La Descripción: Concepto y Tipología
La descripción se define como la representación mediante el lenguaje de las características de una realidad. Estas se pueden clasificar según diversos criterios:
Clasificación según la actitud del emisor
- Objetiva: El emisor ofrece una versión fiel de la realidad sin incluir valoraciones. Deben ser objetivas las descripciones técnicas que encontramos en enciclopedias, catálogos, manuales de instrucciones, etc.
- Subjetiva: El emisor muestra la realidad tal y como él la ve y combina la información con sus impresiones y valoraciones. Suelen ser subjetivas las descripciones literarias en las que la realidad se presenta desde el punto de vista del narrador o algún personaje.
Clasificación según el modo de representar la realidad
- Estáticas: Describen una realidad estable, sin acción.
- Dinámicas: Se describe la realidad en movimiento.
Rasgos lingüísticos de la descripción
- Predominio de la función referencial, aunque en las subjetivas puedan estar presentes la expresiva y la poética.
- Abundan los grupos nominales integrados por sustantivos que nombran la realidad descrita y sus partes, y adjetivos que informan acerca de sus propiedades.
- Los verbos son poco frecuentes; los tiempos más habituales son el presente y el pretérito imperfecto de indicativo.
- A veces se usan recursos literarios como personificaciones o comparaciones.
La descripción técnica
Son textos que tienen como finalidad informar fielmente y de forma clara sobre los elementos o partes que componen la realidad descrita y sobre sus propiedades o características. Su tema determina qué características recoge el texto. Posee las siguientes características:
- Usa lenguaje denotativo: busca representar fielmente lo que se describe sin valoraciones personales.
- Usa lenguaje especializado en el que abundan términos técnicos o tecnicismos.
- Presenta un orden cronológico.
- El texto suele ir acompañado de imágenes que ayudan a comprender las características de la realidad descrita.
- Presenta a menudo la forma de ficha técnica.
Literatura Prerrenacentista: El Romancero
Los romanceros son conjuntos de poemas épicos y líricos que circulaban de forma oral y que fueron imitados por poetas cultos. Se distinguen dos tipos:
- Romancero Viejo: Conjunto de romances anónimos cantados a finales del Medievo que empiezan a conservarse por escrito a partir del siglo XV.
- Romancero Nuevo: Grupo de romances escritos por los poetas cultos de los siglos XVI y XVII siguiendo el modelo de los tradicionales.
Contenidos del Romancero
- Líricos y novelescos: Expresan sentimientos amorosos y anécdotas imaginarias; pueden representarse episodios legendarios de personajes como el Rey Arturo.
- Históricos: Basados en episodios históricos como los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos de los romances fronterizos o el refinamiento de un caballero musulmán en los moriscos.
- Épicos: Derivan de los cantares de gesta y aparecen personajes como Carlomagno o el Cid.
Características formales
Están formados por un número variable de versos octosílabos con rima asonante en los pares. El carácter épico y la transmisión oral se reflejan en rasgos como el uso de arcaísmos y llamadas de atención al auditorio. Su carácter lírico se aprecia en la sencillez sintáctica, las repeticiones, la expresividad del lenguaje y el empleo del diálogo. Se centran en un episodio concreto de una historia mayor.
Los Cancioneros y la Poesía Culta
Los cancioneros son colecciones de composiciones cultas recopiladas bajo la protección de nobles y reyes. En ocasiones imitan la poesía tradicional e incluyen partituras musicales.
El tema más habitual es el amor cortés, en el cual los poetas consideran a la mujer como un ser superior al que el enamorado rinde vasallaje. Destaca la complejidad de conceptos y un estilo muy elaborado. Fueron famosos el Cancionero de Baena, el Cancionero General y el Cancionero de Estúñiga.
Autores destacados
- Marqués de Santillana: Íñigo López de Mendoza compuso serranillas en las que un caballero se encontraba con una pastora en un camino de montaña.
- Juan de Mena: Escribió poemas amorosos en los que sobresale El Laberinto de Fortuna.
- Jorge Manrique: Escribió las Coplas a la muerte de su padre.
Prosa y Teatro del Siglo XV
Prosa de ficción
- Libros de caballerías: Siguen el modelo francés de las narraciones sobre el Rey Arturo. El protagonista es un caballero noble y cristiano que, enamorado de una dama, vive continuas aventuras y hace frente a diferentes enemigos. Son habituales los elementos fantásticos y sobrenaturales.
- Novelas sentimentales: Se escribían en forma de cartas que relataban el desgraciado amor de dos protagonistas nobles.
El Teatro en el siglo XV
El fenómeno más importante es la aparición de La Celestina, una obra que reúne características tanto del teatro como de la narrativa. En este siglo existen diversos espectáculos:
- Piezas religiosas: Vinculadas a festividades del calendario cristiano.
- Teatro cortesano: Fiestas y ceremonias de la corte.
- Danzas de la muerte: Extendidas por toda Europa, escritas en verso, donde la muerte invita a todos los nacidos a su baile.
- Teatro universitario: Lectura de comedias en latín que se hacía en común por los estudiantes sin representarlas sobre un escenario.
- Juan del Encina: Autor que usa personajes rústicos y graciosos y traslada al teatro español las innovaciones que conoció en Italia.
La Celestina
La Celestina es una obra singular, fruto de un mundo en transformación, que desde su publicación ha suscitado la atención de lectores y críticos. Una nueva forma de ver el mundo se manifiesta en el argumento y en los personajes.
Autoría y versiones
En 1499 aparece una primera versión anónima titulada Comedia de Calisto y Melibea. En ediciones sucesivas, la obra se publicó con varios añadidos:
- Una carta prólogo del autor a un amigo en la que explica que encontró el primer acto de la comedia ya escrito y decidió continuarla. Anuncia su intención: advertir a los amantes de los peligros del amor, de los sirvientes malvados y de las alcahuetas.
- Un poema acróstico en el que se revela el nombre del autor: Fernando de Rojas.
- La versión definitiva es la de 1502, que incluye cinco actos más y aparece con un nuevo título: Tragicomedia de Calisto y Melibea.
Fuentes y Género
Fuentes: La comedia medieval (donde ya aparece la figura de la alcahueta) y las comedias humanísticas (obras dramáticas que no se representaban, sino que se leían en voz alta ante un público erudito). También es evidente la influencia de la novela sentimental, que el autor parodia en aspectos como el amor cortés o el final desdichado.
Género literario: Presenta elementos propios de una obra de teatro, pero su extensión la acerca más al género narrativo, por lo que podría considerarse una novela dialogada.
Argumento
Narra la trágica historia de amor entre Calisto y Melibea. Calisto declara su amor a Melibea, quien lo rechaza. Aconsejado por su criado Sempronio, solicita ayuda a la alcahueta Celestina. Con sus artes mágicas y su labia, Celestina consigue una prenda de Melibea y concierta una cita entre ambos jóvenes. Más tarde, los criados de Calisto matan a Celestina por negarse a compartir la recompensa y son ajusticiados. Finalmente, Calisto muere al caer de un muro y Melibea se suicida tras confesar su amor a su padre, Pleberio.
Temas e Intención
Temas: Se tratan la codicia, el destino, la fortuna cambiante, el poder corrupto del dinero y la prostitución. Los asuntos principales son el amor (como enfermedad, sensual o sincero) y la muerte (como premonición y final para quienes se dejan llevar por la pasión).
Intención: Posee una intención didáctico-moral, pues advierte sobre las consecuencias de la pasión amorosa y previene contra alcahuetas y criados traidores.
Personajes: son un reflejo
