Vanguardias artísticas y literarias en Europa y España: movimientos, autores y características clave

Vanguardias históricas en Europa

Expresionismo, futurismo y cubismo

El expresionismo, surgido en Alemania, refleja tensiones interiores, angustia, miedo y opresión; deforma la realidad y utiliza imágenes violentas e irracionales. La literatura expresionista se concibe como una denuncia contra una sociedad deshumanizada.

El futurismo, fundado por Marinetti en 1909, rechaza el pasado y exalta la máquina, la velocidad, la técnica y la violencia. Es antirromántico y antisentimental. En literatura destruye la sintaxis, elimina la puntuación y busca una expresión dinámica.

El cubismo, relacionado con la pintura, rompe la perspectiva tradicional y descompone la realidad en planos. En literatura utiliza la superposición de elementos, distintos tipos de letra y la disposición visual del texto, como en los caligramas de Apollinaire.

Dadaísmo y surrealismo

El dadaísmo, creado por Tristán Tzara en 1916, es una protesta radical contra la razón y los valores tradicionales. Exalta el absurdo, el azar y lo ilógico, y sostiene que cualquier cosa puede ser arte. Se caracteriza por la burla constante y una actitud provocadora.

El surrealismo es la vanguardia más influyente y duradera. Surge en 1924 con el manifiesto de André Breton y está influido por Freud y el psicoanálisis. Pretende liberar el inconsciente y expresar el mundo interior sin el control de la razón. Utiliza técnicas como la escritura automática y los “cadáveres exquisitos”. No es solo un movimiento artístico, sino también una actitud de transformación personal y social.

Vanguardias en España

En España las vanguardias se desarrollan entre las dos guerras mundiales. Aunque siguen los modelos europeos, tienen un carácter menos radical y combinan la innovación con la tradición. Influyen en su desarrollo el europeísmo de la Generación del 14 y la labor de autores como Ramón Gómez de la Serna, Guillermo de Torre y Ortega y Gasset. La revista Prometeo fue un foco importante de difusión. El surrealismo será la vanguardia de mayor influencia en España y marcará la rehumanización del arte.

Ultraísmo y creacionismo

El ultraísmo pretende crear una poesía nueva basada en metáforas atrevidas, la eliminación de lo sentimental y de lo narrativo, y el uso de imágenes fragmentarias y visuales. Incorpora rasgos del futurismo, dadaísmo y cubismo. Exalta la modernidad, los inventos y la sociedad mecanizada, y utiliza asociaciones libres de palabras.

El creacionismo, introducido por el chileno Vicente Huidobro, defiende que el poeta no debe imitar la realidad, sino crear una nueva. El poema es un objeto autónomo. Se emplean imágenes sin referente real, asociaciones sorprendentes y disposición tipográfica especial. El poeta se concibe como un creador de mundos. También participan Gerardo Diego y Juan Larrea.

Ramón Gómez de la Serna y las greguerías

La figura clave de las vanguardias en España es Ramón Gómez de la Serna (1888–1963), gran impulsor de las nuevas corrientes. Desde su revista Prometeo y las tertulias del café Pombo defendió el arte nuevo. Su obra se caracteriza por una visión fragmentaria de la realidad, asociaciones insólitas, humor y la concepción del arte como juego. Renovó todos los géneros, pero su creación más importante son las greguerías, textos breves que combinan metáfora e ingenio y ofrecen una visión sorprendente y humorística de la realidad cotidiana, mediante juegos de palabras, comparaciones inesperadas y reinterpretación de expresiones conocidas. Con ellas expresa una forma nueva y fragmentaria de ver el mundo.

Las Sinsombrero y Concha Méndez

Las Sinsombrero fueron mujeres artistas e intelectuales relacionadas con la Generación del 27. Su nombre procede del gesto simbólico de quitarse el sombrero en público, como forma de rebeldía frente a las normas sociales. Defendieron la participación de la mujer en la vida cultural, política y social y rompieron con el modelo de mujer pasiva. Tuvieron presencia en revistas y en espacios como la Residencia de Señoritas y el Lyceum Club Femenino.

Concha Méndez (1898–1986) fue poeta, dramaturga y editora, muy vinculada al grupo del 27. Vivió en varios países debido al exilio. Junto a su marido Manuel Altolaguirre fundó la imprenta La Verónica, donde publicaron obras de autores del grupo. Su poesía se divide en tres etapas. La primera, en los años veinte, incluye Inquietudes, Surtidor y Canciones de mar y tierra, con rasgos neopopularistas y temas modernos. La segunda etapa es más personal y dolorosa, con obras como Vida a vida, Niño y sombras (elegía a un hijo no nacido) y Lluvias enlazadas, donde aparecen el dolor, el exilio y el desarraigo. La tercera etapa, desde 1967, incluye Villancicos y Vida o río, con poemas breves, lenguaje sencillo y predominio de recuerdos, sueños e intimidad.

Autores destacados

Entre sus principales autores están Federico García Lorca, Rafael Alberti, Jorge Guillén, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Luis Cernuda, Pedro Salinas y Vicente Aleixandre.

Características generales de las vanguardias

  • Oposición al arte anterior.
  • Rechazo de la imitación de la realidad (antirrealismo).
  • Búsqueda de originalidad y experimentación.
  • Libertad de expresión.
  • Intención provocadora y lúdica.
  • Tendencia a lo irracional, lo ilógico y lo sorprendente.
  • Su arte suele ser minoritario y difícil, dirigido a una élite.

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