Generalidades de la Poesía
Los textos líricos poseen una gran variedad formal y temática. Cumplen principalmente con la función expresiva y la función poética del lenguaje.
- Función expresiva: Es la expresión de la intimidad y la experiencia personal del poeta (sentimientos, emociones, estados de ánimo).
- Función poética: Intención de uso del lenguaje con una finalidad estética. Se cuida la forma del lenguaje para sorprender al lector. La finalidad estética y la voluntad de forma se expresan a través del verso.
El verso aporta ritmo y musicalidad; para ello se utiliza la regularidad silábica, la rima y las repeticiones. Los textos líricos son concentrados y breves; en ellos, todo tiene importancia y nada sobra. La forma del mensaje y su contenido son aspectos inseparables.
La brevedad hace que el texto lírico acumule recursos expresivos. Para interpretar un texto poético, hay que desentrañar el sentido figurado del lenguaje, en el cual abundan las figuras literarias. Para la interpretación del contenido, es necesaria una lectura atenta y profunda.
Temas y Tópicos Líricos
Los temas líricos abarcan desde asuntos serios hasta intrascendentales. Entre ellos destacan la poesía social (problemas sociales y políticos), el amor, la vida, la muerte y el paso del tiempo.
Los tópicos literarios son temas recurrentes que se repiten a lo largo del tiempo y nos ayudan a interpretar mejor el texto lírico:
- Carpe diem («goza el momento»): Invita a disfrutar de los placeres terrenales.
- Tempus fugit («el tiempo huye»).
- Homo viator («hombre caminante»): La vida terrenal es un camino hacia la muerte y la vida eterna.
- El poder igualatorio de la muerte: La muerte afecta a todos por igual, sin importar edad o condición.
- Ubi sunt («¿dónde están?»): La desaparición de los bienes (fortuna, fama) tras la muerte.
- La Fortuna: Representada como una señora con una ruleta caprichosa que elige el destino de los hombres.
- Vanitas vanitatis («vanidad de vanidades»): Desprecio a los valores terrenales.
- La vida es un sueño: Inconsciencia de la existencia.
- Locus amoenus: Descripción del paisaje natural ideal.
- Beatus ille: Elogio de la vida sencilla y retirada en el campo.
Generalidades del Teatro
El teatro se puede estudiar de dos formas: como texto teatral o como representación dramática. Es un texto literario creado para ser representado ante un público, lo que lo diferencia de otros géneros como la narración. En el teatro, se desarrolla una historia presentada directamente a través de las palabras y acciones de los personajes, contada en un breve espacio de tiempo y escrita en verso o prosa. El público participa activamente con sus reacciones (risa, miedo, silencio).
Géneros Teatrales
- Mayores: Tragedia y comedia.
- Menores: Entremés y monólogos.
- Teatro musical: Ópera y zarzuela.
Cabe destacar que la comedia englobaba toda obra teatral del Barroco (independientemente de si era cómica). En esta época surgen los corrales de comedias, edificios antecesores de los teatros modernos. En el texto dramático se distingue entre el texto principal y el secundario.
1. Texto Principal
- Diálogo: Conversaciones entre personajes que actúan como emisor y receptor. Pueden ser:
- Diálogo narrativo: Un personaje relata hechos a otro.
- Diálogo de caracterización: Sirve para que el espectador conozca mejor a personajes no presentes o el estado anímico del hablante.
- Diálogo dramático: Las réplicas y contrarréplicas hacen que el conflicto entre en tensión.
- Monólogo: Un personaje expresa en voz alta sus pensamientos sin dirigirse a nadie más. Destaca el soliloquio (reflexión revelada al público) y el monólogo apelativo (dirigido directamente al espectador).
- Apartes: Intervenciones breves, a menudo cómicas, donde un personaje habla de modo que los demás en escena no lo oyen, pero el público sí.
2. Texto Secundario
Son las acotaciones: indicaciones sobre aspectos de la representación. Pueden ser visuales (movimientos, maquillaje, peinado) o auditivas (tono, música, ruido). Se escriben en cursiva y entre paréntesis.
Análisis del Texto Dramático
Incluye el estudio de los personajes, el espacio, el tiempo y la acción dramática. Esta última se divide en estructura interna (desarrollo del conflicto) y estructura externa (actos, cuadros y escenas). El espacio y el tiempo pueden ser dramáticos (lugar y tiempo de la acción) o escénicos (escenografía y duración de la representación).
El Género Narrativo: La Novela
La novela es una narración extensa en prosa donde un narrador desarrolla una historia que les sucede a unos personajes en un tiempo y espacio determinados. A diferencia del cuento o la leyenda, su extensión permite argumentos complejos y el desarrollo de historias secundarias divididas en capítulos.
Tipos de Narrador
- Narrador interno: Participa en la historia en primera persona.
- Personaje protagonista: Relato subjetivo con verbos en primera persona.
- Personaje secundario: Actúa como narrador testigo.
- Narrador externo: No participa en la historia, narra en tercera persona.
- Narrador omnisciente: Lo sabe todo sobre los personajes y sus pensamientos.
- Narrador objetivo: Se limita a contar lo que ve y oye.
Existen también niveles como la narración enmascarada (una historia dentro de otra) y el narrador editor (el autor finge haber encontrado el manuscrito).
Personajes, Espacio y Tiempo
- Personajes: Se clasifican en protagonistas (y su opuesto, el antagonista), secundarios, redondos (detallados psicológicamente) y planos (pocos rasgos).
- Orden de la trama:
- Cronológico: Planteamiento, nudo y desenlace.
- In media res: Comienza en el nudo.
- In extrema res: Comienza por el final.
- Recursos: Anticipaciones (futuro) y retrospecciones (pasado/flashback).
Narrativa desde los años 70 hasta la actualidad
En los años 70 continúa la novela experimental, estructurada en secuencias con ruptura temporal, monólogo interior y lenguaje complejo. Destacan autores como Torrente Ballester (La saga/fuga de J.B.) y Eduardo Mendoza (La verdad sobre el caso Savolta).
A partir de 1975, se regresa al relato tradicional con historias interesantes, visión irónica y temas personales (soledad, amor, infancia). En los 80 y 90 surgen diversas corrientes:
- Novela histórica: Recreación del pasado (Terenci Moix, Miguel Delibes con El hereje) o reflejo del franquismo (Muñoz Molina, Luis Mateo Díez).
- Metanovela: Reflexión sobre la propia creación novelística (Muñoz Molina con Beatus Ille).
- Novela intimista: Análisis psicológico, frecuentemente con personajes femeninos (Rosa Montero).
- Novela lírica: Cercana al poema en prosa (Julio Llamazares, Javier Marías).
- Novela neorrealista y Generación X: Visión desencantada y urbana (Ray Loriga, Lucía Etxebarria).
- Novela policíaca: Influenciada por el cine negro (Vázquez Montalbán).
En el siglo XXI destaca el auge del microrrelato y la reinvención de géneros como la novela gráfica (Paco Roca) y el steampunk (Félix J. Palma), una variante de ciencia ficción retrofuturista inspirada en la Revolución Industrial.
Teatro del Siglo XX hasta 1939
A principios de siglo, la renovación teatral fue difícil debido al gusto conservador del público burgués. Coexistieron varias corrientes:
1. Teatro Tradicional
- Drama romántico: Temas históricos y fantásticos (Eduardo Marquina, los hermanos Machado).
- Comedia burguesa: Liderada por Jacinto Benavente (Los intereses creados), con ambientes acomodados tratados con ironía.
- Teatro cómico: Incluye el sainete de costumbres madrileñas (Carlos Arniches) y la tragedia grotesca. Pedro Muñoz Seca creó el astracán (humor basado en el retruécano), destacando La venganza de Don Mendo.
2. Teatro Renovador
Autores como Unamuno y Azorín buscaron un teatro antirrealista y desnudo de ornamentos. Sin embargo, la verdadera revolución llegó con:
- Ramón María del Valle-Inclán: Creador del esperpento, una deformación sistemática de la realidad para criticar la sociedad. Obras clave: Luces de Bohemia y Martes de Carnaval. También destacan sus dramas del ciclo mítico (Divinas palabras).
- Federico García Lorca: Impulsó el teatro total, uniendo poesía y vanguardia. Su obra explora la lucha entre la libertad y la autoridad. Destacan sus farsas, su teatro surrealista (El público) y sus grandes tragedias rurales: Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba.
Durante la Guerra Civil, el teatro se dividió entre el drama testimonial republicano y el nacionalista. Tras el conflicto, la escena española sufrió la pérdida de sus grandes innovadores debido a la muerte, el exilio o la censura.
