada ansiedad del hombre por la aproximación de la muerte, a través de la imagen concreta de una mujer hundida hasta la cintura en el suelo en el primer acto y hasta el cuello en el segundo acto. El teatro de la crueldad debe su nombre a las teorías de Antonin Artaud en su ensayo El teatro y su doble. Según Artaud, la principal función del teatro consiste en despertar fuerzas dormidas en el espectador enfrentándole a sus conflictos más urgentes, sus anhelos y sus obsesiones. Para lograr este choque, el lenguaje queda en un segundo plano y se enfatiza, como en el teatro asiático, el lenguaje gestual, los sonidos, luces y el decorado. Entre los más importantes autores influidos por el teatro de la crueldad está Pete Weiss, Fernando Arrabal… Fernando Arrabal conoce al poeta francés André Breton, representante del surrealismo, en 1963 y crea el «Movimiento del Pánico» alusivo al dios griego Pan junto a Ronald.T y Alejandro.J. En Cementerio de Automóviles, ambientada en un cementerio de coches, nos presenta la vida de unos seres condenados a una difícil convivencia, puesto que únicamente se preocupan por sus funciones vitales más primarias mientras intentan sobrevivir a la represión a la que se ven sometidos por la policía. El cementerio de coches es un reflejo del caos y la confusión, un cementerio de coches viejo es un hotel de lujo. Es un drama sin esperanza. La obra dramática de Francisco Nieva puede dividirse en tres grandes grupos llamados por el autor «teatro furioso» (ej: Pelo de Tormenta), «teatro de farsa y calamidad» («La señora Tártara») y «teatro de crónica y estampa» (Sombra).



Un modelo más imaginativo y vitalista que el teatro popular desarrollado en la posguerra española, con un lenguaje valleinclanesco y una escenografía barroca. Un ejemplo de su obra es Pelo de Tormenta, en el que se encuentra un monstruo llamado Mal Rodrigo, que habita en un pozo y debe recibir semanalmente una hembra para satisfacer su voracidad sexual y evitar con ello que destruya la ciudad. En realidad, no hay ningún pozo y todo es una artimaña del sacristán Raboso. En esta obra, Nieva se introduce en el mito, recuérdese el ofrecimiento humano al Minotauro. La escenografía barroca de estas obras y de muchos parlamentos, la metáfora de muchas escenas que remiten a mundos clásicos o al repaso de obsesiones humanas o de la cultura española, y la forma original de llevarlas al escenario, lo convierte en un teatro difícil de comprender.



Claves ideológicas del teatro de Buero Vallejo

Claves ideológicas del teatro de Buero: compromiso social y ético: Buero Vallejo adopta como forma de expresión la tragedia, con la que desea conseguir una catarsis en el espectador, que ha de conmoverse ante lo que ve representado. Su intención es la de inquietar y curar al espectador. Buero inquieta al espectador planteándole problemas que interrogan por las causas y soluciones de lo que ve y le invita a tomar partido. «Cura» al espectador impulsándole a reconocer problemas y a luchar contra ellos. La visión de Buero tiene un enfoque ético, propio de un moralista. En su drama histórico El Concierto de San Ovidio, una orquestina de ciegos se ve obligada a realizar conciertos grotescos en ferias. Uno de los ciegos, David, se rebela y con él meditamos sobre la explotación del hombre, la lucha por la libertad, en contra del empresario desalmado que organiza los espectáculos. Todo el teatro de Buero es, a la vez, realista y simbolista. Por ejemplo, Historia de una escalera presenta el tema de las limitaciones que tenía la población para salir adelante en la España de posguerra y la lucha del hombre contra sus propias limitaciones reflejadas en su voluntad. En este contexto realista se introducen elementos simbólicos como la escalera, que representa el inmovilismo: los personajes se pasan tres décadas subiendo y bajando la misma escalera para seguir en el mismo sitio. Personajes que no conciben tener un futuro diferente y que no pueden abandonar la escalera. Con el simbolismo, Buero puede escapar de la censura, sugiriendo contenidos no explícitos, imaginar inquietudes humanas y metafísicas, hacer referencias políticas, denunciar la lucha del hombre contra las limitaciones, introducirnos en la mente de los personajes. Buero nos introduce en la Historia de España contando aspectos de personajes como Goya, Velázquez o Esquilache.

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