Mester de Juglaría
El mester de juglaría es el conjunto de composiciones transmitidas por los juglares, artistas ambulantes encargados de recitar, cantar y difundir noticias con una técnica descuidada y espontánea. Su importancia radica en que constituyen la literatura más popular de la Edad Media, dirigida a un público amplio y heterogéneo, que principalmente era analfabeto.
Las Gestas y sus Características
Las gestas son las primeras manifestaciones de épica medieval. Este término alude a las hazañas protagonizadas por un héroe épico. Presentan las siguientes características formales:
- Métrica irregular: Versos de extensión variable entre 10 y 20 sílabas, divididos en dos hemistiquios.
- Rima asonante: Organizada en tiradas monorrimas, lo que facilitaba la interpretación oral y permitía introducir modificaciones en cada actuación.
El lenguaje es sencillo y directo, lleno de repeticiones, epítetos épicos, pleonasmos, dualidades y recursos que ayudan a mantener la atención del público. La temática gira en torno a héroes legendarios o históricos, cuyas hazañas reflejan valores sociales como el honor, la fidelidad o la valentía.
El Cantar de Mio Cid
La obra más representativa es el Cantar de Mio Cid. Este poema exalta la figura del héroe Don Rodrigo Díaz de Vivar, quien, desterrado por el rey Alfonso VI, marcha a Castilla y conquista Valencia. Posteriormente, se reconcilia con el monarca y casa a sus hijas con los infantes de Navarra y Aragón, tras tener una mala experiencia con los infantes de Carrión.
El Cantar presenta rasgos definitorios del mester de juglaría, como su métrica irregular y su rima asonante en largas tiradas, lo que refleja la oralidad propia de los juglares. Su estilo destaca por el realismo y la austeridad, evitando elementos sobrenaturales típicos de otras épicas europeas. El Cid aparece como un héroe humanizado, capaz de sufrir, razonar y planear con prudencia. Su principal objetivo es recuperar el honor perdido, lo que constituye el eje temático de la obra junto con la lealtad, la justicia y la defensa de la familia. La objetividad narrativa y el tono histórico hacen del poema un ejemplo único dentro de la épica medieval. Gracias a los juglares, estas narraciones se convirtieron en un medio de difusión cultural y de cohesión social en la época medieval.
Mester de Clerecía
Frente a la literatura popular de los juglares, el mester de clerecía surge en el siglo XIII como una corriente cultivada por clérigos y personas instruidas. Su objetivo es difundir conocimientos religiosos o morales, lo que explica el carácter didáctico de sus composiciones.
Características Formales y Estilísticas
Formalmente se caracteriza por el uso de la cuaderna vía, estrofa compuesta por cuatro versos alejandrinos con rima consonante, que revela una preocupación por la regularidad métrica y la perfección formal. El carácter culto de esta escuela, junto con el fin divulgador que persigue, determina la preferencia por un estilo en el que alternan:
- El lenguaje popular, con refranes y léxico coloquial.
- Un lenguaje elevado, implementando cultismos léxicos y sintácticos.
Representantes Principales
Entre los principales representantes destaca Gonzalo de Berceo, considerado el primer poeta en lengua castellana con nombre conocido, autor de obras como los Milagros de Nuestra Señora.
El Libro de Buen Amor
En el siglo XIV, el Arcipreste de Hita desarrolla un estilo más personal y heterogéneo en el Libro de Buen Amor. Esta obra es profundamente original dentro del mester de clerecía, pues combina elementos cultos y populares, tono moralizante y humorístico, narración autobiográfica ficticia y episodios paródicos. Su tema central es la oposición entre el “buen amor”, espiritual y moderado, y el “loco amor”, carnal y desordenado.
El Arcipreste, narrador protagonista, relata sus fracasos amorosos con ironía, acompañado por Trotaconventos, figura que anticipa a la Celestina como mediadora astuta. La obra incluye episodios como la batalla alegórica entre Don Carnal y Doña Cuaresma, las aventuras con las serranas o la historia paródica de don Melón y doña Endrina. Su estilo combina la cuaderna vía con otros metros, integrando fábulas, cuentos y poesía popular. La intención moral es ambigua, pues el autor critica los excesos pero también se burla de las normas sociales, lo que hace del Libro de Buen Amor una obra compleja y moderna. El mester de clerecía supone así una etapa clave en la consolidación de la literatura escrita en castellano.
Prerrenacimiento
El Prerrenacimiento, desarrollado a lo largo del siglo XV, representa una etapa de transición entre la mentalidad medieval y el humanismo renacentista. La sociedad experimenta importantes cambios: crecimiento urbano, aparición de una nueva sensibilidad individualista y creciente influencia de la cultura italiana. Todos estos factores transforman la literatura, que empieza a centrarse en el ser humano y en la expresión de sus emociones, aunque sin abandonar por completo los rasgos medievales.
Desarrollos Literarios
En poesía destaca la lírica cancioneril, cultivada en ambientes cortesanos y caracterizada por el uso del amor cortés.
En la narrativa se desarrollan la novela sentimental y las primeras novelas de caballerías.
El Surgimiento del Romancero
El Romancero surge de la fragmentación de los cantares de gesta. Reúne poemas narrativos en verso llamados romances.
Romancero Viejo
El Romancero viejo (siglos XIV-XV) está formado por romances anónimos transmitidos oralmente por juglares. Son relatos en verso octosílabo con rima asonante en los pares, estilo sencillo y abundantes diálogos. Trata temas históricos, fronterizos, novelescos y amorosos, entre otros. Su transmisión oral provocó múltiples versiones.
Romancero Nuevo
El Romancero nuevo (siglos XVI-XVII) lo componen romances escritos por autores cultos como Lope, Góngora o Quevedo. Mantienen la métrica tradicional, pero con mayor elaboración estilística. Amplían los temas (amorosos, burlescos, satíricos, mitológicos) y se transmiten ya por escrito.
Lírica Culta
La lírica culta medieval está compuesta por poemas escritos por autores formados, generalmente vinculados a círculos cortesanos o religiosos. A diferencia de la lírica popular transmitida oralmente, esta poesía se conserva en cancioneros y se caracteriza por tener una temática muy diversa.
Temas Predominantes
El tema predominante es el amor cortés, en el que el poeta expresa un amor idealizado y doloroso hacia una dama inalcanzable, siguiendo un código similar al del vasallaje feudal. También aparecen temas morales, como el paso del tiempo (tempus fugit) o la fama, y satírico-burlescos, así como composiciones de carácter religioso, especialmente dedicadas a la Virgen.
Entre los autores más representativos se encuentran el Marqués de Santillana, Juan de Mena, y, sobre todo, Jorge Manrique.
Las Coplas a la Muerte de su Padre
Las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique son una obra fundamental de la lírica culta del siglo XV y representan una síntesis perfecta entre tradición medieval y sensibilidad renacentista. Su estructura en coplas manriqueñas dota al poema de un ritmo sobrio y elegante.
Estructura Temática
- Primera parte: Reflexiona sobre la fugacidad de la vida, empleando imágenes como el río que avanza hacia la mar, símbolo de la muerte.
- Segunda parte: Desarrolla el tópico del ubi sunt, enumerando figuras ilustres cuyas glorias terrenales se han desvanecido.
- Última parte: El poeta elogia a su padre, don Rodrigo Manrique, cuya muerte se presenta como un tránsito sereno gracias a la virtud, única forma de alcanzar la fama eterna.
El estilo, claro y equilibrado, subraya el tono moral y meditativo que hace de las Coplas una obra universal.
