Préstamos léxicos en el castellano
Se llaman préstamos léxicos las palabras o expresiones procedentes de otras lenguas que se han ido incorporando al castellano. Estos pueden clasificarse según su origen y según su modo de adaptación.
Préstamos léxicos según su origen
- Helenismos: Palabras procedentes del griego (ej. metamorfosis, política).
- Germanismos: Palabras introducidas por los pueblos germanos tras la caída del Imperio romano, sobre todo antropónimos, topónimos y términos bélicos (ej. guardia, espía).
- Arabismos: La mayor aportación léxica después del latín, debido a ocho siglos de presencia en España (ej. alcachofa, almohada).
- Galicismos: Palabras procedentes del francés, con gran influencia en la Edad Media y el siglo XVIII (ej. billete, jardín).
- Italianismos: Procedentes del italiano, principalmente durante el Renacimiento (ej. ópera, soneto).
- Anglicismos: Palabras procedentes del inglés, incorporadas masivamente desde el siglo XX (ej. túnel, líder).
- Indigenismos y americanismos: Palabras llegadas desde los idiomas indígenas americanos (ej. caoba, maíz).
- Galleguismos y lusismos: Procedentes del gallego y del portugués (ej. costa, mejillón).
- Vasquismos: Palabras procedentes del euskera (ej. aquelarre, cencero).
- Catalanismos: Palabras procedentes del catalán y del valenciano (ej. anguila, escarola).
Préstamos léxicos según su modo de adaptación
- Extranjerismos: Conservan la grafía y pronunciación original (ej. jacuzzi, stock).
- Palabras adaptadas: Han experimentado adaptación ortográfica al castellano (ej. cruasán, espaguetis).
- Calcos: Traducciones de expresiones extranjeras usando estructuras del castellano (ej. fin de semana por weekend, fuera de juego por offside).
Los extranjerismos pueden presentar dificultades como sonidos extraños, ortografía compleja o terminaciones ajenas. Si aparecen en el diccionario, deben escribirse en cursiva; las palabras adaptadas siguen las reglas ortográficas españolas (ej. football > fútbol).
Rasgos lingüísticos de la descripción
La descripción consiste en representar las características de una realidad. Sus rasgos principales son:
- Uso de verbos en presente y pretérito imperfecto de indicativo.
- Abundancia de grupos nominales con complementos del nombre.
- Uso de verbos copulativos para atribuir cualidades (ej. era suave, parecía despistado).
- Recursos literarios como comparaciones, metáforas y personificaciones en descripciones subjetivas.
Clases de descripción
- Según el punto de vista: Objetiva (precisa y clara) o Subjetiva (con opiniones del emisor).
- Según el modo de representar la realidad: Estática (inmóvil) o Dinámica (en movimiento).
- Según la naturaleza de lo descrito:
- Personas: Prosopografía (físico), Etopeya (carácter), Retrato (ambos), Autorretrato y Caricatura (exageración).
- Objetos: Representación de tamaño, color, forma y aspecto.
- Lugares: Descripción topográfica.
El Romanticismo en España
Tras el auge del Romanticismo, surge la figura de Gustavo Adolfo Bécquer, influenciado por el alemán Heinrich Heine. Su obra Rimas destaca por su musicalidad y el uso de la naturaleza como espejo emocional.
La prosa romántica
Destacan las Leyendas de Bécquer y la obra de Mariano José de Larra. Los subgéneros principales son:
- Novela histórica: Relatos verosímiles con nostalgia del pasado (ej. El señor de Bembibre).
- Novela gótica: Explora el terror y lo irracional.
- Cuadro de costumbres: Estampas narrativas sobre tradiciones y tipos humanos.
El teatro romántico
Rechaza las normas ilustradas y las tres unidades. Sus características son:
- Temas: Amor trágico, honor y libertad.
- Personajes: Apasionados y marcados por un destino fatal.
- Forma: Mezcla de verso y prosa, y de elementos trágicos y cómicos.
