Elegía a ramón sijé caracteristicas

VALLE-INCLÁN Contextualización.  Ramón María del Valle Inclán (1866-1936) fue un narrador y dramaturgo español, que formó parte de la corriente del modernismo español y de la generación del 98. Vivió en México y Roma, pero donde pasó la mayor parte de su vida fue en Madrid, donde llevaba una vida bohemia, al igual que su aspecto. Las Sonatas, novela muy importante perteneciente al modernismo, que narra las memorias del Marqués de Bradomín. Otra obra de relevancia a nombrar es, por ejemplo, Tirano Banderas. Luces de Bohemia se pública en 1920 con el fin de plasmar a España de una manera degradada dado que ha perdido colonias, y lo más importante, la aparición del esperpento. Esta escena tiene una gran importancia dentro de la obra, pues se define el esperpento y muere el protagonista principal, Max Estrella.

Tiempo y espacio.  Dicho fragmento transcurre durante el comienzo del día, el amanecer, en uno de los callejones del Madrid de la época. Esta parte es el clímax de la obra ya que una de las últimas frases de Max es la definición del esperpento. La obra en sí, no dura más de dos días, donde existen cambios bruscos en el tiempo, ya sean hacia el futuro o bien referencias al pasado.

Personajes. Los personajes que aparecen en este tramo son muy diferentes entre sí: Max es la dimensión heroica de la Bohemia, en cambio Don Latino de Hispalis se acerca más a la picaresca. Max es ciego, por ello que le diga a Don Latino: ‘Échame el aliento. ¿Adónde te has ido, Latino?’. Quizá por la ceguera también tenga una visión más realista. Este mismo personaje es una copia de Alejandro Sawa, conocido bohemio de Madrid, de aquellos tiempos. Ambos personajes se caracterizan por cómo hablan y la descripción que se hace de ellos en las acotaciones, siendo a veces animalizados como el mismo Max hace con Don Latino al llamarlo ‘buey’ y ‘cabestro’ y al decirle: ‘muge’. Se da a entender también el estado de gravedad en el que se encuentra Max, recurriendo a la mueca como signo de muerte.

Recursos estilísticos.  Se puede ver el lenguaje coloquial que es utilizado a lo largo del fragmento, como por ejemplo: ¡estás completamente curda! Respecto a los recursos estilísticos, Valle-Inclán suele usar antítesis, epítetos, etc. Pero en lo que aquí respecta nos encontramos con una metáfora y a la vez una antítesis:’ Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato’. Los héroes clásicos, que son perfectos, al irse al callejón del Gato que es donde se encuentra una ferretería con espejos cóncavos, se deforman y se vuelven grotescos. Se refiere a ello para explicar la situación española, a la cual critica diciendo que es una deformación grotesca del resto de Europa. Nos encontramos con una hipérbole: ‘me quito el cráneo’, es una exageración.  Recurre a la animalización en diversas ocasiones como ya he explicado anteriormente. Las acotaciones poseen un gran valor literario en este autor, teniendo un gran valor informativo y siendo bastante cuidadas.

España es como si estuviera reflejada en un espejo cóncavo, donde se deforma y se ve absurda según Max. Por ello se deduce que la tesis del fragmento es: ‘España es una deformación grotesca de la civilización europea’.

MIGUEL HERNÁNDEZ Contextualización Miguel Hernández (1910 – 1942) nació en Orihuela. Tiene orígenes bastante humildes. Se dedicó al pastoreo, se aprecia que tenía una cercanía con la naturaleza por este hecho. Tuvo unos estudios básicos, su formación fue autodidacta. 

Participó en las tertulias literarias locales organizadas por Ramón Sijé, al que va dedicada esta elegía. Se casó con Josefina Manresa, partícipe de estas tertulias también. Su trayectoria como escritor comenzó con algunas colaboraciones en la revista de tendencia católica El Gallo Crisis, dirigida por Ramón Sijé. Perito en lunas fue su primer volumen de versos. En Madrid se relacionó con otros intelectuales como Pablo Neruda, García Lorca o J.R. Jiménez. Se dedicó a instruir a personas humildes en las llamadas misiones pedagógicas, que eran proyectos de divulgación de la cultura. Murió en una cárcel, tras ser detenido en la guerra civil.

Con respecto a su obra, la más importante quizá sea el ‘Rayo que no cesa’. La elegía a Ramón Sijé la incluye en este libro. Es un libro donde hay muchos sonetos. En este poema expresa su rabia hacia la muerte que le ha arrebatado a su amigo, solo le queda conciliarse con su recuerdo. Se aprecian contradicciones en dicho poema ya que se desvía de los pensamientos de Sijé hacia los pensamientos de Neruda.La “Elegía” fue publicada en Enero de 1936 en la “Revista de Occidente” de Ortega y Gasset.

Justificación literaria y temas y rasgos de estilo.

La muerte y la amistad son los temas principales. A pesar de que los lazos se hubiesen debilitado, la amistad de Sijé era muy valiosa para Miguel. Busca la reconciliación con “su compañero del alma” y la presencia del amigo en el mundo poético: con él entierra Miguel una parte de su yo. Por otro lado, hace una imprecación a la muerte y expresa el dolor y la rabia que siente por la pérdida. Finalmente, manifiesta la esperanza de su regreso, de un nuevo encuentro, de nuevas conversaciones.

La Elegía tiene un gran carácter epistolar. Ambos se habían prometido que si uno moría, el otro cavaría su tumba con sus propias manos.  Viene a ser una carta a Sijé para recordarle su promesa y buscar la reconciliación. Son las palabras dirigidas a un amigo con el que aún parece poder comunicarse a través de su poesía. Por ello, la antítesis y la alternancia entre primera y segunda persona son constantes: “siento más tu muerte que mi vida”

Está compuesta por versos endecasílabos. La tensión recorre el poema a través de tercetos encadenados, desde el primer verso hasta el serventesio final. Asimismo, en su estructura se pueden distinguir tres partes bien diferenciadas: la contradicción constante le lleva en un inicio a la resignación;  luego manifiesta el dolor de la muerte y, finalmente  desea desamordazarlo y regresarlo para, a través de la naturaleza, resucitarlo en las flores del almendro.

Los primeros versos de resignación se inscriben en un contexto nerudiano. “Caracolas” y “amapolas” son elementos propios de la poesía de Neruda. La “amapola”(en este caso forma parte de una personificación “las desalentadas amapolas”) tenía escasa presencia en la obra de Miguel Hernández antes de entrar en la órbita de Neruda. Se manifiesta la aceptación de la muerte; el poeta cultivará la tierra en la que se sepulta al amigo, “la tierra que estercola”. Acepta así una continuidad en la naturaleza, una visión panteísta que le proporciona la esperanza de comunicación con el amigo: a las amapolas “dará su corazón por alimento.

En una segunda parte expresa el dolor con una gran intensidad y una fuerte rabia hacia la muerte. La hipérbole como recurso manifiesta esa pena: “con doler me duele hasta el aliento” “No hay extensión más grande que mi herida”.

La muerte es el referente de las metáforas alusivas a ese dolor: “un manotazo duro, un golpe helado”. Se vale de un amplio campo semántico con adjetivos que podrían considerarse incluso epítetos: “hachazo invisible y homicida, empujón brutal”.

Superar ese camino supone para el poeta un camino de “rastrojos”. En Madrid, separado de sus seres queridos, el poeta se ve “Sin calor de nadie y sin consuelo” y habla de lo itinerante de su estado de ánimo: “voy de mi corazón a mis asuntos”.

Las anáforas refuerzan lo temporal. “Temprano” irrumpió la muerte y no le dejó tiempo para reconciliarse.  Valiéndose de la antítesis parece que la muerte, “enamorada”, se ha encaprichado con el amigo y que la vida, “desatenta”, lo deja marchar.

Así, la rabia va creciendo poco a poco hasta adoptar incluso un deseo de venganza hacia una muerte a la que no perdona. Alcanza una intensidad que manifiesta mediante la aliteración (“piedras, rayos y hachas estridentes”) y la alusión al rayo presente en el título de la obra. Las anáforas y los paralelismos (“Quiero escarbar la tierra”, quiero apartar la tierra”, “quiero minar la tierra”) y el polisíndeton aluden a un deseo exasperado de su regreso.

Finalmente, en la última parte de la elegía, Miguel manifiesta una posibilidad de comunicación con su amigo. El planto pasa de repente a una esperanza de retorno. “Volverás”, dice a su “compañero del alma”. Los ecos son constantes dentro del poema (“quiero ser llorando el hortelano” “volverás a mi huerto”).

De nuevo epítetos (altos andamios, angelicales ceras), aliteraciones (arrullo de las rejas) y metáforas ( un campo de almendras espumosas) dan forma a esta parte final de la elegía, tan arraigada a la tierra. En cierto modo, el amigo pasa a la `naturaleza y rebrota una nueva vida espiritual. La tierra acoge al amigo trabajada por el hortelano, por los “enamorados labradores”.

El corazón noble, como “terciopelo” es otro ejemplo más del fuerte carácter metafórico de la elegía. “Su avariciosa voz de enamorado” no es más que la voz del poeta: quiere arrebatarle su amigo a la  “muerte enamorada” – se aprecian otra vez los continuos ecos dentro de la obra.

La aliteración y la personificación (“las aladas almas”) y una sincera declaración (“te requiero”) nos precipitan hacia el final del poema y culmen: Miguel le dice “que tiene que hablar de muchas cosas”. La epanadiplosis, como figura retórica, recuerda una vez más que Sijé fue y es “su compañero del alma, compañero”.

Destaca el contraste entre lo espiritual y lo terrenal, entre el blanco de las flores del almendro y el rojo de la amapola. De este modo, los dualismos alma y cuerpo, corazón y calavera, sentimiento y pensamiento ponen de manifiesto esas profundas contradicciones.

RUBÉN DARÍO

Rubén Darío (1867-1916) fue un poeta nicaragüense y el máximo representante del modernismo. Viajó por casi toda Hispanoamérica, estuvo varias veces en España donde conoció a Machado, Juan Ramón Jiménez, Unamuno, etc. Se estableció en París, conectando así con la literatura francesa. Su personalidad era difícil y compleja: pagano, bohemio, apasionado, alcohólico y con etapas depresivas. Se caracterizó por su escapismo y fue muy innovador desde el punto de vista métrico (variación del soneto modernista).  /Este poema pertenece al libro Cantos de vida y esperanza, poemario publicado en 1905. Se puede clasificar de existencial y metafísico, pero sin renunciar a las señas de carácter modernista, iniciadas en Azul (1888) y culminadas en Prosas profanas y otros poemas (1896-1901). /Este poema es una reflexión sobre la vida y la muerte, cuyo tema principal es la existencia, compuesto por tres cuartetos alejandrinos que finalizan en el último verso del último cuarteto en dos versos libres. /Desde la primera estrofa se aprecia esa angustia en forma de desesperación ante la existencia humana, envidia la ausencia de dolor en seres inconscientes e inertes: ‘Dichoso el árbol’ ‘y más la piedra dura porque esa ya no siente’, dando a entender que lo peor de la vida es ser vivo y conscientes de la misma, y utiliza para expresar esto la hipérbole: ‘no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo’.

En la segunda estrofa se expone la idea de incertidumbre, que se manifiesta mediante verbos como: ser, saber, haber sido, sufrir. Hay una gradación semántica entre: temor, terror, espanto. Se aprecia un polisíndeton bastante desarrollado que consiste en la reiteración de la conjunción copulativa ‘y’. Se contrapone el futuro y el pasado ‘temor de haber sido’ y ‘futuro terror’. /En la tercera estrofa  se expone un enfrentamiento tanto dialectico como sustancial entre la vida y la muerte ‘la carne que tienta con sus frescos racimos’ ‘la tumba que aguanta con sus fúnebres ramos’, siendo ambas paralelas y metáforas. Utiliza la personificación: ‘la tumba que aguanta’. Nos encontramos ante epítetos como ‘frescos’ y ‘fúnebres’ y antítesis como ‘carne’ y ‘tumba’, que sirven para comparar a la vida y la muerte. El poema se cierra con ‘no saber adónde vamos, ni de dónde venimos’, la incertidumbre que ha estado presente en todos nosotros.

PEDRO LEZCANO, ‘LA CHABOLA’


Pedro Lezcano nace en 1920 en Madrid, pero a sus dos años de edad se traslada junto a su familia a Gran Canaria. Comienza a escribir durante la guerra civil española, pero no será hasta unos años más tarde cuando éstos salgan a la luz. Estudió Filosofía y Letras entre La Laguna y Madrid, y será aquí donde frecuente cafés con demás intelectuales como Eugenio de Nora o Dámaso Alonso. Escribe cuentos, teatro y poesía, y se va publicando sus versos en revistas literarias.  Fue influenciado por poetas del 27, exactamente por Miguel Hernández, alterna la poesía popular con la de contenido social y humanístico. Su vinculación con autores canarios (Agustín Millares, Carlos Pinto, Víctor Doreste…) propicia la aparición de Antología cercada, a lo que posteriormente se llamaría Poesía Social en España. Interviene como actor, director y autor en una actividad teatral, El Teatro Insular de Cámara.

De su obra en prosa hay que destacar La ruleta del Sur (1956), Desconfianza (1945), Diario de una mosca (1994) y Cuentos sin geografía y otras narraciones (1968). Es a este último al que pertenece este cuento, ‘La chabola’, tratándose del cuento más corto del volumen, pero aún así Lezcano consigue su propósito, plasmar un mundo de miseria y elementalidad. De su obra poética las más conocidas son La Maleta y Consejo de Paz.

Con este cuento denuncia la situación social de la época, la dictadura de Franco. Tiene una estructura lineal, pues los hechos van sucediendo secuencialmente, empezando por el anochecer, y terminando por la hora de irse a dormir.

Como todo cuento, tiene introducción, desarrollo y desenlace. A lo largo del cuento aparecen términos propios del dialecto canario, así como vulgarismos: ‘chinchorrero’, ‘se revira’, ‘papas nuevas’, ‘se privan’, ‘virginio’, ‘gofio’, ¿cuálo?

Se introduce explicando dónde tiene lugar la situación. Ésta transcurre en una chabola que se encuentra en la playa, ‘clavada sobre la arena’, compuesta por una ‘sola pared de piedra’, siendo las demás de ‘hojalatas’ y ‘tablas de cajones’. En estos párrafos nos encontramos con una comparación ‘como sus hermanas celestes’, epíteto ‘misteriosas palabras’ y con la ironía con la que dice ‘Por eso, Juan, que tiene buen humor y sabe leer periódicos, suele llamar la ONU a su chabola’, haciendo referencia con ello a los ‘múltiples idiomas’ en los que se encontraban escritos esas ‘tablas de cajones’.

En el cuerpo argumentativo  se exponen las tareas y la presentación de los personajes. A Juan el chinchorrero se le presenta en párrafos anteriores, ahora aparece su mujer, María, que es la que va repartiendo órdenes. Pepa será la que ‘vaya a poner las latas del agua’, Justo el encargado de ‘ordeñar’ e Isabela la que limpie a la abuela, Juanitita. El hecho de que diga ‘luego se amontona mucha gente’ da a entender que hay más personas en el mismo estado que Juan y María. Utiliza la hipérbole para referirse al estado de la abuela, ‘ya a medio morir’, y a su vez la metáfora ‘apenas hilvanada ya a este mundo’, es decir, lo que le queda de vida es tan poco que apenas está sujeta a esta. El autor recurre a la sinestesia, atribuyéndole cualidades de un sentido a otro, en este caso de lo visual a lo auditivo, ‘zumba’.

Finalmente, aparece un extranjero, y es aquí donde se ve la notable diferencia entre los países más adinerados y los que están en la miseria, ya que al oír la advertencia del extranjero la contestación es de asombro, ‘¿Cuálo dijo que hiciéramos?’.  El cuento acaba con la hora de irse a ‘arrebujar las mantas en la penumbra lunar’, es decir, de dormir.

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