Poesía y prosa de la tradición castellana: villancicos, romanceros y El Quijote

T-13. La poesía

La lírica popular castellana

La lírica popular castellana se conservó gracias a que la producción se recogió en diversos cancioneros de la época. Estas composiciones tradicionales son sencillas en la expresión y de gran belleza y densidad lírica. Su métrica es irregular, con tendencia a los versos de seis y ocho sílabas. Su tema fundamental es el amoroso.

Lo más utilizado fueron los villancicos, que tienen la siguiente estructura:

  • Unos versos iniciales que, repetidos parcial o totalmente, forman el estribillo.
  • Una mudanza, por lo general de cuatro versos.
  • Dos o más versos de enlace: uno que rompe con la mudanza y otro llamado verso de vuelta con el estribillo.

Los villancicos se utilizaron en la representación de temas bíblicos en las fiestas de Navidad y de Pascua; de ahí el origen del actual sentido del villancico como canción navideña. Todas estas composiciones fueron muy apreciadas en el siglo XVII.

El romancero

Los romances son una de las manifestaciones literarias de transmisión oral más apreciadas de la poesía popular española. Se considera que derivan de fragmentos de cantares de gesta que permanecieron en la memoria de las gentes. Su forma procede de los versos épicos, que poseían normalmente dieciséis sílabas y rima en asonante. Lo que se hace en el romance es dividir el verso épico en dos partes; forman parte del romancero viejo. Son de carácter épico-lírico y tratan sobre una gran variedad de temas.

Clases:

  • Históricos: tratan temas relacionados con Don Rodrigo, el Cid, etc.
  • Fronterizos: narran las luchas contra el reino moro de Granada.
  • De tema carolingio o bretón: protagonizados por Roldán, Carlomagno, etc.
  • Novelescos y líricos: de asuntos sentimentales y amorosos.

Los romances se caracterizan por su sencillez expresiva, su espontaneidad y la utilización de una serie de recursos variados: repeticiones, paralelismo, etc.

La poesía culta o cortesana

En este siglo se produce una poesía culta que adquiere un aire cortesano y palaciego. Recibe una doble influencia: de la poesía provenzal trovadoresca, de versos cortos y tema esencialmente amoroso, y de la poesía alegórico-dantesca italiana, que da lugar a largos poemas que desarrollan temas elevados y están escritos en tono solemne. Esta poesía se ha conservado en diversos cancioneros.

Ausiàs March

Ausiàs March nació en Valencia. Fue el mejor poeta de la Edad Media en lengua valenciana. Sus versos, inspirados en la lírica petrarquista, influyeron en la poesía renacentista de Garcilaso de la Vega y de otros poetas castellanos, entre los que tuvieron un merecido reconocimiento.

El Marqués de Santillana

El Marqués de Santillana escribió sus versos en la primera mitad del siglo XV. Su obra poética está teñida de una actitud señorial, de un espíritu refinado y elegante y de un talante aristocrático. Podríamos clasificarla en:

  • Poesía de influencia provenzal.
  • Poesía de influencia italiana.
  • Poesía didáctico-moral.

Juan de Mena

Juan de Mena fue un escritor contemporáneo del Marqués de Santillana. Su obra más importante es el largo poema filosófico-moral Laberinto de fortuna. Juan siguió los procedimientos propios de la poesía alegórico-dantesca. Con un lenguaje culto y gran fuerza expresiva, desarrolló en estos versos rotundos y sonoros la idea de la influencia de la fortuna en la vida de los hombres.

Las danzas de la muerte

En este siglo encontramos la única y anónima danza de la muerte española, género muy difundido en la literatura medieval europea. En las danzas de la muerte, un esqueleto convoca a los hombres, sin distinción de jerarquía ni clase social, para recordarles su condición de seres mortales e invitarlos a bailar una macabra danza.

Jorge Manrique

Jorge Manrique es el poeta más relevante de la segunda mitad del siglo XV. Su producción poética está formada por unas cincuenta composiciones que agrupamos en dos bloques:

  • La poesía amorosa: es parcialmente heredera de la poesía cortesana y cancioneril. Su estilo es menos cultista y artificioso. Se advierten en ella algunas influencias de Petrarca y de la estética renacentista italiana.
  • Las Coplas por la muerte de su padre: es la obra que le ha dado fama universal y una de las cimas líricas de nuestra literatura. Manrique escribió estos versos al hilo del dolor, la resignación y la emoción sincera que le suscitó la muerte de su padre.

La prosa

Los libros de caballería

Son obras en prosa de origen medieval e influencia francesa que sustituyeron a los poemas épicos, y que están protagonizadas por héroes que corren aventuras desmesuradas y fantásticas. Destacan Amadís de Gaula y Tirant lo Blanc.

La novela sentimental

La novela sentimental es un subgénero de narración idealista que triunfó en España entre mediados del siglo XV y mediados del XVI. En estas novelas no predomina la acción, sino las pasiones sentimentales de sus personajes. Se desarrollan en un ambiente cortesano y siguen las pautas establecidas para el amor cortés.

Se caracterizan por:

  • El enamorado profesa adoración por la amada, que suele convertirse en pasión atormentada.
  • La dama es presentada como un ser colmado de belleza y virtudes.
  • El lenguaje es recargado y retórico; está lleno de antítesis, metáforas, etc.
  • Los amores, al no estar totalmente correspondidos, suelen tener un final trágico.

La obra más representativa es Cárcel de amor, escrita por Diego de San Pedro.

T-15. Obra poética y dramática

Poesía y teatro en Cervantes

Cervantes fue también poeta: no debe su fama a la poesía, género por el que, sin embargo, sintió gran estima y afición. Su producción, escrita en metros cultos y tradicionales, es desigual y abarca tanto poesías sueltas como otras intercaladas. Su composición en verso más importante es Viaje al Parnaso: poema escrito en tercetos, con ocho capítulos y casi 3 000 versos.

El teatro

Cervantes es autor dramático: surgió el teatro cervantino. Algunas de sus comedias tratan de cautivos, tema no desconocido para el autor. Lo mejor de su teatro son los entremeses: piezas cortas, escritas en prosa y a menudo inspiradas en la literatura popular anterior. Ofrecen una muestra de su ingenio y de su humor.

El Quijote

La publicación

La primera parte de El Quijote se publicó en 1605. Al final de ella, en 1614, antes de que apareciera la segunda parte, se publicó en Tarragona una continuación apócrifa firmada por Alonso Fernández de Avellaneda, cuya identidad se discute. La segunda parte se publicó en 1615. Cervantes respondió a los ataques que Avellaneda le había dedicado. El Quijote tuvo gran éxito y aceptación nada más publicarse. Se tradujo muy pronto a varios idiomas y terminó convirtiéndose en una de las obras más editadas y traducidas de los tiempos. Consagró a su autor como uno de los más insignes de toda la literatura española y universal.

Diferencias entre las dos partes

Comparación resumida:

  • En la primera parte se intercalan varios relatos de carácter pastoril, sentimental, morisco y psicológico, de imitación italiana; en la segunda parte los pocos episodios que hay fuera de la historia central no interrumpen la acción principal.
  • En la primera parte las aventuras se hilvanan con cierta autonomía; en la segunda hay una mayor interacción entre episodios y sucesos.
  • En la primera parte predominan los hechos y la acción; en la segunda aparece con mayor fuerza el diálogo.
  • En la primera parte Don Quijote va creando su fama mediante sus aventuras; en la segunda la primera parte sirve como apoyo novelístico para lo que acontece después.

El argumento

Primera parte: se novelan dos salidas de Don Quijote; la segunda ya con su escudero Sancho. Don Quijote concibe la idea de ser caballero andante y salir por el mundo para satisfacer entuertos y ayudar a los demás. Tras ser armado caballero en una venta que imagina como un castillo, le suceden diversas aventuras de las que suele salir malparado.

Segunda parte: se narra la tercera salida de Don Quijote y su escudero. Tras ir al Toboso, donde vive Dulcinea, la dama del enamorado caballero, y tener diversas aventuras, se dirigen a Aragón. Finalmente llegan a Barcelona, donde Don Quijote es vencido por el caballero de la Blanca Luna, quien le había impuesto la condición de que, si salía derrotado, tendría que volver a casa. Allí vuelve y sale derrotado, rodeado de su familia y amigos.

Don Quijote y Sancho Panza

Estos son los personajes centrales:

  • Don Quijote: está tocado de una extraña locura que solo afecta al tema de la orden de caballería. En todo lo demás está bien.
  • Sancho Panza: es un campesino sin formación formal, pero con sabiduría popular. Es el contrapunto que advierte a su amo de la locura de las empresas que acomete. Está interesado en medrar y sigue al lado de Don Quijote porque espera recibir el mando de la ínsula y casar bien a su hija.

Se necesitan ambos personajes: representan dos visiones diferentes pero complementarias. Van evolucionando a lo largo de la novela: Don Quijote, sobre todo en la segunda parte, muestra cada vez una mejora en su juicio, y Sancho, al contrario, se contagia en cierto modo de las locuras de su señor. Don Quijote muere pidiéndole perdón por haberle obligado a acompañarlo en su locura.

Estilo

El lenguaje de los personajes moldea el estilo a su antojo y en función de la narración. Don Quijote habla y escribe como un caballero: utiliza un lenguaje arcaizante, visto como ridículo por los lectores de su tiempo. Cuando expresa su opinión sobre cualquier otro tema, Don Quijote habla con un estilo cultivado, culto y bien construido.

El lenguaje de Sancho no es zafio ni vulgar; sin embargo, intercala frecuentes errores y lo adorna con refranes. Los diálogos son asombrosos por su contenido y lenguaje: poseen una importancia trascendental en la obra. Cervantes es un maestro del diálogo: son divertidos y ágiles en su desarrollo, y están llenos de interés por la discusión de los temas, ofreciendo distintos puntos de vista.

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