La Poesía Romántica
La poesía romántica fue, junto con el teatro, el género que mejor plasmó este espíritu; se amoldaba muy bien a los conceptos de que el artista era un semidiós que decía sus sentimientos al resto. Por eso, precisaba de una libertad total ajena a normas y tenía un tono que pegaba perfecto; se pobló de símbolos para expresar misterio, melancolía y amor. Desaparece la mitología clasicista y aparece la nórdica. La estrofa más popular fue el cuarteto y el verso octosílabo. Espronceda popularizó la octavilla con la Canción del pirata. Se puede ver una poesía reivindicativa y social y otra más íntima; son diferentes, aunque muchas veces los artistas las combinan. También fue relevante la poesía narrativa o la de Bécquer, más hacia dentro o incluso sencilla, como la del libro de Rimas de Bécquer.
El Teatro Romántico
El teatro romántico fue el género que transmitió el espíritu romántico a la cultura popular, pero también fue por eso que se censuró más. Pero no solo eso, sino que también se criticó su poca variedad de temas. La típica obra del teatro romántico tenía más de cinco actos y numerosas escenas; el ritmo de la acción era trepidante, lo que hacía que la obra tuviera mucha densidad de sucesos. Se pueden calificar como obras de aventuras con gustos de la época. Solía haber un protagonista, pero a veces dos; los demás personajes quedaban en segundo plano, como un paisaje de la acción de un héroe. En las obras, tanto los personajes como la ambientación eran un drama típico de la Edad Media y, en lo histórico-social, era una obra de comedia: comedia costumbrista con tono romántico.
Características del Modernismo
El Modernismo era un conjunto de movimientos literarios desde la última década del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial. Busca la renovación para hacerlo más expresivo y bello; la oposición de algunos jóvenes se da en la bohemia y en la literatura comprometida. El género más propio es la poesía, que da una nueva sensibilidad; el teatro es el menos transformado. El Modernismo trae nuevos versos y recuperó otros; la renovación está asociada a la subjetividad y la sensibilidad casi enfermizas. Se van a centrar en plasmar la belleza (Parnasianismo) y el subconsciente (Simbolismo). Sus movimientos más importantes son en Francia: Baudelaire es el padre de gran parte de la poesía; Verlaine recomienda usar símbolos para que la música transmita algo más que su significado. También se caracterizó por revalorizar la poesía tradicional, como en España con la moda de estrofas como el romance.
La Generación del 27
La Generación del 27 fue un grupo de poetas nacidos a finales del siglo XIX que produjeron una obra de gran calidad con la mejor tradición poética española y de las vanguardias. Los unía el gusto por la poesía, también la poesía pura; la purificación predicada por Juan Ramón Jiménez coincidió en el tiempo con la efervescencia de las vanguardias y las greguerías. Los más representativos eran:
- Pedro Salinas: Era el mayor del grupo, con una poesía más alejada de los temas y las estrofas tradicionales; en sus obras aborda el amor dirigiéndose a la amada con una voz propia.
- Federico García Lorca: Es el más conocido; escribe una poesía colorista y popular del neopopularismo. Añade vanguardias con ciertas imágenes y, en su último libro, mezcla la estrofa con un tinte expresionista.
- Luis Cernuda: El más joven; sus libros son una mezcla de sentimiento de melancolía y de hastío vital. Evolucionó a una poesía antirretórica e intelectual en la que fue pionero.
Narrativa de los años 40 y 50
Se produce una especie de vacío cultural en España que se apoyará mucho en la censura; su situación política no funcionaba. Estas décadas son las más duras del franquismo; por culpa de la subida de la Falange, hubo una censura muy crítica. En los 40 proliferaba una narrativa muy complaciente con el régimen; sin embargo, aparecerán unas formas con nuevos aires para la época. La obra de Cela cuenta las confesiones de un preso que espera ser ejecutado y varias cartas inventadas que hacen sentir al lector que son hechos históricos. Otra de las novelas más destacadas es Nada, con la que Carmen Laforet ganó el Premio Nadal; la obra no quiere hacer una crítica, sino pintar a la burguesía muy carente de ideales. La novela en los 50 va a ir evolucionando su realismo hasta madurar; el mejor representante es Ignacio Aldecoa, que ha dejado varias novelas y un centenar de cuentos con esa gran habilidad para sembrar.
Narrativa de los años 60 y 70
Va a traer una apertura en lo cultural y en lo literario; sin embargo, la ley significó una censura que perjudicó mucho. Esto provocó que algunas innovaciones narrativas se practicaran fuera de España. La década de los 60 va a ser una etapa de innovación y experimentación; algunas de estas técnicas son el monólogo interior y la corriente de conciencia mezclados con la narración o la técnica del contrapunto. Luis Martín-Santos es uno de los autores consagrados en la tradición realista con técnicas innovadoras, como en La colmena de Cela, que experimentó con la fragmentación del argumento. Delibes publica Cinco horas con Mario, que es un monólogo de cinco horas ante el cadáver de su marido, lo que supone una crítica a la burguesía.
