Evolución, Variedades y Diversidad de la Lengua Española

1. Introducción

Los habitantes de una lengua dan lugar a una gran diversificación. Las causas son múltiples: evolución histórica, geografía, clase social y cultura. Se puede resumir así:

  • Estudio diacrónico: cambios sufridos por la lengua a lo largo de la historia; ej. parabolla > parabla > palabra.
  • Estudio sincrónico: estudio de la lengua en un lugar y tiempo determinados, con todos sus elementos fijos y variables. Dentro de este estudio situamos el tema de las variedades de la lengua o dialectos.
  • A. Variantes diatópicas: son las que se han originado en las distintas zonas geográficas donde se habla o ha hablado una lengua.
  • B. Variantes diastráticas: son las que se derivan de un deseo de uso perfecto de la lengua, de pertenecer a una profesión o a un grupo social determinado.
  • C. Variantes diafásicas: son variantes que dependen más de cada individuo y se deben a la situación del emisor, al tema y al canal.

2. Historia lingüística de la península ibérica

La península conocía otras lenguas llamadas prerromanas:

  • Vasco: situados a ambos lados de los Pirineos.
  • Ibero: en el Levante.
  • Tartesio: en Andalucía y el sur de Portugal.
  • Celta: situado en el centro peninsular, el norte de Andalucía y, posteriormente, en Galicia.
  • Ligur: en el centro peninsular.
  • Púnico y fenicio: situados en las costas del Mediterráneo.
  • Griego: en las costas del Mediterráneo.

Exceptuando el vasco, de todos ellos hoy apenas quedan restos en la lengua española, solamente algunas palabras y algunos nombres.

El caso de Cádiz es el siguiente: procede del fenicio GÁDIR (‘recinto amurallado’), pasa por el latín GADES y por el árabe QADIS, dando el actual Cádiz.

De los cuatro idiomas que se hablan hoy en España, el vasco no tiene origen latino.

El latín llegó a la península en el siglo III antes de Cristo y se extendió por todo el territorio como idioma de comunicación y de cultura, en el centro y en el oeste con menor fuerza que en el sur y el este mediterráneo. El latín acaba con todas las lenguas prerromanas, a excepción del vasco.

3. Las lenguas de España

3.1. El catalán

El catalán es un idioma romance que se habla en Cataluña, en una franja limítrofe de Aragón, en Andorra y en una región francesa llamada Rosellón. Sus variedades dialectales son dos: catalán oriental y catalán occidental. También el valenciano es un dialecto del catalán. Sus características fundamentales son:

  • Tendencia a la pérdida de la vocal final latina.
  • Evolución de los diptongos AU, EI > E.
  • No diptongación de las vocales E, O breves tónicas.
  • Palatalización de la L- inicial.
  • Conservación de los grupos consonánticos PL-, CL-, FL- iniciales.

El catalán, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, regularizó su ortografía y comenzó a estudiar su léxico. En la actualidad es una lengua totalmente consolidada.

3.2. El gallego

El gallego es una lengua romance proveniente del latín. En sus orígenes conoció una época común con el portugués, lengua de la cual es antecedente, de forma que durante la baja Edad Media se hablaba el gallego-portugués como lengua común. Sufrió un retroceso durante muchos siglos y ya en el siglo XIX volvió a florecer literariamente con gran fuerza. En la actualidad, el gallego se habla en Galicia. De manera general, los rasgos propios del gallego son:

  • Los artículos se reducen a las formas: -o, -os (masculino), -a, -as (femenino).
  • No diptongación de las vocales breves latinas O, E.
  • No reducción de los diptongos decrecientes Ai-ei, Au-ou.
  • Palatalización de los grupos consonánticos iniciales PL-, CL-, FL- > ch.
  • Conservación de la F- inicial latina.

3.3. El euskera

El euskera es el único que no tiene un origen neolatino, ya que es también el único resto de una cultura preindoeuropea.

  • La primera hipótesis establece un parentesco con las lenguas caucásicas que se hablan en Turquía y Rusia.
  • La segunda hipótesis relaciona el euskera con algunas lenguas del norte de África, sobre todo en lo que se refiere a la conjunción verbal.

Características:

  • Sistema vocálico con solo cinco elementos.
  • Pérdida de la F- inicial latina.
  • Neutralización de la oposición fonética entre b y v.

3.4. El castellano o español

El español es el dialecto latino peninsular que mayor importancia ha conseguido. Su origen se remonta a la montaña de la actual Santander. Las características lingüísticas propias del español como lengua son:

  1. Pérdida de la F- inicial latina: FABLARE > hablar.
  2. Paso del grupo Ly- a un sonido /X/ que hoy es la j.
  3. Paso de los grupos CT-, -ULT- a ch.
  4. Pérdida de G-, J- iniciales ante E, I átona.
  5. Palatalización de los grupos consonánticos iniciales CL-, FL-, PL- en ll.
  6. Diptongación de las vocales breves tónicas E, O.

En la actualidad, el español es un idioma hablado por unos trescientos millones de personas que se reparten por América, España, África y Filipinas.

4. Variantes diatópicas: dialectos del español

4.1. El aragonés

Es un dialecto del latín que mantuvo identidad como idioma hasta la Edad Media. El resto de Aragón solo mantiene ciertas variedades de entonación y algunas peculiaridades de léxico. Sus características lingüísticas son:

  • Preferencia por el diminutivo -ico.
  • Pocas palabras esdrújulas.
  • Diptongación de las vocales breves latinas: E > ia, O > ua.
  • Conservación de la F- inicial latina.
  • Palabras como maño, fiemo (estiércol), zurrambre (peste).

4.2. El leonés

Es un dialecto latino con gran cultivo lingüístico en los antiguos territorios del reino de León. Sus rasgos lingüísticos más importantes son:

  • Diptongación de las vocales breves latinas: E > ia, O > ua.
  • Mantenimiento de los diptongos OU, EI.
  • Cierre del diptongo IE > i.
  • Cierre de vocales finales: A > e, O > u, AIS > eis.
  • Reducción del sufijo -ino > -in: molin.
  • Conservación de la F- inicial.
  • Palatalización de L- inicial: llugar.
  • Palatalización de los grupos consonánticos iniciales PL-, CL-, FL- > ch / c/.
  • Palatalización de la N- inicial > ñ: ñiño.
  • Conservación del grupo -MB-: palomba.
  • Pérdida de la -d- intervocálica en terminaciones.

Hay que tener en cuenta que la entonación leonesa se mantiene muy viva en tierras de Asturias.

4.3. El español en América

La lengua española llega a América cuando esta está transformando todo su sistema fonológico y evolucionando hacia el español moderno. Los rasgos propios del español de América son:

  • Seseo: cambio de z, c por s.
  • Yeísmo, aunque hay zonas que distinguen ll/y.
  • Aspiración de la -s implosiva (la que cierra sílaba): e te.
  • Reducción de grupos consonánticos: doctor > dotor, digno > dino.
  • Voseo: rasgo arcaico del español que consiste en sustituir el pronombre personal tú por vos.
  • Conservación de las formas verbales arcaicas.
  • Mayor empleo del perfecto simple «amé» en lugar de «he amado».
  • Uso de formas como «atrás mío» por «detrás de mí».

4.4. El andaluz

De todos los dialectos peninsulares, el andaluz es el único cuyos orígenes no son primitivamente románicos. A este castellano evolucionado hay que añadirle la influencia ejercida por:

  • El mozárabe que hablaban los cristianos que vivían en territorio musulmán.
  • El árabe, que influyó sobre el castellano a través de los contactos culturales que mantuvieron a lo largo de los siglos.

El andaluz, en el siglo XVI, sufre una revolución consonántica originando un sistema fonológico distinto del castellano. El dialecto andaluz tiene una serie de caracteres distintivos que son:

Rasgos fonéticos y fonológicos

A) En cuanto a la entonación
  • Ritmo más rápido y vivaz.
  • Fuerza espiratoria menor.
  • Entonación más variada y ágil.
  • Articulación más relajada.
  • Posición de los órganos articulatorios más elevada hacia la parte delantera de la boca.
B) Sistema vocálico

El sistema vocálico andaluz está formado por ocho vocales frente a las cinco que tiene el castellano. En andaluz el morfema de número desaparece y lo sustituye la vocal que presenta una mayor abertura en la pronunciación.

C) Sistema consonántico
  • Seseo y ceceo: en la actualidad ambos fenómenos coexisten en Andalucía. Desde un punto de vista extralingüístico, la norma castellana acepta mejor el seseo. El seseo consiste en la realización del fonema castellano /θ/ como /s/ (ej. cena > sena). El ceceo es todo lo contrario: el fonema /s/ se realiza como /θ/ (ej. soldado > zoldao, sordao).
  • Yeísmo: pronunciación de /ʎ/ como /ʝ/.
  • Aspiración: no hay duda en admitir la presencia de un sonido h aspirado que aparece en lugar de -s, h- inicial procedente de F- inicial latina y del sonido j.
  • Pérdida de consonantes finales: está generalizada la pérdida de -d y de -r, -l.
  • Confusión o neutralización de r y l: «palma» > parma.
  • Pérdida de -d- intervocálica en las terminaciones -ado, -ido, e incluso de toda la terminación cuando se trata de una misma vocal (ej. llegao, puñalá).
  • Pronunciación bilabial de b y labiodental de v.
  • Reducción fonética constante de la preposición para > pa y del adverbio muy > mu.
  • Pronunciación del fonema correspondiente a la ch como fricativo, por lo que su pronunciación se acerca a la ch francesa y a la sh inglesa.
  • Reducción y asimilación de consonantes interiores agrupadas: digno > dinno.

No todos estos rasgos gozan de idéntico nivel de aceptación entre los hablantes andaluces. Hay varios tipos:

  1. Rasgos que afectan a personas de todos los niveles: aspiración de j y la aspiración o pérdida de -s final de sílaba son escasamente rechazables.
  2. Rasgos extendidos en el habla coloquial: desaparición de -r, -l final de palabras y neutralización o confusión de r/l no están admitidos en niveles cultos.
  3. Rasgos rechazados casi por completo en niveles cultos: pronunciación fricativa de ch o reducciones muy > mu, todo > to.
  4. Rasgos tan difundidos en el español como en la modalidad andaluza: yeísmo, relajación y pérdida de consonantes finales.

Rasgos morfosintácticos

Morfosintácticamente, el andaluz apenas difiere del castellano, por lo que no podemos hablar de una gramática andaluza.

  • Mayor presencia del pronombre personal sujeto para diferenciar las personas de los verbos.
  • Tendencia a la desaparición del «vosotros» reemplazado por el «ustedes».
  • Extensión del laísmo, loísmo y leísmo.
  • Frecuente empleo de la primera persona del plural de haber para expresar presencia o existencia, en frases como «aquí habemos seis».

Rasgos léxico-semánticos

Dentro del léxico andaluz es destacable la presencia viva de numerosos arcaísmos o palabras en desuso.

Ejemplos de arcaísmos léxicos y fonéticos: vide por «vi», quisayo por «guisarlo».

Abundan también los arabismos como alcaucil (‘alcachofa’), celemín (‘medida agraria’), jamacuco (‘cazurro’).

El andaluz es molde excelente para la deformación exagerada y la burla.

5. Variantes diastráticas

Las variantes diastráticas son las que se derivan de un deseo de uso perfecto de la lengua, de un uso más elemental y cotidiano, o de la baja cultura del hablante.

5.1. Lenguaje culto

Modalidad lingüística que utiliza de manera perfecta la morfosintaxis y el léxico de una lengua. Se encuentra en textos literarios y científico-técnicos.

El lenguaje culto es el mejor para expresar pensamientos complejos y transmitir conocimientos. Sus principales características son:

  • Corrección: esta característica de la lengua culta afecta a todos los niveles, desde el fonético con una pronunciación que conserva los matices de expresividad hasta evitar todo vulgarismo fónico o forma local.
  • Riqueza léxica: la lengua culta, en sintonía con la sólida formación del hablante, dispone de un léxico rico y preciso que abarca las ciencias y la cultura en todos sus ámbitos.
  • Capacidad de abstracción: la lengua culta se diferencia de la popular y la vulgar en que es capaz de expresar con mayor profundidad y precisión los conceptos abstractos.
  • Tradición literaria: la lengua culta recoge el peso de la tradición literaria y puede compartir con ella su belleza formal.

5.2. Lengua coloquial

Es el que emplean los hablantes en su vida cotidiana para comunicarse con los amigos y la familia. Podemos decir que es la variedad más utilizada de la lengua y se caracteriza por ser espontánea, relajada y expresiva. Aunque respeta la norma, comete algunas incorrecciones.

Su variedad escrita es la preferida por los medios de comunicación porque es correcta y comprensible para la mayoría de los hablantes. Características destacadas:

  • Léxico sencillo y familiar.
  • Uso de palabras comodín y frases hechas.
  • Uso de aumentativos, diminutivos, interrogaciones retóricas y exclamaciones.
  • Vocabulario impreciso y limitado.
  • Omisión de fonemas finales, síncopas y apócopes.
  • Frases cortas, sencillas y sin terminar.

5.3. Lenguaje jergal

Lengua especial de un grupo social diferenciado. Características destacadas:

  • Vocabulario que solo conoce el grupo al que da cohesión.
  • El ocultismo del vocabulario tiene diversos grados: no es igual el de la jerga familiar que el lenguaje del hampa.
  • La jerga juvenil se caracteriza por el uso de palabras comodín, neologismos, apócopes y extranjerismos.
  • El cheli es una jerga muy en boga entre las tribus urbanas.

Los principales tipos de jergas

  • Jerga de grupos sociales: utilizada como seña de identidad por un conjunto de personas para diferenciarse de los demás.
  • Jerga familiar: conjunto de palabras que por broma o ironía se introducen en la conversación familiar de todas las clases sociales.
  • Jerga profesional: lenguaje a base de tecnicismos utilizado en las diversas profesiones.
  • Jerga del hampa: lenguaje utilizado por grupos marginales para guardar el secreto y la defensa de sus miembros.

5.4. El lenguaje vulgar

El lenguaje vulgar es la modalidad lingüística usada por la gente corriente en sus relaciones ordinarias. Sus principales características:

  • Vulgarismos fonéticos:
    • Desplazamientos acentuales.
    • Indecisión vocálica.
    • Relajación consonántica.
    • Alteración r/l.
    • Cambio de consonantes.
  • Vulgarismos morfológicos:
    • Formaciones analógicas.
    • Leísmo, laísmo, loísmo.
    • Uso incorrecto de las partículas.
    • Alteraciones verbales.
  • Vulgarismos léxicos:
    • Solecismos.
    • Léxico figurado.
    • Palabras de origen gitano.
    • Términos humorísticos.
  • Vulgarismos sintácticos:
    • Orden incorrecto de las palabras.
    • Concordancias incorrectas.
    • Frases hechas e impersonales incorrectas.

6. Variantes diafásicas

Son variantes que dependen más de cada individuo y se deben a la situación del emisor, al tema y al canal. Por ejemplo, el «gol, gol, gol, gol» de los periodistas radiofónicos sería una variante diafásica.

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