Evolución de la poesía española (1940–1980): corrientes, autores y características

Poesía de los años 40

Poesía 40.

A los poetas de estos años se les llama Generación de 36 o Generación escindida porque participaron en la Guerra Civil divididos en los dos bandos. Tras la guerra aparecen dos grandes tendencias:

Poesía arraigada

La poesía arraigada se publicó en periódicos como Garcilaso o Escorial. Estos poetas aspiraban a la serenidad clásica renacentista. Usan formas clásicas como el soneto y tratan temas amorosos, religiosos y patrióticos.

Autores: Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco.

Poesía desarraigada

La poesía desarraigada se inicia con la publicación en 1944 de Hijos de la ira de Dámaso Alonso y Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre. En ella se muestra la desesperación del ser humano ante un mundo caótico. Trata temas religiosos que adquieren un tono existencial. Se caracteriza por un lenguaje directo, apasionado y con imágenes tremendistas.

Autores: Eugenio García de Nora, Carlos Bousoño, Victoriano Crémer y José María Valverde.

Al margen de esas dos corrientes principales, hay una serie de poetas que desarrollan una poesía vanguardista, en torno a dos grupos:

  • Cántico: se caracteriza por el barroquismo y el refinamiento formal. El principal representante es Pablo García Baena.
  • Postismo: se define por la poesía imaginativa; se busca provocar la sorpresa en el lector por medio de la ruptura de la lógica. El fundador de este movimiento es Carlos Edmundo de Ory.

Poesía de los años 50

Poesía 50.

La poesía existencial evoluciona hacia una poesía social. Es una poesía que expresa su rechazo del estetismo. Se inicia en 1955 con la publicación de dos libros: Pido la paz y la palabra (Blas de Otero) y Cantos iberos (Gabriel Celaya). Ambos proponen una lírica que sea testimonio de la realidad y que recoja los problemas del ser humano.

El estilo es sencillo, cercano a lo coloquial, próximo a la prosa y muy expresivo, pues pretende llegar a la inmensa mayoría. Además de Blas de Otero y Gabriel Celaya, destacan otros poetas de la poesía existencial que se incorporan a la poesía social: Victoriano Crémer o Eugenio García de Nora.

Jorge Hierro presenta una trayectoria diferente a la del realismo social, pues escribe poesía intimista. En sus obras diferencia dos clases de poemas:

  • Los reportajes: poemas de carácter narrativo que parten de un hecho real y emplean un lenguaje coloquial.
  • Las alucinaciones: predominan la subjetividad y los componentes irracionales.

Entre sus libros destacan Quinta del 42 y Cuánto sé de mí.

Poesía de los años 60

Poesía 60.

Se critica la pobreza de estilo y la limitada temática de la literatura de corte social. Los poetas de esta década son denominados Promoción del 1950. Entre ellos están Ángel González, José Manuel Caballero, José Ángel Valente, Claudio Rodríguez, Jaime Gil y José Agustín. Las características son las siguientes:

  • Predominio de los temas intimistas: el amor, la soledad, la amistad.
  • Actitud crítica ante la sociedad en la que viven, aunque dominada por el escepticismo y la ironía.
  • Poesía minoritaria por el uso de ciertos simbolismos y un tono irónico.
  • Abandono de las formas métricas clásicas.

Ángel González

Su obra presenta una mezcla de intimismo y poesía social con un toque irónico; trata asuntos cotidianos con un lenguaje urbano y coloquial. El tema central de su obra es el paso del tiempo. Reúne su obra poética en el libro Palabra sobre palabra.

Jaime Gil

Reúne toda su obra en Las personas del verso. Centra su poesía en las temáticas del recuerdo, el amor y la amistad. En ella analiza la sociedad de su época y la clase social a la que pertenece de forma muy crítica, aunque considera que no es posible cambiarla.

Poesía de los años 70

Poesía 70.

Son poetas que escriben una lírica experimental y minoritaria. Se les conoce como Generación del 68. Entre ellos destacan Leopoldo María Panero, Ana María Moix, Manuel Vázquez, Pere Gimferrer, Guillermo Carnero y Vicente Molina Foix. En su obra abundan las referencias culturales, tanto de la cultura de masas como de la alta cultura literaria; esto confiere a su poesía un tono culturalista. Combinan los temas intimistas con temas sociales y políticos, aunque se muestran escépticos sobre que la poesía pueda servir para cambiar la sociedad. Buscan formas expresivas vanguardistas, sobre todo surrealistas, y recuperan la herencia del modernismo.

Poesía de los años 80

Poesía 80.

A finales del siglo XX la poesía se decanta hacia el intimismo. Hay una vuelta a la poesía de la generación de los años 60; algunos de cuyos componentes pasan a ser maestros como Jaime Gil, José Hierro y Ángel González. La poesía de la experiencia, con autores como Luis García Montero, Luis Alberto de Cuenca y Javier Egea, es la corriente dominante.

Es posible citar las siguientes características generales de todos ellos:

  • Insistencia en el carácter ficticio del poema y del yo poético.
  • Análisis de experiencias personales.
  • Estética realista, caracterizada por un estilo cuidado pero sencillo, con rasgos convencionales y prosaicos.
  • Temática en la que juega un papel central la ciudad y la cotidianidad.

Poesía lírica

Poesía lírica.

Significados del término «poesía»

El término poesía presenta varios significados:

  • Uso común: se emplea «poesía» para referirse a la poesía lírica (poema que expresa el sentimiento del yo poético).
  • Uso amplio: se emplea para referirse a cualquier obra literaria, ya sea en prosa o en verso.
  • Uso concreto: para referirse a cualquier obra en verso.

Características del verso

Las primeras manifestaciones literarias en verso se remontan a los orígenes de los pueblos y civilizaciones y se relacionan con la música y la danza. El verso es la unidad básica de la que se componen los poemas. Es una unidad rítmica; el ritmo es el elemento esencial que lo define. El ritmo es una sensación de regularidad que se logra en el verso por los siguientes medios:

  • La repetición de patrones rítmicos basados en el acento.
  • La pausa versal que separa los versos.
  • La reiteración de los finales de verso, la rima (aunque no todos los poemas tienen rima).

Además de este ritmo acústico, existe también un ritmo de ideas; este se produce mediante las repeticiones de ideas o matices de significado. Para ello se usan recursos semánticos como la sinonimia, la antonimia, la homonimia, la paronomasia, etc.

Todos los poemas forman parte de uno de los siguientes grupos:

  • Poesía narrativa: forma primitiva de narración en verso.
  • Poesía didáctica: forma empleada para la enseñanza, basándose en que la métrica favorece la memorización.
  • Poesía lírica: forma fundamental de la poesía, de la que hablamos a continuación.

Definición de poesía lírica

El término poesía lírica procede de las costumbres de los griegos de cantar la poesía al son de la lira. Esto indica que la poesía lírica se origina en unión con la música. Además, las formas líricas con estribillo se relacionan con el baile; el estribillo se corresponde con la parte de la canción en la que la melodía se repite. La lírica expresa la subjetividad del yo poético: muestra sus sentimientos, recuerdos, reflexiones, etc.; este yo habla de sí mismo, la poesía es la manifestación de su mundo interno.

Tipos de lírica

En la lírica hay que diferenciar dos grandes grupos:

  • Lírica popular:
    • Anónima.
    • De difusión oral.
    • De forma variable.
    • Usa formas métricas y recursos más simples.
  • Lírica culta:
    • Autor conocido.
    • Difusión escrita.
    • De forma fija.
    • Usa formas métricas y recursos más complejos.

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