Panorama de la Literatura Medieval: Géneros, Narrativa y Lírica

La Literatura en la Edad Media

La Edad Media se sitúa entre dos épocas gloriosas: la antigüedad grecolatina y el Renacimiento. Gran parte de la literatura medieval nació para ser escuchada por un público que no sabía leer y que estaba acostumbrado a recibir las obras cantadas o recitadas.

El género del cuento

El cuento es uno de los géneros medievales que gozó de mayor difusión; sin embargo, la mayoría se perdió al transmitirse oralmente. Existen cuentos de tipo folclórico, con finalidades didácticas, burlescas, milagrosas o incluso obscenas, escritos tanto en verso como en prosa. Muchos materiales narrativos son de origen oriental.

En el siglo XIII aparecen dos formas de narración: los cuentos orientales y los exempla (cuentos de la Europa cristiana), como se observa en la Disciplina clericalis de Pedro Alfonso. Destacan colecciones como Calila e Dimna y Sendebar. Se emplean técnicas como la narración con marco y la caja china (historias dentro de historias).

Otras obras y tradiciones fundamentales incluyen:

  • Facta et dicta memorabilia de Valerio Máximo.
  • Fábulas de Esopo (usadas en escuelas para enseñar latín).
  • El Panchatantra (hindú), Barlaam y Josafat y Las mil y una noches.

Narrativa francesa y los Fabliaux

En Francia destacaron las narraciones de aventuras protagonizadas por animales, con un fin paródico y de diversión, como el Roman de Renart. Por otro lado, el Roman de la rose constituye un verdadero código de amor cortés. Los fabliaux, por su parte, son breves narraciones de anécdotas en verso (pareados octosílabos) que buscan provocar la risa mediante asuntos reales, vulgares y situaciones cómicas centradas frecuentemente en el adulterio.

La novela de caballerías

Protagonizadas por el caballero, estas narraciones pertenecen a la materia de Bretaña o al ciclo artúrico. Destacan obras como Tristán e Isolda y las novelas de Chrétien de Troyes (Erec, Cligès, El caballero del león, El caballero de la carreta y El cuento del Grial). En España, sobresale Tirant lo Blanc, escrita por Joanot Martorell y continuada por Martí Joan de Galba.

Boccaccio y Chaucer

Giovanni Boccaccio es autor de Fiammetta y, sobre todo, de El Decamerón, una colección de cuentos enmarcada en la huida de la peste negra. Por su parte, Geoffrey Chaucer destaca en la narrativa inglesa con Los cuentos de Canterbury, donde el marco narrativo y la vivacidad de los personajes son fundamentales.

La épica medieval

Conjunto de narraciones en verso sobre hechos gloriosos de héroes antepasados. Destacan:

  • Épica anglosajona: Beowulf.
  • Épica islandesa y escandinava: Las Eddas y las Sagas.
  • Épica alemana: Cantar de los nibelungos.
  • Épica románica: Chanson de Roland (francesa) y Cantar de mio Cid (castellana).

La lírica trovadoresca y el amor cortés

La lírica provenzal se asocia al amor cortés, donde el trovador expresa su admiración por una dama inalcanzable. Sus estructuras poéticas incluyen la cansó, el sirventés, el alba, la pastorela, el planto y la tensó. En la lírica gallego-portuguesa destacan las cantigas de amor, de amigo, de escarnio y maldecir, y las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio.

Goliardos y el Dolce Stil Novo

Los goliardos fueron clérigos y estudiantes que escribieron poesía profana en latín (ej. Carmina Burana), centrada en el placer y la crítica eclesiástica. En Italia, el Dolce Stil Novo (con autores como Dante Alighieri y Guido Cavalcanti) renovó la lírica buscando elevar el amor humano hacia lo divino. Finalmente, Petrarca, con su Cancionero, marcó un antes y un después en la poesía europea, influyendo profundamente en el Renacimiento.

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