La Ilustración
La Ilustración defiende la primacía de la razón y el valor del conocimiento, impulsa el espíritu crítico y considera que el avance de la sociedad debe basarse necesariamente en la mejora de la educación.
La prosa de ideas
Las obras en prosa del siglo XVIII tienen que conjugar la imaginación, propia de la literatura, con el espíritu crítico que predomina en la época. José Cadalso empleó un marco de ficción que hizo reconocer la realidad; sus obras hacen que el lector despierte el impulso crítico para analizar la auténtica sociedad de su tiempo.
La poesía
Se cultiva una poesía didáctica de estilo clásico en la que se exaltan la naturaleza, la amistad, la paz y la armonía del mundo.
Las fábulas
Las fábulas son un género de tradición clásica que incluye una enseñanza moral. Los personajes que lo protagonizan relacionan este subgénero con ese universo ordenado, tan del gusto de los autores del siglo XVIII.
Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego tuvieron una disputa literaria al considerarse ambos introductores de la fábula en España.
El teatro
Las comedias barrocas y los autos sacramentales prolongan su éxito a lo largo del siglo XVIII a pesar de las críticas de los literatos ilustrados. Sus características principales son:
- Contenido didáctico para educar al espectador y transmitir las ideas ilustradas.
- Separación estricta entre la tragedia y la comedia.
- Respeto a la regla de las tres unidades: espacio, tiempo y acción.
Leandro Fernández de Moratín
Moratín consigue conjugar el favor del público popular con las enseñanzas de los moralistas ilustrados. Sus comedias recogen, entre otros asuntos de interés nacional, la crítica a la nefasta educación de las mujeres y a los casamientos concertados entre hombres adinerados y adolescentes. El tema de la mujer es objeto de debate constante por parte de los ilustrados.
Romanticismo
El Romanticismo es un movimiento cultural que exalta la imaginación, el sentimiento y la libertad como mecanismos para entender el mundo. Sus características son:
- Frente al orden clásico y la norma ilustrada, los románticos responden con la libertad creadora.
- Exaltación del individuo y de la imaginación frente al espíritu pedagógico.
- Oposición a la moral y la razón mediante la pasión desaforada, el desencanto y la frustración.
- Búsqueda de inspiración en el pasado medieval, lo sobrenatural y el tema de la muerte.
- Defensa de las tradiciones y la esencia de cada nación como señas de identidad.
La poesía romántica
Refleja el ideario romántico, tanto en la producción lírica como en las narraciones en verso. La libertad impulsa la mezcla de géneros y formas estróficas.
- Gustavo Adolfo Bécquer: Concentra su producción en el amor y la poesía.
- Rosalía de Castro: Escribió Follas novas y Cantares gallegos (gallego), y En las orillas del Sar (castellano). Su obra exterioriza sus emociones, inquietudes sociales y el lamento ante una sociedad cerrada para las intelectuales femeninas.
El teatro romántico
El drama romántico permite al autor exteriorizar emociones, romper con las normas clásicas y ensalzar la individualidad. Mezcla prosa y verso.
José Zorrilla: Don Juan Tenorio
Zorrilla recrea el personaje de Don Juan, un seductor sin escrúpulos. A diferencia de las versiones de Tirso de Molina o Ana Caro Mallén, donde el personaje es condenado, el Don Juan de Zorrilla logra su redención gracias al amor de doña Inés.
La prosa romántica
Destaca el auge de la prensa y el surgimiento de un público burgués. La modalidad más característica es la novela histórica y los cuadros de costumbres, donde destaca Mariano José de Larra. Asimismo, las Leyendas de Bécquer recogen los rasgos fantásticos y emocionales del movimiento.
El Realismo
Movimiento artístico que se propone representar la realidad con el máximo grado de fidelidad y verosimilitud.
Temas de las novelas realistas
- Actualidad histórica: Conflictos sociales, adulterio, hipocresía y corrupción en ambientes burgueses.
- Personajes: Diversidad de grupos sociales con caracteres definidos individualmente.
- Narrador: Predomina el narrador omnisciente, que conoce todos los detalles de la trama.
