Modernismo y 98: El Fin de Siglo
El fin de siglo es un movimiento histórico caracterizado por el cuestionamiento de los valores de la civilización burguesa, sobre todo la confianza en la razón y el progreso. Con el espíritu finisecular se vinculan movimientos artísticos y literarios como el Modernismo en las artes plásticas, el Simbolismo, el Decadentismo o, en la literatura hispánica, el Modernismo literario y la Generación del 98.
Rasgos principales
- El sentimiento antiburgués, que se traduce en la aparición de dos nuevos tipos sociales: el bohemio y el dandi.
- El esteticismo y el culto a la belleza como forma de protesta contra el prosaísmo y la vulgaridad del mundo contemporáneo.
- El irracionalismo y el antipositivismo, que se relacionan con la influencia de las corrientes filosóficas irracionalistas y vitalistas.
La Generación del 98 en España
En España, el fin de siglo está marcado por el Desastre del 98 y la deslegitimación del sistema político de la Restauración. La Generación del 98 está conformada por un conjunto de escritores españoles nacidos entre 1860 y 1875. Ángel Ganivet es considerado el precursor del grupo, junto a Ramiro de Maeztu, Azorín, Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Antonio Machado y Valle-Inclán.
Temas compartidos y enfoques
Algunos temas compartidos por ellos son la angustia existencial y el tema de Dios, el problema de España, el primitivismo, el subjetivismo y la voluntad de renovación formal tras el Desastre del 98, conectando con el Regeneracionismo de Joaquín Costa a través de dos enfoques:
- La reflexión sobre la identidad de España: Para los autores del 98, es preciso recuperar los valores que constituyen la identidad española: la austeridad, la nobleza y la espiritualidad.
- La crítica social: Se incide en aspectos sociales como el caciquismo, el poder de la Iglesia, el subdesarrollo económico, la fuerza del orden, el militarismo o la necesidad de la reforma agraria.
El Modernismo Literario
El Modernismo es un movimiento literario que se desarrolla durante el periodo de fin de siglo en Hispanoamérica y España. En esta corriente se inscribe la poesía modernista hispanoamericana. Entre sus características, heredadas del Parnasianismo, el Simbolismo y el Decadentismo, se debe citar el escapismo, la creencia en una armonía universal, la experiencia del tedio o la melancolía, la sacralización del arte y la búsqueda de la belleza.
La novela de fin de siglo
La narrativa española anterior a la Guerra Civil se desarrolla en tres etapas:
- Fin de siglo: En este periodo conviven los modelos heredados del siglo XIX con nuevos planteamientos narrativos. Se distinguen varias tendencias: la novela realista y la naturalista (Pardo Bazán y Galdós); los cultivadores de la novela erótica (Felipe Trigo), continuadores del Naturalismo; la novela conservadora (Concha Espina), que exalta valores tradicionales; y la novela finisecular (Azorín, Baroja, Unamuno y Valle-Inclán).
- Periodo de entreguerras: Entre 1920 y 1936 aparecen nuevas orientaciones narrativas: la novela intelectual, la novela descriptiva, formalista y la novela de vanguardia.
- Años treinta: Se sigue cultivando la novela de vanguardia y surge la novela social.
Hitos de la novela finisecular
En 1902 se publican cuatro novelas fundamentales que certifican la superación del Realismo, como Amor y pedagogía de Miguel de Unamuno. En estas obras destaca la introspección; los protagonistas son personajes masculinos abúlicos y desorientados, sumidos en una crisis vital. Mediante el simbolismo, los personajes son expresión de la crisis de la sociedad burguesa y de la decadencia de España.
Autores destacados
- Azorín: El tema fundamental en sus obras es el tiempo, relacionado con el tiempo como repetición, la literatura como fuente de inspiración, la reivindicación de los pequeños detalles y la ausencia de acción.
- Baroja: Sus rasgos son el pesimismo relacionado con una visión crítica de España, el individualismo, el escepticismo y la presencia de personajes polarizados.
- Unamuno: Resalta la expresión de problemas filosóficos y existenciales. El eje de toda su producción literaria es el ansia de inmortalidad, concretamente el conflicto entre el impulso religioso y la razón, que tiene como consecuencia una fe agónica.
- Valle-Inclán: Su obra se organiza en cuatro bloques: las Sonatas, la trilogía sobre las Guerras Carlistas, Tirano Banderas y El ruedo ibérico.
Teatro de fin de siglo
El teatro español del primer tercio del siglo XX está marcado por la gran cantidad de obras representadas y la coexistencia de varias generaciones de dramaturgos. Autores realistas como Galdós y dramaturgos de fin de siglo, de la Generación del 14 y la Generación del 27, escriben y representan sus obras durante este periodo. Se distinguen dos grupos:
- El teatro comercial: Se trata de obras convencionales que responden a los gustos del público y a los dictados de empresarios y grandes actores.
- Teatro anticomercial: Los autores representativos de esta corriente se mantienen al margen de los gustos del público y escriben obras con escasa repercusión en la época, generalmente más sugerentes e innovadoras.
