Generación del 98: actitud y temas
Los escritores de la Generación del 98 escriben con una actitud de protesta social y búsqueda de renovación de la literatura. Entre sus representantes están Ángel Ganivet, Ramiro de Maeztu, Miguel de Unamuno, Pío Baroja, Azorín, Antonio Machado, Ramón María del Valle-Inclán, entre otros.
Presentan una actitud de rebeldía ante la corrupción política y social y una marcada preocupación por España. Abordan temas religiosos y existenciales intentando proponer soluciones desde planteamientos regeneracionistas. Buscan regresar a la autenticidad y a valores olvidados.
Espíritu de fin de siglo: desconfianza en la razón, recelo ante el progreso, rechazo a la burguesía, búsqueda de la belleza, vuelta a la naturaleza o adopción de actitudes rebeldes y antisociales como la bohemia o el dandismo.
La renovación del Modernismo: Rubén Darío
Rubén Darío impulsó una renovación de la poesía que logró una forma de expresión distinta, con un lenguaje retórico, selecto y a veces artificioso que manifiesta la superioridad del arte sobre la naturaleza. Obras destacadas: Azul… (1888), Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza.
Estilo modernista: recibe influencia del parnasianismo y del simbolismo. Predomina la evocación de sensaciones mediante la luz, el calor, la música y el tacto; uso de vocabulario insólito, realidades exóticas, héroes o dioses, espacios arcaicos o aristocráticos. Hay preferencia por palabras sonoras y neologismos, uso de metáforas, símbolos, sinestesias y adjetivación sensorial. Métricamente se emplean versos alejandrinos, dodecasílabos, eneasílabos y verso libre.
La poesía de Antonio Machado
Antonio Machado comienza su actividad en el modernismo y después se orienta hacia una depuración formal en busca de la palabra sencilla y verdadera, vinculándose a la sensibilidad de la Generación del 98.
Obras y etapas principales:
- Soledades (1903) y Soledades, galerías y otros poemas (1907): temas como el paso del tiempo, la muerte, la búsqueda del sentido de la vida y el amor a Dios; el tono oscila entre la tristeza, la angustia y la melancolía.
- Campos de Castilla (1912): etapa de madurez y depuración del lenguaje poético; Machado adquiere una visión más profunda de los problemas de España y se muestra crítico con la sociedad. El tema de España se transmite a través del paisaje castellano.
- Nuevas canciones (1924): temas de carácter filosófico.
La novela de fin de siglo
Más representantes del 98 se plantean su preocupación por España y la reflexión sobre el hombre y su destino. Surgen dos grandes líneas narrativas:
Novela realista
Se mantiene una estructura clásica, con representación realista de la sociedad, esquema narrativo tradicional y una técnica heredera de las novelas del siglo XIX, aunque muchas veces incorporan subjetivismo y preocupación por el lenguaje. Destaca en este ámbito Pío Baroja.
Novela innovadora
Profundiza en la concepción y el tratamiento de los personajes, el narrador, el tiempo y el espacio, y en la experimentación lingüística. El narrador omnisciente cede protagonismo a técnicas impresionistas: sustitución de largas descripciones por otras de carácter impresionista, elaboradas con pequeños detalles. Ejemplos: la prosa modernista de Valle-Inclán y la novela intelectual de Azorín o Unamuno.
Valle-Inclán (NV)
Valle-Inclán (NV): sus novelas y sonatas se caracterizan por una prosa preciosista, cargada de lirismo; aparecen aventuras amorosas, como las del Marqués de Bradomín. En su segunda etapa desemboca en el esperpentismo, manteniendo la intención de escapar de la realidad. Ejemplo de novela: Tirano Banderas (aunque esta obra tiene un tono más realista y crítico del poder).
Azorín (NA)
Azorín (NA) incorpora subjetivismo, descripción impresionista y lírica del paisaje, a menudo con ausencia de argumento y lenguaje sobrio. La voluntad (1902) representa la visión de la vida del intelectual de la Generación del 98: un hombre inteligente, dado a la reflexión, cuya convicción sobre la inutilidad de la existencia lo conduce al hastío y la desesperación.
Miguel de Unamuno
Miguel de Unamuno utiliza la literatura para explicar sus ideas filosóficas y los conflictos existenciales, encarnados en personajes complejos. Dos temas centrales:
- Sentido de la vida: experimenta una crisis de fe que lo sitúa ante el abismo de la muerte y el sinsentido de la existencia.
- Preocupación por España: defensa del europeísmo y reflexión sobre cómo solucionar el aislamiento del país y su escepticismo.
Obras relevantes: Niebla, San Manuel Bueno, mártir. Unamuno propuso la nivola: rechazo de la novela decimonónica a favor de una forma en la que los conflictos de los protagonistas reflejan preocupaciones existenciales. Características de la nivola: desnudez narrativa, importancia del diálogo y del monólogo, simbolismo del paisaje y finales abiertos.
Pío Baroja
Pío Baroja muestra en sus novelas un individualismo marcado y una visión pesimista y desesperanzada del hombre y del mundo. Vuelca su crítica social en obras protagonizadas generalmente por personajes de clases bajas. Su técnica es realista, con ritmo rápido, abundancia de diálogos, acción interrumpida y numerosos personajes en distintos escenarios. Obra destacada: El árbol de la ciencia.
El teatro de Valle-Inclán
El teatro de Valle-Inclán fue determinante en la renovación teatral del siglo XX. Su producción dramática inicia en el modernismo y evoluciona en varias etapas de estética antirrealista. Ciclos y etapas:
- Ciclo modernista: obras como las relacionadas con el Marqués de Bradomín.
- Ciclo mítico: Comedias bárbaras.
- Ciclo de la farsa: obras como La marquesa Rosalinda.
- Esperpento: culmina con Luces de Bohemia (con personajes como el poeta Max Estrella y el arquetipo urbano de Latino de Híspalis).
El esperpento es una nueva fórmula teatral que aplica la deformación caricaturesca de la realidad para reflejar lo miserable de la existencia humana.
