Evolución de la Poesía, el Teatro y las Vanguardias en España

La Generación del 27: Tradición y Vanguardia

La Generación del 27 está formada por un grupo de poetas nacidos entre 1891 y 1905 que compartían una educación universitaria y una ideología liberal. El nombre del grupo proviene del homenaje a Góngora organizado en 1927 en el Ateneo de Sevilla, un evento que sirvió para unirlos a todos. Sin embargo, este esplendor cultural se interrumpió abruptamente con la Guerra Civil, que obligó a muchos de ellos a marchar al exilio y separó al grupo definitivamente.

Estilo y Evolución Literaria

En cuanto a su estilo, lo más relevante es el equilibrio entre la tradición y la vanguardia. Estos autores supieron combinar la herencia de los grandes poetas del Siglo de Oro (como Góngora o Lope de Vega) con las nuevas corrientes modernas de Europa. En sus poemas mezclan lo culto con lo popular, utilizando tanto el soneto clásico como el verso libre, y uniendo sentimientos profundos con un lenguaje sumamente cuidado.

La evolución del grupo se puede resumir en tres etapas:

  • Primera etapa (hasta 1929): Se centra en la poesía pura y el vanguardismo, buscando un estilo perfecto y contenido, aunque también aparece el neopopularismo.
  • Segunda etapa (1929-1939): Es un periodo de rehumanización; los autores se preocupan más por los problemas sociales y políticos, y el surrealismo irrumpe con fuerza.
  • Tercera etapa (tras 1939): Surge la poesía desarraigada, donde los autores en el exilio escriben sobre la soledad y el dolor de haber perdido su tierra.

Autores y Obras Clave

Dentro del grupo destacan figuras fundamentales con sus obras representativas:

  • Pedro Salinas: Destaca por su poesía amorosa en La voz a ti debida.
  • Jorge Guillén: Representa la poesía pura en Cántico.
  • Gerardo Diego: Mezcla lo moderno y lo clásico en Manual de espumas.
  • Dámaso Alonso: Escribió la desgarradora obra Hijos de la ira tras la guerra.
  • Vicente Aleixandre (Premio Nobel): Destaca con La destrucción o el amor.
  • Federico García Lorca: Esencial con su Romancero gitano.
  • Rafael Alberti: Autor de Sobre los ángeles.
  • Luis Cernuda: Con su recopilación La realidad y el deseo.

No hay que olvidar a las mujeres del grupo, las «Sinsombrero», como Rosa Chacel con Estación. Ida y vuelta o Concha Méndez, quienes tuvieron un papel clave aunque fueran invisibilizadas durante años.

La Renovación del Teatro

Por último, el grupo también renovó el teatro, especialmente gracias a Federico García Lorca. Sus obras mezclan la poesía con la crítica social. En títulos como La casa de Bernarda Alba o Bodas de sangre, Lorca muestra el choque entre los deseos de libertad individuales y las normas estrictas de la sociedad de la época, un conflicto que siempre culmina de forma trágica.

La Literatura en la Segunda Mitad del Siglo XX

La segunda mitad del siglo XX en España se inicia bajo la dictadura de Franco, un periodo marcado inicialmente por el aislamiento y, posteriormente, por el crecimiento de los años 60, hasta que la Transición de 1975 consolida la democracia.

Poesía de Posguerra y Democracia

En este contexto, la poesía de posguerra se dividió en dos posturas enfrentadas:

  • Poesía arraigada: De tono optimista y formas clásicas, representada por Luis Rosales en La casa encendida.
  • Poesía desarraigada: Expresaba la angustia existencial a través de la revista Espadaña y autores como Dámaso Alonso.

Junto a ellos, surgieron propuestas alternativas como el Postismo, heredero del surrealismo, y la poesía del exilio de León Felipe. En los años cincuenta, esta lírica derivó hacia la Poesía Social, donde el verso se utilizaba como herramienta de denuncia. Destacan Blas de Otero, con Pido la paz y la palabra, y Gabriel Celaya, con Cantos íberos.

Posteriormente, apareció la Generación del 50, cuyos autores se alejaron de la política para centrarse en temas personales como la amistad, el amor o el paso del tiempo con un estilo irónico y cuidado. Figuras como Jaime Gil de Biedma (Las personas del verbo), Ángel González y Claudio Rodríguez son nombres clave.

Este camino hacia la modernidad continuó en 1970 con los Nueve novísimos, quienes introdujeron influencias del cine y la cultura pop, destacando a Pere Gimferrer. En los ochenta predominó la poesía de la experiencia de Luis García Montero, centrada en lo cotidiano, hasta llegar a la actualidad, donde voces como Elvira Sastre han integrado la lírica en el entorno digital.

Evolución del Teatro Español

En cuanto al teatro, la posguerra comenzó con la comedia de salón tradicional, renovada únicamente por el humor absurdo de Jardiel Poncela y Miguel Mihura en obras como Tres sombreros de copa. El gran cambio llegó en los cincuenta con el teatro social de Antonio Buero Vallejo, quien empleó un lenguaje simbólico para analizar la realidad española. Su obra evolucionó desde el existencialismo de Historia de una escalera hacia el compromiso de La Fundación, compartiendo escenario con la denuncia directa de Alfonso Sastre.

Hacia 1970, el teatro se volvió más experimental y visual con autores como Fernando Arrabal y grupos independientes como Els Joglars. Finalmente, tras la recuperación de un realismo cercano con Alonso de Santos (Bajarse al moro), la escena actual está liderada por Juan Mayorga, quien reflexiona sobre la violencia y el poder en obras como El chico de la última fila.

Foco en la Obra: «En la ardiente oscuridad» (1950)

En la ardiente oscuridad es una pieza clave de la tragedia moderna en la posguerra española. Buero Vallejo utiliza la ceguera como una metáfora política y existencial: el centro de invidentes representa a una sociedad que prefiere vivir en una «falsa felicidad» para no afrontar su realidad. La llegada de Ignacio rompe este conformismo, introduciendo la angustia y la búsqueda de la verdad, lo que choca con la actitud «posibilista» de Carlos. La obra recupera la esencia de la tragedia griega y el existencialismo, desafiando el silencio impuesto por la dictadura.

Las Vanguardias: La Ruptura del Arte Tradicional

El primer tercio del siglo XX en Europa estuvo marcado por una profunda crisis de valores y un acelerado progreso tecnológico. Este impulso dio lugar a las vanguardias o «ismos», que modernizaron la literatura española:

  • Cubismo: Iniciado por Picasso en 1906, propone la descomposición de la realidad en figuras geométricas. En literatura, se manifiesta en caligramas (poemas visuales) que rompen la línea temporal. Influyó en autores como Jorge Guillén.
  • Futurismo: Fundado por Marinetti en 1909, exalta la energía, las máquinas y el progreso. Se aprecia en poemas de Pedro Salinas inspirados en el teléfono o la bombilla.
  • Creacionismo: Iniciado en 1914 por Vicente Huidobro, busca que el poema sea un ente autónomo que cree su propia naturaleza. Destaca el autor Juan Larrea.
  • Dadaísmo: Creado por Tristan Tzara en 1916 como reacción contra la cultura burguesa. Defiende el nihilismo y el lenguaje absurdo. Inspiró a Ramón Gómez de la Serna.

Conceptos Fundamentales de Semántica

Para comprender el uso del lenguaje en estos movimientos, es esencial conocer las relaciones semánticas:

  • Monosemia: Relación en la que a un significante le corresponde un único significado (ej. fémur).
  • Polisemia: Un solo significante posee varios significados con una relación de semejanza (ej. cresta).
  • Sinonimia: Términos con distintos significantes que comparten significado y categoría gramatical (ej. dentista y odontólogo).
  • Homonimia: Palabras de origen distinto que coinciden en su forma, ya sean homógrafas u homófonas (ej. haya / halla).
  • Antonimia: Relación de oposición entre significados (ej. fiel / infiel).
  • Hiperonimia e Hiponimia: Relación jerárquica donde un término general (hiperónimo) engloba a otros específicos (hipónimos). Ejemplo: pájaro es el hiperónimo de jilguero.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *