EL NOVECENTISMO Y LA GENERACIÓN DE 1914
1. NOVECENTISMO O GENERACIÓN DE 1914
1.1 Características
La Generación del 14, compuesta mayormente por ensayistas, novelistas y poetas nacidos hacia 1880, hereda la visión de España de la Generación del 98. Activa durante el Fin de Siglo, comparte preocupaciones con la Generación del 27 y se ve influenciada por el regeneracionismo, el modernismo y el noventayochismo. Experimenta una transición que culmina en el auge poético de la Generación del 27 y la efervescencia cultural de la Segunda República.
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) provoca un intenso debate en España entre germanófilos y aliadófilos, reflejando tensiones sociales. Los autores de la Generación del 14, en su mayoría, se alinean con los aliados. José Ortega y Gasset presenta el ideario del grupo en 1914, destacando una nueva actitud hacia el problema español debido a la consolidación de una clase burguesa liberal.
Los autores de la Generación del 14 abandonan el subjetivismo del 98 y se abren al mundo exterior, destacando la importancia de la realidad circundante. Enfocados en la modernización de España, proponen principios de racionalidad y eficacia, priorizando la educación y la construcción de una sociedad laica frente al caciquismo, militarismo y clericalismo. Depositando el futuro en la ciencia, escuelas y bibliotecas, institucionalizan la vida cultural mediante la Junta de Ampliación de Estudios, dando origen a organismos como el Centro de Estudios Históricos. Participan activamente en la vida pública como intelectuales críticos, influyendo en el periodo convulso que abarca desde la descomposición de la Restauración hasta la Guerra Civil.
1.2 José Ortega y Gasset
José Ortega y Gasset (1883-1955) es, quizá, el intelectual español más importante del siglo XX. En volúmenes como Meditaciones del Quijote (1914), España invertebrada (1922), La deshumanización del arte (1925) o La rebelión de las masas (1929), Ortega plantea la necesidad de modernizar y racionalizar las estructuras del Estado y la sociedad y la cultura españolas, de la mano de las élites intelectuales y con una visión europeísta y liberal.
Además de la necesidad de integrar el yo en la circunstancia para dar sentido a la vida, en la filosofía de Ortega y Gasset encontramos otras ideas nucleares:
- La razón vital: La vida individual constituye la realidad fundamental, y la razón debe estar supeditada a la vida: «No vivimos para pensar, sino al revés: pensamos para lograr pervivir» (El hombre y la gente).
- El perspectivismo: Cada individuo presenta un punto de vista singular sobre el mundo: «La realidad, pues, se ofrece en perspectivas individuales. […] En vez de disputar, integremos nuestras visiones en generosa colaboración espiritual».
1.3 Otros Ensayistas
- Eugenio d’Ors: Tras desacuerdos con la Mancomunitat catalana, se estableció en Madrid y escribió glosas en castellano, destacando su preferencia por lo clásico sobre lo barroco.
- Gregorio Marañón: Médico endocrino, analizó la conducta de personajes históricos en biografías como Ensayo biológico sobre Enrique IV de Castilla.
- Manuel Azaña: Presidente de la República, fue un brillante orador, eclipsando su obra, que incluye El jardín de los frailes y La velada en Benicarló.
- Salvador de Madariaga: Ingeniero y diplomático exiliado, reflexionó sobre la historia de España en obras como Ingleses, franceses y españoles y España: ensayo de historia contemporánea.
1.4 La Novela Novecentista
1.4.1 Ramón Pérez de Ayala
La obra narrativa de Pérez de Ayala se caracteriza por ensayos y digresiones filosóficas, enmarcándose en la novela intelectual. Alineado con la renovación de la narrativa europea, como Thomas Mann y Robert Musil, Pérez de Ayala destaca por su tetralogía autobiográfica, protagonizada por Alberto Díaz de Guzmán. Este joven, enfrentado a crisis personales, busca sentido a su vida, influenciado por la bohemia madrileña en Troteras y danzaderas.
Su producción se divide en tres bloques:
- La tetralogía autobiográfica.
- Tres novelas poemáticas que reflexionan sobre la transformación de España.
- Las últimas novelas que intensifican las disquisiciones políticas, morales y estéticas.
Tinieblas en las cumbres desató polémica al retratar la educación en un colegio jesuita, mientras Troteras y danzaderas ofrece un irónico retrato de la bohemia. En las últimas etapas, obras como Belarmino y Apolonio y Tigre Juan destacan por disquisiciones más profundas y narrativas innovadoras.
1.4.2 Gabriel Miró
La narrativa del alicantino Gabriel Miró (1879-1930) se inscribe dentro de la novela descriptiva o formalista, caracterizada por la captación de atmósferas a través de descripciones minuciosas, llenas de referencias sensoriales, con una prosa elaborada.
- Las cerezas del cementerio (1910): Félix Valdivia es un joven que oscila entre una vaga aspiración al ideal y el deseo de fusión con la naturaleza. Félix muere prematuramente. En el último capítulo, Isabel, una de las mujeres que lo amó, come las cerezas del árbol que crece junto a su tumba. Comulga, así, simbólicamente, con su amado, que ha vuelto, al fin, a la naturaleza.
- Nuestro padre san Daniel (1921) y El obispo leproso (1926): Ofrecen un retrato de la sociedad de Oleza (trasunto literario de la ciudad de Orihuela), dominada por clérigos y carlistas, donde la hipocresía y la murmuración hacen imposible la felicidad.
1.5 Poesía: Juan Ramón Jiménez
Juan Ramón Jiménez, de la generación del 14, destaca por su compromiso con la regeneración del país y una poesía singular centrada en la búsqueda de la belleza y lo absoluto para enfrentar el tiempo y dar sentido a la existencia.
Alusión a sus principios modernistas
En sus poemarios iniciales, como Ninfeas, Almas de violeta y Rimas, Juan Ramón Jiménez experimenta una depuración desde una retórica modernista con temas como el erotismo y el dolor, hacia una poesía más introspectiva, influida por Gustavo Adolfo Bécquer. Esta primera etapa se caracteriza por la búsqueda del sentido profundo de la vida («A la Melancolía») y la obsesión por la muerte, manifestada en estados de ánimo como tristeza y melancolía como estados de ánimo dominantes («Mi alma es hermana del cielo»).
Diario de un poeta recién casado
En la segunda etapa literaria del autor, destacada en obras como Diario de un poeta recién casado y Eternidades, se plantea la existencia de dos niveles de realidad: la material y efímera de las apariencias, y otra invisible e inmutable que el poeta debe revelar y proteger del tiempo. El descubrimiento de esta realidad oculta abre la puerta a un yo esencial y eterno, anticipando conceptos presentes en la poesía de Pedro Salinas. Dos símbolos clave son los nombres, que se convierten en símbolos esenciales, y el mar, que representa la diversidad del mundo y se utiliza como vehículo para expresar su plenitud a través de la palabra.
Últimos libros
En estos libros hay una búsqueda metafísica o espiritual del autor. Para él, la conciencia individual es la verdadera realidad y puede llegar a ser eterna, conciencia que se hace patente a través de la palabra poética. Esta reflexión poética le lleva a ser capaz de interiorizar la belleza de esta eternidad y encontrar así lo infinito o absoluto. De sus obras de esta etapa hay que destacar Espacio, un monólogo interior donde se puede ver este fluir de la conciencia a través de recuerdos, reflexiones metafísicas y alusiones a poetas.
