Modernismo: El inicio de la renovación literaria
El Modernismo es un movimiento literario de finales del siglo XIX, impulsado por el escritor nicaragüense Rubén Darío.
En el modernismo, los escritores rechazan el mundo en el que viven, oponiéndose a la guerra, las revueltas y la pobreza que les rodea. Sin embargo, no intentan cambiar la situación; simplemente le dan la espalda y se centran en la literatura para obtener la elegancia y la belleza que no observan en la realidad.
Escriben poesía que habla de la capital de moda, París —modelo para todos ellos—, así como de otros lugares exóticos y épocas lejanas. En general, emplean un lenguaje poético innovador, de difícil comprensión, lleno de metáforas y símbolos.
Poetas y obras destacadas
- Rubén Darío: Prosas profanas (1896)
- Antonio Machado: Soledades (1903-1907)
La Generación del 98 y el Posmodernismo en España
El modernismo de Rubén Darío llega a Europa y se desarrolla ampliamente, aunque no en todas partes de la misma forma. En España, los poetas se adaptan a un modernismo no tan exagerado como el del nicaragüense, sino más intimista y con un lenguaje más sencillo.
En sus obras, abordan los problemas del hombre y de la sociedad en la que viven con un tono reflexivo. Se preocupan por los problemas de España y se centran en las tierras de Castilla. Su lenguaje poético sigue siendo el del modernismo, pero es más sencillo y expresan con claridad sus ideas, puesto que buscan llegar al gran público.
Poetas y obras destacadas
- Antonio Machado: Campos de Castilla (1907-1912)
- Pío Baroja
Vanguardias: La ruptura con la tradición
Se denominan Vanguardias a los movimientos artísticos que nacen en el siglo XX (aproximadamente de 1910 a 1939). Su época de máximo esplendor se sitúa hasta 1920 y a partir de 1930 comienzan a decaer.
Viendo el panorama mundial tras la guerra, los artistas vanguardistas pretenden huir de la realidad y romper con todo lo anterior. Desprecian lo sentimental y lo social, considerando que el arte debe “deshumanizarse”. Por ello, los poetas eliminan todo lo anecdótico, narrativo, didáctico y sentimental de sus poemas.
- El poeta debe crear nuevos mundos, independientes del mundo externo, que solo existen en su mente.
- Cualquier tema es válido, siempre que se trate de forma deshumanizada.
- Rompen con la métrica tradicional y basan el ritmo en recursos como la anáfora, la concatenación, el paralelismo o el encabalgamiento.
- Juegan y experimentan con el lenguaje y cultivan la imagen. El deseo de los vanguardistas es ser originales y abrir nuevos caminos.
El Vanguardismo en España y la Generación del 27
El vanguardismo español produce un grupo de poetas brillantes con características peculiares, conocidos como la Generación del 27, entre los que destacan Pedro Salinas, Dámaso Alonso y Federico García Lorca.
Aunque las vanguardias pretenden romper con toda la tradición literaria anterior, los poetas del 27 se caracterizan por conseguir asimilar los logros estéticos de esas vanguardias con toda la tradición lírica previa, tanto culta como popular. La confluencia entre lo nuevo y lo antiguo es uno de los rasgos más peculiares de estos escritores y constituye una de las razones del éxito de esta generación.
Evolución: El Surrealismo
El Surrealismo es un movimiento artístico en el que confluyen las vanguardias de principios del siglo XX. La huida hacia otros mundos y la experimentación del lenguaje equivalen a humanizar el arte. Por lo tanto, la deshumanización total esbozada por las vanguardias ya no es posible; se tratarán preocupaciones existenciales de un modo novedoso que sacudirá las conciencias.
Poesía Comprometida o Social
La actitud que muchos poetas adoptarán ante la situación de la posguerra española es la de comprometerse con los tiempos que corren. Para ellos, el escritor no es un mero observador, sino que debe estar comprometido con el destino de la sociedad.
Su creación debe abordar los problemas de los ciudadanos para hacerles tomar conciencia sobre el sentido de su vida y las circunstancias de la época que les ha tocado vivir. La obra literaria ha de contribuir a la transformación de la realidad, siendo crítica con el poder establecido y poniéndose al lado de los oprimidos. Tras 1939, muchos intelectuales se verán sometidos a un forzado exilio, en una posguerra condicionada por la victoria militar del ejército, la Iglesia católica y las capas privilegiadas.
