El Lazarillo de Tormes: primera novela moderna
El Lazarillo de Tormes inaugura la novela picaresca. Este tipo de relato supuso una absoluta novedad en la narrativa española por dos motivos principales:
Innovaciones de la novela picaresca
- Evolución del protagonista: el protagonista evoluciona según las experiencias que vive. A diferencia de las novelas de caballerías, en las que el héroe es noble y heroico de principio a fin, Lázaro cambia y se adapta a las circunstancias de la vida y a sus distintos amos.
- El pueblo como protagonista: en las novelas de caballerías los protagonistas solían ser reyes y nobles y el pueblo aparecía solo como fondo; en Lazarillo, en cambio, el pueblo bajo toma la palabra y los protagonistas son ahora la gente de la calle: mendigos, campesinos, capellanes, criadas, etc.
La lengua literaria del Lazarillo
El lenguaje de esta novela responde a la intención de su autor: hacer una crítica moral a la sociedad de su época, pero suavizada por el humor y la ironía. Para conseguirlo se vale de los siguientes recursos:
- Un lenguaje muy sencillo, acorde con la voz de un muchacho humilde que cuenta su historia en primera persona.
- Frecuente uso de refranes: «Más da el duro que el desnudo», términos populares como jarro, narices, cogote, poco frecuentes en las obras literarias cultas.
- El humor aparece gracias a las frecuentes ironías y a los juegos de palabras con doble sentido.
Erasmo de Rotterdam
En el Renacimiento se buscaba la autenticidad en todos los aspectos de la vida, también en lo religioso; así que no es de extrañar que muchas voces se alzaran para intentar renovar la Iglesia católica, preocupada más por aumentar su poder que por defender los presupuestos del Evangelio.
Entre esas voces se alzó Erasmo de Rotterdam. Este humanista propuso un mayor acercamiento a Dios a través de la oración y el contacto directo con los libros sagrados traducidos a las lenguas europeas, para facilitar su conocimiento y estudio a las numerosas personas que no sabían latín.
San Juan de la Cruz
San Juan de la Cruz
Toda la obra poética de San Juan de la Cruz recoge la voz de un enamorado cuya alma (la esposa) busca el encuentro con Dios (el esposo). Pero, como en toda relación amorosa, aquí también habrá dificultades, malos entendidos y silencios incomprensibles.
La historia de esta búsqueda, con final feliz, aparece en uno de los mejores poemas de la lengua castellana: el Cántico espiritual.
San Juan de la Cruz (1542-1591) ingresó a los 20 años en el convento de Santa Ana de Medina, de la orden del Carmelo. Teresa de Jesús lo convenció para que reformara la rama masculina de dicha orden y, tras varios desacuerdos, los carmelitas tradicionales lo encarcelaron en condiciones de miseria absoluta. Fue durante esa cautividad cuando escribió uno de sus mejores poemas: el Cántico espiritual.
Repetición: San Juan de la Cruz (texto original repetido, corregido)
San Juan de la Cruz
Toda la obra poética de San Juan de la Cruz recoge la voz de un enamorado cuya alma (la esposa) busca el encuentro con Dios (el esposo). Pero, como en toda relación amorosa, aquí también habrá que ver dificultades, malos entendidos y silencios incomprensibles.
La historia de esta búsqueda, con final feliz, aparece en uno de los mejores poemas de la lengua castellana: el Cántico espiritual.
San Juan de la Cruz (1542-1591) ingresó a los 20 años en el convento de Santa Ana de Medina, de la orden del Carmelo. Teresa de Jesús lo convenció para que reformara la rama masculina de dicha orden y, tras varios desacuerdos, los carmelitas tradicionales lo encarcelaron en condiciones de miseria absoluta. Fue durante esa cautividad cuando escribió su mejor poema: el Cántico espiritual.
Modelo de conducta y propaganda social
Durante el Renacimiento, las novelas de caballerías no solo eran la diversión preferida de reyes, nobles y pueblo llano, sino que además eran consideradas modelos de conducta cortesana.
Amadís de Gaula, escrita en 1508 por Garci Rodríguez de Montalvo, fue durante muchos años un manual de comportamiento para cualquiera que se preciara de caballero.
También fueron una poderosa arma de propaganda porque fortalecían la moral de la gente.
Tirant lo Blanc: héroe vencedor de los turcos
Es precisamente un caballero valenciano, Joanot Martorell, quien a finales del siglo XV publica una novela de caballerías: Tirant lo Blanc, que fue traducida al castellano como Tirante el Blanco en 1511 y tuvo un éxito inmediato.
Tirante el Blanco representa al héroe cristiano que lucha contra los turcos y los vence en los frentes que más preocupaban a los lectores del siglo XVI: el Mediterráneo, el norte de África y Constantinopla. Es una obra que ensalza la Reconquista para los cristianos y de la que su protagonista acaba siendo emperador.
La novela picaresca
La novela picaresca
El Lazarillo de Tormes sienta las bases del personaje del pícaro: el joven mozo de muchos amos que vivirá diversas aventuras y sufrirá penalidades que lo dejan malparado. El pícaro intentará ascender, sin lograrlo, en la escala social y para ello su comportamiento roza muchas veces los límites de la moral.
El Lazarillo de Tormes: contexto social
La sociedad idealizada que aparecía en los libros de caballerías tenía poco que ver con la sociedad real en la que vivían, miserablemente, muchos españoles del siglo XVI pertenecientes a las clases sociales más desfavorecidas.
El Lazarillo de Tormes fue el relato que presentó la otra cara de la moneda: la lucha, no por el honor, sino por la supervivencia. Con El Lazarillo de Tormes nació la novela moderna.
Argumento
Argumento
Lázaro de Tormes cuenta en forma de carta toda su vida a un «vuestra merced» que le pide explicaciones sobre «el caso», es decir, los rumores que circulan sobre la supuesta infidelidad de la mujer de Lázaro con el arcipreste de San Salvador. En vez de justificarse, el muchacho opta por contar su vida y sus penalidades como mozo de muchos amos que lo mantienen muerto de hambre. A través de las desventuras de Lázaro, el autor muestra algunos de los males de la sociedad española del siglo XVI:
- El egoísmo: sus dos primeros amos, el ciego y el clérigo de Maqueda, lo matan de hambre. De ellos, Lázaro aprenderá la astucia y la mentira como armas para sobrevivir en un mundo absolutamente insolidario.
- La hipocresía: de los siete amos de Lázaro, cinco son sacerdotes o clérigos que llevan una vida muy poco piadosa: son avaros y manipuladores.
- La importancia social de la «falsa honra»: el escudero a quien sirve Lázaro muere de hambre, pero viste adecuadamente. De él aprende la importancia social de guardar las apariencias.
Esta vida miserable y este aprendizaje justifican «el caso»: Lázaro invertirá sus primeros ahorros en ropa de segunda mano aceptable, buscará un oficio como funcionario público, aunque sea modesto, y negará que su mujer tenga algo que ver con el arcipreste de San Salvador.
