Teatro Medieval: Problemática y Orígenes
En el estudio del teatro medieval, no se suele tener acceso a la literatura directa, lo que genera un gran desconocimiento de este género en sus orígenes. Al intentar comprender el teatro de esta época, es necesario despojarse de prejuicios marcados por el ideal occidental y heteropatriarcal. Cuando hablamos de “teatro de España”, debemos considerar la distribución del territorio: el alcance topológico de la España actual no coincide con el de la Hispania romana. Aunque se apunta a que el origen del género se encontraría en Castilla, la noción de teatro grecolatino había desaparecido en el medievo y no sería hasta el Renacimiento cuando se produciría la vuelta a dicha concepción.
La Teatralidad Medieval
En la Edad Media no se entendía el teatro como un texto representado. Por ello, la crítica prefiere hablar de teatralidad medieval: un conjunto de escenificaciones que, sin ser teatro propiamente dicho (según la concepción actual), poseen rasgos teatrales que propician su origen. Se transita de un “teatro sin forma” hacia las formas más prototípicas.
El teatro medieval nace en estrecha relación con los cultos religiosos. El contexto es clave, ya que la religión era la base de la sociedad. La práctica teatral surge vinculada a actos religiosos para enseñar la moral católica al pueblo. Francesc Massip destaca también la importancia de Al-Ándalus en el teatro occidental, mencionando una teatralidad difusa y una conexión entre religiones debido a la convivencia, lo cual se refleja en los temas y la escenificación.
Las Dos Islas del Teatro Medieval
Gran parte del teatro medieval ha desaparecido, dejándonos lo que se conoce como “dos islas” con una gran separación temporal:
- Auto de los Reyes Magos (segunda mitad del siglo XII).
- Dos poemas dramáticos de Gómez Manrique (segunda mitad del siglo XV).
Debido a este vacío, algunos autores niegan la existencia del teatro medieval, considerando al Auto de los Reyes Magos como la única excepción. No obstante, esta postura es extremista; es probable que muchas obras no se conservaran por escrito, aunque se transmitieran de forma oral o práctica.
1. Restos del Drama Litúrgico en Castilla
Los dramas litúrgicos nacen aproximadamente en el siglo IX como representaciones realizadas en el altar. Tienen su origen en los tropos (canciones dialogadas en forma poética y cantadas). Cuando estos se llevan al altar y se representan, surge el drama litúrgico. Entre los restos encontrados destacan:
- El tropo del ciclo pascual Visitatio sepulchri (encontrado en el Monasterio de Silos y en Santiago de Compostela).
- La Sibila de la noche de Navidad, que incluye indicaciones sobre cómo debe representarse.
¿Por qué son escasos estos restos en Castilla?
Según Ruiz Ramón, existen varias razones para esta escasez:
A. El paso del rito mozárabe al romano
A principios del siglo XI (1080), un concilio obligó a cambiar el rito mozárabe (establecido desde el siglo VI en Toledo) por el rito romano. La Iglesia en la Península no quería experimentar con dramas litúrgicos porque el objetivo primordial era afianzar correctamente el nuevo rito.
B. Los Monjes de Cluny
Esta orden religiosa, establecida en la Península, detestaba los tropos y los dramas litúrgicos, evitando cualquier tipo de experimentación teatral.
C. Desarrollo del drama religioso vernáculo
El Auto de los Reyes Magos (hacia 1150) demuestra el desarrollo de un drama religioso en castellano, lo que indica que el latín estaba quedando relegado a un segundo plano.
El Auto de los Reyes Magos
Para Ruiz Ramón, es una de las pocas obras teatrales de este periodo. De autor anónimo, fue descubierta por Felipe Fernández Vallejo a finales del siglo XVIII. La obra consta de 147 versos polimétricos. Fue editada por primera vez por Amador de los Ríos (1863), pero la versión que conocemos hoy se debe a Menéndez Pidal, quien le dio el título y estimó su composición hacia el año 1150. El texto se presenta inacabado.
Estructura de la obra:
- Monólogos de Gaspar, Baltasar y Melchor.
- Diálogo entre los Reyes Magos.
- Diálogo entre los Reyes Magos y Herodes.
- Monólogo de Herodes.
- Diálogo entre Herodes, un sabio y un rabí.
Sus fuentes no son el drama litúrgico, sino obras en lengua vulgar. Menéndez Pidal destaca la capacidad del autor para crear situaciones e iniciar la caracterización de personajes, mostrando una clara intención de teatralizar.
Marco Legal y Normativo
1. Las Partidas de Alfonso X
Alfonso X el Sabio implantó normas para dar estabilidad jurídica a Castilla. En ellas, permitía representaciones del Nacimiento, Crucifixión y Resurrección de Cristo, siempre que animaran al hombre a hacer el bien. Sin embargo, solo se permitían en ciudades grandes, donde la población era más culta, para evitar que en los pueblos pequeños se pervirtieran las representaciones. Se prohibieron las “fechorías” en la Iglesia, reflejando el poder de la institución en una época donde la religión lo atravesaba todo.
2. Canon del Concilio de Aranda
Este concilio prohibió representaciones deshonestas, danzas y espectáculos dentro de la Iglesia. Muchas de estas prácticas derivaban de la época romana y estaban tan asentadas que incluso algunos clérigos las permitían. Se prohibió cualquier representación ajena a la doctrina católica.
Gómez Manrique (1412 – 1490)
Noble y literato, es considerado un precursor del teatro castellano. Sus obras son muestras de teatralidad a través de poemas dramatizados. Entre sus producciones destacan:
- Representación del nacimiento de Nuestro Señor: Escrita a petición de su hermana, vicaria en un monasterio, para ser escenificada por las monjas. Comienza con un diálogo de José cuestionando el embarazo de María. Es una pieza clave del teatro medieval por su finalidad representativa.
- Los Momos: Escenificaciones cortesanas, alegóricas y desenfadadas realizadas en ambientes nobiliarios.
- Las lamentaciones hechas para la Semana Santa: Según Ruiz Ramón, es una elegía basada en el Planctus Mariae (el llanto de María ante la cruz).
- Piezas de su Cancionero y composiciones alegórico-cortesanas.
