Interpretación Poética de Walking Around: El Hastío de Pablo Neruda

Interpretación Detallada por Estrofas

Primera Estrofa

El primer verso empieza con la expresión «sucede que me canso de ser hombre», haciendo hincapié en su estado anímico, angustia y cansancio, reflejando una profunda duda existencial. Posee un comienzo prosaico (antipoético) y utiliza la anáfora con la palabra «sucede», que consiste en la repetición de una o más palabras al principio de una serie de versos con la finalidad de enfatizar la idea.

En el segundo verso, el uso de «sucede» junto a las sastrerías y los cines hace referencia a dos de los principales símbolos de la ciudad, mostrando a un sujeto ajeno a la naturaleza. El tercer verso introduce el término «marchito», que connota la idea de muerte, marca el fin de una etapa, decadencia y falta de vida. Se presenta la comparación con un cisne de fieltro: mientras que el cisne es símbolo de belleza y perfección para la literatura tradicional, el yo lírico se compara con uno de fieltro, una textura áspera y antitética a la piel suave, cuestionando las convenciones tradicionales del arte. El término «impenetrable» es fruto de esta angustia existencial, denotando falta de interacción, soledad y aislamiento. En el cuarto verso, «navegar» connota el viaje de la vida, mientras que el contraste entre «origen» (principio/vida) y «ceniza» (fin/muerte) marca el transcurso vital.

Segunda Estrofa

El primer verso utiliza una imagen olfativa para remarcar el olor desagradable de las peluquerías, que representan el culto a la apariencia. El cambio en la apariencia se interpreta como una pérdida de identidad, masificación e impersonalidad por seguir los mandatos de la moda en los establecimientos de la ciudad. Existe una hipérbole (exageración) en la frase «me hace llorar a gritos», una reacción que sugiere desesperación e impotencia.

El segundo verso presenta símbolos referentes a lo elemental, natural y puro. En los versos tercero y cuarto, el uso de «ni» funciona como un polisíndeton para acumular símbolos de lo falso. El yo lírico rechaza los jardines (naturaleza modificada), los anteojos (tapas que falsean la visión; según Cirlot, el ojo se relaciona con la inteligencia) y los ascensores (que desafían la gravedad y promueven el sedentarismo). En contraposición, las «piedras o lana» actúan como símbolos de lo verdadero y elemental.

Tercera Estrofa

Se describe un cansancio interior del yo lírico hacia sí mismo, su esencia y el exterior. Se mencionan los pies como soporte terrenal, el pelo relacionado con la fuerza y la sombra como una proyección propia que representa la parte inferior o maligna, recordando defectos, miedos e inseguridades.

Cuarta Estrofa

El primer verso comienza con la expresión coloquial «sin embargo», uniendo esta estrofa con la anterior y anticipando un cambio. La imagen gustativa de «delicia» al asustar constituye una sinestesia e ironía, permitiendo entender que la voz lírica está tomando fuerza.

En el segundo verso, asustar a un notario con un lirio es irónico: el notario, símbolo de la burocracia y el orden social, es confrontado con una flor natural cortada. Aquí comienzan a desplegarse imágenes vanguardistas que producen extrañeza, alejadas del pensamiento racional y con marcada influencia del Surrealismo. Neruda junta campos semánticos diferentes (notario y lirio) para crear un nuevo significado donde la imaginación del lector queda activada.

Quinta Estrofa

Se observa una gradación creciente: el deseo de asustar evoluciona al de matar. La voz lírica utiliza el modo condicional («sería») para expresar la posibilidad de dar muerte a una monja, símbolo de la iglesia y la negación de la vida natural, mostrando la postura atea de Neruda. Es una imagen surrealista matar con un «golpe de oreja», uniendo la oreja del hombre libre frente al atuendo religioso. La imagen roza lo ridículo, reforzando el carácter vanguardista.

En los versos cuarto y quinto, sueña con la belleza de salir por la ciudad armado con un cuchillo verde; un arma surrealista que simboliza la naturaleza y la esperanza, pero que también corta y defiende. El tono refleja angustia y desesperación ante procesos sociales imparables.

Sexta Estrofa

El tono alcanza su punto máximo de impotencia. El yo lírico anhela un desahogo que no concretará. Su necesidad de gritar es tal que la hipérbole se siente real. Culmina con una metáfora sobre el frío de la humanidad y el destino de la soledad. El verso une gritos, muerte y frío, mostrando un rechazo a subordinarse al poder social. Su poesía se vuelve más hermética y antitradicional.

Análisis de las Estrofas Quinta y Sexta (Continuación)

Se produce un cambio de imágenes donde la naturaleza adquiere una valencia negativa. Predominan imágenes de oscuridad, humedad y lo subterráneo, asociadas a la muerte. La ciudad se muestra llena de desgracias, provocando soledad y angustia. Se utiliza la anáfora «no quiero».

Séptima Estrofa

El primer verso presenta al Lunes como símbolo de asfixia y agobio. La comparación «arde como el petróleo» sugiere que, aunque la civilización trae confort, también destruye lo natural. Existe un claro rechazo a la civilización organizada que limita la libertad.

En el segundo verso, la «cara de cárcel» es una metáfora del poeta sintiéndose prisionero de la sociedad moderna que anula la creatividad. El tercer verso utiliza la personificación («aúlla») y la comparación del transcurso como una «rueda herida», aludiendo a la naturaleza dolorosa de lo cíclico.

Octava y Novena Estrofa

En la octava estrofa se mantiene el tema de la rutina y cómo el lunes conduce a lugares desagradables. En la novena, la anáfora «Hay» acentúa la falta de conexión lógica entre las ideas. Las imágenes de «pájaros» tienen una visión negativa (contaminación), y los «horribles intestinos» funcionan como imágenes incoherentes que podrían asociarse a la tecnología o cables urbanos. Las «dentaduras» simbolizan la falsedad. Finalmente, los espejos personificados reflejan un mundo falso y vergonzoso.

Décima Estrofa

Se reafirma el yo lírico con el uso de «Yo». El «paseo con calma» contrasta con la «furia» y el «olvido». El sujeto se sitúa como un espectador que no habita el mundo porque no le resulta habitable. Le repudia lo artificial, como las «tiendas de ortopedia» que sustituyen el cuerpo con prótesis, deshumanizándolo. La mención de ropas colgadas (calzoncillos, toallas, camisas) que «lloran lentas lágrimas sucias» es una personificación donde los objetos comparten la angustia que el hombre ya no siente, vinculando la limpieza con la fatalidad de lo contaminado.

Estructura Interna y Formal

Composición y Métrica

  • Estrofas: El poema está formado por 10 estrofas (6 cuartetos, 1 terceto y 3 sextetos).
  • Métrica: Es irregular, con predominio de versos de arte mayor, especialmente de 11 y 14 sílabas.
  • Rima: Se utiliza la rima libre, sin una regularidad establecida.
  • Unidad: Existe una coherencia total entre forma y contenido; el mensaje caótico del tema se refleja en la estructura formal.

El Título y los Momentos del Poema

El título en inglés, «Walking Around», es emblemático y anticipa la situación de caminar sin dirección determinada por la ciudad. El contenido en español aporta rupturismo y desestructuración. La estructura interna se divide en 5 momentos:

  1. Primera parte: Predominio del yo lírico (estrofas 1 a 3).
  2. Segunda parte: Quiebre con la aparición de un deseo (estrofa 4).
  3. Tercera parte: El rechazo como centro de interés (estrofas 5 y 6).
  4. Cuarta parte: Relación con la rutina (estrofas 7, 8 y 9).
  5. Quinta parte: Conclusión y retomar de ideas principales (estrofa 10).

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